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  • Otoplastia, la corrección de las orejas, una intervención con demanda en la infancia

    Otoplastia, la corrección de las orejas, una intervención con demanda en la infancia

     

    La otoplastia es la cirugía de corrección de las orejas, bien porque se encuentran muy despegadas de la cabeza, bien porque presentan un tamaño más grande del habitual. También puede darse el caso de que sean asimétricas, o que tiendan a caer.

    La intervención se ocupa también de problemas estéticos de los pabellones auriculares derivados de accidentes u otro tipo de lesiones.

    Nos encontramos ante de una de las cirugías estéticas que se practican en la infancia por motivos psicológicos, ya que el niño puede sentirse muy acomplejado si tiene lo que se conoce popularmente como “orejas de soplillo”. Es necesario que sea el propio menor quien esté decidido y solicite la visita al cirujano plástico. Nunca debe ser decisión exclusiva de sus padres, ya que los cambios físicos en la infancia y adolescencia son muy importantes para el desarrollo de la autoestima.

    Dependiendo del criterio médico y del grado de maduración y también de la necesidad emocional del menor se suele practicar la operación a partir de los 7 años.

    La otoplastia es una cirugía sencilla que modifica estructuralmente la oreja mediante la remodelación del cartílago, el tejido que le da forma. Las cicatriz queda oculta en la parte posterior de la oreja y es imperceptible. Esta es la técnica más empleada, aunque en la actualidad se realizan otras que combinan diversas incisiones.

    Cuando el paciente es menor se lleva a cabo bajo anestesia general, mientras que en adultos la sedación es local. En principio, si no hay ninguna complicación, esta cirugía no requiere hospitalización. El paciente permanece en quirófano entre dos y tres horas.

    Los cuidados postoperatorios incluyen un vendaje en la cabeza, que será posteriormente sustituido por una cinta de menor tamaño. La hinchazón es habitual. A veces puede producirse un hematoma.

     

     

  • Verano 2023, ¿bikini o bañador?

    Verano 2023, ¿bikini o bañador?

    Ya está aquí el verano, de nuevo. Un año más nos ha sorprendido el calor, el abrasante calor, cuando aún no hemos celebrado la entrada oficial de la estación en el calendario. Desde inicios del pasado mes de mayo venimos viviendo jornadas con altas e incluso altísimas temperaturas, lo que, como imagináis, ha precipitado la famosa y archiconocida Operación Bikini.

     

    ¿Y qué hacemos a estas alturas con esta blancura inmaculada en la piel? ¿Cómo nos quitamos en pocas semanas esos kilos de más? A estas dos preguntas recurrentes habría que sumar algunas otras, cómo por qué no me habré quitado antes las varices o qué hago con la hinchazón de los tobillos, que este junio ha hecho su aparición demasiado temprano.

     

    Lo primero, no obsesionarse. La estética importa y siempre mejora nuestro estado de ánimo cuando estamos contentos con la imagen que ofrecemos. Ahora bien, no debe suceder lo contario: no debemos agobiarnos por nuestro físico. Siempre es bueno consultar con un profesional de la estética para acometer los cambios deseados con expectativas realistas y en su momento. Así pues, este año, si no es biquini, será bañador.

     

     

    En verano se puede adelgazar, aunque no lo creas

     

    Descartadas las dietas rápidas por ser poco saludables, siempre puedes tratar de perder algo de peso en estos días comiendo sano y simplemente eliminando el azúcar, las grasas malas (saturadas, hidrogenadas y trans), y, en general, la bollería y los alimentos procesados.

     

    El verano te ofrece una buenísima oportunidad por la ligereza de sus platos fríos –gazpachos, ensaladas y cremas–, y por la oportunidad, según el sitio de destino de vacaciones, de comer un buen pescado de temporada, ligero y muy saludable.

     

    La retención de líquidos y el verano

     

    Sobre todo, ataca la retención de líquidos, un problema que puede verse agravado por los cambios hormonales que la menopausia introduce en nuestras vidas.

     

    Te recomendamos que cambies de postura todas las veces que te sea posible, tanto si permaneces mucho tiempo sentada, como si trabajas de pie. Reduce drásticamente la sal y cuando estés en casa descansando pon los pies en alto. Por supuesto que existen productos diuréticos, pero siempre consulta a tu farmacéutico o médico.

     

    El drenaje linfático es el tratamiento estético recomendado.

     

    Varices, en el Top1 de los problemas estéticos estivales

     

    Las varices son otra pesadilla, también producto de una mala circulación. La solución a este problema siempre pasa por una clínica, ya sea la de un cirujano vascular o un cirujano estético. El primero se ocupará del problema si se trata de una cuestión que afecta a la salud, mientras que el segundo lo resolverá cuando sólo nos encontremos ante un defecto estético. Dependiendo del tipo de varices –arañas vasculares, varices reticulares o varices troncales– se eliminan con láser o con escleroterapia.

     

    El láser es una solución menos invasiva que acaba con las varices en varias sesiones, mientras que la escleroterapia consiste en la infiltración de líquido o espuma esclerosante  en la vena para lograr la reabsorción de la variz.

     

    En ambos casos es un procedimiento no doloroso que causa sólo pequeñas molestias y es muy eficaz.

     

     

    La radiofrecuencia, nuestro tratamiento estético preferido

     

    Pertenece a la llamada aparatología estética. Se trata de una técnica basada en la aplicación de corrientes electromagnéticas de alta frecuencia que producen calor para tratar problemas de cómo la flacidez y la celulitis.

    Se emplea también en la eliminación de depósitos grasos, en casos de retención de líquidos y como complemento para afianzar los resultados en cirugías estéticas. El procedimiento es sencillo e indoloro, ya que consiste simplemente en masajear las zonas con un cabezal específico.

     

    El quirófano, mejor en julio que en agosto

     

    Hoy en día, nunca se sabe si va a hacer más calor en un mes u otro, pero lo cierto es que la tradición es que cierren los quirófanos en agosto. Hace más de una década se consideraba que era mejor dejar la cirugía estética para septiembre, pero hoy, con las mejoras en los procedimientos postoperatorios, muchas personas se someten a una liposucción o a una abdominoplastia, por ejemplo. Estas dos intervenciones tienen mucho que ver con la Operación Bikini, ya que el conocido popularmente como ”flotador” es un problema estético de acumulación de grasa en vientre y cintura muy común a partir de cierta y edad y debido, sobre todo, a la vida sedentaria.

     

    Por supuesto, en nuestro centro están a vuestra disposición otros tratamientos muy asociados al verano, aunque no se demanden sólo en esta época del año: la depilación láser y el Botox contra el sudor excesivo, entre otros.

     

     

    Pues nada más, sólo me queda recordaros que la  próxima Operación Bikini empieza ahora. Sí, no me equivoco. Hablo de la de 2024. Así que, si este año habéis elegido bañador, el siguiente, estamos seguros, será bikini.

  • Operación Bikini ( de medicina estética)

    Operación Bikini ( de medicina estética)

    Hablar de Operación Bikini con los vaivenes a los que nos tienen acostumbrados últimamente los termómetros no tendría hoy ya mucho sentido. Estamos entrando en mayo con temperaturas de julio, con lo cual aquello de que es ahora cuando que hay que empezar a prepararse para lucir palmito en la playa, pues se nos ha quedado obsoleto.

     

    Esto en cuanto a la cirugía estética, que ya se practica todo el año, con unos tiempos de recuperación postoperatorio que permiten trabajar con margen para una rápida y satisfactoria recuperación.

     

    Sin embargo, los médicos estéticos y los responsables de esta área de las clínicas del sector han visto adelantado su trabajo. ¿Cómo no? Ya vestimos de verano y, por lo tanto, enseñamos partes de la anatomía que hemos podido descuidar. Así, la demanda de tratamientos reafirmantes, exfoliantes y, en general, todo lo que sea preparar la piel para el calor ha crecido de forma considerable en las últimas semanas.

    Os dejamos aquí las técnicas recomendadas para decir adiós a la ropa de abrigo y sentirnos más guapos y mejor.

     

    Depilación Láser . Sí, sabemos también que ya se realiza todo el año, pero es cierto que nos preocupamos más ahora de acabar con el vello corporal. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo. La excepción, las personas con cabello muy claro y canas.

     

    Eliminación de varices estéticas. Decimos estéticas, porque, dependiendo de su gravedad, pueden requerir otro abordaje, al incidir en la salud de quien las padece. Para las arañitas vasculares, las más finas, y las varices reticulares, el láser es también la técnica indicada. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo.

     

    Radiofrecuencia. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo. Empleada para la celulitis, la flacidez y, en general, como tratamiento reafirmante.

     

    Botox para la Hiperhidrosis . No es problema sólo del verano, pero el calor, por supuesto, lo agudiza. Algunas personas presentan sudoración excesiva, lo que incide de forma negativa en su autoestima y su vida social. Pequeñas microinyecciones de esta sustancia en las áreas afectadas, en la axila sobre todo, paralizan la actividad de las glándulas sudoríparas, que reaccionan al calor regulando la temperatura del cuerpo mediante el sudor.

    El tratamiento, con un plazo de reposición, si fuera preciso, de seis meses de media, es indoloro y se lleva a cabo en una sesión que viene a durar entre quince y treinta minutos.

    El botox como solución para frenar el sudor excesivo no requiere de ningún cuidado post tratamiento. Si es importante y por ello se suele aconsejar, no realizar actividades que impliquen sudar en las horas posteriores a haber sido realizado.

    Es, por último, un tratamiento unisex que puede provocar alguna irritación dérmica a modo de pequeño enrojecimiento tras los pinchazos.

     

    Por supuesto, ni son todos los que están, ni están todos los que son. Muy pronto preparamos con vosotros el rostro para los meses de calor, que ya, como veis, son multitud.

     

  • Cinco aspectos relevantes sobre la liposucción

    Cinco aspectos relevantes sobre la liposucción

    ¿Has visto alguna vez un animal salvaje que sea obeso? No, cierto es que algunos mamíferos tienen un gran volumen, según dicta su naturaleza, pero no se conocen leones gordos ni pájaros con sobrepeso. El motivo es que estos seres vivos, al contrario de lo que sucede con el ser humano, comen para mantenerse vivos. Nosotros lo hacemos por placer, por gula, por capricho, por ansiedad, por diversos motivos. Y engordamos, cogemos peso porque no quemamos esa grasa.

     

    La ecuación se conoce: vida sedentaria + exceso de calorías = kilos de más.  Y entonces comienzan las dietas ( algunas con vocación de milagro) y el ejercicio descontrolado y sin regularidad ni método. Cuando este recorrido llega a su fin sin que la persona con acumulación de grasa en distintas zonas del cuerpo consiga eliminarla es cuando se produce la visita al cirujano estético. Y se plantean entonces muchas dudas. Una de ellas es la que tiene que ver con el motivo por el cual esa grasa se hace fuerte en algunos lugares del cuerpo y no en otros.Podemos encontrar la respuesta de manera fácil mirando a nuestras madres y nuestros padres. Sí, heredamos de ellos la tendencia a tener “flotador” en el contorno abdominal, los tobillos gruesos o la papada.

     

    La segunda cuestión que importa, y mucho, a los pacientes que se someten a una liposucción es si van a poder deshacerse de toda esa grasa que les sobra en el quirófano.  Depende. Cada paciente, explica, es diferente al otro también en cuanto a las características de su grasa. Este tejido puede ser más o menos blando o, por ejemplo, más o menos fibroso y también presentar diferencias de peso.

     

    Por lo tanto, la recomendación es alejarse de cantidades estándar de grasa a succionar en una liposucción. Es más, advierte que con la extracción se pierden también líquidos y hematíes, por lo que la seguridad del paciente recomienda no acometer liposucciones muy extensivas en cuanto a zonas y cantidad de grasa.  En este  puntoes preferible  operar dos veces, si es preciso, para obtener el resultado deseado.

     

    Sobre este asunto, sobre el resultado, preguntan también en las clínicas de estética personas con más de sesenta. “La liposucción no es para pacientes senior”, advierte el experto, puesto que la capacidad de retracción de los tejidos se va perdiendo con la edad. Ocurre entonces que al perder volumen y dependiendo del mismo y del estado de la piel de cada paciente, puede surgir flacidez, con lo cual la apariencia final puede no ser la deseada.

     

    Cuarto asunto que se comenta y sobre el que es recurrente hablar en revistas especializadas y consultas: ¿Existe la grasa buena? No hay grasa buena ni mala. La grasa cumple su trabajo en el organismo, una actividad necesaria y variada, entre la que se encuentran mantener el reservorio calórico y la regulación endocrina. Lo que es malo es aumenta el peso porque acumulamos tejido adiposo que no sólo no nos ayuda con nuestro equilibrio, sino que puede conducirnos a enfermedades.

     

    ¿Es la liposucción una cirugía segura? Como todas las cirugías estéticas lo es si se cumplen los protocolos médicos, se realiza por profesionales acreditados y en el entorno hospitalario adecuado. No es una cirugía menor, desde luego, responde este doctor, pero si se lleva a cabo de manera poco agresiva, respetando unos tiempos máximos de estancia en el quirófano y, como se señala anteriormente, dividiéndola en varias sesiones si es preciso, es una operación muy segura y muy satisfactoria. Ayuda al paciente en el mantenimiento de una buena imagen propia y le motiva a mantener propósitos saludables de alimentación y deporte.

  • Consejos para una cirugía estética segura

    Consejos para una cirugía estética segura

    Entrar en un quirófano siempre conlleva sus riesgos. De ahí que se realicen pruebas preoperatorias comunes antes de hacerlo. Esto no tiene que ver, sin embargo, con las noticias sobre muertes en cirugía estética. Por desgracia, estos sucesos encuentran su origen en mala praxis profesional, la  suplantación de credenciales (hacerse pasar por cirujano plástico cuando no se es) y por operar en lugares no homologados, sin los recursos ni los profesionales sanitarios preceptivos.

    Es fundamental que la opinión pública conozca estos hechos, por lo que siempre os recordamos que la seguridad en cirugía estética comienza con la información.

     

    1. Información, Información e Información

     

    Así, la primera recomendación al respecto es Información, información e información sobre el médico que te va a operar y esto pasa primero por contrastar sus credenciales en el Colegio de Médicos al que pertenezca, según la ciudad en la que practique la medicina. Segundo, de vital importancia, que las sociedades profesionales de puedan acreditar bien su filiación a las mismas, bien su posesión del título  de cirujano plástico, estético y reparador.

    Una vez que nos hemos informado por vías profesionales, no por redes sociales o por foros, en los que no se puede contrastar la procedencia ni la veracidad de la información, es imprescindible acudir a una primera cita con el profesional. En este primer encuentro hay que preguntar todo sobre la operación y escuchar.

     

    1. La primera cita con el cirujano plástico, imprescindible

     

    En este punto es bueno llevar un papel con las dudas apuntadas y dejarse  guiar por el médico. También, hacerle caso si éste desaconseja algún tipo de intervención por suponer cualquier riesgo para la paciente.

    Por ejemplo existen profesionales más conservadores que otros, siempre hablando dentro de los límites de la seguridad del paciente. Nuestra preferencia es la de  no realizar operaciones combinadas (aumento de pecho y liposucción post parto, por ejemplo), con el fin de evitar estancias prolongadas en el quirófano.

    No se le debe tener miedo a la cirugía estética, pero tampoco se le debe perder el respeto, ya que no deja de ser una intervención quirúrgica realizada bajo anestesia.

     

    1. No existen las minicirugías

     

    Otro asunto sobre el que los pacientes deben estar informados es sobre la conveniencia de que algunas cirugías estéticas consideradas  menores como la blefaroplastia (corrección de la mirada) o la otoplastia, que cambia el tamaño y la forma de las orejas, se realicen también en un hospital bajo los protocolos adecuados.

    No somos partidarios de realizarlas en la clínica, pese a su sencillez, ya que, rebajando la entidad de los procesos quirúrgicos se puede ganar tiempo y ahorrar dinero, pero se pueden perjudicar el resultado y la seguridad del paciente.

     

    1. Respetar los procesos postoperatorios

     

    También se rebaja la entidad de algunos procesos postoperatorios limitando su duración o la vigilancia de los pacientes. Hay clínicas que envían a las pacientes a casa tras una cirugía de mamas, pero lo más seguro es siempre que pase una noche bajo vigilancia en el hospital.

     

    1. No confundir medicina estética con cirugía estética

     

    Otro problema con el que la Opinión Pública se puede confundir a la hora de enfrentarse a una operación estética es la línea difusa que en algunos medios de comunicación y en las redes sociales separa los tratamientos de medicina estética, es decir, los que llevan a cabo en las clínicas, como los inyectables de botox, por ejemplo, de una intervención como la liposucción o la abdominoplastia, en la que el paciente está sedado y requiere de cuidados pre y postoperatorios.

     

    1. No tratar de imitar a los famosos

     

    Por último, la asociación de los famosos a la cirugía estética crea no pocos problemas de imitación. Se aspira a ser y a estar como este cantante  o esa actriz, que han invertido mucho tiempo y mucho dinero en su cuerpo. Es en este punto donde puede aparecer alguien que ofrece el mismo resultado por menos dinero, y, sobre todo, con menos medios.

    La cirugía estética es un acto médico, no es un producto de consumo, y, por lo tanto, debe realizarse bajo parámetros estrictos de salud, no de negocio. Como tal, debe poder ofrecerse de forma segura a los pacientes, evitando el intrusismo y la mala praxis.

     

  • Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Que la cirugía estética seguirá creciendo no lo decimos nosotros, lo aseguran los informes globales de tendencias, entre ellos el que ha publicado Research and Markets y que cifra el beneficio global de esta actividad hasta ese año en 75,67 billones de dólares. Hablamos de un incremento previsto del 5,4% y que tiene en cuenta la demanda creciente de los países asiáticos.

     

    En lo que a occidente respecta, “Cosmetic Surgery Global Market Report”, título de la estadística, sitúa a Europa en segundo lugar, tras Estados Unidos, en el paso por el quirófano para mejorar el aspecto físico. Así, las intervenciones realizadas por cirujanos bajo anestesia y en instalaciones hospitalarias superan en superan en número a los tratamientos que se llevan a cabo en clínica, como los rellenos dérmicos o los procedimientos de regeneración autóloga.

     

    En cuanto a la lista de las operaciones más solicitadas, cómo no, el aumento mamario sigue a la cabeza en el entorno occidental, seguido por la liposucción, la blefaroplastia y la abdominoplastia.  Desde Clínica del doctor Moisés Martín Anaya queremos destacar el interés por los procedimientos para mejorar la mirada, esto es, la cirugía de párpados, que se puede acompañar por tratamientos de reducción de arruga fina en el contorno. La revista norteamericana Allure pone el foco en esta cirugía, sobre la que, asegura, va escalando puestos en detrimento de los tratamientos médicos en la zona. Los motivos: el balance coste-resultados y la mayor naturalidad resultante del paso por el quirófano debido a que se facilita la movilidad y la expresividad en la zona.

     

    Dicha publicación vuelve a destacar el deseo de naturalidad de las pacientes para evitar el efecto de “cara repetida”, que se produce por la regularidad y globalización de los tratamientos médico-estéticos. Así, no es infrecuente ver rostros tratados que se parecen, tanto de personalidades famosas como de personas de la calle.  Es por este motivo por el que se señala el injerto de grasa propio como una técnica en auge.  Para la mujer madura sin una excesiva caída de los tejidos faciales, se realiza en una sola sesión en clínica, regenera los tejidos a la vez que reafirma, es económico, y, sobre todo, realza los rasgos propios.

     

    Basado también en la regeneración autóloga, el plasma rico en plaquetas, más económico, aunque de mayor reposición, ayuda en la consecución de un rostro jugoso, terso y brillante. Rejuvenecido, en definitiva.

  • ¿Aguja o bisturí?  Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    ¿Aguja o bisturí? Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    La práctica de la cirugía estética está rodeada de muchas creencias erróneas o de falsos mitos. Con la democratización del acceso a las consultas de los profesionales han aumentado las noticias, los post en redes, y, en definitiva, se ha incrementado en intensidad la conversación social en torno a ella. Se publica mucho y se lee mucho, también se opina sobre las operaciones que se realizan y, sobre todo, cuando quien se tumba en el quirófano es una persona pública.

     

    En este post nos gustaría aclarar un tema que no termina de estar claro y que confunde a much@s pacientes. Se vienen empleando indistintamente los términos medicina estética y cirugía estética. Sí, ya sabemos que se ha publicado mucho sobre esta cuestión y sobre las diferencias entre una y otra práctica médica, pero, sin embargo, nos parece necesario insistir ya que sigue existiendo confusión al respecto, sobre todo entre los pacientes más jóvenes.

     

    Lo que diferencia a una y a otra es sencilla: no es lo mismo estar sentado en un sillón de una clínica estética, que tumbado en un quirófano. Es decir, la medicina estética comprende una serie de procedimientos que se realizan en las clínicas de estética, mientras que la cirugía estética se lleva a cabo en un quirófano, normalmente bajo anestesia local o general y requiere de unas pruebas  preparatorias y unos cuidados postoperatorios.

     

    En el primer ámbito, en el de los tratamientos realizados en clínica se diferencian entre los inyectables, la maquinaria y el láser. Los primeros son los más conocidos: el botox, el ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas y el injerto graso. Varía la sustancia, varían las técnicas de obtención del producto, pero todos ellos son inyecciones que tienen como objetivo rejuvenecer, ya sea el rostro o las manos, por ejemplo. Estas inyecciones se administran en los centros y no suelen requerir ningún cuidado previo o posterior, salvo las indicaciones habituales relativas a la exposición al sol de la zona a tratar.

     

    Las máquinas son dispositivos que emplean distinta energía con un propósito drenante, reafirmante. Cuidan de la firmeza del contorno corporal, aunque algunas también trabajan la cara y la pérdida de firmeza. La radiofrecuencia y la cavitación son algunas de las más nombradas, aunque luego varíe el nombre comercial. Existen también dispositivos que combinan diferentes técnicas en un único aparato.

     

    Y luego, está el láser, que empleamos, sobre todo, para eliminar manchas de la piel, producto de cambios fisiológicos como el embarazo, del exceso de sol y/o del envejecimiento de la piel.

     

    La cirugía, tal como su propio nombre indica, es un procedimiento quirúrgico, con todo lo que ello conlleva. Las reinas de la estética entran en este ámbito: la liposucción, las cirugías de la mama (elevación, reducción o aumento) y otras como la otoplastia, la blefaroplastia, etc.

     

    La medicina estética puede ser un complemento de la cirugía, un refinamiento del resultado obtenido en las intervenciones. Por ejemplo, el lifting facial que se hace en una operación puede ser mejorado con algunas infiltraciones de ácido hialurónico. Estiramos con el bisturí, hidratamos con la inyección.

     

    Pero, por último, la gran diferencia entre aguja y bisturí son los resultados. Las infiltraciones suelen tener un plazo de reposición de entre seis meses y un año, dependiendo de la técnica, mientras los resultados del quirófano pueden ser definitivos, como en caso de las cirugías de contorno corporal.  Que lo sean depende, como solemos insistir, del estilo de vida de los pacientes.

  • Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Sí, al término de las vacaciones, aunque a alguien pueda parecerle extraño. Cuando regresamos a casa y al trabajo, a la comida de siempre y a las horas de sueño que nos demanda la rutina. Es ahora cuando deberíamos ponernos en marcha con la Operación Bikini, si queremos llegar al próximo verano con un buen cuerpo para lucir el bikini y el bañador. Por estética y por salud.De esta manera se evitan los planes intensivos de tonificación y pérdida de peso concentrados entre abril y junio que, además de no lograr el efecto deseado, pueden producir un rebote, amén de agotamiento por mala alimentación y sobreesfuerzo.

     

    Este es el primer motivo por el que  recomiendamos evitar las dietas milagro y las rutinas intensivas de gimnasio. Sí al deporte, pero todo el año, y sí a las dietas, pero supervisadas por especialistas y mantenidas a lo largo del tiempo.

     

    En segundo lugar, y si hablamos de cirugía estética, práctica médica muy relacionada con la Operación Bikini los meses de otoño e invierno  sonlos más indicados para las intervenciones más invasivas como la abdominoplastia o la liposucción debido a las peculiaridades de su postoperatorio. Ambas requieren de una faja compresiva en los días posteriores al paso por el quirófano. El calor excesivo que viene haciendo en los últimos veranos las desaconseja en los meses cálidos, debido a las molestias provocadas por el sudor.

     

    Pero sobre todo, lo importante es que estas intervenciones estéticas de remodelación del contorno requieren de un tiempo, entre los tres y los seis meses, para afianzar su resultado. Los tejidos se adecúan a sus nuevas posiciones tras la retirada de grasa, y, en el caso de la abdominoplastia, también debe hacerlo el músculo.

     

    En tercer lugar, estas intervenciones requieren de cuidados estéticos posteriores de drenaje y para la piel. El drenaje linfático, la presoterapia o la mesoterapia son tratamientos a realizar en un número determinado de sesiones con intervalos de meses e incluso semanas. Sus resultados no son inmediatos.

     

    En cuanto a la alimentación, es un clásico tratar en septiembre de perder lo ganado con las licencias que nos tomamos en verano, para después, llegadas las navidades, permitirnos todo tipo de excesos, recuperar algo de normalidad con altibajos para, en mayo, abrazar algunas dietas extremas.

     

    El mantenimiento del peso es saludable y sólo integrando unos hábitos sanos no sujetos al calendario social se puede lograr una figura envidiable sin importar la edad.

     

    En septiembre, con el regreso al trabajo vuelve también el estrés y con él esas comidas y picoteos que se suelen hacer para calmar la ansiedad. Como se dice popularmente “los nervios engordan y en esta Operación Bikini se integra también el bienestar emocional, por lo que se recomienda reservar tiempo libre para relajarnos cada día, meditar, hacer deporte o simplemente pasear.

     

    Quedan diez meses para mayo, así que, hay tiempo, mucho tiempo, para cuidarse con tranquilidad y lograr buenos resultados.

  • Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Durante todo el año suspiramos por el verano. Soñamos con las vacaciones, con descansar en la playa o en la montaña. Planeamos viajes con amigos y nos preparamos lucir nuevos outfits y, sobre todo, el bikini. En esta estación nos encanta presumir de tipo, pero el calor no nos da tregua y muchas veces nos lo pone muy, muy difícil.

     

    Sobre todo a quienes tienen tendencia a incrementar su volumen, ya sea por la retención de líquidos, por la “dieta del chiringuito” o por dejar el gimnasio coincidiendo con la subida de los termómetros. Ni que decir tiene que se debe mantener la actividad, adecuando los ejercicios y su intensidad a los horarios de menos calor, además de seguir limitando las calorías. Y aquí hay que apelar a la prudencia para no ganar todo lo perdido, con mucho esfuerzo, a base de copas, aperitivos y raciones.

     

    Tres tratamientos contra la retención de líquidos, la grasa y la celulitis

     

    La retención de líquidos debe ser vigilada, puesto que es un síntoma de muchas patologías, algunas graves, como dolencias cardiacas, y otras benignas. En estos últimos casos podemos ubicar el incremento de líquido bajo la piel debido a las posturas mantenidas, la mala dieta y, cómo no, el calor.

     

    Para paliar los efectos de la retención de líquidos, recomendamos dos tratamientos no invasivos basados en el masaje, que se pueden realizar en clínica y que, además, ayudan con otros defectos estéticos persistentes como la celulitis

     

    El primeros es la presoterapia, que trabaja estimulando los sistemas circulatorio y linfático mediante presión cubriendo la parte inferior del tronco con un sistema de compresión a modo de faja.

     

    A técnica clásica hay que añadir una segunda, imprescindible también en los postoperatorios de algunas cirugías estéticas como la liposucción o la abdominoplastia. Es el drenaje linfático manual, que también aplica una presión suave sobre puntos del sistema linfático. Es un tratamiento que no sólo elimina el edema, sino que relaja y sirve de analgésico.

     

    Microinyecciones de botox contra la sudoración excesiva

     

    Otro de los grandes problemas que nos traen los termómetros en verano es el de la sudoración excesiva y no nos referimos con este término al incremento normal de sudor en los meses por las altas temperaturas o por la práctica deportiva. Hablamos también de hiperhidrosis, un problema que consiste en excretar de manera espontánea una gran cantidad de sudor y cuyo origen puede ser genético o psicológico y que se acentúa en verano.

     

    Pues bien, ya sea un problema localizado en zonas como axilas y palmas de las manos o generalizado en todo el cuerpo, pequeñas microinyecciones de botox en las áreas afectadas, paralizan la actividad de las glándulas sudoríparas y detienen el sudor. Es  un tratamiento indoloro, de una sola sesión de unos treinta minutos, que a veces puede precisar de otra cita para reposición a los seis meses.

     

    Desterrando falsos mitos: sí a la cirugía estética y los rellenos dérmicos en verano

     

    En cuanto al rostro, expuesto todo el año a los factores externos, pero que ahora, además, se va a broncear con baños de sol, no siempre de la duración, intensidad y a las horas deseadas, la crema y el bálsamo labial con factor máximo de protección son nuestras armas imprescindibles.

     

    Hay que hidratar por dentro y por fuera, y, en este último sentido, recordar, una vez más, que las infiltraciones de ácido hialurónico y la mesoterapia con vitaminas no sólo no están contraindicadas en verano, sino que son muy recomendables para mantener los niveles hídricos de la piel y que luzca “jugosa”, esto es, con luz y tersura.

     

    Y para finalizar estos cuidados estéticos veraniegos, y para quien esté pensando en pasar por el quirófano, os recordamos que hoy es ya normal operarse en su tiempo de vacaciones, pero no todas las cirugias cuentan con el verano como aliado. Con el incremento de la demanda de intervenciones como aumento de pecho o blefaroplastias, las clínicas permanecen abiertas, sobre todo en junio y julio y, además, resulta conveniente desmentir un mito que parece prolongarse en el tiempo: el sol no va a influir en el resultado de estas cirugias. Son incisiones mínimas protegidas por su ubicación del sol. Bastará con seguir las pautas del cirujano en las revisiones pautadas

     

  • Tratamientos y cirugías estéticas para unas piernas perfectas

    Tratamientos y cirugías estéticas para unas piernas perfectas

    Una de las partes más bonitas de la anatomía femenina son las piernas. Unas piernas estilizadas, torneadas, resultan muy atractivas y también muy sexys. Este tiempo de primavera las piernas recuperan su protagonismo, al liberarse de las medias y leggings, y al tiempo que faldas y vestidos van sustituyendo al pantalón.

     

    Sin entrar en el asunto del bronceado, que, claro, siempre aporta brillo y a las piernas sienta fenomenal, tanto la cirugía como la medicina estética ofrecen herramientas para mejorar la forma y el tono de las mismas.

     

    Comenzando por la medicina estética, es bueno recordar que también ofrece posibilidades para el tratamiento de las varices. Lo primero, es que un especialista valore el nivel de gravedad de las mismas para ver qué  tratamiento es necesario y para  acudiar al origen de su aparición. Éste puede encontrarse, en el sistema circulatorio,   pero también puede deberse a posturas mantenidas a lo largo del tiempo. Muchas personas que pasan la mayor parte de su jornada laboral sufren este problema.

     

    Si hablamos de las pequeñas arañas vasculares, en las clínicas de estética ponemos a vuestra disposición la terapia  con láser, indolora, sencilla y que acaba con ellas en un número reducido de sesiones.

     

    Las máquinas también ayudan, y al hablar de máquinas nos referimos a la aparatología estética. Las radiofrecuencia obtiene resultados positivos en la celulitis de la cara interna de los muslos y contribuye a eliminar la retención de líquidos cuando aplicamos estas corrientes electromagnéticas de alta frecuencia sobre los tobillos.

     

    Para los muslos también es eficaz la cavitación, con un sistema muy parecido: se aplican, en este caso, ultrasonidos, a través de un cabezal sobre las zonas que tienen exceso de grasa. Si hablamos de las piernas, volvemos de nuevo a los muslos, también aquí en su cara externa.

     

    Y llega el turno de la cirugía estética, que, como siempre recordamos, se diferencia de la medicina estética en que sus tratamientos son en realidad operaciones que se realizan en quirófano, bajo anestesia y que requieren cuidados postoperatorios, ingreso incluido en la mayoría de los casos.

     

    EL bisturí combate también, pero con efectos duraderos y veces definitivos, la grasa y la flacidez. Si hablamos de la primera, la palabra mágica es liposucción, que se practica también en los muslos. Cánula o cánulas en mano, consiste en aspirar la grasa que se deposita en la cara externa de los muslos, antes citada y que no es otra cosa que las famosas y odiadas cartucheras, que tienen varios orígenes: la herencia de nuestras madres y abuelas, y, el fenotipo, esto es, la forma del cuerpo de cada mujer.

     

    Cuando como resultado de la cantidad de grasa aspirada queda piel sobrante y es necesario eliminarla, hablamos de lifting de muslos. La cruroplastia, su nombre técnico, engloba, pues, el alisado y contorneado de la piel de la zona. Porque el lifting no estira, sino recoloca, y evita esa caída que da sensación de flacidez.

     

    Llegamos a las rodillas y a otro término que hace referencia a una zona más pequeña de extracción. Así, aquí se habla de minilipo, aunque se lleve a cabo en quirófano bajo anestesia local y ligera sedación. Esta cirugía es poco común y suele integrarse en una operación para tratar las piernas al completo.

     

    El trabajo del bisturí nos lleva de nuevo a los tobillos, donde también, y, sobre todo, por cuestiones hereditarias, se deposita grasa.

     

     

    Para quienes no tengan ninguno de estos problemas, regresamos al inicio: bronceado, depilación, exfoliación e hidratar según tipo de piel, y a presumir de piernas.