Blog

  • El no lifting de Sarah Jessica Parker

    El no lifting de Sarah Jessica Parker

    La actriz de fama internacional no se cansa de desmentirlo: no se ha hecho un lifting. Asegura la Parker que nunca ha pasado por el quirófano, y reconoce que «ahora es demasiado tarde». Sí, el rejuvenecimiento facial no depende sólo de la capacidad económica y/o el deseo para pasar por el quirófano. La edad tiene mucho que decir y es que a los 58 años  la protagonista de Sexo en Nueva York podría salir de su encuentro con el bisturí algo mejor, seguro, pero es posible que no se cumplieran sus expectativas.

    Aunque, como nos gusta recordar, cada caso es único y personal sí se puede decir a nivel general que al acercarse a los 60 la piel ya ha perdido una gran capacidad de retracción. Sucede entonces que la recolocación de los tejidos  que se lleva a cabo en el lifting se dificulta porque la piel ya no queda tersa y limpia de manera natural. Se nota entonces el paso por el quirófano y se incumplen, por lo tanto, los objetivos de esta intervención.

    Esa pérdida de capacidad de retracción se debe a la disminución paulatina del colágeno y la elastina que se acelera en la cincuentena. Es por este motivo que se marcan las arrugas y va cayendo el óvalo facial de manera más pronunciada.  Nuestra recomendación es, sí así se desea, someterse a un lifting cérvico facial se haga más cerca de los 40 que de los 50 para que las estructuras profundas de la piel respondan a la cirugía y no perder, tal como ha admitido Sarah Jessica Parker, la oportunidad de ayudarse de la medicina.

    En cuanto a otras opciones no quirúrgicas para el paso de la edad en el rostro, este cirujano apuesta por los tratamientos autólogos, que no sólo rejuvenecen, sino que lo hacen regenerando a la vez. Para la mujer de 50 que no desea operarse, la recomendación es el injerto facial graso que se lleva a cabo extrayendo grasa de otras zonas donde hay excedente, por ejemplo del abdomen o los glúteos.

    Esa grasa se limpia, por decirlo de alguna manera entendible, y se optimiza para que potenciar su efecto regenerador. Es decir, tras la extracción, la grasa se centrifuga con el objetivo de depurarla y obtener por separado la rica en células madre. Esta grasa ya purificada se considera por los profesionales de la cirugía estética como “oro líquido” por sus efectos inmediatos y duraderos. Es una operación que maximiza los resultados y minimiza los riesgos, que hidrata, voluminiza y sirve también para las manchas de la piel.

    Es importante destacar que este tratamiento no  precisa de  ingreso hospitalario, de anestesia general. Tampoco es  ni doloroso  ni deja marcas ni cicatrices.

  • Estar bella a los 50

    Estar bella a los 50

    El wellaging, el saber envejecer bien, se ha convertido en una tendencia que, cada día, tiene más partidarios entre personas de ambos sexos. No obstante, es la mujer quien sigue teniendo más interés por los temas relativos a su apariencia y la cincuentena no es una excepción.

     

    Nos situamos en una edad en la que ellas atraviesan un proceso de cambio hormonal, que no sólo se manifiesta en la pérdida de capacidad reproductivo y en síntomas conocidos como los sofocos o los cambios de humor.

     

    La menopausia va más allá, es un gran cambio orgánico y psicológico para la mujer, que, además, ve cambiar su apariencia física rápidamente.  La pérdida de colágeno y elastina que se vienen sucediendo desde los primeros 40 se acelera en los 50 y la flacidez va tomando protagonismo junto a la pérdida de masa muscular. Sucede en el cuerpo, y también en el rostro, y es este último aspecto en el que queremos detenernos para aconsejaros sobre tratamientos y cirugías.

     

    Los 50 años se manifiestan en la cara con la pérdida del óvalo facial más que con las arrugas en la mayoría de los casos. Se descuelgan los tejidos y, por supuesto, la piel pierde textura, brillo y elasticidad.

    Cuando estas consecuencias del envejecimiento son pronunciadas recomendamos el lifting cérvico facial, y añadimos “cérvico” porque el cuello es una parte fundamental del aspecto, en la medida en que se marcan mucho en él las arrugas y la caída.

     

    El lifting cérvico facial no tiene nada que ver con los tratamientos de bótox (para paralizar las arrugas) ni de ácido hialurónico. Es una operación, como os venimos contando en nuestras redes sociales, que recoloca los tejidos a nivel profundo. Si os fijáis bien decimos recolocar y no estirar, ya que este término se viene usando negativamente para referirse a intervenciones en las que el resultado es poco natural.

     
    Naturalidad es la palabra y es el objetivo de la cirugía estética, máxime si hablamos del rostro, nuestra carta de presentación. Los rellenos dérmicos son también una buena herramienta para rejuvenecer, pero, cuidado, bien pautados, sin excesos y sin el sobretratamiento que lleva a que algunos rostros se hinchen y pierdan la expresión. En el quirófano los empleamos para dar el retoque final.

     

    De estos rellenos, conocidos como fillers, nos inclinamos por los que autoregeneran, esto es, los que basan en las células madre. El PRP, el plasma rico en plaquetas se infiltra y ofrece muy buenos resultados, por ejemplo encima del labio superior, donde las arrugas son muy pronunciadas. También, claro, y para la cara, ofrece muy buenos resultados el injerto graso, que es la infiltración de grasa propia del paciente, retirada de otras zonas del cuerpo donde se ha depositado en exceso.

     

    De esta manera, no sólo se embellece, sino que, a la vez, se rejuvenece y, lo que es más importante, se conserva la identidad del rostro al máximo, huyendo de esas caras que nos parecen iguales. Y si no se nota, mejor. No se trata de que los demás se percaten de que alguien se ha puesto en manos de un profesional de la estética, sino de que digan: “que bien está envejeciendo”. Y, más aún, se trata de que ellas, más allá de como las vean los demás, se miren felices y satisfechas al espejo. Feliz cincuentena, amigas.

     

     

  • Verano 2023, ¿bikini o bañador?

    Verano 2023, ¿bikini o bañador?

    Ya está aquí el verano, de nuevo. Un año más nos ha sorprendido el calor, el abrasante calor, cuando aún no hemos celebrado la entrada oficial de la estación en el calendario. Desde inicios del pasado mes de mayo venimos viviendo jornadas con altas e incluso altísimas temperaturas, lo que, como imagináis, ha precipitado la famosa y archiconocida Operación Bikini.

     

    ¿Y qué hacemos a estas alturas con esta blancura inmaculada en la piel? ¿Cómo nos quitamos en pocas semanas esos kilos de más? A estas dos preguntas recurrentes habría que sumar algunas otras, cómo por qué no me habré quitado antes las varices o qué hago con la hinchazón de los tobillos, que este junio ha hecho su aparición demasiado temprano.

     

    Lo primero, no obsesionarse. La estética importa y siempre mejora nuestro estado de ánimo cuando estamos contentos con la imagen que ofrecemos. Ahora bien, no debe suceder lo contario: no debemos agobiarnos por nuestro físico. Siempre es bueno consultar con un profesional de la estética para acometer los cambios deseados con expectativas realistas y en su momento. Así pues, este año, si no es biquini, será bañador.

     

     

    En verano se puede adelgazar, aunque no lo creas

     

    Descartadas las dietas rápidas por ser poco saludables, siempre puedes tratar de perder algo de peso en estos días comiendo sano y simplemente eliminando el azúcar, las grasas malas (saturadas, hidrogenadas y trans), y, en general, la bollería y los alimentos procesados.

     

    El verano te ofrece una buenísima oportunidad por la ligereza de sus platos fríos –gazpachos, ensaladas y cremas–, y por la oportunidad, según el sitio de destino de vacaciones, de comer un buen pescado de temporada, ligero y muy saludable.

     

    La retención de líquidos y el verano

     

    Sobre todo, ataca la retención de líquidos, un problema que puede verse agravado por los cambios hormonales que la menopausia introduce en nuestras vidas.

     

    Te recomendamos que cambies de postura todas las veces que te sea posible, tanto si permaneces mucho tiempo sentada, como si trabajas de pie. Reduce drásticamente la sal y cuando estés en casa descansando pon los pies en alto. Por supuesto que existen productos diuréticos, pero siempre consulta a tu farmacéutico o médico.

     

    El drenaje linfático es el tratamiento estético recomendado.

     

    Varices, en el Top1 de los problemas estéticos estivales

     

    Las varices son otra pesadilla, también producto de una mala circulación. La solución a este problema siempre pasa por una clínica, ya sea la de un cirujano vascular o un cirujano estético. El primero se ocupará del problema si se trata de una cuestión que afecta a la salud, mientras que el segundo lo resolverá cuando sólo nos encontremos ante un defecto estético. Dependiendo del tipo de varices –arañas vasculares, varices reticulares o varices troncales– se eliminan con láser o con escleroterapia.

     

    El láser es una solución menos invasiva que acaba con las varices en varias sesiones, mientras que la escleroterapia consiste en la infiltración de líquido o espuma esclerosante  en la vena para lograr la reabsorción de la variz.

     

    En ambos casos es un procedimiento no doloroso que causa sólo pequeñas molestias y es muy eficaz.

     

     

    La radiofrecuencia, nuestro tratamiento estético preferido

     

    Pertenece a la llamada aparatología estética. Se trata de una técnica basada en la aplicación de corrientes electromagnéticas de alta frecuencia que producen calor para tratar problemas de cómo la flacidez y la celulitis.

    Se emplea también en la eliminación de depósitos grasos, en casos de retención de líquidos y como complemento para afianzar los resultados en cirugías estéticas. El procedimiento es sencillo e indoloro, ya que consiste simplemente en masajear las zonas con un cabezal específico.

     

    El quirófano, mejor en julio que en agosto

     

    Hoy en día, nunca se sabe si va a hacer más calor en un mes u otro, pero lo cierto es que la tradición es que cierren los quirófanos en agosto. Hace más de una década se consideraba que era mejor dejar la cirugía estética para septiembre, pero hoy, con las mejoras en los procedimientos postoperatorios, muchas personas se someten a una liposucción o a una abdominoplastia, por ejemplo. Estas dos intervenciones tienen mucho que ver con la Operación Bikini, ya que el conocido popularmente como ”flotador” es un problema estético de acumulación de grasa en vientre y cintura muy común a partir de cierta y edad y debido, sobre todo, a la vida sedentaria.

     

    Por supuesto, en nuestro centro están a vuestra disposición otros tratamientos muy asociados al verano, aunque no se demanden sólo en esta época del año: la depilación láser y el Botox contra el sudor excesivo, entre otros.

     

     

    Pues nada más, sólo me queda recordaros que la  próxima Operación Bikini empieza ahora. Sí, no me equivoco. Hablo de la de 2024. Así que, si este año habéis elegido bañador, el siguiente, estamos seguros, será bikini.

  • Operación Bikini ( de medicina estética)

    Operación Bikini ( de medicina estética)

    Hablar de Operación Bikini con los vaivenes a los que nos tienen acostumbrados últimamente los termómetros no tendría hoy ya mucho sentido. Estamos entrando en mayo con temperaturas de julio, con lo cual aquello de que es ahora cuando que hay que empezar a prepararse para lucir palmito en la playa, pues se nos ha quedado obsoleto.

     

    Esto en cuanto a la cirugía estética, que ya se practica todo el año, con unos tiempos de recuperación postoperatorio que permiten trabajar con margen para una rápida y satisfactoria recuperación.

     

    Sin embargo, los médicos estéticos y los responsables de esta área de las clínicas del sector han visto adelantado su trabajo. ¿Cómo no? Ya vestimos de verano y, por lo tanto, enseñamos partes de la anatomía que hemos podido descuidar. Así, la demanda de tratamientos reafirmantes, exfoliantes y, en general, todo lo que sea preparar la piel para el calor ha crecido de forma considerable en las últimas semanas.

    Os dejamos aquí las técnicas recomendadas para decir adiós a la ropa de abrigo y sentirnos más guapos y mejor.

     

    Depilación Láser . Sí, sabemos también que ya se realiza todo el año, pero es cierto que nos preocupamos más ahora de acabar con el vello corporal. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo. La excepción, las personas con cabello muy claro y canas.

     

    Eliminación de varices estéticas. Decimos estéticas, porque, dependiendo de su gravedad, pueden requerir otro abordaje, al incidir en la salud de quien las padece. Para las arañitas vasculares, las más finas, y las varices reticulares, el láser es también la técnica indicada. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo.

     

    Radiofrecuencia. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo. Empleada para la celulitis, la flacidez y, en general, como tratamiento reafirmante.

     

    Botox para la Hiperhidrosis . No es problema sólo del verano, pero el calor, por supuesto, lo agudiza. Algunas personas presentan sudoración excesiva, lo que incide de forma negativa en su autoestima y su vida social. Pequeñas microinyecciones de esta sustancia en las áreas afectadas, en la axila sobre todo, paralizan la actividad de las glándulas sudoríparas, que reaccionan al calor regulando la temperatura del cuerpo mediante el sudor.

    El tratamiento, con un plazo de reposición, si fuera preciso, de seis meses de media, es indoloro y se lleva a cabo en una sesión que viene a durar entre quince y treinta minutos.

    El botox como solución para frenar el sudor excesivo no requiere de ningún cuidado post tratamiento. Si es importante y por ello se suele aconsejar, no realizar actividades que impliquen sudar en las horas posteriores a haber sido realizado.

    Es, por último, un tratamiento unisex que puede provocar alguna irritación dérmica a modo de pequeño enrojecimiento tras los pinchazos.

     

    Por supuesto, ni son todos los que están, ni están todos los que son. Muy pronto preparamos con vosotros el rostro para los meses de calor, que ya, como veis, son multitud.

     

  • Los enemigos de la estética masculina: abdomen, párpados y papada

    Los enemigos de la estética masculina: abdomen, párpados y papada

    Estamos a punto de despedir marzo, el mes del padre, con ese día especial en el que nos devanamos los sesos por encontrar un regalo apropiado para él ( que tiene de todo). Bueno, pues con los padres pasa igual que con las madres, su día debería ser todo el año, sobre todo si hablamos de belleza, porque ellas les sacan a ellos una gran ventaja en cuidado personal. Sí, es cierto que el gimnasio les encanta, que comienzan a invertir algo más en cremas y productos de belleza, pero en cirugía estética, siempre lo decimos, un 70% lo ocupan ellas y el 30% restante ellos. La cuestión cultural tiene mucho que ver, pero también es un asunto generacional y los jóvenes se muestran más dispuestos a poner remedio a problemas que antes se asumían como inevitables. A saber: la caída del pelo, la barriguita cervecera, la papada y las bolsas en los ojos.

     

    La demanda de injerto capilar se está acrecentando, animada en parte por sus buenos resultados en famosos del deporte y la televisión. Tanto es así que se especula sobre si este futbolista o aquel presentador estrenan pelo o se tapan la cabeza porque estarse sometiendo a las famosas técnicas FUE y FUSS.

     

    P0r lo que respecta a las otras cuestiones, el abdomen tiene para el varón, además, una connotación de mala salud. Y es que los médicos lo recordamos constantemente: el contorno abdominal puede ser un indicador de futuros problemas cardiovasculares. Si nos centramos sólo en la estética, la distensión de los músculos del abdomen puede darse también en personas delgadas, lo que se marca mucho a nivel estético. Los excesos que se fijan en el contorno del varón se pueden eliminar con liposucción o con abdominoplastia. La primera consiste en la extracción de. la grasa, mientras que a ésta se añade en la segunda la recolocación de la musculatura distendida y, si es necesario, una dermolipectomía. Si se la eliminado mucho volumen es necesario ayudar a la piel en su retracción, a que vuelva a colocarse en su lugar original.

     

    Estamos hablando de cirugías mayores, pero hay otras menores, por decirlo de alguna manera, que pueden restar años si se consiguen buenos resultados. Hablamos mucho en nuestras redes sociales de la cirugía de la mirada, la blefaroplastia y es que, es cierto, mejora mucho la estética facial del hombre, porque le devuelve alegría, brillo y luz a la mirada.

     

    Un problema bastante común del varón son las bolsas en los ojos, que no sólo restan belleza sino que añaden años. Cuando son muy pronunciadas revierten al hombre de un aspecto triste y cansado, no siempre acorde con su estado físico y mental. De ahí que la blefaroplastia o cirugía de los párpados sea una de las más demandadas por los hombres e, insistimos, una de las más efectivas. Por su sencillez, economía y buenos resultados es un procedimiento muy recomendado para quienes tengan este problema en la mirada. Para eliminar esas bolsas, que son hereditarias se realiza una microincisión de un centímetro en la conjuntiva de cada ojo, lo que no deja cicatriz alguna. El objetivo es fortalecer el septum orbitario, la membrana que separa y contiene la grasa que rodea al globo ocular dentro de la órbita, cuándo esté es débil. Esto se consigue gracias a la fibrosis que tiene lugar en la cicatriz resultante de la operación, lo que fortalece el septum, consiguiendo que esas bolsas no vuelvan a aparecer.

     

    La blefaroplastia es una cirugía ambulatoria, que dura entre 40 y 50 minutos y que se lleva a cabo en quirófano bajo anestesia local. En ella se puede abordar, a la vez, si es necesario el párpado superior, que a veces cae sobre el ojo. Se retira la grasa, pero aquí también es necesario eliminar la piel sobrante.

     

    Los párpados hinchados se pueden heredar, no son sólo producto de la dieta o el estilo de vida general, y lo mismo le sucede a la papada. La grasa que queda bajo el mentón y que puede llegar al colgar de una manera muy antiestética se elimina mediante una liposucción de papada. También se realiza en quirófano y este doctor recomienda complementarla con el injerto de grasa en el mentón, con el fin de potenciar la elevación de la mejilla y lograr la armonía del conjunto. A este efecto se le denomina Facial Jawging.

    Por último, y si hablamos de varones más jóvenes, recomendamos los tratamientos de autoregeneración inyectables: plasma rico en plaquetas y grasa propia . También, con el objetivo de ralentizar la aparición de arrugas y de dar brillo y tersura a la piel, el ácido hialurónico.

     

  • Cinco aspectos relevantes sobre la liposucción

    Cinco aspectos relevantes sobre la liposucción

    ¿Has visto alguna vez un animal salvaje que sea obeso? No, cierto es que algunos mamíferos tienen un gran volumen, según dicta su naturaleza, pero no se conocen leones gordos ni pájaros con sobrepeso. El motivo es que estos seres vivos, al contrario de lo que sucede con el ser humano, comen para mantenerse vivos. Nosotros lo hacemos por placer, por gula, por capricho, por ansiedad, por diversos motivos. Y engordamos, cogemos peso porque no quemamos esa grasa.

     

    La ecuación se conoce: vida sedentaria + exceso de calorías = kilos de más.  Y entonces comienzan las dietas ( algunas con vocación de milagro) y el ejercicio descontrolado y sin regularidad ni método. Cuando este recorrido llega a su fin sin que la persona con acumulación de grasa en distintas zonas del cuerpo consiga eliminarla es cuando se produce la visita al cirujano estético. Y se plantean entonces muchas dudas. Una de ellas es la que tiene que ver con el motivo por el cual esa grasa se hace fuerte en algunos lugares del cuerpo y no en otros.Podemos encontrar la respuesta de manera fácil mirando a nuestras madres y nuestros padres. Sí, heredamos de ellos la tendencia a tener “flotador” en el contorno abdominal, los tobillos gruesos o la papada.

     

    La segunda cuestión que importa, y mucho, a los pacientes que se someten a una liposucción es si van a poder deshacerse de toda esa grasa que les sobra en el quirófano.  Depende. Cada paciente, explica, es diferente al otro también en cuanto a las características de su grasa. Este tejido puede ser más o menos blando o, por ejemplo, más o menos fibroso y también presentar diferencias de peso.

     

    Por lo tanto, la recomendación es alejarse de cantidades estándar de grasa a succionar en una liposucción. Es más, advierte que con la extracción se pierden también líquidos y hematíes, por lo que la seguridad del paciente recomienda no acometer liposucciones muy extensivas en cuanto a zonas y cantidad de grasa.  En este  puntoes preferible  operar dos veces, si es preciso, para obtener el resultado deseado.

     

    Sobre este asunto, sobre el resultado, preguntan también en las clínicas de estética personas con más de sesenta. “La liposucción no es para pacientes senior”, advierte el experto, puesto que la capacidad de retracción de los tejidos se va perdiendo con la edad. Ocurre entonces que al perder volumen y dependiendo del mismo y del estado de la piel de cada paciente, puede surgir flacidez, con lo cual la apariencia final puede no ser la deseada.

     

    Cuarto asunto que se comenta y sobre el que es recurrente hablar en revistas especializadas y consultas: ¿Existe la grasa buena? No hay grasa buena ni mala. La grasa cumple su trabajo en el organismo, una actividad necesaria y variada, entre la que se encuentran mantener el reservorio calórico y la regulación endocrina. Lo que es malo es aumenta el peso porque acumulamos tejido adiposo que no sólo no nos ayuda con nuestro equilibrio, sino que puede conducirnos a enfermedades.

     

    ¿Es la liposucción una cirugía segura? Como todas las cirugías estéticas lo es si se cumplen los protocolos médicos, se realiza por profesionales acreditados y en el entorno hospitalario adecuado. No es una cirugía menor, desde luego, responde este doctor, pero si se lleva a cabo de manera poco agresiva, respetando unos tiempos máximos de estancia en el quirófano y, como se señala anteriormente, dividiéndola en varias sesiones si es preciso, es una operación muy segura y muy satisfactoria. Ayuda al paciente en el mantenimiento de una buena imagen propia y le motiva a mantener propósitos saludables de alimentación y deporte.

  • Consejos para una cirugía estética segura

    Consejos para una cirugía estética segura

    Entrar en un quirófano siempre conlleva sus riesgos. De ahí que se realicen pruebas preoperatorias comunes antes de hacerlo. Esto no tiene que ver, sin embargo, con las noticias sobre muertes en cirugía estética. Por desgracia, estos sucesos encuentran su origen en mala praxis profesional, la  suplantación de credenciales (hacerse pasar por cirujano plástico cuando no se es) y por operar en lugares no homologados, sin los recursos ni los profesionales sanitarios preceptivos.

    Es fundamental que la opinión pública conozca estos hechos, por lo que siempre os recordamos que la seguridad en cirugía estética comienza con la información.

     

    1. Información, Información e Información

     

    Así, la primera recomendación al respecto es Información, información e información sobre el médico que te va a operar y esto pasa primero por contrastar sus credenciales en el Colegio de Médicos al que pertenezca, según la ciudad en la que practique la medicina. Segundo, de vital importancia, que las sociedades profesionales de puedan acreditar bien su filiación a las mismas, bien su posesión del título  de cirujano plástico, estético y reparador.

    Una vez que nos hemos informado por vías profesionales, no por redes sociales o por foros, en los que no se puede contrastar la procedencia ni la veracidad de la información, es imprescindible acudir a una primera cita con el profesional. En este primer encuentro hay que preguntar todo sobre la operación y escuchar.

     

    1. La primera cita con el cirujano plástico, imprescindible

     

    En este punto es bueno llevar un papel con las dudas apuntadas y dejarse  guiar por el médico. También, hacerle caso si éste desaconseja algún tipo de intervención por suponer cualquier riesgo para la paciente.

    Por ejemplo existen profesionales más conservadores que otros, siempre hablando dentro de los límites de la seguridad del paciente. Nuestra preferencia es la de  no realizar operaciones combinadas (aumento de pecho y liposucción post parto, por ejemplo), con el fin de evitar estancias prolongadas en el quirófano.

    No se le debe tener miedo a la cirugía estética, pero tampoco se le debe perder el respeto, ya que no deja de ser una intervención quirúrgica realizada bajo anestesia.

     

    1. No existen las minicirugías

     

    Otro asunto sobre el que los pacientes deben estar informados es sobre la conveniencia de que algunas cirugías estéticas consideradas  menores como la blefaroplastia (corrección de la mirada) o la otoplastia, que cambia el tamaño y la forma de las orejas, se realicen también en un hospital bajo los protocolos adecuados.

    No somos partidarios de realizarlas en la clínica, pese a su sencillez, ya que, rebajando la entidad de los procesos quirúrgicos se puede ganar tiempo y ahorrar dinero, pero se pueden perjudicar el resultado y la seguridad del paciente.

     

    1. Respetar los procesos postoperatorios

     

    También se rebaja la entidad de algunos procesos postoperatorios limitando su duración o la vigilancia de los pacientes. Hay clínicas que envían a las pacientes a casa tras una cirugía de mamas, pero lo más seguro es siempre que pase una noche bajo vigilancia en el hospital.

     

    1. No confundir medicina estética con cirugía estética

     

    Otro problema con el que la Opinión Pública se puede confundir a la hora de enfrentarse a una operación estética es la línea difusa que en algunos medios de comunicación y en las redes sociales separa los tratamientos de medicina estética, es decir, los que llevan a cabo en las clínicas, como los inyectables de botox, por ejemplo, de una intervención como la liposucción o la abdominoplastia, en la que el paciente está sedado y requiere de cuidados pre y postoperatorios.

     

    1. No tratar de imitar a los famosos

     

    Por último, la asociación de los famosos a la cirugía estética crea no pocos problemas de imitación. Se aspira a ser y a estar como este cantante  o esa actriz, que han invertido mucho tiempo y mucho dinero en su cuerpo. Es en este punto donde puede aparecer alguien que ofrece el mismo resultado por menos dinero, y, sobre todo, con menos medios.

    La cirugía estética es un acto médico, no es un producto de consumo, y, por lo tanto, debe realizarse bajo parámetros estrictos de salud, no de negocio. Como tal, debe poder ofrecerse de forma segura a los pacientes, evitando el intrusismo y la mala praxis.

     

  • Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Que la cirugía estética seguirá creciendo no lo decimos nosotros, lo aseguran los informes globales de tendencias, entre ellos el que ha publicado Research and Markets y que cifra el beneficio global de esta actividad hasta ese año en 75,67 billones de dólares. Hablamos de un incremento previsto del 5,4% y que tiene en cuenta la demanda creciente de los países asiáticos.

     

    En lo que a occidente respecta, “Cosmetic Surgery Global Market Report”, título de la estadística, sitúa a Europa en segundo lugar, tras Estados Unidos, en el paso por el quirófano para mejorar el aspecto físico. Así, las intervenciones realizadas por cirujanos bajo anestesia y en instalaciones hospitalarias superan en superan en número a los tratamientos que se llevan a cabo en clínica, como los rellenos dérmicos o los procedimientos de regeneración autóloga.

     

    En cuanto a la lista de las operaciones más solicitadas, cómo no, el aumento mamario sigue a la cabeza en el entorno occidental, seguido por la liposucción, la blefaroplastia y la abdominoplastia.  Desde Clínica del doctor Moisés Martín Anaya queremos destacar el interés por los procedimientos para mejorar la mirada, esto es, la cirugía de párpados, que se puede acompañar por tratamientos de reducción de arruga fina en el contorno. La revista norteamericana Allure pone el foco en esta cirugía, sobre la que, asegura, va escalando puestos en detrimento de los tratamientos médicos en la zona. Los motivos: el balance coste-resultados y la mayor naturalidad resultante del paso por el quirófano debido a que se facilita la movilidad y la expresividad en la zona.

     

    Dicha publicación vuelve a destacar el deseo de naturalidad de las pacientes para evitar el efecto de “cara repetida”, que se produce por la regularidad y globalización de los tratamientos médico-estéticos. Así, no es infrecuente ver rostros tratados que se parecen, tanto de personalidades famosas como de personas de la calle.  Es por este motivo por el que se señala el injerto de grasa propio como una técnica en auge.  Para la mujer madura sin una excesiva caída de los tejidos faciales, se realiza en una sola sesión en clínica, regenera los tejidos a la vez que reafirma, es económico, y, sobre todo, realza los rasgos propios.

     

    Basado también en la regeneración autóloga, el plasma rico en plaquetas, más económico, aunque de mayor reposición, ayuda en la consecución de un rostro jugoso, terso y brillante. Rejuvenecido, en definitiva.

  • Las prótesis de mama hoy: duración, tamaño, materiales y más

    Las prótesis de mama hoy: duración, tamaño, materiales y más

    Falsos mitos sobre las prótesis de mama hay y ha habido siempre. El más famoso, de sobra conocido, es el que afirma que explotan en los aviones por el cambio de altura y presión.

     

    Se sabe que no, pero no se sabe tanto, por ejemplo, que hay implantes mamarios de pequeño tamaño, porque no siempre se trata de aumentar, sino también de elevar o de corregir un problema de forma en la mama femenina. Y para eso no es necesario, ni conviene ,según qué anatomía, ponerse un pecho grande o extra grande.  De hecho, lo habitual es que las prótesis que más se empleen son las que corresponden a los 200 cc, 300 cc y 400 cc.

     

    Esta clasificación tiene que ver con la capacidad de cada prótesis y se correspondería con las tallas de sujetador 90, 95 y 100.  En cuanto a las formas, a las tradicionales redondas y anatómicas (en forma de gota) se han sumado las ergonómicas, que se adaptan a la anatomía pectoral si la paciente está tumbada o de pie .

     

    Sin embargo, y, a pesar de que no éste uno de los asuntos que más llama la atención sobre este tema, la mayor evolución en materia de prótesis de aumento mamario tiene que ver con la densidad de la silicona que las rellena. Donde antes había más agua ahora hay más gel, lo que imita mejor el tejido glandular del área. Su estructura multicapas evita así los roces, el desgaste, y, por lo tanto, aumenta su vida.

     

    La caducidad de una prótesis de mama es otro de esos falsos mitos.  No es cierto, no caducan, es más, se podría decir que son para toda la vida y que requieren, eso sí, unas revisiones acordes con las de la mujer, que según la edad pueden ser cada año o dos años.

     

    Si es preciso, no obstante, seguir unas pautas de control postoperatorio que se prolongan desde que a las 48 horas se retira el vendaje hasta los tres meses. En el intervalo se van retirando las suturas y asegurando que todo esté correcto.

     

    Antes, en consulta, además de la elección de los implantes, el cirujano plástico debe advertir a la paciente  sobre dos posibles problemas asociados a la colocación de implantes para aumento y elevación de pecho. El primero es la contractura capsular, que consiste en que el endurecimiento y engrosamiento de la cápsula que se forma de manera natural alrededor del implante.  Este problema puede obligar a su retirada.

     

    El segundo asunto, irrelevante para las estadísticas, es el rechazo al cuerpo extraño que es, en definitiva, una prótesis.

     

    Por supuesto, algunas pacientes se preocupan por el cáncer de mama y, en este sentido, es necesario, no sólo recordar que los implantes no interfieren en las revisiones de la mama, sino saber que, en caso de diagnóstico de carcinoma, no es necesario retirarlos, porque, si se colocan por detrás del  músculo, no entran en contacto con la glándula mamaria. Por lo tanto, se puede eliminar la tumoración sin que el aumento de pecho con cirugía sea un problema ni para la paciente ni para el oncólogo.

     

    Por último, y con respecto a la práctica deportiva con prótesis de mama, no consideramos que unos tipos o marcas comerciales de prótesis sean mejores que otras.  La mujer deportista que lleva implantes no se siente pesada.

     

    La colocación bajo el músculo pectoral es también responsable de este aspecto, así que, cuando se habla de prótesis ligeras se trata de ofrecer una solución para uno problema que no existe.

     

     

  • ¿Aguja o bisturí?  Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    ¿Aguja o bisturí? Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    La práctica de la cirugía estética está rodeada de muchas creencias erróneas o de falsos mitos. Con la democratización del acceso a las consultas de los profesionales han aumentado las noticias, los post en redes, y, en definitiva, se ha incrementado en intensidad la conversación social en torno a ella. Se publica mucho y se lee mucho, también se opina sobre las operaciones que se realizan y, sobre todo, cuando quien se tumba en el quirófano es una persona pública.

     

    En este post nos gustaría aclarar un tema que no termina de estar claro y que confunde a much@s pacientes. Se vienen empleando indistintamente los términos medicina estética y cirugía estética. Sí, ya sabemos que se ha publicado mucho sobre esta cuestión y sobre las diferencias entre una y otra práctica médica, pero, sin embargo, nos parece necesario insistir ya que sigue existiendo confusión al respecto, sobre todo entre los pacientes más jóvenes.

     

    Lo que diferencia a una y a otra es sencilla: no es lo mismo estar sentado en un sillón de una clínica estética, que tumbado en un quirófano. Es decir, la medicina estética comprende una serie de procedimientos que se realizan en las clínicas de estética, mientras que la cirugía estética se lleva a cabo en un quirófano, normalmente bajo anestesia local o general y requiere de unas pruebas  preparatorias y unos cuidados postoperatorios.

     

    En el primer ámbito, en el de los tratamientos realizados en clínica se diferencian entre los inyectables, la maquinaria y el láser. Los primeros son los más conocidos: el botox, el ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas y el injerto graso. Varía la sustancia, varían las técnicas de obtención del producto, pero todos ellos son inyecciones que tienen como objetivo rejuvenecer, ya sea el rostro o las manos, por ejemplo. Estas inyecciones se administran en los centros y no suelen requerir ningún cuidado previo o posterior, salvo las indicaciones habituales relativas a la exposición al sol de la zona a tratar.

     

    Las máquinas son dispositivos que emplean distinta energía con un propósito drenante, reafirmante. Cuidan de la firmeza del contorno corporal, aunque algunas también trabajan la cara y la pérdida de firmeza. La radiofrecuencia y la cavitación son algunas de las más nombradas, aunque luego varíe el nombre comercial. Existen también dispositivos que combinan diferentes técnicas en un único aparato.

     

    Y luego, está el láser, que empleamos, sobre todo, para eliminar manchas de la piel, producto de cambios fisiológicos como el embarazo, del exceso de sol y/o del envejecimiento de la piel.

     

    La cirugía, tal como su propio nombre indica, es un procedimiento quirúrgico, con todo lo que ello conlleva. Las reinas de la estética entran en este ámbito: la liposucción, las cirugías de la mama (elevación, reducción o aumento) y otras como la otoplastia, la blefaroplastia, etc.

     

    La medicina estética puede ser un complemento de la cirugía, un refinamiento del resultado obtenido en las intervenciones. Por ejemplo, el lifting facial que se hace en una operación puede ser mejorado con algunas infiltraciones de ácido hialurónico. Estiramos con el bisturí, hidratamos con la inyección.

     

    Pero, por último, la gran diferencia entre aguja y bisturí son los resultados. Las infiltraciones suelen tener un plazo de reposición de entre seis meses y un año, dependiendo de la técnica, mientras los resultados del quirófano pueden ser definitivos, como en caso de las cirugías de contorno corporal.  Que lo sean depende, como solemos insistir, del estilo de vida de los pacientes.