Etiqueta: arañas vasculares

  • Más guapa que nunca durante la menopausia

    Más guapa que nunca durante la menopausia

    En el siglo XXI, gracias a la nueva cultura de la salud y el bienestar personal, nos cuidamos por dentro y por fuera. Es tendencia comer lo más sano posible, hacer deporte y estar guapos y atractivos hasta en bata y pijama, si exageramos un poco.

    Además de la medicina estética, no olvidemos los avances en Medicina regenerativa, que es aquella que, simplificando, investiga la curación de órganos y tejidos con células madre.Así, no es de extrañar que se diga que los 40 son los nuevos 30 y que los 50 los nuevos 40.  Podéis retrasar vuestro envejecimiento celular, pero no la temprana o tardía aparición de la menopausia. 

    Las hormonas femeninas sexuales, los famosos estrógenos a los que se echa la culpa de demasiadas cosas en demasiadas situaciones ( ya sabéis, que si los cambios de humor, que si la falta de hidratación de la piel, etc…) van dejando de segregarse hasta que, tras un año sin la menstruación, se dice que la mujer ha llegado a la menopausia.

    Estamos hablando de una horquilla de edades que suele ir de los 45 a los 55 años, aunque cada caso, como siempre, es particular. Este proceso que suele calificarse como traumático, aunque cada día lo es menos, gracias a el apoyo que la mujer tiene de sus médicos: desde el de atención primaria, al ginecólogo, pasando por el dermatólogo , por no citar a otros especialistas.

    La menopausia no es una enfermedad, al igual que no lo es el embarazo, pero es un proceso de cambio al que la hay que adaptarse y no sólo física sino también psíquica y emocionalmente.

    A pesar de que, como digo, cada día, la mujer atraviesa la menopausia con más “calor” por parte de su entorno, es cierto que el aspecto exterior sufre una serie de modificaciones.

    La primera afectada, como siempre sucede, por ser nuestro envoltorio y reflejo de cuanto nos sucede, es la piel. Se deshidrata, pierde brillo, elasticidad, ya que se produce menos colágeno.  Remedios: muchos, os los enumero muy a menudo, desde cuidado diario con limpieza e hidratación hasta tratamientos faciales con mascarillas a base de elementos naturales hasta tratamientos de lifting sin cirugía.

    Y aquí volvemos de nuevo al tema de las células madre. Lo más solicitado, y de mejores resultados en estos días en el mundo de la belleza del rostro, son los injertos grasos. Se inyecta en la cara grasa excedente de otra parte del cuerpo del mismo paciente y , en consecuencia, con sus propias células madre, que regeneran los tejidos. Son naturales y no producen rechazo.

    Los famosos calores de la menopausia, con los que a menudo bromeáis con vuestras  amigas  o vosotras mismas si estáis en edad de padecerla, producen un aumento anormal de la sudoración . A veces el problema llega a convertirse en traumático y puede convertirse en un verdadero inconveniente social.

    Hoy en día la sudoración excesiva puede tratarse en clínica con un procedimiento  mecánico que es capaz de inhibir entre seis y dieciocho meses el neurotransmisor responsable de la producción de sudor.

    Los sofocos, por último, también provocan la aparición de las llamadas arañas vasculares, esas manchas encarnadas en forma de tela de araña que aparecen en el rostro. Su eliminación, al igual que en el caso anterior, no requiere ingreso del paciente. Se realiza en la clínica mediante tratamiento con láser.

  • Cómo frenar la aparicion de las temidas varices

    Cómo frenar la aparicion de las temidas varices

    Robándole al escritor George RR Martin su célebre frase, creo que los cirujanos estéticos deberíamos decirnos, unos a otros, a modo de advertencia “Summer si coming”. Sí, el verano se acerca y con la máxima exposición de nuestro cuerpo y la mínima expresión de la moda.

    ¿Para los profesionales de la estética que significa esto? Como imagináis, una avalancha de trabajo, en forma de consultas, dudas, intervenciones, tratamientos, entrevistas y cualquier asunto relacionado con la famosa Operación Bikini. Es inevitable, aunque, cada año, no me canse de decir, que la puesta a punto para el verano comienza en otoño; que siempre se puede hacer algo en primavera, por supuesto, pero que nos resultará más fácil , menos agobiante y nos dará mejores resultados cuidarnos todo el año.

    Asumiendo que no voy a tener nada que hacer en mi pequeña cruzada contra las prisas por “ponerlos al día” en cuanto a estética y peso se refiere ya casi en abril , hoy quiero hablaros de las temidas varices.

    Temidas, por un lado, porque se trata de un problema progresivo, que va en aumento con el paso de los años, si no se toman medidas oportunas, y, por otro, porque pueden desembocar en historiales de tromboflebitis y úlceras varicosas, que, aunque no tienen por qué ser graves, resultan realmente dolorosas y molestas.

    Pero vamos a situarnos en el primero de los estadios, en ese momento en que la sensación de piernas cansadas y los tobillos hinchados se acompañan de las primeras manchitas azules. Es entonces cuando debemos comenzar a tomar medidas, no cuando llega la hora de liberar nuestras piernas de medias y pantalones y no queda más remedio que destapar las varices.

    Y no lo digo por el complejo que nos puede provocar, sino porque la aparición de las varices está asociada en la mayoría de los casos a problemas de circulación que, ya se sabe, se agravan en verano. Al fin y al cabo, no son más que dilataciones anormales de las venas. Se trata de una inflamación que se produce cuando la sangre se estanca y las venas no cumplen con la función de transportar la sangre devuelta desde los tejidos al corazón.

    Para evitar su aparición o que el proceso continúe irremediablemente mi recomendación es interrumpir los procesos prolongados del movimiento o estáticos. Si estáis muchas horas sentadas, levantaos de vez en cuando y pasear por la casa o la oficina. Si pasáis mucho tiempo de pie, procurad descansar de vez en cuando.

    Una vez más, volvemos a la cuestión del peso. Como imagináis, una dieta poco saludable no contribuye a normalizar los problemas circulatorios. Y, como siempre, el ejercicio si lo hace.

    Los tacones y la ropa apretada no ayudan, nada. No favorecen la circulación. En cuanto a la edad, los mayores de 35 años son más propensos. Y luego, como no, os toca el turno a las mujeres de padecer por vuestra condición intrínseca de género: una vez más las hormonas y el embarazo favorecen la aparición de las varices.

    Para las varices superficiales y las arañas vasculares, venas pequeñas que pueden verse a través de la piel, la medicina estética aporta soluciones. El láser las consigue eliminar hoy día. Las más gruesas, hinchadas y retorcidas requieren tratamiento médico y cirugía, pero no en mi ámbito. Son los especialistas en cirugía cardiovascular periférica quienes te ayudarán. No lo dejéis .