Categoría: Opinión

  • Verdades y mentiras sobre la cirugía estética

    Recientemente y a través de Europa Press, muchos blogs y publicaciones de la web se han hecho eco de una entrevista que ofrecí en la que hablaba de los mitos, verdades y mentiras sobre mi especialidad.

    Os invito a que leáis, por ejemplo, el recopilatorio publicado en Vanitatis, pulsando el siguiente link:

    Verdades y mentiras sobre la cirugía estética

  • ALERTA: PROTESIS PIP

    Una voz de alarma que suena en Francia podría extenderse a España.  Las sospechas recaen sobre unos implantes conocidos como prótesis PIP y ya retirados del mercado porque se fabricaban con una silicona distinta de la declarada. También fueron distribuidas en España, donde Sanidad prohibió su comercialización en 2010. Ahora el gobierno francés evalúa resultados para determinar si las 30.000 afectadas en el país tienen que extraérselas.
      El número de mujeres españolas que actualmente pueden llevar una prótesis de mama «PIP» podría llegar a las  10.000. En la zona de Levante es el lugar de España donde más se han utilizado, porque el distribuidor en España residía en Valencia.  No todas ellas tienen por qué estar afectadas por el modelo defectuoso que hoy se investiga en Francia. La partida retirada del mercado en 2010 por usar una silicona distinta de la homologada para su certificado, también se comercializó en España.
    La voz de alarma llegó ayer del país galo. La portavoz del Gobierno francés Valérie Pécresse anunció que están evaluando los riesgos ligados a las prótesis de la marca PIP para solicitar, dependiendo de los resultados, que sus portadoras se los retiren.   En Francia, 30.000 mujeres podrían usar este tipo de prótesis, en los que la compañía habría utilizado silicona  de uso no médico.
    La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) ordenó el 31 de marzo de 2010 el cese de implantación de prótesis mamarias de la empresa francesa Poly Implant Prothese , que ya cerró después de que las autoridades galas notificaran a la UE que estos implantes estaban siendo fabricados con un gel de silicona diferente al declarado y evaluado para la obtención del certificado CE.El Ministerio de Sanidad recomienda ahora a las portadoras de esas prótesis la conveniencia de que se sometan a un seguimiento «adecuado» del estado del implante por parte de su cirujano.
     No tengo experiencia con este tipo de prótesis. Nunca he trabajado con ellas. Su reconocimiento entre los cirujanos plásticos era muy escaso, y su precio, menos de la mitad que una protesis convencional, sospechoso. Desde un punto de vista  médico, soy partidario de la extracción de la prótesis. Si se cambian antes de que se rompan, no tienen consecuencias sanitarias.   Las afectadas deben recurrir al cirujano que se las haya implantado.
     Todos los miembros de la Sociedad Española de Cirugía Plástica,Reparadora  a la entera disposición de todas las pacientes con dudas al respecto, para orientarlas y tranquilizarlas, sobre todo si usted es una de las personas que tiene unas protesis PIP, o , lo más frecuente, tiene unas prótesis y no sabe cuales son, ha perdido la documentación o no localiza a su cirujano.
  • Botox…en la moderación está el éxito.

    En el rejuvenecimiento facial es, quizás, donde se plasma con mayor intensidad la tendencia de ser menos agresivo, más conservador, con cambios más sutiles, y donde estas ayudas hacen que se retrase cada vez más la necesidad de un lifting facial.

    El botox,  el hialurónico, las microcorrientes galvánicas,  el rejuvenecimiento por laser……hacen que las pacientes se apunten a estos pequeños cambios que les hacen sentirse a gusto consigo mismas sin plantearse la necesidad imperiosa de pasar por el quirófano para hacerse un lifting, sustituyéndolo por  estos tratamientos,  complementados  con pequeñas cirugías como la eliminación de las bolsas de los ojos o la recuperación de los volumenes faciales mediante lipofillig de grasa propia o inyecciones de hialurónico..

    El uso del botox para disimular las arrugas faciales se popularizó en EEUU en 2002, cuando fué aprobado para su uso estético. En España siguió el mismo camino, pero su uso indiscriminado en  centros de belleza, peluquerías o gimnasios, con el riesgo que suponía el no ser administrado por un especialista médico,  obligó  al Ministerio de Sanidad a prohibirlo, y tras un periodo de reflexión, se autorizó de nuevo en el 2004,  pero con una normativa más estricta, permitiendo su expedición sólo en farmacias hospitalarias a los médicos con la titulación correspondiente.

    Desde entonces se ha convertido en la estrella de los tratamientos estéticos. En el último año, y a pesar de la crisis, su utilizaciópn en España ha aumentado en más de un 25%. ¿Quién no lo conoce? Quien no viva en este mundo. Forma parte de nuestra vida. Cada vez tiene más público y más fiel. Quien prueba repite. Botox, botox, y más botox…En EEUU se crearon hace unos años las botox party.  Tomamos un café y nos ponemos botox, ese «elixir de la juventud». Pero detrás del uso viene muy seguido  el abuso. Queremos más, y más, y su efecto es fantástico para disimular arrugas, pero si te pasas… obtendrás caras inmóviles,inexpresivas… en definitiva, irreconocibles. Hace unas semanas Nicole Kidman se atrevió a reconocerlo públicamente: «He abusado mucho del botox…»

    Esta cultura americana del botox nosotros no la hemos sufrido. Los latinos damos una importancia capital a la expresión facial. Gesticulamos mucho, y no queremos perder esa capacidad de comunicación por nada. Eso nos ha llevado desde el principio a ser mucho más discretos en el uso del botox, .. y los americanos ahora vuelven su mirada a nuestra manera de utilizarlo. La cantidad a inyectar es menor, mejoras, pero mantienes toda tu expresividad. Nosotros no hemos sufrido el abuso, pero sí de otros problemas de igual o mayor calado.

    Primero,  de su administración por personas poco o nada cualificadas. Como ocurre ante la mayoría de las ofertas de tratamientos estéticos, abunda sobremanera la inexperiencia y la improvisación. No deje su rostro en manos de principiantes y asegúrese de la profesionalidad y el reconocimiento del centro donde vaya a ser tratado.

    Segundo, de la utilización de «productos no autorizados», como el botox coreano, que lo compran por internet a muy bajo precio, pero que tiene un efecto mucho menor y puede provocar alergias. Desconfíe de los tratamientos estéticos excesivamente baratos.

    Póngase en manos de un profesional. Sólo los dermatólogos, cirujanos plásticos, oftalmólogos,  neurólogos  o médicos estéticos que se dediquen a su administración conocen la  dosis exacta y su lugar de aplicación para obtener un resultado natural sin efectos indeseables. El tratamiento se aplica en diez minutos, y sus efectos duran, según cada paciente, unos seis meses. Que no tenga usted que estar contando los días que le faltan para que desaparezcan…

  • ¿Quieres hacerte una lipo?

    Sobre la liposucción se ha escrito y hablado mucho, contaminándola a veces con una terminología que, en el mejor de los casos, confunde al paciente y a sus expectativas.

    Desde que en  1977  Illouz, un cirujano francés, realizara la primera liposucción, los tiempos en los que los acúmulos se corregían mediante la extirpacíon de toda la piel con la grasa subyacente (dermolipectomia) quedaron definitivamente enterrados en el tiempo, así como las grandes cicatrices que dejaban.

    Se trabajaba en aquella época con cánulas de gran grosor, y sólo en las capas más profundas, porque en las capas superficiales dejaban tales irregularidades que eran inaceptabes los resultados. La cirugía era muy traumática, siempre con anestesia general, y  las trasfusiones de sangre eran habituales debido a la pérdida de sangre que provocaban.

    Desde aquel año hasta hoy se han producido muchos avances que han mejorado ostensiblemente los resultados y han minimizado los procedimientos. Cabe destacar la lipoescultura corporal preconizada por Gasparotti, en la que se trabaja con cánulas muy finas en la capa grasa superficial, moldeando el cuerpo tanto eliminando como añadiendo parte de la grasa obtenida (lipofilling).

    Añadiendo  a ese gran avance que se ya se puede  trabajar  con anestesia local y  que las pérdidas de sangre son mínimas,   la liposucción se ha convertido en  la protagonista de los prodecimientos estéticos de los últimos años.

    Aunque la base de actuación sigue siendo la misma, la técnica se va enriqueciendo con nuevos matices que aportan soluciones a pacientes especiales:  liposucción asistida por ultrasonidos, liposucción dirigida por laser… técnicas que ayudan a que pacientes con una piel más fláccida se beneficien tambien de la liposucción.

    Pero esta revolución no evita que ese entorno mercantil que, desgraciadamiente,  revolotea alrededor de nuestra  actividad profesional, se aproxime y picotee intentando apoderarse del mejor y más grande trozo de la tarta. Y la liposucción, desde que se convirtió en estrella, ha sido asediada por supuestas  mejoras que no han provocado sino dañarla y crear auténticas leyendas urbanas a su alrededor.

    La primera de ellas afecta al actor y el escenario. La liposucción siempre la debe realizar un especialista, y por mucho que la liposucción haya pulido su técnica, y minimizado su agresión quirúrgica, que lo ha hecho, no puede realizarse en lugares fuera del entorno hospitalario, y sin la vigilancia de un anestesista. Todo lo que se aparte de este proceder estará sujeto a un incremento, no sólo de complicaciones, sino de los riesgos que conlleva una intervención quirúrgica. Cuando esta malapraxis acapara portadas y abre telediarios, se tiene la costumbre de cargar esa cruz sobre unos hombros equivocados, los  de los cirujanos plásticos…y nosotros somos los primeros en luchar contra ese malproceder. Siempre en en un Hospital, y con un equipo de especialistas alrededor.

    La segunda es la terminología.  Intenta atraer con novedosos  y rimbombantes vocablos al paciente a tu consulta, ocultando entre ellos que lo que realmente vas a seguir haciendo es una liposucción. «Mediante laser…sin incisiones…sin cirugía.. la grasa se elimina por vias fisiológicas…pero la que no se elimina, mediante incisiones milimétricas se extrae con dispositivos de última generación»… es decir, con cánulas y mediante liposucción. Esto no ayuda a dignificar nuestra profesión. La información debe ser clara y veraz.

    Y la tercera es que, lamentablemente, y aunque nos asedien, mensulamente, publicitándose  en las revistas de ocio como  la enésima última y revolucionaria  maquina milagrosa antigrasa, todavía no existe otra forma no quirúrgica,  segura y solvente, de eliminar estos depósitos grasos de nuestro cuerpo.

    Si asumido todo lo anteriormente expuesto,  entendemos que la liposucción no es un tratamiento de la obesidad, sino una cirugía cuyo objetivo es eliminar  aquellos acúmulos localizados que son muy dificiles de movilizar con dietas o ejercicio…

    Si entendemos que sólo se debe realizar una liposucción a pacientes con buen estado de salud, con un  peso normal a pesar de esos acúmulos grasos en las pistoleras, los muslos, y emocionalmente estables…

    Si entendemos que la liposucción va encaminada a solucionar el problema del exceso de volumen en determinadas zonas, pero no es un tratamiento dirigido  hacia  la flaccidez de la piel o la celulitis…

    Entonces consulte, acuda a un especialista, pregunte, y si no conoce a ninguno en su ciudad, llame  a  la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, que le asesoren,  y «hágase una lipo», porque  si,  posteriormente, se compromete a  cuidar moderadamente la alimentación y realizar  un poco de ejercicio físico, sus resultados serán satisfactorios y  permanentes.

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  • ¿Las prótesis de mama son para siempre?

    Una pregunta recurrente en la consulta es sobre las protesis de mama y si hay que cambiarlas. Hay mucha desinformación y mucha leyenda urbana entorno a las protesis mamarias. La más popular y repetida es     que  pueden explotar si viajas en  avión .

    La presurización de la cabina  del  avión no es que salvaguarde las prótesis, es que nos permite respirar y vivir. Si un avión se despresuriza, seguro que lo menos importante es qué pasa con las protesis de mama, que dicho sea de paso, no pasas nada.

    De las siguientes preguntas más frecuentes que nos hacen es: ¿Cuándo hay que cambiar las prótesis de mama?  Depende de la prótesis.

    Las antiguas, rellenas de aceite de silicona,  tienen una cohesividad parecida al agua, y la  pared, con una sola capa, se arrugan y ese roce acaba desgastando el envoltorio, provocando  la aparición de algún poro que deja salir parte de ese contenido semiliquido, que irrita la pared de la cápsula que ha formado nuestro cuerpo, endureciendose como respuesta a dicha agresión y por lo tanto tocamos la mama muy dura. Se ha encapsulado.

    Si no le ponemos remedio, cambiando las prótesis, puede incluso romper esa cápsula y emigrar a otros tejidos, formando bultos de silicona,  que son molestos y hay que eliminar.

    No es infrecuente atender en la consulta a pacientes operadas hace 15 ó 20 años, con ambas mamas muy duras «desde hace mucho» y que no es más que las protesis antiguas, que están rotas, y es preciso retirarlas, limpiar los tejidos adyacentes y colocar unas prótesis de última generación, multicapas de gel cohesivo.

    Para evitar este problema, con las prótesis antiguas se recomendaban cambiarlas sobre los 10 años, que es cuando empezaba a aparecer el problema de algun poro en la pared.

    Hoy este problema no debería de existir, porque las prótesis modernas son de gel de silicona cohesivo y la pared está compuesta de varias capas. ¿ Que ventajas tiene esto?  La de las capas en la pared, no precisa explicación. Más capas, menos riesgo de ruptura por desgaste. Pero realmente el avance fundamental está en el contenido. La cohesividad de la silicona significa que el gel se comporta como una unidad sólida en lugar de como un líquido. Es como goma, no se puede deformar incluso aunque lo cortes ,y no puede emigrar fuera del envoltorio de la prótesis,  a la vez que mantiene la consistencia natural propia de un tejido mamario real. Por eso se dice que son para toda la vida.

    Pero el problema existe porque muchos cirujanos siguen utilizando, y mucho, las prótesis antiguas. ¿Por qué? . Primero porque el Ministerio de Sanidad no ha prohibido las prótesis antiguas. Segundo, los fabricantes, al no estar prohibidas, las siguen fabricando y comercializando, a menos de la mitad de precio que las prótesis de última generación multicapas de gel cohesivo. Y en tercer lugar,  porque a menor coste de las prótesis, mayor beneficio. Las consecuencias de todo esto son también varias. Primero para el paciente, con una prótesis de peor calidad que en el mejor de los casos le va a llevar a quirófano para cambiarlas en unos años, y segundo para los cirujanos plásticos, porque cuando hay un problema no se distinguen entre los de buen o malhacer. La consecuencias las pagamos todos.

    La calidad de las prótesis de mama de última generación, así como las distintas opciones en forma, tamaño, altura, anchura y proyección de las mismas, nos permiten  , hoy en día,  realizar aumentos de mama personalizados en cada paciente, donde ya no es cuestión, como antes, sólo de dar volumen, sino de armonizar los pechos con el torax y con el resto del cuerpo dando sensación de equilibrio y belleza.

    Creo firmemente que se ha llegado al techo en cuanto a calidad y desarrollo de las protesis de mama para el aumento mamario. No esperemos ninguna revolución más en este campo. Es más, no la necesitamos. Pero siempre hay un más allá en cada procedimiento que realizamos. Y tengo el convencimiento que el futuro del aumento mamario a medio-largo plazo  no estará en unas nuevas prótesis distintas a las actuales, sino en el aumento mamario mediante grasa enriquecida con células madre de la propia paciente…

    Ese futuro ya lo estamos esperando…cuando llege que nos encuentre preparados.

  • El éxito en cirugía estética? Hay que saber decir NO.

    Cuando un paciente decide acudir a un cirujano plástico para solucionar un problema de su cuerpo es porque le está provocando un disconfort que afecta a la confianza en sí mismo y a su relación con los demás.

    Si estas premisas no se cumplen el especialista tiene que ser lo suficientemente honesto para aconsejar al paciente que no debe operarse. Todos tenemos partes de nuestro cuerpo que serían susceptibles de mejora ,  pero no por ello  debemos someternos a una intervención quirúrgica.

    Primero tiene que haber una indicación real de la intervención quirúrgica. El problema a solucionar tiene que ser objetivo y ser susceptible de mejora con las técnicas que a día de hoy manejamos en nuestra especialidad. Si el problema sólo existe en la cabeza de nuestro paciente hay que decir NO.

    Si el problema es tan pequeño que pueda haber dudas a los meses de la cirugía si está corregido o no, hay que decir NO.

    Y si el problema es real pero no existen soluciones a día de hoy para eliminarlo, pues hay que decir de nuevo NO.

    Uno valora que quien dá ese primer paso de acudir a una primera consulta es que tiene  una gran motivación para solucionar su «problema», pero no basta con eso. En la primera consulta el especialista tiene que comprobarlo. Quizas la motivación viene por agradar a su pareja, pero uno no se opera por nadie ni debería dejar de operarse por nadie. Si un especialista no tiene claro las motivaciones que empujan al paciente a la cirugía hay que decir NO.

    En una primera visita la información debe ser veraz y clara, y la comunicación con el paciente fluida en ambas direcciones. El paciente nos explica a qué desea obtener de   la intervención y nosotros hacerle ver hasta dónde podemos ayudarle.   La medicina y cirugía no es una ciencia exacta, y el cuerpo de cada paciente reacciona de una manera diferente. Debe entender que con una técnica quirúrgica bien indicada y bien ejecutada  , el resultado puede no ser satisfactorio y que quizás necesite un segundo procedimiento para alcanzar el objetivo deseado. Debe entender cómo va  a ser el procedimiento.

    Cada vez las técnicas són menos agresivas, los postoperatorios menos dolorosos y la recuperación más rápida, pero el resultado no se ve de un día para otro, puede llevar meses e incluso las cicatrices pueden tardar más de un año en evolucionar, por lo que el paciente tiene que estar preparado para sobrellevar todos estos cambios y tener paciencia.  También sería muy aconsejable que el paciente fuera emocionalmente estable. La motivación para operarnos y la valoración de un resultado puede variar completamente según la situación personal que estemos viviendo. Después de una ruptura  familiar, o si atravesamos por turbulencias en nuestra relación afectiva con otras personas,  parece que hay que cambiar muchas cosas que antes sí nos parecía que estaban bien, y si esa situación se vive después de la cirugía pues puede uno llegar a pensar que el resultado de la cirugía no ha sido tan bueno como pensabamos hace algunos meses.  Si las expectativas del paciente no son reales en cuanto al resultado o al tiempo de evolución hay que decir NO.

    Si uno no sabe decir no…las posibilidades de exito disminuyen, las posibilides de que la paciente se desilusione con el resultado aumentan… y no podemos olvidar que nuestra carrera profesional,  evaluada en el tiempo,  sólo nos la reconocen nuestro entorno profesional, que nos ve en el día a día, y nuestros compañeros de profesión que saben reconocer un bagaje profesional en años. Que está muy bien, pero uno quiere el reconocimiento de los pacientes, y eso es aquí y ahora, sin más oportunidades, y según la historia uno puede ser angel o demonio, el mejor del mundo o el peor de los patanes, y eso por no saber explicar al paciente la cirugía, que puede ocurrir una cicatrización anómala, o  una contractura muscular que no deja descender una prótesis de mama…

    Si todo lo anterior se cumple, el especialista da su visto bueno a la intervención quirúrgica y entras en la terna con otros especialistas a los que el paciente debe de haber visitado y le han dado también su visto bueno. El paciente debe elegir cirujano plástico entre varios visitados, con opiniones y formas de trabajar distintas. Si uno es el elegido…estupendo y hacia delante. Pero nada es definitivo todavía. Queda el filtro del siguiente especialista. Previamente a la intervención el anestesista valorará la historia clínica, y conforme a su situación actual pedirá unas pruebas médicas que le le garanticen que el paciente se encuentra en el momento óptimo para someterse a una cirugía, que no olvidemos, es completamente prescindible, una cirugía estética que no es necesaria, que son pacientes sanos previos a la intervención y que por lo tanto el riesgo siempre tiene que ser el mínimo para este tipo de intervenciones. Si eso no se cumple, el anestesista tiene que decir NO.

    Si todo esto se cumple…bienvenido a mi consulta, y bienvenido a mi quirófano.

  • España, en el «top ten» de la cirugía estética

    Conmemorando el 40 aniversario de la fundación de ISAPS (International Society of Aesthetic Plastic Surgery)  se han publicado por primera vez datos estadísticos disponibles sobre la cirugía estética en el mundo.

    En la cabeza de la clasificación se sitúa Estados Unidos, seguido por China, Brasil e India. España ocupa el décimo lugar. En los útimos puestos aparecen Arabia Saudí, Países Bajos y Portugal.

    La encuesta revela una nueva tendencia en la que la liposucción representa el 18,8% de todas las intervenciones quirúrgicas, seguida del aumento de pecho que representa el 17%, la blefaroplastia o bolsas en los párpados, un 13,5%, la rinoplastia o modificación de la forma de la nariz supone un 9,4%, y la abdominoplastia un 7,3%.

    Las cinco principales intervenciones no quirúrgicas son: inyecciones de botox (32,7%), inyecciones de ácido hialurónico (20,1%), depilación láser (13,1%), inyecciones de grasa autóloga (transferir la grasa de una parte del paciente a otra parte, 5,9%) y tratamiento láser (4,4%).

    De estos datos se pueden extraer diversas conclusiones.

    El lugar donde más liposucciones se hacen es en Brasil, por delante de Estados Unidos.

    China es el país donde más aumentos de mamas se realizan (222.530 cirugías), siendo también el país con más blefaroplastias (149.796).

    Un país emergente como Corea del Sur se sitúa en el séptimo lugar del ranking con el doble que España de intervenciones realizadas, pero también contando con el doble de cirujanos plásticos.

    No es que los españoles y españolas se operen y cuiden mucho, es que se operan y cuidan mucho en todo el mundo. El número de operaciones se han más que cuadriplicado en pocos años, y estas estadísticas apuntan a que la expansión va en aumento debido a que los métodos y técnicas son cada vez más sutiles, los resultados mejores, y el breve periodo de curación, unido a la relativa ausencia de dolor y a la reducción de cicatrices, animan cada vez a más gente a someterse a una operación.

    Por último, los 30.817 cirujanos plásticos existentes en todo el mundo (en España somos 567) en 2009 realizamos 8.536.379 intervenciones quirúrgicas (en España, 142.340) y también 8.759.187 intervenciones no quirúrgicas (en España, 184.462). Por lo tanto, los botox, hialurónicos, láser… superaron a las lipos, aumentos de mama, blefaros…, lo que refleja que los pacientes demandan cada vez más tratamientos menos invasivos, rápidos, sencillos y más económicos.