Archivo de marzo 2011


mar 29 2011

Botox…en la moderación está el éxito.

Opinión - 3 años atrás -

En el rejuvenecimiento facial es, quizás, donde se plasma con mayor intensidad la tendencia de ser menos agresivo, más conservador, con cambios más sutiles, y donde estas ayudas hacen que se retrase cada vez más la necesidad de un lifting facial.

El botox,  el hialurónico, las microcorrientes galvánicas,  el rejuvenecimiento por laser……hacen que las pacientes se apunten a estos pequeños cambios que les hacen sentirse a gusto consigo mismas sin plantearse la necesidad imperiosa de pasar por el quirófano para hacerse un lifting, sustituyéndolo por  estos tratamientos,  complementados  con pequeñas cirugías como la eliminación de las bolsas de los ojos o la recuperación de los volumenes faciales mediante lipofillig de grasa propia o inyecciones de hialurónico..

El uso del botox para disimular las arrugas faciales se popularizó en EEUU en 2002, cuando fué aprobado para su uso estético. En España siguió el mismo camino, pero su uso indiscriminado en  centros de belleza, peluquerías o gimnasios, con el riesgo que suponía el no ser administrado por un especialista médico,  obligó  al Ministerio de Sanidad a prohibirlo, y tras un periodo de reflexión, se autorizó de nuevo en el 2004,  pero con una normativa más estricta, permitiendo su expedición sólo en farmacias hospitalarias a los médicos con la titulación correspondiente.

Desde entonces se ha convertido en la estrella de los tratamientos estéticos. En el último año, y a pesar de la crisis, su utilizaciópn en España ha aumentado en más de un 25%. ¿Quién no lo conoce? Quien no viva en este mundo. Forma parte de nuestra vida. Cada vez tiene más público y más fiel. Quien prueba repite. Botox, botox, y más botox…En EEUU se crearon hace unos años las botox party.  Tomamos un café y nos ponemos botox, ese “elixir de la juventud”. Pero detrás del uso viene muy seguido  el abuso. Queremos más, y más, y su efecto es fantástico para disimular arrugas, pero si te pasas… obtendrás caras inmóviles,inexpresivas… en definitiva, irreconocibles. Hace unas semanas Nicole Kidman se atrevió a reconocerlo públicamente: “He abusado mucho del botox…”

Esta cultura americana del botox nosotros no la hemos sufrido. Los latinos damos una importancia capital a la expresión facial. Gesticulamos mucho, y no queremos perder esa capacidad de comunicación por nada. Eso nos ha llevado desde el principio a ser mucho más discretos en el uso del botox, .. y los americanos ahora vuelven su mirada a nuestra manera de utilizarlo. La cantidad a inyectar es menor, mejoras, pero mantienes toda tu expresividad. Nosotros no hemos sufrido el abuso, pero sí de otros problemas de igual o mayor calado.

Primero,  de su administración por personas poco o nada cualificadas. Como ocurre ante la mayoría de las ofertas de tratamientos estéticos, abunda sobremanera la inexperiencia y la improvisación. No deje su rostro en manos de principiantes y asegúrese de la profesionalidad y el reconocimiento del centro donde vaya a ser tratado.

Segundo, de la utilización de “productos no autorizados”, como el botox coreano, que lo compran por internet a muy bajo precio, pero que tiene un efecto mucho menor y puede provocar alergias. Desconfíe de los tratamientos estéticos excesivamente baratos.

Póngase en manos de un profesional. Sólo los dermatólogos, cirujanos plásticos, oftalmólogos,  neurólogos  o médicos estéticos que se dediquen a su administración conocen la  dosis exacta y su lugar de aplicación para obtener un resultado natural sin efectos indeseables. El tratamiento se aplica en diez minutos, y sus efectos duran, según cada paciente, unos seis meses. Que no tenga usted que estar contando los días que le faltan para que desaparezcan…


mar 20 2011

Qué tamaño de pecho me pongo?

Novedades - 4 años atrás -

La Federación Americana de Drogas y Medicamentos (FDA) es uno de los organismos de protección de consumidores más antiguos y más respetados de Estados Unidos. Tiene tres funciones principales:  La primera, promover y proteger la salud pública con productos seguros y eficaces; la segunda,   ofrecer controles de supervisión de seguridad después de que están en uso; y la tercera,   ayudar a  que la opinión  pública obtenga   información precisa  sobre  la mejora de la salud que el producto aporta.

La FDA está involucrada en la revisión de todos los productos relacionados con la salud, incluyendo medicamentos y dispositivos médicos, y así poder  garantizar que son seguros y eficaces.  Y también se ocupa del control de las prótesis de mama. En el caso particular  de los implantes de mama rellenos de gel de silicona, la FDA ha realizado un riguroso proceso de control, cruzando y comparando todos  lo  datos de varias décadas de investigación y estudio antes de confirmar la seguridad y la eficacia de estos dispositivos médicos.

Y entre todos esos datos de control y estudio, en el apartado de seguimiento y control de las prötesis de mama implantadas, me llama la atención que, según un estudio de la Sociedad Americana de la Salud,  auspiciado por la FDA,  una de cada siete pacientes operadas  de aumento de pecho en Estados Unidos se reopera a los tres años de la cirugía para modificar el tamaño de sus pechos.

Una estadística demoledora porque,  teniendo en cuenta  el volumen de trabajo de cada compañero, los casos a reoperar al final de cada año  para modificar el tamaño del pecho se podría contabilizar por decenas. 

Desde luego esas cifras no se ajustan a la realidad de la cirugía estética en España, pero si es cierto que una vez decidido con la paciente el tamaño del pecho en las consultas previas a la intervención quirúrgica, el volumen final de las mamas  puede no coincidir con las expectativas de la paciente. Revisando la casuística de los aumentos mamarios de los últimos diez años, las pacientes reoperadas no superan el 0,5%, una de cada 200 pacientes. Unas cifras , desde  luego, ya asumibles.

Cifras asumibles,sí,  pero siempre todo es mejorable.  Las pacientes reoperadas son la excepción, pero  no es infrecuente que, después de ver el volumen del pecho inflamado de los primeros días, comparándolo con el volumen definitivo al paso de los meses,  las  pacientes digan ”estoy contenta con el tamaño, pero tampoco estaba mal el de los primeros días…” 

En un intento de ampliar, aun más,  la satisfacción de las pacientes, hemos incorporado  a nuestra sistemática de trabajo, en el protocolo del aumento de mamas, el sistema  BodyLogic™,  un innovador sistema de medida de implantes de Mentor. Este nuevo sistema está diseñado para ayudar a la paciente y al especialista a determinar con precisión el implante mamario idóneo, teniendo en cuenta las medidas antropométricas de cada persona, su altura, el perímetro de los hombros y las caderas…de tal manera que la paciente puede ver, in situ, como será su pecho después de la cirugía,  como será no sólo el volumen, sino también su diámetro y su  proyección.

El sistema BodyLogic™ no  indica  a la paciente un implante específico, sino que le proporciona orientación necesaria para la selección entre una amplia gama de dispositivos que aumentarán la probabilidad de satisfacción de la paciente. El sistema BodyLogic™ no pretende sustituir su juicio profesional independiente de cada  cirujano plástico, de modo que la forma en la que uno  utilice estas herramientas dependerá de sus preferencias y de su experiencia personales. Estas herramientas están concebidas , no sólo  para ayudarle a la hora de seleccionar el implante adecuado, sino que también ayudan a la paciente a explicarle al cirujano plástico  que es lo que ella quiere… 

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mar 9 2011

¿Quieres hacerte una lipo?

Opinión - 4 años atrás -

Sobre la liposucción se ha escrito y hablado mucho, contaminándola a veces con una terminología que, en el mejor de los casos, confunde al paciente y a sus expectativas.

Desde que en  1977  Illouz, un cirujano francés, realizara la primera liposucción, los tiempos en los que los acúmulos se corregían mediante la extirpacíon de toda la piel con la grasa subyacente (dermolipectomia) quedaron definitivamente enterrados en el tiempo, así como las grandes cicatrices que dejaban.

Se trabajaba en aquella época con cánulas de gran grosor, y sólo en las capas más profundas, porque en las capas superficiales dejaban tales irregularidades que eran inaceptabes los resultados. La cirugía era muy traumática, siempre con anestesia general, y  las trasfusiones de sangre eran habituales debido a la pérdida de sangre que provocaban.

Desde aquel año hasta hoy se han producido muchos avances que han mejorado ostensiblemente los resultados y han minimizado los procedimientos. Cabe destacar la lipoescultura corporal preconizada por Gasparotti, en la que se trabaja con cánulas muy finas en la capa grasa superficial, moldeando el cuerpo tanto eliminando como añadiendo parte de la grasa obtenida (lipofilling).

Añadiendo  a ese gran avance que se ya se puede  trabajar  con anestesia local y  que las pérdidas de sangre son mínimas,   la liposucción se ha convertido en  la protagonista de los prodecimientos estéticos de los últimos años.

Aunque la base de actuación sigue siendo la misma, la técnica se va enriqueciendo con nuevos matices que aportan soluciones a pacientes especiales:  liposucción asistida por ultrasonidos, liposucción dirigida por laser… técnicas que ayudan a que pacientes con una piel más fláccida se beneficien tambien de la liposucción.

Pero esta revolución no evita que ese entorno mercantil que, desgraciadamiente,  revolotea alrededor de nuestra  actividad profesional, se aproxime y picotee intentando apoderarse del mejor y más grande trozo de la tarta. Y la liposucción, desde que se convirtió en estrella, ha sido asediada por supuestas  mejoras que no han provocado sino dañarla y crear auténticas leyendas urbanas a su alrededor.

La primera de ellas afecta al actor y el escenario. La liposucción siempre la debe realizar un especialista, y por mucho que la liposucción haya pulido su técnica, y minimizado su agresión quirúrgica, que lo ha hecho, no puede realizarse en lugares fuera del entorno hospitalario, y sin la vigilancia de un anestesista. Todo lo que se aparte de este proceder estará sujeto a un incremento, no sólo de complicaciones, sino de los riesgos que conlleva una intervención quirúrgica. Cuando esta malapraxis acapara portadas y abre telediarios, se tiene la costumbre de cargar esa cruz sobre unos hombros equivocados, los  de los cirujanos plásticos…y nosotros somos los primeros en luchar contra ese malproceder. Siempre en en un Hospital, y con un equipo de especialistas alrededor.

La segunda es la terminología.  Intenta atraer con novedosos  y rimbombantes vocablos al paciente a tu consulta, ocultando entre ellos que lo que realmente vas a seguir haciendo es una liposucción. “Mediante laser…sin incisiones…sin cirugía.. la grasa se elimina por vias fisiológicas…pero la que no se elimina, mediante incisiones milimétricas se extrae con dispositivos de última generación”… es decir, con cánulas y mediante liposucción. Esto no ayuda a dignificar nuestra profesión. La información debe ser clara y veraz.

Y la tercera es que, lamentablemente, y aunque nos asedien, mensulamente, publicitándose  en las revistas de ocio como  la enésima última y revolucionaria  maquina milagrosa antigrasa, todavía no existe otra forma no quirúrgica,  segura y solvente, de eliminar estos depósitos grasos de nuestro cuerpo.

Si asumido todo lo anteriormente expuesto,  entendemos que la liposucción no es un tratamiento de la obesidad, sino una cirugía cuyo objetivo es eliminar  aquellos acúmulos localizados que son muy dificiles de movilizar con dietas o ejercicio…

Si entendemos que sólo se debe realizar una liposucción a pacientes con buen estado de salud, con un  peso normal a pesar de esos acúmulos grasos en las pistoleras, los muslos, y emocionalmente estables…

Si entendemos que la liposucción va encaminada a solucionar el problema del exceso de volumen en determinadas zonas, pero no es un tratamiento dirigido  hacia  la flaccidez de la piel o la celulitis…

Entonces consulte, acuda a un especialista, pregunte, y si no conoce a ninguno en su ciudad, llame  a  la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, que le asesoren,  y “hágase una lipo”, porque  si,  posteriormente, se compromete a  cuidar moderadamente la alimentación y realizar  un poco de ejercicio físico, sus resultados serán satisfactorios y  permanentes.

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