Categoría: Tratamientos

  • Consejos para una cirugía estética segura

    Consejos para una cirugía estética segura

    Entrar en un quirófano siempre conlleva sus riesgos. De ahí que se realicen pruebas preoperatorias comunes antes de hacerlo. Esto no tiene que ver, sin embargo, con las noticias sobre muertes en cirugía estética. Por desgracia, estos sucesos encuentran su origen en mala praxis profesional, la  suplantación de credenciales (hacerse pasar por cirujano plástico cuando no se es) y por operar en lugares no homologados, sin los recursos ni los profesionales sanitarios preceptivos.

    Es fundamental que la opinión pública conozca estos hechos, por lo que siempre os recordamos que la seguridad en cirugía estética comienza con la información.

     

    1. Información, Información e Información

     

    Así, la primera recomendación al respecto es Información, información e información sobre el médico que te va a operar y esto pasa primero por contrastar sus credenciales en el Colegio de Médicos al que pertenezca, según la ciudad en la que practique la medicina. Segundo, de vital importancia, que las sociedades profesionales de puedan acreditar bien su filiación a las mismas, bien su posesión del título  de cirujano plástico, estético y reparador.

    Una vez que nos hemos informado por vías profesionales, no por redes sociales o por foros, en los que no se puede contrastar la procedencia ni la veracidad de la información, es imprescindible acudir a una primera cita con el profesional. En este primer encuentro hay que preguntar todo sobre la operación y escuchar.

     

    1. La primera cita con el cirujano plástico, imprescindible

     

    En este punto es bueno llevar un papel con las dudas apuntadas y dejarse  guiar por el médico. También, hacerle caso si éste desaconseja algún tipo de intervención por suponer cualquier riesgo para la paciente.

    Por ejemplo existen profesionales más conservadores que otros, siempre hablando dentro de los límites de la seguridad del paciente. Nuestra preferencia es la de  no realizar operaciones combinadas (aumento de pecho y liposucción post parto, por ejemplo), con el fin de evitar estancias prolongadas en el quirófano.

    No se le debe tener miedo a la cirugía estética, pero tampoco se le debe perder el respeto, ya que no deja de ser una intervención quirúrgica realizada bajo anestesia.

     

    1. No existen las minicirugías

     

    Otro asunto sobre el que los pacientes deben estar informados es sobre la conveniencia de que algunas cirugías estéticas consideradas  menores como la blefaroplastia (corrección de la mirada) o la otoplastia, que cambia el tamaño y la forma de las orejas, se realicen también en un hospital bajo los protocolos adecuados.

    No somos partidarios de realizarlas en la clínica, pese a su sencillez, ya que, rebajando la entidad de los procesos quirúrgicos se puede ganar tiempo y ahorrar dinero, pero se pueden perjudicar el resultado y la seguridad del paciente.

     

    1. Respetar los procesos postoperatorios

     

    También se rebaja la entidad de algunos procesos postoperatorios limitando su duración o la vigilancia de los pacientes. Hay clínicas que envían a las pacientes a casa tras una cirugía de mamas, pero lo más seguro es siempre que pase una noche bajo vigilancia en el hospital.

     

    1. No confundir medicina estética con cirugía estética

     

    Otro problema con el que la Opinión Pública se puede confundir a la hora de enfrentarse a una operación estética es la línea difusa que en algunos medios de comunicación y en las redes sociales separa los tratamientos de medicina estética, es decir, los que llevan a cabo en las clínicas, como los inyectables de botox, por ejemplo, de una intervención como la liposucción o la abdominoplastia, en la que el paciente está sedado y requiere de cuidados pre y postoperatorios.

     

    1. No tratar de imitar a los famosos

     

    Por último, la asociación de los famosos a la cirugía estética crea no pocos problemas de imitación. Se aspira a ser y a estar como este cantante  o esa actriz, que han invertido mucho tiempo y mucho dinero en su cuerpo. Es en este punto donde puede aparecer alguien que ofrece el mismo resultado por menos dinero, y, sobre todo, con menos medios.

    La cirugía estética es un acto médico, no es un producto de consumo, y, por lo tanto, debe realizarse bajo parámetros estrictos de salud, no de negocio. Como tal, debe poder ofrecerse de forma segura a los pacientes, evitando el intrusismo y la mala praxis.

     

  • Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Que la cirugía estética seguirá creciendo no lo decimos nosotros, lo aseguran los informes globales de tendencias, entre ellos el que ha publicado Research and Markets y que cifra el beneficio global de esta actividad hasta ese año en 75,67 billones de dólares. Hablamos de un incremento previsto del 5,4% y que tiene en cuenta la demanda creciente de los países asiáticos.

     

    En lo que a occidente respecta, “Cosmetic Surgery Global Market Report”, título de la estadística, sitúa a Europa en segundo lugar, tras Estados Unidos, en el paso por el quirófano para mejorar el aspecto físico. Así, las intervenciones realizadas por cirujanos bajo anestesia y en instalaciones hospitalarias superan en superan en número a los tratamientos que se llevan a cabo en clínica, como los rellenos dérmicos o los procedimientos de regeneración autóloga.

     

    En cuanto a la lista de las operaciones más solicitadas, cómo no, el aumento mamario sigue a la cabeza en el entorno occidental, seguido por la liposucción, la blefaroplastia y la abdominoplastia.  Desde Clínica del doctor Moisés Martín Anaya queremos destacar el interés por los procedimientos para mejorar la mirada, esto es, la cirugía de párpados, que se puede acompañar por tratamientos de reducción de arruga fina en el contorno. La revista norteamericana Allure pone el foco en esta cirugía, sobre la que, asegura, va escalando puestos en detrimento de los tratamientos médicos en la zona. Los motivos: el balance coste-resultados y la mayor naturalidad resultante del paso por el quirófano debido a que se facilita la movilidad y la expresividad en la zona.

     

    Dicha publicación vuelve a destacar el deseo de naturalidad de las pacientes para evitar el efecto de “cara repetida”, que se produce por la regularidad y globalización de los tratamientos médico-estéticos. Así, no es infrecuente ver rostros tratados que se parecen, tanto de personalidades famosas como de personas de la calle.  Es por este motivo por el que se señala el injerto de grasa propio como una técnica en auge.  Para la mujer madura sin una excesiva caída de los tejidos faciales, se realiza en una sola sesión en clínica, regenera los tejidos a la vez que reafirma, es económico, y, sobre todo, realza los rasgos propios.

     

    Basado también en la regeneración autóloga, el plasma rico en plaquetas, más económico, aunque de mayor reposición, ayuda en la consecución de un rostro jugoso, terso y brillante. Rejuvenecido, en definitiva.

  • ¿Aguja o bisturí?  Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    ¿Aguja o bisturí? Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    La práctica de la cirugía estética está rodeada de muchas creencias erróneas o de falsos mitos. Con la democratización del acceso a las consultas de los profesionales han aumentado las noticias, los post en redes, y, en definitiva, se ha incrementado en intensidad la conversación social en torno a ella. Se publica mucho y se lee mucho, también se opina sobre las operaciones que se realizan y, sobre todo, cuando quien se tumba en el quirófano es una persona pública.

     

    En este post nos gustaría aclarar un tema que no termina de estar claro y que confunde a much@s pacientes. Se vienen empleando indistintamente los términos medicina estética y cirugía estética. Sí, ya sabemos que se ha publicado mucho sobre esta cuestión y sobre las diferencias entre una y otra práctica médica, pero, sin embargo, nos parece necesario insistir ya que sigue existiendo confusión al respecto, sobre todo entre los pacientes más jóvenes.

     

    Lo que diferencia a una y a otra es sencilla: no es lo mismo estar sentado en un sillón de una clínica estética, que tumbado en un quirófano. Es decir, la medicina estética comprende una serie de procedimientos que se realizan en las clínicas de estética, mientras que la cirugía estética se lleva a cabo en un quirófano, normalmente bajo anestesia local o general y requiere de unas pruebas  preparatorias y unos cuidados postoperatorios.

     

    En el primer ámbito, en el de los tratamientos realizados en clínica se diferencian entre los inyectables, la maquinaria y el láser. Los primeros son los más conocidos: el botox, el ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas y el injerto graso. Varía la sustancia, varían las técnicas de obtención del producto, pero todos ellos son inyecciones que tienen como objetivo rejuvenecer, ya sea el rostro o las manos, por ejemplo. Estas inyecciones se administran en los centros y no suelen requerir ningún cuidado previo o posterior, salvo las indicaciones habituales relativas a la exposición al sol de la zona a tratar.

     

    Las máquinas son dispositivos que emplean distinta energía con un propósito drenante, reafirmante. Cuidan de la firmeza del contorno corporal, aunque algunas también trabajan la cara y la pérdida de firmeza. La radiofrecuencia y la cavitación son algunas de las más nombradas, aunque luego varíe el nombre comercial. Existen también dispositivos que combinan diferentes técnicas en un único aparato.

     

    Y luego, está el láser, que empleamos, sobre todo, para eliminar manchas de la piel, producto de cambios fisiológicos como el embarazo, del exceso de sol y/o del envejecimiento de la piel.

     

    La cirugía, tal como su propio nombre indica, es un procedimiento quirúrgico, con todo lo que ello conlleva. Las reinas de la estética entran en este ámbito: la liposucción, las cirugías de la mama (elevación, reducción o aumento) y otras como la otoplastia, la blefaroplastia, etc.

     

    La medicina estética puede ser un complemento de la cirugía, un refinamiento del resultado obtenido en las intervenciones. Por ejemplo, el lifting facial que se hace en una operación puede ser mejorado con algunas infiltraciones de ácido hialurónico. Estiramos con el bisturí, hidratamos con la inyección.

     

    Pero, por último, la gran diferencia entre aguja y bisturí son los resultados. Las infiltraciones suelen tener un plazo de reposición de entre seis meses y un año, dependiendo de la técnica, mientras los resultados del quirófano pueden ser definitivos, como en caso de las cirugías de contorno corporal.  Que lo sean depende, como solemos insistir, del estilo de vida de los pacientes.

  • Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Sí, al término de las vacaciones, aunque a alguien pueda parecerle extraño. Cuando regresamos a casa y al trabajo, a la comida de siempre y a las horas de sueño que nos demanda la rutina. Es ahora cuando deberíamos ponernos en marcha con la Operación Bikini, si queremos llegar al próximo verano con un buen cuerpo para lucir el bikini y el bañador. Por estética y por salud.De esta manera se evitan los planes intensivos de tonificación y pérdida de peso concentrados entre abril y junio que, además de no lograr el efecto deseado, pueden producir un rebote, amén de agotamiento por mala alimentación y sobreesfuerzo.

     

    Este es el primer motivo por el que  recomiendamos evitar las dietas milagro y las rutinas intensivas de gimnasio. Sí al deporte, pero todo el año, y sí a las dietas, pero supervisadas por especialistas y mantenidas a lo largo del tiempo.

     

    En segundo lugar, y si hablamos de cirugía estética, práctica médica muy relacionada con la Operación Bikini los meses de otoño e invierno  sonlos más indicados para las intervenciones más invasivas como la abdominoplastia o la liposucción debido a las peculiaridades de su postoperatorio. Ambas requieren de una faja compresiva en los días posteriores al paso por el quirófano. El calor excesivo que viene haciendo en los últimos veranos las desaconseja en los meses cálidos, debido a las molestias provocadas por el sudor.

     

    Pero sobre todo, lo importante es que estas intervenciones estéticas de remodelación del contorno requieren de un tiempo, entre los tres y los seis meses, para afianzar su resultado. Los tejidos se adecúan a sus nuevas posiciones tras la retirada de grasa, y, en el caso de la abdominoplastia, también debe hacerlo el músculo.

     

    En tercer lugar, estas intervenciones requieren de cuidados estéticos posteriores de drenaje y para la piel. El drenaje linfático, la presoterapia o la mesoterapia son tratamientos a realizar en un número determinado de sesiones con intervalos de meses e incluso semanas. Sus resultados no son inmediatos.

     

    En cuanto a la alimentación, es un clásico tratar en septiembre de perder lo ganado con las licencias que nos tomamos en verano, para después, llegadas las navidades, permitirnos todo tipo de excesos, recuperar algo de normalidad con altibajos para, en mayo, abrazar algunas dietas extremas.

     

    El mantenimiento del peso es saludable y sólo integrando unos hábitos sanos no sujetos al calendario social se puede lograr una figura envidiable sin importar la edad.

     

    En septiembre, con el regreso al trabajo vuelve también el estrés y con él esas comidas y picoteos que se suelen hacer para calmar la ansiedad. Como se dice popularmente “los nervios engordan y en esta Operación Bikini se integra también el bienestar emocional, por lo que se recomienda reservar tiempo libre para relajarnos cada día, meditar, hacer deporte o simplemente pasear.

     

    Quedan diez meses para mayo, así que, hay tiempo, mucho tiempo, para cuidarse con tranquilidad y lograr buenos resultados.

  • Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Durante todo el año suspiramos por el verano. Soñamos con las vacaciones, con descansar en la playa o en la montaña. Planeamos viajes con amigos y nos preparamos lucir nuevos outfits y, sobre todo, el bikini. En esta estación nos encanta presumir de tipo, pero el calor no nos da tregua y muchas veces nos lo pone muy, muy difícil.

     

    Sobre todo a quienes tienen tendencia a incrementar su volumen, ya sea por la retención de líquidos, por la “dieta del chiringuito” o por dejar el gimnasio coincidiendo con la subida de los termómetros. Ni que decir tiene que se debe mantener la actividad, adecuando los ejercicios y su intensidad a los horarios de menos calor, además de seguir limitando las calorías. Y aquí hay que apelar a la prudencia para no ganar todo lo perdido, con mucho esfuerzo, a base de copas, aperitivos y raciones.

     

    Tres tratamientos contra la retención de líquidos, la grasa y la celulitis

     

    La retención de líquidos debe ser vigilada, puesto que es un síntoma de muchas patologías, algunas graves, como dolencias cardiacas, y otras benignas. En estos últimos casos podemos ubicar el incremento de líquido bajo la piel debido a las posturas mantenidas, la mala dieta y, cómo no, el calor.

     

    Para paliar los efectos de la retención de líquidos, recomendamos dos tratamientos no invasivos basados en el masaje, que se pueden realizar en clínica y que, además, ayudan con otros defectos estéticos persistentes como la celulitis

     

    El primeros es la presoterapia, que trabaja estimulando los sistemas circulatorio y linfático mediante presión cubriendo la parte inferior del tronco con un sistema de compresión a modo de faja.

     

    A técnica clásica hay que añadir una segunda, imprescindible también en los postoperatorios de algunas cirugías estéticas como la liposucción o la abdominoplastia. Es el drenaje linfático manual, que también aplica una presión suave sobre puntos del sistema linfático. Es un tratamiento que no sólo elimina el edema, sino que relaja y sirve de analgésico.

     

    Microinyecciones de botox contra la sudoración excesiva

     

    Otro de los grandes problemas que nos traen los termómetros en verano es el de la sudoración excesiva y no nos referimos con este término al incremento normal de sudor en los meses por las altas temperaturas o por la práctica deportiva. Hablamos también de hiperhidrosis, un problema que consiste en excretar de manera espontánea una gran cantidad de sudor y cuyo origen puede ser genético o psicológico y que se acentúa en verano.

     

    Pues bien, ya sea un problema localizado en zonas como axilas y palmas de las manos o generalizado en todo el cuerpo, pequeñas microinyecciones de botox en las áreas afectadas, paralizan la actividad de las glándulas sudoríparas y detienen el sudor. Es  un tratamiento indoloro, de una sola sesión de unos treinta minutos, que a veces puede precisar de otra cita para reposición a los seis meses.

     

    Desterrando falsos mitos: sí a la cirugía estética y los rellenos dérmicos en verano

     

    En cuanto al rostro, expuesto todo el año a los factores externos, pero que ahora, además, se va a broncear con baños de sol, no siempre de la duración, intensidad y a las horas deseadas, la crema y el bálsamo labial con factor máximo de protección son nuestras armas imprescindibles.

     

    Hay que hidratar por dentro y por fuera, y, en este último sentido, recordar, una vez más, que las infiltraciones de ácido hialurónico y la mesoterapia con vitaminas no sólo no están contraindicadas en verano, sino que son muy recomendables para mantener los niveles hídricos de la piel y que luzca “jugosa”, esto es, con luz y tersura.

     

    Y para finalizar estos cuidados estéticos veraniegos, y para quien esté pensando en pasar por el quirófano, os recordamos que hoy es ya normal operarse en su tiempo de vacaciones, pero no todas las cirugias cuentan con el verano como aliado. Con el incremento de la demanda de intervenciones como aumento de pecho o blefaroplastias, las clínicas permanecen abiertas, sobre todo en junio y julio y, además, resulta conveniente desmentir un mito que parece prolongarse en el tiempo: el sol no va a influir en el resultado de estas cirugias. Son incisiones mínimas protegidas por su ubicación del sol. Bastará con seguir las pautas del cirujano en las revisiones pautadas

     

  • Día del Padre: todo para sus ojos

    Día del Padre: todo para sus ojos

    Hombres y mujeres somos distintos a la hora de envejecer. El proceso de pérdida de firmeza y elasticidad en la piel se pronuncia  más en unas zonas u otras según sexos, y, si hay una parte del rostro   en la que los hombres tengan un punto débil, esos son los ojos. Y su contorno.

    No nos produce extrañeza ver a hombres de mediana edad con grandes bolsas en los ojos, al igual que estamos acostumbrados a que a esas edades, e incluso mucho antes,  comiencen a perder pelo. Sin embargo, mientras que la recuperación capilar es más costosa, tanto en términos de tiempo como de dinero, la mirada se puede rejuvenecer con una cirugía estética sencilla y no precisamente de las que precisan un desembolso económico mayor.

    Ya os hemos hablado en algún ocasión de la blefaroplastia, la cirugía que se ocupa de eliminar los depósitos de grasa tanto en los párpados inferiores como en los superiores. Estos depósitos se van desplazando hacia fuera, ofreciendo un aspecto hinchado y envejecido.

    Como os hemos contado en alguna otra ocasión, la operación es sencilla Junto con la eliminación de la grasa, en el párpado superior, la cirugía se basa en líneas generales en  la eliminación del exceso de piel de una porción de músculo orbicular. Para el párpado inferior,  hoy en día no es necesario siquiera realizar una incisión por fuera.

    Con el fin de ofrecer un mejor resultado, se puede elevar la ceja caída y proceder a realizar inflitraciones de ácido hialurónico en las llamadas patas de gallo, las arrugas finas del contorno.

    Esta intervención es una de las más demandas por su eficacia, su sencillez y sus escasos requisitos postoperatorios. Dura entre 40 y 50 minutos y se realiza en quirófano bajo anestesia local y sedación, en régimen ambulatorio.

    Los cuidados postoperatorios son sencillos. Hay que tratar de reposar las primeras veinticuatro horas, aplicar frío local y tomar antiinflamatorios, si así lo decide el doctor a cargo de la cirugía.

    Aunque al principio puede que nos asusten un poco los morados y esa hinchazón, los resultados merecerán, sin duda, la pena. Es una cirugía para toda la vida.

     

     

  • Injerto graso, el relleno ideal para los pómulos

    Injerto graso, el relleno ideal para los pómulos

    No deberíamos renegar de ella porque es uno de los mecanismos que asegura nuestra supervivencia. La grasa es una manera que tiene nuestro cuerpo de «hacer despensa», es decir, de almacenar energía para  mantenernos vivos según nuestras necesidades. Como se suele comentar, lo que no se gasta se acumula y de ahí que ese almacén de energía se vaya transformando en los conocidos michelines, lorzas, flotadores, cartucheras, etc. De ahí la expresión «quemar la grasa» activando nuestro organismo, empleando esos recursos energéticos propios, haciendo deporte, en definitiva.

    Ocurre  que si no tenemos el hábito de la actividad física seguimos acumulando y acumulando, máxime si nuestra alimentación no es saludable. Si ingerimos un elevado número de calorías, si estas proceden de hidratos y azúcares, y pasamos mucho tiempo en el sofá, la grasa va ganando terreno.

    El abdomen es su parte favorita, tanto en el hombre como en la mujer. La papada del varón es un peligro a partir de los cuarenta y la cara externa de los muslos en la mujer puede aumentar de volumen a cualquier edad.

    ¿Qué hacer? La respuesta es sencilla cuando se quiere y se puede: una liposucción y fuera grasa. Es una de las cirugías más practicadas en todo el mundo y consiste en extraer la grasa del cuerpo mediante un sistema de cánulas.

    Nada nuevo hasta aquí, sólo que antes esta grasa se tiraba. Ahora se recicla para embellecer, para retocar, para modelar. El oro líquido del quirófano la llaman los cirujanos estéticos. ¿Por qué? Por ejemplo, porque gracias a ella puedes rejuvenecer diez años, porque no sólo rellena, sino que también estimula.

    ¿Cómo? Haciéndote un lifting graso o lipofilling. Con la grasa extraída del glúteo o el abdomen, las partes más comunes, el profesional estético trabaja para dar volumen, tersura y brillo en las zonas del rostro más ajadas. En nuestra clínica la empleamos en los pómulos, que se destacan,  marcan mejor sus ángulos y la cara se percibe como más joven y fresca. Es un recurso al que acuden muchas famosas que suelen aparecer en sus películas, series o programas de televisión radiantes, como recién operadas. No, no es cirugía, es un injerto graso facial.

    Es grasa que, una vez extraída,  se ha limpiado, ha pasado por un proceso de centrifugado y en la que se han separado los fluidos de los adipocitos.

    Este material también se utilizar para retocar el contorno de los ojos, y «ofrece unos resultados excelentes» como complemento a una cirugía de los párpados o como tratamiento per sé.

    En las manos  el acabado es muy bueno, aunque muchas de estas profesionales de la imagen se olvidan de esta parte del cuerpo y, mientras vemos un rostro joven, las manos —con arrugas y la vena marcada— delatan la edad.

    Es posible aumentarse el pecho con grasa, pero depende del volumen. Si el propósito es ganar mucha talla, las prótesis son la solución. La grasa  «no ofrece un buen resultado en la parte superior del pecho» y, además, el organismo la va absorbiendo con el tiempo. Habría que volver al quirófano cada cierto tiempo, con lo que la solución no sería práctica ni económica.

    Eso sí,  la grasa es radiológicamente transparente, es decir, que, al igual que las prótesis de mama,  no modifica el resultado de una mamografía. Si es cierto  que  al pinchar la grasa en el pecho se trabaja en la zona de la glándula mamaria, donde podrían formarse pequeñas calcificaciones que podrían producir sospechas de algún problema oncológico.

    Para evitar cualquier confusión la mejor indicación es la del rostro, donde se  consiguen los mejores resultados, en una belleza natural y sin estridencias. 

  • Los tratamientos para las novias más esperadas, las de este 2021

    Los tratamientos para las novias más esperadas, las de este 2021

    Las hemos echado de menos. Muchas han esperado a ver a sus padres y abuelos seguros, ahora ya vacunados (o casi) para celebrar su gran día. Será este verano o este otoño, pero volverán.  Con el traje que han elegido, con la pareja con la que han soñado, a posar sonrientes para las fotos.

     

    Regresan las novias a alegrar los paisajes urbanos, a provocar sonrisas a las puertas de las iglesias y a sorprender por ese estado natural de gracia y belleza con la que llevan su ramo de flores.

     

    El amor, ya se sabe, hace milagros, pero nunca está de más echarle una mano. Y si hay un gran aliado para ellas en este día es la estética. Por eso, queremos aconsejarles sobre los mejores tratamientos, los que se pueden realizar en los centros especializados, y también sobre los retoques quirúrgicos menos invasivos y más adecuados para su torso nupcial en  la fecha señalada.

     

    No, no vamos a empezar por el rostro, por un sencillo motivo: es la parte de la anatomía que llega en mejor estado a la boda. Todos los días nos miramos en el espejo y le dedicamos tiempo, antes de salir de casa y antes de acostarnos. Invertimos en hidratantes, tónicos, serums y demás productos.

     

    No ocurre lo mismo, sin embargo con EL ESCOTE, un must de belleza de las novias. Para lucir un escote perfecto en la boda bastarán un par de visitas a la clínica, comenzando por la de diagnóstico del estado de la piel de la zona.

     

    Sí o sí, el peeling está recomendado porque la piel necesita una regeneración para poder lucir como nueva. A esta piel exfoliada, sin impurezas puede seguir, según la recomendación del doctor Martín Anaya, un tratamiento de PRP.

     

    El plasma rico en plaquetas es para el cirujano el tratamiento indicado para esta parte del busto, expuesta a los factores externos y donde además la piel es fina y delicada. Los factores de regeneración autólogos, es decir, una sola inyección de plasma de la paciente, con enriquecimiento plaquetario, disminuyen la arruga fina y redensifican, esto es, aportan hidratación y volumen.

     

    Para las MANOS, en cambio, el doctor prefiere la grasa. Los resultados del llamado oro líquido de la estética son inmediatos y muy llamativos, sobre todo, si la novia ha pasado la treintena y ya comienzan a marcarse las venas y a percibirse las múltiples arruguitas en la piel. A partir de los 40, a las venas se suman los tendones, con lo cual es preciso aportar textura y volumen. Mediante la inyección de células grasas, extraídas de otra zona de la anatomía del paciente se rellena y, lo que es más, se consiguen igualar a efectos de envejecimiento en las manos con otras áreas del cuerpo no expuestas al exterior todo el año.

     

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    El injerto graso puede ser la alternativa a un exceso de tratamientos inyectables con vistas al enlace. La técnica es duradera ( hablamos de años)  versátil en cuanto a las áreas a abordar y muy a tener en cuenta si se valora el binomio coste resultado. Por no hablar, claro, de la eliminación del riesgo de pasar por el quirófano.

     

    ¿Qué puede hacer el lipofilling por una novia? En primer lugar,  darle un aspecto rejuvenecido y fresco en todo el rostro. En segundo lugar, aportar firmeza a zonas que sufren la caída por el paso del tiempo. Recomendamos la grasa especialmente para los pómulos y para el contorno de ojos. También, importante, contribuye, a la eliminación de las manchas de la cara.

     

    Para unos labios frescos y jugosos, en cambio, el doctor indica el ácido hialurónico de distintas densidades en distintos puntos de la boca.

     

    Y llegamos a la decisión de si lucir manga larga o manga corta, que no es baladí para muchas novias y que, en muchos casos, se decide según el estado de los BRAZOS. El problema puede ser el acúmulo de grasa que no es fácil de quitar con deporte (y menos este año de restricciones en los gimnasios).

     

    La braquioplastiaes la cirugía estética indicada y no es otra cosa que una liposucción restringida a esta parte de los antebrazos, para retirar esa grasa. Cuando es necesario, el cirujano elimina también la piel excedente.

     

     

    Como complemento, también puede ser útil la radiofrecuencia, un tratamiento en clínica que da firmeza y ayuda a conseguir esos brazos delgados y vigorosos que tanto gustan a las novias y que, además, son tendencia.

     

     

  • REJUVENECE TU BOCA CON ESTOS TRATAMIENTOS

    REJUVENECE TU BOCA CON ESTOS TRATAMIENTOS

    Este abril celebramos como cada año el Día del Beso, efeméride que en el sector de la estética aprovechamos para recordaros la importancia de la boca en la belleza del rostro y en la atracción sexual, dada su condición de  zona erógena.

     

    Hay quien habrá pensando que la necesidad de llevar mascarilla ha disminuido el interés social por esta parte del cuerpo. Pero no es así. Si bien es cierto que los ojos y su contorno han recuperado mucho protagonismo, la boca, sus formas, sus tratamientos, su rejuvenecimiento sigue interesando y mucho. Las redes sociales tienen que ver, gracias a la difusión de imágenes sin mascarilla en entornos seguros y privados.

     

    Comenzando por personas en las que todavía no se aprecian las arrugas de expresión que aparecen sobre el labio superior y que lo que buscan es un poco más de volumen, sensualidad, grosor, la recomendación que hacemos es una técnica nyectable, el ácido hilaurónico. Este producto, un imprescindible de la medicina estética, se infiltra en microinyecciones en distintas zonas del labio y no sólo resalta, sino que hidrata. Es decir, redensifica, de ahí que cuando alguien se ha sometido a este tratamiento se aprecian labios gruesos, pero también sanos, brillantes, como húmedos.

     

    Esta solución con ácido hialurónico viene a durar unos seis meses y después, según cada caso, hay que ir reponiéndolo en otra visita de una sola sesión.

     

    Aunque  en la última década, y siguiendo la estela de famosas, influencers o socialités, se han llevado los labios bastante gruesos e incluso con talla XXL, mi recomendación es seguir los consejos del cirujano o médico estético que se encaminen a la búsqueda de la naturalidad, o, lo que es lo mismo, a un resultado que contribuya a la armonía del rostro.

     

    Con más edad, se va perdiendo el color, para lo que os indico una solución de plasma enriquecido en plaquetas. Es también un tratamiento sencillo, cómodo y que consiste en la infiltración de un concentrado de plaquetas que procede de la propia sangre extraída al paciente.

     

    A medida que pasan los años, y teniendo en cuenta el estado de nuestra piel y nuestra expresividad, se van sumando las arrugas del labio superior, conocidas con el nombre popular de “código de barras”. En esta zona apuesto por la técnica del peeling de tricoloroacético  que se basa en la descamación y posterior regeneración de la piel. Es lo que se conoce como dermoabrasión y que al ser un técnica agresiva precisará de una gasa para tapar la zona durante siete días.

     

    Más allá, siempre en quirófano se puede mejorar todo en un procedimiento global que se conoce como lifting facial, que estira la piel, recoloca las estructuras del rostro y, por lo tanto, elimina las arrugas.

     

    Para la boca, la recomendación quirúrgica es el lip lift, del que he hablado en muchas ocasiones, y que es sencillo y muy efectivo. Consiste en se realizar una incisión escondida en toda la base de la nariz, con el fin de acortar así entre centímetro y centímetro y medio la distancia entre la misma y el labio, sin que apenas se vea la sutura.

     

    En cualquier caso, acude a tu clínica y pregunta al cirujano estético. Siempre te va a ofrecer un consejo profesional, acorde con tu rostro, al margen de gustos y tendencias.

     

    Feliz Día del Beso

  • Lipofilling, la grasa es oro

    Lipofilling, la grasa es oro

    La grasa es oro en cirugía. Habréis escuchado esta expresión alguna vez o la habréis leído en alguna entrevista a algún profesional de la estética. La explicación es sencilla. De un lado, es un material que nos sobra en el cuerpo, del que a menudo queremos deshacernos por sus implicaciones  negativas en la salud y en nuestra estética. Queremos adelgazar y que eliminar esos depósitos del abdomen, los flancos y los muslos, pero, por el otro, esa grasa, tratada por expertos, eliminadas sus impurezas es un relleno dérmico de primera magnitud.

     

    Mi primer contacto con este material autólogo data de mi época en el tratamiento de pacientes quemados, donde pude comprobar, de primera mano, sus efectos regeneradores en los tejidos. Después, en mi labor estética profesional, empleo la grasa que he quitado al paciente y que he enriquecido con factores de crecimiento y células madre, como complemento en algunas cirugías o como tratamiento estético único.

     

    Empezando por este último área, el injerto graso o lipofilling resulta especialmente efectivo en el contorno de ojos, en el labio superior y en las manos. En los tres casos, redensifica, que quiere decir que rellena, aportando volumen, disimulando las arrugas e hidratando el área donde se ha suministrado el producto.

     

    En cuanto al lipofilling como complemento o refinamiento en cirugía estética, se emplea para dar ese último retoque en una zona en la que se puede observar alguna pequeña marca en la piel o una pérdida de volumen en el tejido. Me preguntáis muchas veces por su empleo para el aumento de mamas, pero lo uso únicamente para realizar pequeñas correcciones.

     

    Os explico el motivo. Al pinchar la grasa en el pecho se trabaja en la zona de la glándula mamaria, donde podrían formarse pequeñas calcificaciones que podrían producir sospechas de algún problema oncológico. Para descartar hasta esas sospechas, que un oncólogo avezado sabe distinguir, por supuesto, no uso la grasa en esta zona. Prefiero que el área quede virgen para su facilitar su examen en las revisiones habituales de la mama.

     

    Lo mismo me ocurre en los glúteos, donde hay que inyectar intramuscularmente si se quiere conseguir un volumen considerable. Si se infiltra la grasa en algún pequeño capilar ( esta zona es altamente vascularizada) se puede producir un embolismo graso.
    Sin embargo en el rostro es un tratamiento seguro. Sus efectos no sólo son duraderos, sino palpables nada más salir de la clínica. Compensa, en cuanto a costes, duración y resultados. No requiere ningún cuidado posterior, salvo evitar, como siempre, ponerse al sol las primeras horas tras su aplicación.