Categoría: Cirugías

  • Los enemigos de la estética masculina: abdomen, párpados y papada

    Los enemigos de la estética masculina: abdomen, párpados y papada

    Estamos a punto de despedir marzo, el mes del padre, con ese día especial en el que nos devanamos los sesos por encontrar un regalo apropiado para él ( que tiene de todo). Bueno, pues con los padres pasa igual que con las madres, su día debería ser todo el año, sobre todo si hablamos de belleza, porque ellas les sacan a ellos una gran ventaja en cuidado personal. Sí, es cierto que el gimnasio les encanta, que comienzan a invertir algo más en cremas y productos de belleza, pero en cirugía estética, siempre lo decimos, un 70% lo ocupan ellas y el 30% restante ellos. La cuestión cultural tiene mucho que ver, pero también es un asunto generacional y los jóvenes se muestran más dispuestos a poner remedio a problemas que antes se asumían como inevitables. A saber: la caída del pelo, la barriguita cervecera, la papada y las bolsas en los ojos.

     

    La demanda de injerto capilar se está acrecentando, animada en parte por sus buenos resultados en famosos del deporte y la televisión. Tanto es así que se especula sobre si este futbolista o aquel presentador estrenan pelo o se tapan la cabeza porque estarse sometiendo a las famosas técnicas FUE y FUSS.

     

    P0r lo que respecta a las otras cuestiones, el abdomen tiene para el varón, además, una connotación de mala salud. Y es que los médicos lo recordamos constantemente: el contorno abdominal puede ser un indicador de futuros problemas cardiovasculares. Si nos centramos sólo en la estética, la distensión de los músculos del abdomen puede darse también en personas delgadas, lo que se marca mucho a nivel estético. Los excesos que se fijan en el contorno del varón se pueden eliminar con liposucción o con abdominoplastia. La primera consiste en la extracción de. la grasa, mientras que a ésta se añade en la segunda la recolocación de la musculatura distendida y, si es necesario, una dermolipectomía. Si se la eliminado mucho volumen es necesario ayudar a la piel en su retracción, a que vuelva a colocarse en su lugar original.

     

    Estamos hablando de cirugías mayores, pero hay otras menores, por decirlo de alguna manera, que pueden restar años si se consiguen buenos resultados. Hablamos mucho en nuestras redes sociales de la cirugía de la mirada, la blefaroplastia y es que, es cierto, mejora mucho la estética facial del hombre, porque le devuelve alegría, brillo y luz a la mirada.

     

    Un problema bastante común del varón son las bolsas en los ojos, que no sólo restan belleza sino que añaden años. Cuando son muy pronunciadas revierten al hombre de un aspecto triste y cansado, no siempre acorde con su estado físico y mental. De ahí que la blefaroplastia o cirugía de los párpados sea una de las más demandadas por los hombres e, insistimos, una de las más efectivas. Por su sencillez, economía y buenos resultados es un procedimiento muy recomendado para quienes tengan este problema en la mirada. Para eliminar esas bolsas, que son hereditarias se realiza una microincisión de un centímetro en la conjuntiva de cada ojo, lo que no deja cicatriz alguna. El objetivo es fortalecer el septum orbitario, la membrana que separa y contiene la grasa que rodea al globo ocular dentro de la órbita, cuándo esté es débil. Esto se consigue gracias a la fibrosis que tiene lugar en la cicatriz resultante de la operación, lo que fortalece el septum, consiguiendo que esas bolsas no vuelvan a aparecer.

     

    La blefaroplastia es una cirugía ambulatoria, que dura entre 40 y 50 minutos y que se lleva a cabo en quirófano bajo anestesia local. En ella se puede abordar, a la vez, si es necesario el párpado superior, que a veces cae sobre el ojo. Se retira la grasa, pero aquí también es necesario eliminar la piel sobrante.

     

    Los párpados hinchados se pueden heredar, no son sólo producto de la dieta o el estilo de vida general, y lo mismo le sucede a la papada. La grasa que queda bajo el mentón y que puede llegar al colgar de una manera muy antiestética se elimina mediante una liposucción de papada. También se realiza en quirófano y este doctor recomienda complementarla con el injerto de grasa en el mentón, con el fin de potenciar la elevación de la mejilla y lograr la armonía del conjunto. A este efecto se le denomina Facial Jawging.

    Por último, y si hablamos de varones más jóvenes, recomendamos los tratamientos de autoregeneración inyectables: plasma rico en plaquetas y grasa propia . También, con el objetivo de ralentizar la aparición de arrugas y de dar brillo y tersura a la piel, el ácido hialurónico.

     

  • Cinco aspectos relevantes sobre la liposucción

    Cinco aspectos relevantes sobre la liposucción

    ¿Has visto alguna vez un animal salvaje que sea obeso? No, cierto es que algunos mamíferos tienen un gran volumen, según dicta su naturaleza, pero no se conocen leones gordos ni pájaros con sobrepeso. El motivo es que estos seres vivos, al contrario de lo que sucede con el ser humano, comen para mantenerse vivos. Nosotros lo hacemos por placer, por gula, por capricho, por ansiedad, por diversos motivos. Y engordamos, cogemos peso porque no quemamos esa grasa.

     

    La ecuación se conoce: vida sedentaria + exceso de calorías = kilos de más.  Y entonces comienzan las dietas ( algunas con vocación de milagro) y el ejercicio descontrolado y sin regularidad ni método. Cuando este recorrido llega a su fin sin que la persona con acumulación de grasa en distintas zonas del cuerpo consiga eliminarla es cuando se produce la visita al cirujano estético. Y se plantean entonces muchas dudas. Una de ellas es la que tiene que ver con el motivo por el cual esa grasa se hace fuerte en algunos lugares del cuerpo y no en otros.Podemos encontrar la respuesta de manera fácil mirando a nuestras madres y nuestros padres. Sí, heredamos de ellos la tendencia a tener “flotador” en el contorno abdominal, los tobillos gruesos o la papada.

     

    La segunda cuestión que importa, y mucho, a los pacientes que se someten a una liposucción es si van a poder deshacerse de toda esa grasa que les sobra en el quirófano.  Depende. Cada paciente, explica, es diferente al otro también en cuanto a las características de su grasa. Este tejido puede ser más o menos blando o, por ejemplo, más o menos fibroso y también presentar diferencias de peso.

     

    Por lo tanto, la recomendación es alejarse de cantidades estándar de grasa a succionar en una liposucción. Es más, advierte que con la extracción se pierden también líquidos y hematíes, por lo que la seguridad del paciente recomienda no acometer liposucciones muy extensivas en cuanto a zonas y cantidad de grasa.  En este  puntoes preferible  operar dos veces, si es preciso, para obtener el resultado deseado.

     

    Sobre este asunto, sobre el resultado, preguntan también en las clínicas de estética personas con más de sesenta. “La liposucción no es para pacientes senior”, advierte el experto, puesto que la capacidad de retracción de los tejidos se va perdiendo con la edad. Ocurre entonces que al perder volumen y dependiendo del mismo y del estado de la piel de cada paciente, puede surgir flacidez, con lo cual la apariencia final puede no ser la deseada.

     

    Cuarto asunto que se comenta y sobre el que es recurrente hablar en revistas especializadas y consultas: ¿Existe la grasa buena? No hay grasa buena ni mala. La grasa cumple su trabajo en el organismo, una actividad necesaria y variada, entre la que se encuentran mantener el reservorio calórico y la regulación endocrina. Lo que es malo es aumenta el peso porque acumulamos tejido adiposo que no sólo no nos ayuda con nuestro equilibrio, sino que puede conducirnos a enfermedades.

     

    ¿Es la liposucción una cirugía segura? Como todas las cirugías estéticas lo es si se cumplen los protocolos médicos, se realiza por profesionales acreditados y en el entorno hospitalario adecuado. No es una cirugía menor, desde luego, responde este doctor, pero si se lleva a cabo de manera poco agresiva, respetando unos tiempos máximos de estancia en el quirófano y, como se señala anteriormente, dividiéndola en varias sesiones si es preciso, es una operación muy segura y muy satisfactoria. Ayuda al paciente en el mantenimiento de una buena imagen propia y le motiva a mantener propósitos saludables de alimentación y deporte.

  • Consejos para una cirugía estética segura

    Consejos para una cirugía estética segura

    Entrar en un quirófano siempre conlleva sus riesgos. De ahí que se realicen pruebas preoperatorias comunes antes de hacerlo. Esto no tiene que ver, sin embargo, con las noticias sobre muertes en cirugía estética. Por desgracia, estos sucesos encuentran su origen en mala praxis profesional, la  suplantación de credenciales (hacerse pasar por cirujano plástico cuando no se es) y por operar en lugares no homologados, sin los recursos ni los profesionales sanitarios preceptivos.

    Es fundamental que la opinión pública conozca estos hechos, por lo que siempre os recordamos que la seguridad en cirugía estética comienza con la información.

     

    1. Información, Información e Información

     

    Así, la primera recomendación al respecto es Información, información e información sobre el médico que te va a operar y esto pasa primero por contrastar sus credenciales en el Colegio de Médicos al que pertenezca, según la ciudad en la que practique la medicina. Segundo, de vital importancia, que las sociedades profesionales de puedan acreditar bien su filiación a las mismas, bien su posesión del título  de cirujano plástico, estético y reparador.

    Una vez que nos hemos informado por vías profesionales, no por redes sociales o por foros, en los que no se puede contrastar la procedencia ni la veracidad de la información, es imprescindible acudir a una primera cita con el profesional. En este primer encuentro hay que preguntar todo sobre la operación y escuchar.

     

    1. La primera cita con el cirujano plástico, imprescindible

     

    En este punto es bueno llevar un papel con las dudas apuntadas y dejarse  guiar por el médico. También, hacerle caso si éste desaconseja algún tipo de intervención por suponer cualquier riesgo para la paciente.

    Por ejemplo existen profesionales más conservadores que otros, siempre hablando dentro de los límites de la seguridad del paciente. Nuestra preferencia es la de  no realizar operaciones combinadas (aumento de pecho y liposucción post parto, por ejemplo), con el fin de evitar estancias prolongadas en el quirófano.

    No se le debe tener miedo a la cirugía estética, pero tampoco se le debe perder el respeto, ya que no deja de ser una intervención quirúrgica realizada bajo anestesia.

     

    1. No existen las minicirugías

     

    Otro asunto sobre el que los pacientes deben estar informados es sobre la conveniencia de que algunas cirugías estéticas consideradas  menores como la blefaroplastia (corrección de la mirada) o la otoplastia, que cambia el tamaño y la forma de las orejas, se realicen también en un hospital bajo los protocolos adecuados.

    No somos partidarios de realizarlas en la clínica, pese a su sencillez, ya que, rebajando la entidad de los procesos quirúrgicos se puede ganar tiempo y ahorrar dinero, pero se pueden perjudicar el resultado y la seguridad del paciente.

     

    1. Respetar los procesos postoperatorios

     

    También se rebaja la entidad de algunos procesos postoperatorios limitando su duración o la vigilancia de los pacientes. Hay clínicas que envían a las pacientes a casa tras una cirugía de mamas, pero lo más seguro es siempre que pase una noche bajo vigilancia en el hospital.

     

    1. No confundir medicina estética con cirugía estética

     

    Otro problema con el que la Opinión Pública se puede confundir a la hora de enfrentarse a una operación estética es la línea difusa que en algunos medios de comunicación y en las redes sociales separa los tratamientos de medicina estética, es decir, los que llevan a cabo en las clínicas, como los inyectables de botox, por ejemplo, de una intervención como la liposucción o la abdominoplastia, en la que el paciente está sedado y requiere de cuidados pre y postoperatorios.

     

    1. No tratar de imitar a los famosos

     

    Por último, la asociación de los famosos a la cirugía estética crea no pocos problemas de imitación. Se aspira a ser y a estar como este cantante  o esa actriz, que han invertido mucho tiempo y mucho dinero en su cuerpo. Es en este punto donde puede aparecer alguien que ofrece el mismo resultado por menos dinero, y, sobre todo, con menos medios.

    La cirugía estética es un acto médico, no es un producto de consumo, y, por lo tanto, debe realizarse bajo parámetros estrictos de salud, no de negocio. Como tal, debe poder ofrecerse de forma segura a los pacientes, evitando el intrusismo y la mala praxis.

     

  • Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Que la cirugía estética seguirá creciendo no lo decimos nosotros, lo aseguran los informes globales de tendencias, entre ellos el que ha publicado Research and Markets y que cifra el beneficio global de esta actividad hasta ese año en 75,67 billones de dólares. Hablamos de un incremento previsto del 5,4% y que tiene en cuenta la demanda creciente de los países asiáticos.

     

    En lo que a occidente respecta, “Cosmetic Surgery Global Market Report”, título de la estadística, sitúa a Europa en segundo lugar, tras Estados Unidos, en el paso por el quirófano para mejorar el aspecto físico. Así, las intervenciones realizadas por cirujanos bajo anestesia y en instalaciones hospitalarias superan en superan en número a los tratamientos que se llevan a cabo en clínica, como los rellenos dérmicos o los procedimientos de regeneración autóloga.

     

    En cuanto a la lista de las operaciones más solicitadas, cómo no, el aumento mamario sigue a la cabeza en el entorno occidental, seguido por la liposucción, la blefaroplastia y la abdominoplastia.  Desde Clínica del doctor Moisés Martín Anaya queremos destacar el interés por los procedimientos para mejorar la mirada, esto es, la cirugía de párpados, que se puede acompañar por tratamientos de reducción de arruga fina en el contorno. La revista norteamericana Allure pone el foco en esta cirugía, sobre la que, asegura, va escalando puestos en detrimento de los tratamientos médicos en la zona. Los motivos: el balance coste-resultados y la mayor naturalidad resultante del paso por el quirófano debido a que se facilita la movilidad y la expresividad en la zona.

     

    Dicha publicación vuelve a destacar el deseo de naturalidad de las pacientes para evitar el efecto de “cara repetida”, que se produce por la regularidad y globalización de los tratamientos médico-estéticos. Así, no es infrecuente ver rostros tratados que se parecen, tanto de personalidades famosas como de personas de la calle.  Es por este motivo por el que se señala el injerto de grasa propio como una técnica en auge.  Para la mujer madura sin una excesiva caída de los tejidos faciales, se realiza en una sola sesión en clínica, regenera los tejidos a la vez que reafirma, es económico, y, sobre todo, realza los rasgos propios.

     

    Basado también en la regeneración autóloga, el plasma rico en plaquetas, más económico, aunque de mayor reposición, ayuda en la consecución de un rostro jugoso, terso y brillante. Rejuvenecido, en definitiva.

  • Las prótesis de mama hoy: duración, tamaño, materiales y más

    Las prótesis de mama hoy: duración, tamaño, materiales y más

    Falsos mitos sobre las prótesis de mama hay y ha habido siempre. El más famoso, de sobra conocido, es el que afirma que explotan en los aviones por el cambio de altura y presión.

     

    Se sabe que no, pero no se sabe tanto, por ejemplo, que hay implantes mamarios de pequeño tamaño, porque no siempre se trata de aumentar, sino también de elevar o de corregir un problema de forma en la mama femenina. Y para eso no es necesario, ni conviene ,según qué anatomía, ponerse un pecho grande o extra grande.  De hecho, lo habitual es que las prótesis que más se empleen son las que corresponden a los 200 cc, 300 cc y 400 cc.

     

    Esta clasificación tiene que ver con la capacidad de cada prótesis y se correspondería con las tallas de sujetador 90, 95 y 100.  En cuanto a las formas, a las tradicionales redondas y anatómicas (en forma de gota) se han sumado las ergonómicas, que se adaptan a la anatomía pectoral si la paciente está tumbada o de pie .

     

    Sin embargo, y, a pesar de que no éste uno de los asuntos que más llama la atención sobre este tema, la mayor evolución en materia de prótesis de aumento mamario tiene que ver con la densidad de la silicona que las rellena. Donde antes había más agua ahora hay más gel, lo que imita mejor el tejido glandular del área. Su estructura multicapas evita así los roces, el desgaste, y, por lo tanto, aumenta su vida.

     

    La caducidad de una prótesis de mama es otro de esos falsos mitos.  No es cierto, no caducan, es más, se podría decir que son para toda la vida y que requieren, eso sí, unas revisiones acordes con las de la mujer, que según la edad pueden ser cada año o dos años.

     

    Si es preciso, no obstante, seguir unas pautas de control postoperatorio que se prolongan desde que a las 48 horas se retira el vendaje hasta los tres meses. En el intervalo se van retirando las suturas y asegurando que todo esté correcto.

     

    Antes, en consulta, además de la elección de los implantes, el cirujano plástico debe advertir a la paciente  sobre dos posibles problemas asociados a la colocación de implantes para aumento y elevación de pecho. El primero es la contractura capsular, que consiste en que el endurecimiento y engrosamiento de la cápsula que se forma de manera natural alrededor del implante.  Este problema puede obligar a su retirada.

     

    El segundo asunto, irrelevante para las estadísticas, es el rechazo al cuerpo extraño que es, en definitiva, una prótesis.

     

    Por supuesto, algunas pacientes se preocupan por el cáncer de mama y, en este sentido, es necesario, no sólo recordar que los implantes no interfieren en las revisiones de la mama, sino saber que, en caso de diagnóstico de carcinoma, no es necesario retirarlos, porque, si se colocan por detrás del  músculo, no entran en contacto con la glándula mamaria. Por lo tanto, se puede eliminar la tumoración sin que el aumento de pecho con cirugía sea un problema ni para la paciente ni para el oncólogo.

     

    Por último, y con respecto a la práctica deportiva con prótesis de mama, no consideramos que unos tipos o marcas comerciales de prótesis sean mejores que otras.  La mujer deportista que lleva implantes no se siente pesada.

     

    La colocación bajo el músculo pectoral es también responsable de este aspecto, así que, cuando se habla de prótesis ligeras se trata de ofrecer una solución para uno problema que no existe.

     

     

  • ¿Aguja o bisturí?  Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    ¿Aguja o bisturí? Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    La práctica de la cirugía estética está rodeada de muchas creencias erróneas o de falsos mitos. Con la democratización del acceso a las consultas de los profesionales han aumentado las noticias, los post en redes, y, en definitiva, se ha incrementado en intensidad la conversación social en torno a ella. Se publica mucho y se lee mucho, también se opina sobre las operaciones que se realizan y, sobre todo, cuando quien se tumba en el quirófano es una persona pública.

     

    En este post nos gustaría aclarar un tema que no termina de estar claro y que confunde a much@s pacientes. Se vienen empleando indistintamente los términos medicina estética y cirugía estética. Sí, ya sabemos que se ha publicado mucho sobre esta cuestión y sobre las diferencias entre una y otra práctica médica, pero, sin embargo, nos parece necesario insistir ya que sigue existiendo confusión al respecto, sobre todo entre los pacientes más jóvenes.

     

    Lo que diferencia a una y a otra es sencilla: no es lo mismo estar sentado en un sillón de una clínica estética, que tumbado en un quirófano. Es decir, la medicina estética comprende una serie de procedimientos que se realizan en las clínicas de estética, mientras que la cirugía estética se lleva a cabo en un quirófano, normalmente bajo anestesia local o general y requiere de unas pruebas  preparatorias y unos cuidados postoperatorios.

     

    En el primer ámbito, en el de los tratamientos realizados en clínica se diferencian entre los inyectables, la maquinaria y el láser. Los primeros son los más conocidos: el botox, el ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas y el injerto graso. Varía la sustancia, varían las técnicas de obtención del producto, pero todos ellos son inyecciones que tienen como objetivo rejuvenecer, ya sea el rostro o las manos, por ejemplo. Estas inyecciones se administran en los centros y no suelen requerir ningún cuidado previo o posterior, salvo las indicaciones habituales relativas a la exposición al sol de la zona a tratar.

     

    Las máquinas son dispositivos que emplean distinta energía con un propósito drenante, reafirmante. Cuidan de la firmeza del contorno corporal, aunque algunas también trabajan la cara y la pérdida de firmeza. La radiofrecuencia y la cavitación son algunas de las más nombradas, aunque luego varíe el nombre comercial. Existen también dispositivos que combinan diferentes técnicas en un único aparato.

     

    Y luego, está el láser, que empleamos, sobre todo, para eliminar manchas de la piel, producto de cambios fisiológicos como el embarazo, del exceso de sol y/o del envejecimiento de la piel.

     

    La cirugía, tal como su propio nombre indica, es un procedimiento quirúrgico, con todo lo que ello conlleva. Las reinas de la estética entran en este ámbito: la liposucción, las cirugías de la mama (elevación, reducción o aumento) y otras como la otoplastia, la blefaroplastia, etc.

     

    La medicina estética puede ser un complemento de la cirugía, un refinamiento del resultado obtenido en las intervenciones. Por ejemplo, el lifting facial que se hace en una operación puede ser mejorado con algunas infiltraciones de ácido hialurónico. Estiramos con el bisturí, hidratamos con la inyección.

     

    Pero, por último, la gran diferencia entre aguja y bisturí son los resultados. Las infiltraciones suelen tener un plazo de reposición de entre seis meses y un año, dependiendo de la técnica, mientras los resultados del quirófano pueden ser definitivos, como en caso de las cirugías de contorno corporal.  Que lo sean depende, como solemos insistir, del estilo de vida de los pacientes.

  • Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Sí, al término de las vacaciones, aunque a alguien pueda parecerle extraño. Cuando regresamos a casa y al trabajo, a la comida de siempre y a las horas de sueño que nos demanda la rutina. Es ahora cuando deberíamos ponernos en marcha con la Operación Bikini, si queremos llegar al próximo verano con un buen cuerpo para lucir el bikini y el bañador. Por estética y por salud.De esta manera se evitan los planes intensivos de tonificación y pérdida de peso concentrados entre abril y junio que, además de no lograr el efecto deseado, pueden producir un rebote, amén de agotamiento por mala alimentación y sobreesfuerzo.

     

    Este es el primer motivo por el que  recomiendamos evitar las dietas milagro y las rutinas intensivas de gimnasio. Sí al deporte, pero todo el año, y sí a las dietas, pero supervisadas por especialistas y mantenidas a lo largo del tiempo.

     

    En segundo lugar, y si hablamos de cirugía estética, práctica médica muy relacionada con la Operación Bikini los meses de otoño e invierno  sonlos más indicados para las intervenciones más invasivas como la abdominoplastia o la liposucción debido a las peculiaridades de su postoperatorio. Ambas requieren de una faja compresiva en los días posteriores al paso por el quirófano. El calor excesivo que viene haciendo en los últimos veranos las desaconseja en los meses cálidos, debido a las molestias provocadas por el sudor.

     

    Pero sobre todo, lo importante es que estas intervenciones estéticas de remodelación del contorno requieren de un tiempo, entre los tres y los seis meses, para afianzar su resultado. Los tejidos se adecúan a sus nuevas posiciones tras la retirada de grasa, y, en el caso de la abdominoplastia, también debe hacerlo el músculo.

     

    En tercer lugar, estas intervenciones requieren de cuidados estéticos posteriores de drenaje y para la piel. El drenaje linfático, la presoterapia o la mesoterapia son tratamientos a realizar en un número determinado de sesiones con intervalos de meses e incluso semanas. Sus resultados no son inmediatos.

     

    En cuanto a la alimentación, es un clásico tratar en septiembre de perder lo ganado con las licencias que nos tomamos en verano, para después, llegadas las navidades, permitirnos todo tipo de excesos, recuperar algo de normalidad con altibajos para, en mayo, abrazar algunas dietas extremas.

     

    El mantenimiento del peso es saludable y sólo integrando unos hábitos sanos no sujetos al calendario social se puede lograr una figura envidiable sin importar la edad.

     

    En septiembre, con el regreso al trabajo vuelve también el estrés y con él esas comidas y picoteos que se suelen hacer para calmar la ansiedad. Como se dice popularmente “los nervios engordan y en esta Operación Bikini se integra también el bienestar emocional, por lo que se recomienda reservar tiempo libre para relajarnos cada día, meditar, hacer deporte o simplemente pasear.

     

    Quedan diez meses para mayo, así que, hay tiempo, mucho tiempo, para cuidarse con tranquilidad y lograr buenos resultados.

  • Lifting de pecho, la cirugía más completa para la mama femenina

    Lifting de pecho, la cirugía más completa para la mama femenina

     

    Cuando hablamos de rejuvenecer el pecho en el quirófano pensamos en la cirugía de aumento. Sin embargo, no se trata sólo de que subir de talla más, sino de adecuar su tamaño y forma al conjunto de la anatomía femenina. También de que luzca terso, para favorecer un escote sexy y bonito.

     

    Con el término breast lift o lifting de pecho se denomina la técnica que engloba la apariencia general del pecho y comprende el aumento, la elevación de pecho y los refinamientos estéticos finales.

     

    La elevación de pecho es una cirugía en aumento y que en los últimos meses viene siendo tendencia mundial.  Al igual que la piel del rostro cae con el paso de los años, también lo hace el pecho.  A menudo se suele identificar la mastopexia —su nombre profesional— con la maternidad y la lactancia.  Sí, es cierto que los senos se pueden descolgar al engordar las mamas y tras los meses en los que se alimenta a los bebés, pero la realidad es que el aumento de peso, la grasa, es la gran culpable.

     

    Esto sucede porque, a partir de los 30, se inicia el desequilibrio entre grasa y glándula mamaria. La primera va ganando terreno a la segunda y esto se hace más visible en el periodo de la perimenopausia y menopausia. Es en esta etapa de la vida de la mujer cuando se hace muy evidente esta ptosis gravitacional, una vez que la grasa deja de responder a los estímulos hormonales.

     

    La mastopexia, intervención que trata de devolver el pecho a su posición original, corrigiendo la caída del complejo areola-pezón tiene la última palabra en cualquier caso de corrección del pecho caído. No hay otra solución que no pase por el quirófano.

     

    En la mayoría de los casos esa solución consiste también en aumentar el pecho durante la misma operación. Paradójicamente, la colocación de prótesis puede ser en sí un motivo de caída. Se trataría de un caso de iatrogenia, ocasionado por la ubicación de la prótesis por encima del músculo. El peso de la misma puede ser el culpable de una caída que puede manifestarse de manera evidente en tres o cuatro años.

     

    Aunque este dato se desconoce, se puede nacer con la tendencia a la caída debido a que los ligamentos suspensores, responsables de la firmeza y elevación, pueden estar debilitados desde el nacimiento por lo que el pecho nace caído hacia abajo.

    En este caso lo aconsejable es esperar a los dieciocho años, para que el pecho femenino finalice su desarrollo.

     

    El lifting de pecho con elevación y aumento de prótesis dura en torno a los 120 minutos. Requiere un ingreso de veinticuatro horas y su postoperatorio es sencillo, con analgésicos y vendaje de la zona. En una semana la paciente podrá recuperar su actividad habitual. El deporte tendrá que esperar, al menos otros siete días.

     

  • Tratamientos y cirugías estéticas para unas piernas perfectas

    Tratamientos y cirugías estéticas para unas piernas perfectas

    Una de las partes más bonitas de la anatomía femenina son las piernas. Unas piernas estilizadas, torneadas, resultan muy atractivas y también muy sexys. Este tiempo de primavera las piernas recuperan su protagonismo, al liberarse de las medias y leggings, y al tiempo que faldas y vestidos van sustituyendo al pantalón.

     

    Sin entrar en el asunto del bronceado, que, claro, siempre aporta brillo y a las piernas sienta fenomenal, tanto la cirugía como la medicina estética ofrecen herramientas para mejorar la forma y el tono de las mismas.

     

    Comenzando por la medicina estética, es bueno recordar que también ofrece posibilidades para el tratamiento de las varices. Lo primero, es que un especialista valore el nivel de gravedad de las mismas para ver qué  tratamiento es necesario y para  acudiar al origen de su aparición. Éste puede encontrarse, en el sistema circulatorio,   pero también puede deberse a posturas mantenidas a lo largo del tiempo. Muchas personas que pasan la mayor parte de su jornada laboral sufren este problema.

     

    Si hablamos de las pequeñas arañas vasculares, en las clínicas de estética ponemos a vuestra disposición la terapia  con láser, indolora, sencilla y que acaba con ellas en un número reducido de sesiones.

     

    Las máquinas también ayudan, y al hablar de máquinas nos referimos a la aparatología estética. Las radiofrecuencia obtiene resultados positivos en la celulitis de la cara interna de los muslos y contribuye a eliminar la retención de líquidos cuando aplicamos estas corrientes electromagnéticas de alta frecuencia sobre los tobillos.

     

    Para los muslos también es eficaz la cavitación, con un sistema muy parecido: se aplican, en este caso, ultrasonidos, a través de un cabezal sobre las zonas que tienen exceso de grasa. Si hablamos de las piernas, volvemos de nuevo a los muslos, también aquí en su cara externa.

     

    Y llega el turno de la cirugía estética, que, como siempre recordamos, se diferencia de la medicina estética en que sus tratamientos son en realidad operaciones que se realizan en quirófano, bajo anestesia y que requieren cuidados postoperatorios, ingreso incluido en la mayoría de los casos.

     

    EL bisturí combate también, pero con efectos duraderos y veces definitivos, la grasa y la flacidez. Si hablamos de la primera, la palabra mágica es liposucción, que se practica también en los muslos. Cánula o cánulas en mano, consiste en aspirar la grasa que se deposita en la cara externa de los muslos, antes citada y que no es otra cosa que las famosas y odiadas cartucheras, que tienen varios orígenes: la herencia de nuestras madres y abuelas, y, el fenotipo, esto es, la forma del cuerpo de cada mujer.

     

    Cuando como resultado de la cantidad de grasa aspirada queda piel sobrante y es necesario eliminarla, hablamos de lifting de muslos. La cruroplastia, su nombre técnico, engloba, pues, el alisado y contorneado de la piel de la zona. Porque el lifting no estira, sino recoloca, y evita esa caída que da sensación de flacidez.

     

    Llegamos a las rodillas y a otro término que hace referencia a una zona más pequeña de extracción. Así, aquí se habla de minilipo, aunque se lleve a cabo en quirófano bajo anestesia local y ligera sedación. Esta cirugía es poco común y suele integrarse en una operación para tratar las piernas al completo.

     

    El trabajo del bisturí nos lleva de nuevo a los tobillos, donde también, y, sobre todo, por cuestiones hereditarias, se deposita grasa.

     

     

    Para quienes no tengan ninguno de estos problemas, regresamos al inicio: bronceado, depilación, exfoliación e hidratar según tipo de piel, y a presumir de piernas.

     

     

  • Mandíbula, pómulos y arrugas de la boca, claves del rejuvenecimiento facial femenino

    Mandíbula, pómulos y arrugas de la boca, claves del rejuvenecimiento facial femenino

    Seguro que habéis leído en muchos artículos y noticias acerca del proceso de envejecimiento y sobre la edad en la que el paso de los años comienza a hacerse patente en nuestro exterior. La realidad es que el envejecimiento no es un proceso similar en todas las personas y hay múltiples factores que concurren al respecto. Hoy en día se valoran mucho no sólo los aspectos genéticos, la herencia de nuestros mayores, sino el estilo de vida, y, en este sentido, lo que hacemos con nuestro cuerpo, cómo le cuidamos y le tratamos influye muchísimo.

     

    Hablamos aquí del deporte, la alimentación, el sueño y de los entornos en los que vivimos, con una buena o mala asistencia hospitalaria y unos niveles de estrés controlados. Y luego influye el tiempo que cada uno dediquemos a los cuidados tópicos, esto es, hidratación, la exfoliación, la aplicación de mascarillas o los tratamientos estéticos.

     

    Pero, aun así, los tejidos envejecen porque pierden colágeno y elastina, lo que los mantiene firmes y unidos, y por eso se percibe en la flacidez en la cara y en otras partes del cuerpo.

     

    En la mujer, el envejecimiento del rostro se marca más en tres áreas: la mandíbula, que pierde definición, los pómulos, que se desdibujan y la aparición de las arrugas, siendo las peribucales las que más se notan y molestan estéticamente a la mujer.

     

    El lifting facial es el procedimiento indicado para redefinir todos los rasgos del rostro, entendiéndose el término lifting como reposicionamiento de los tejidos. Lo que hacemos en el quirófano es devolverlos a su lugar, no estirarlos, como se piensa. Cuando el lifting se nota porque una cara está estirada está mal hecho. La cirugía estética debe pasar desapercibida lo máximo posible.

     

    Con el lifting se devuelve la firmeza a la línea del contorno mandibular. Luego, la bichectomía lucha también contra la pérdida de definición, pero en este caso del área entre los pómulos y la mandíbula, los llamados mofletes.

     

    Esta intervención consiste en la retirada de las conocidas como bolas de bichat, que no son otra cosa que acúmulos grasos que se extraen mediante un abordaje intrabucal.

     

    Para marcar los pómulos, una parte importantísima de la anatomía, recomendamos el injerto graso. Es una infiltración de grasa propia de la paciente, con lo cual resulta totalmente compatible y no sólo rellena, sino que también regenera. Es natural, sencillo de realizar, más seguro que una cirugía, más duradero y también resulta más económico que una operación.

     

    Para rostros más jóvenes, lo indicado es el ácido hialurónico, que aporta volumen e hidrata, pero, como se sabe, necesita de reposición aproximada cada seis meses.

     

    Las arrugas de la boca, por último, las que aparecen sobre el labio superior son un verdadero tormento para algunas mujeres. Son arrugas de expresión, pero se marcan mucho y están una parte muy visible. El plasma rico en plaquetas es una muy buena solución porque disimula y regenera. Una inyección aporta tersura, firmeza y, en definitiva, una boca mucho más joven.