Etiqueta: aumento de mamas

  • Pronto volveremos

    Pronto volveremos

     

    En Clínica del doctor Moisés Martín Anaya valoramos un factor por encima de todas las cosas con respecto a la posible vuelta a los quirófanos de cirugía estética: la seguridad. Esta máxima, que nos viene acompañando en toda nuestra andadura profesional, es la que nos está guiando en el diseño y planificación del retorno a la actividad. Nos referimos a la reapertura de las consultas y a la reanudación de las cirugías plásticas, estéticas y reparadoras.

    En estos momentos, y con toda la cautela, respetando los plazos oficiales y con la mirada puesta en el estado epidemiológico que podamos encontrarnos de aquí a unas semanas, estamos preparando nuestras áreas de trabajo y contacto con los pacientes para convertirlas en entornos libres de covid19.

    ¿Qué significa esto para nuestros pacientes? Lo primero es la garantía de que el equipo médico de la clínica, así como el del hospital donde opera el doctor, el Hospital Virgen de la Paloma, en Madrid, estarán sometidos a regulares controles serológicos y epidemiológicos para descartar que hayan sido contagiados por el coronavirus.

    A quien vaya a ponerse en nuestras manos para aumentarse el pecho, someterse a una liposucción o cualquier otra intervención que desee, se le realizarán asimismo test rápidos de detección del virus, que se repetirán el mismo día del ingreso.

    Antes, en nuestra consulta, que mantendremos libre de covid19 con limpiezas de purificación y desinfección de ozono y ácido hipocloroso, se le facilitarán al paciente los elementos necesarios de seguridad: calzas, mascarillas y guantes. Los mismos protectores que llevaremos los integrantes del equipo de la clínica.

    También queremos que las personas que acudan a nosotros no sólo se sientan seguras, sino en confianza, por lo que no se juntarán varias visitas en los mismos intervalos de tiempo en consulta. Las primeras tomas de contacto y el preoperatorio serán en un entorno en el que no se podrán concentrar diversos pacientes en nuestras instalaciones.

    Las cirugías electivas, entre las que se encuentra la cirugía estética, por no ser necesaria, tienen previsto un retorno en torno a la segunda quincena de mayo, pero, insistimos, todo dependerá por nuestra parte del estado de la pandemia y de los terribles números a los que nos tenemos que enfrentar cada día. Números que corresponden a personas fallecidas a causa de esta inesperada enfermedad y a cuyas familias queremos desde aquí mandar el más caluroso de los abrazos.

    Nuestro regreso siempre puede esperar, pero somos conscientes de que nuestro trabajo os hace felices y, cuando ya no exista ningún riesgo, cuando finalice el estado de alarma y dejemos reposar estas odiosas estadísticas, trataremos de nuevo a ayudar a que os veáis y os sintáis mejor. Hasta entonces.

    Fotografía : Unsplash (Imattsmart

  • ¿Las prótesis de mama son para siempre?

    Una pregunta recurrente en la consulta es sobre las protesis de mama y si hay que cambiarlas. Hay mucha desinformación y mucha leyenda urbana entorno a las protesis mamarias. La más popular y repetida es     que  pueden explotar si viajas en  avión .

    La presurización de la cabina  del  avión no es que salvaguarde las prótesis, es que nos permite respirar y vivir. Si un avión se despresuriza, seguro que lo menos importante es qué pasa con las protesis de mama, que dicho sea de paso, no pasas nada.

    De las siguientes preguntas más frecuentes que nos hacen es: ¿Cuándo hay que cambiar las prótesis de mama?  Depende de la prótesis.

    Las antiguas, rellenas de aceite de silicona,  tienen una cohesividad parecida al agua, y la  pared, con una sola capa, se arrugan y ese roce acaba desgastando el envoltorio, provocando  la aparición de algún poro que deja salir parte de ese contenido semiliquido, que irrita la pared de la cápsula que ha formado nuestro cuerpo, endureciendose como respuesta a dicha agresión y por lo tanto tocamos la mama muy dura. Se ha encapsulado.

    Si no le ponemos remedio, cambiando las prótesis, puede incluso romper esa cápsula y emigrar a otros tejidos, formando bultos de silicona,  que son molestos y hay que eliminar.

    No es infrecuente atender en la consulta a pacientes operadas hace 15 ó 20 años, con ambas mamas muy duras «desde hace mucho» y que no es más que las protesis antiguas, que están rotas, y es preciso retirarlas, limpiar los tejidos adyacentes y colocar unas prótesis de última generación, multicapas de gel cohesivo.

    Para evitar este problema, con las prótesis antiguas se recomendaban cambiarlas sobre los 10 años, que es cuando empezaba a aparecer el problema de algun poro en la pared.

    Hoy este problema no debería de existir, porque las prótesis modernas son de gel de silicona cohesivo y la pared está compuesta de varias capas. ¿ Que ventajas tiene esto?  La de las capas en la pared, no precisa explicación. Más capas, menos riesgo de ruptura por desgaste. Pero realmente el avance fundamental está en el contenido. La cohesividad de la silicona significa que el gel se comporta como una unidad sólida en lugar de como un líquido. Es como goma, no se puede deformar incluso aunque lo cortes ,y no puede emigrar fuera del envoltorio de la prótesis,  a la vez que mantiene la consistencia natural propia de un tejido mamario real. Por eso se dice que son para toda la vida.

    Pero el problema existe porque muchos cirujanos siguen utilizando, y mucho, las prótesis antiguas. ¿Por qué? . Primero porque el Ministerio de Sanidad no ha prohibido las prótesis antiguas. Segundo, los fabricantes, al no estar prohibidas, las siguen fabricando y comercializando, a menos de la mitad de precio que las prótesis de última generación multicapas de gel cohesivo. Y en tercer lugar,  porque a menor coste de las prótesis, mayor beneficio. Las consecuencias de todo esto son también varias. Primero para el paciente, con una prótesis de peor calidad que en el mejor de los casos le va a llevar a quirófano para cambiarlas en unos años, y segundo para los cirujanos plásticos, porque cuando hay un problema no se distinguen entre los de buen o malhacer. La consecuencias las pagamos todos.

    La calidad de las prótesis de mama de última generación, así como las distintas opciones en forma, tamaño, altura, anchura y proyección de las mismas, nos permiten  , hoy en día,  realizar aumentos de mama personalizados en cada paciente, donde ya no es cuestión, como antes, sólo de dar volumen, sino de armonizar los pechos con el torax y con el resto del cuerpo dando sensación de equilibrio y belleza.

    Creo firmemente que se ha llegado al techo en cuanto a calidad y desarrollo de las protesis de mama para el aumento mamario. No esperemos ninguna revolución más en este campo. Es más, no la necesitamos. Pero siempre hay un más allá en cada procedimiento que realizamos. Y tengo el convencimiento que el futuro del aumento mamario a medio-largo plazo  no estará en unas nuevas prótesis distintas a las actuales, sino en el aumento mamario mediante grasa enriquecida con células madre de la propia paciente…

    Ese futuro ya lo estamos esperando…cuando llege que nos encuentre preparados.