Etiqueta: medicina estética

  • ¿Aguja o bisturí?  Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    ¿Aguja o bisturí? Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    La práctica de la cirugía estética está rodeada de muchas creencias erróneas o de falsos mitos. Con la democratización del acceso a las consultas de los profesionales han aumentado las noticias, los post en redes, y, en definitiva, se ha incrementado en intensidad la conversación social en torno a ella. Se publica mucho y se lee mucho, también se opina sobre las operaciones que se realizan y, sobre todo, cuando quien se tumba en el quirófano es una persona pública.

     

    En este post nos gustaría aclarar un tema que no termina de estar claro y que confunde a much@s pacientes. Se vienen empleando indistintamente los términos medicina estética y cirugía estética. Sí, ya sabemos que se ha publicado mucho sobre esta cuestión y sobre las diferencias entre una y otra práctica médica, pero, sin embargo, nos parece necesario insistir ya que sigue existiendo confusión al respecto, sobre todo entre los pacientes más jóvenes.

     

    Lo que diferencia a una y a otra es sencilla: no es lo mismo estar sentado en un sillón de una clínica estética, que tumbado en un quirófano. Es decir, la medicina estética comprende una serie de procedimientos que se realizan en las clínicas de estética, mientras que la cirugía estética se lleva a cabo en un quirófano, normalmente bajo anestesia local o general y requiere de unas pruebas  preparatorias y unos cuidados postoperatorios.

     

    En el primer ámbito, en el de los tratamientos realizados en clínica se diferencian entre los inyectables, la maquinaria y el láser. Los primeros son los más conocidos: el botox, el ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas y el injerto graso. Varía la sustancia, varían las técnicas de obtención del producto, pero todos ellos son inyecciones que tienen como objetivo rejuvenecer, ya sea el rostro o las manos, por ejemplo. Estas inyecciones se administran en los centros y no suelen requerir ningún cuidado previo o posterior, salvo las indicaciones habituales relativas a la exposición al sol de la zona a tratar.

     

    Las máquinas son dispositivos que emplean distinta energía con un propósito drenante, reafirmante. Cuidan de la firmeza del contorno corporal, aunque algunas también trabajan la cara y la pérdida de firmeza. La radiofrecuencia y la cavitación son algunas de las más nombradas, aunque luego varíe el nombre comercial. Existen también dispositivos que combinan diferentes técnicas en un único aparato.

     

    Y luego, está el láser, que empleamos, sobre todo, para eliminar manchas de la piel, producto de cambios fisiológicos como el embarazo, del exceso de sol y/o del envejecimiento de la piel.

     

    La cirugía, tal como su propio nombre indica, es un procedimiento quirúrgico, con todo lo que ello conlleva. Las reinas de la estética entran en este ámbito: la liposucción, las cirugías de la mama (elevación, reducción o aumento) y otras como la otoplastia, la blefaroplastia, etc.

     

    La medicina estética puede ser un complemento de la cirugía, un refinamiento del resultado obtenido en las intervenciones. Por ejemplo, el lifting facial que se hace en una operación puede ser mejorado con algunas infiltraciones de ácido hialurónico. Estiramos con el bisturí, hidratamos con la inyección.

     

    Pero, por último, la gran diferencia entre aguja y bisturí son los resultados. Las infiltraciones suelen tener un plazo de reposición de entre seis meses y un año, dependiendo de la técnica, mientras los resultados del quirófano pueden ser definitivos, como en caso de las cirugías de contorno corporal.  Que lo sean depende, como solemos insistir, del estilo de vida de los pacientes.

  • El cóctel de belleza para un escote perfecto

    El cóctel de belleza para un escote perfecto

    El escote es la zona del cuerpo que toma una mayor relevancia con la llegada del calor. No sólo el bikini, sino también la ropa veraniega nos permite exhibirlo más y , por lo tanto, llama nuestra atención sobre los cuidados necesarios para ponerlo a punto.

    La piel del escote es muy fina, muy frágil, por lo que, en primer lugar, y antes de pasar a las recomendaciones, os aconsejo que extreméis las precauciones en cuanto a la protección solar. No sólo es necesario tener en cuenta el factor de protección y las horas de exposición, sino también la composición de las cremas, esto es, que sus componentes no sean muy agresivos.

    La exfoliación antes de cualquier tratamiento también es fundamental. Después, la medicina estética es la herramienta más indicada para conseguir resultados inmediatos y, en concreto, el plasma rico en plaquetas. Se trata de una inyección o varias inyecciones, dependiendo del número de sesiones que se precisen, de un concentrado obtenido del plasma, un componente de la sangre del propio paciente.

    El procedimiento es muy sencillo. En primer lugar se extrae al paciente el plasma, que en su interior contiene los llamados factores de crecimiento, proteínas que regeneran y reparan los tejidos. El material obtenido se centrifuga después para obtener la parte más enriquecida con plaquetas.

    La inyección de este material está considerada una de las herramientas con mejores resultados en la lucha contra el envejecimiento. El motivo es que, al contrario que otros procedimientos estéticos, no aporta colágeno, ni ácido hialurónico, sino que “pone a las células a trabajar para producirlo”.

    El plasma rico en plaquetas se puede combinar con otros elementos para conseguir un escote perfecto. Las vitaminas y el ácido hialurónico son los elegidos en este caso.

    El ácido hilaurónico, que sigue la estela del botox como elemento imprescindible en el arsenal de la medicina estética, es la herramienta ideal para aportar la hidratación necesaria en esta piel tan delicada. El dato curioso que suele resaltarse de esta biomolécula que contiene nuestra piel es su capacidad para absorber mil veces su peso en agua. Más hidratación es igual a más voluminización y mayor definición.

     Las vitaminas son el tercer pilar para lucir un escote impecable. La mesoterapia, inflitración para revitalizar la piel apagada y fotoenvejecida, puede llegar a contener hasta doce vitaminas, minerales y aminoácidos para regenerar la dermis

    Imagen Freepik