Categoría: Tratamientos

  • Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    La cirugía estética interesa. Cómo especialización médica, como noticia relacionada con la vida de los famosos y, sobre todo, cómo contenido sobre la manera de transformar la apariencia física. Noticias, reportajes y artículos sobre el aumento de pecho, la liposucción o el lifting facial llegan al gran público, que no siempre posee toda la información. Así, no es infrecuente que muchas personas se acerquen a las clínicas de cirugía estética sólo con un deseo, el de ese cambio de aspecto tan deseado, tan esperado.

    Se sientan frente al especialista y solicitan reducir el tamaño de su frente, aumentar el de sus labios o quitarse, si es posible para siempre, el volumen que le sobra alrededor de la cintura. La mayoría son mujeres, en un porcentaje del 70% al 30%, y cada vez más jóvenes. Estas últimas atraídas en ocasiones por la preponderancia que la imagen personal ha cobrado en redes sociales.

    Comentan en foros, preguntan sobre los resultados que han obtenido otras personas, se fijan en las valoraciones de ciertas plataformas y, al final, se deciden por acudir a este u otro especialista.

     

    Sentarse en un sillón no es lo mismo que tumbarse en un quirófano

     

    Lo primero que tiene que saber es la diferencia entre los procedimientos estéticos que se realizan en la clínica y lo que requiere una operación. Aunque esta distinción pueda parecer superada, todavía no lo está y es muy importante que se sepa que no es lo mismo pincharse ácido hialurónico en un centro en una sesión que no llega a la media hora, que operarse para reducir los signos de la edad en el rostro.

    Tratamientos de medicina estética y de cirugía estética no coinciden en las necesidades según la edad del paciente, pero, sobre todo, nada tienen que ver con los procedimientos, tiempo y desembolso económico.

    El aumento, la reducción de pecho o de abdomen son cirugías que requieren un análisis físico y un estudio preoperatorio, pasar por el quirófano bajo anestesia

    (que será general o no según la envergadura de los procedimientos) y, por supuesto, un postoperatorio en el que hay que seguir las pautas indicadas.

     

    Igual que la ropa; no a todos les sienta bien lo mismo

     

    Lo que también suele pasarse por alto es que no hay un cuerpo igual que otro y, por lo tanto, cada resultado debe ser personalizado. Así, de nada vale fijarse en la nariz de esta o aquella actriz o en los glúteos de un modelo. Se podría decir que la cirugía estética es como la ropa, no a todo el mundo le queda igual la misma prenda.

     

    ¿Por qué nos operamos?

     

    Antes de pasar por el quirófano es importante saber por qué se quiere el cambio. Lo deben conocer tanto quien lo solicita como el especialista. Se habla mucho de dismorfofobia corporal, el trastorno mental que padece quien tiene una imagen distorsionada de su propio cuerpo. Sin llegar a ese límite, tras la decisión de cambiar de aspecto se esconde la de cambiar de vida. Llegados a este punto, un buen especialista, debe charlar con el paciente sobre esos motivos y, si lo considera necesario, enviarle a tratamiento psicológico o, simplemente, pedirle que reconsidere su actitud.

     

     Una especialidad única

     

    Entrando ya en el quirófano, asociaciones profesionales y cirujanos plásticos, estéticos y reparadores no se cansan de repetir que, por ejemplo, ponerse una talla de pecho es someterse a una operación y que, aunque los protocolos, como sucede en todas las especialidades, están para minimizar los riesgos, éstos existen.

    Mucho más si quien quiere hacerse una cirugía no se ha informado sobre las credenciales, resultados y experiencia del profesional. También podría parecer improbable, pero, a la vista de algunas lamentables y recientes historias que se han dado a conocer, hay quien todavía no sabe quela Cirugía Plástica Estética y Reparadora sólo puede ser practicada por profesionales con el mismo título.

     

    Necesidad personal sí, modas no

     

    Y, por último, el cambio quirúrgico de aspecto físico no puede ni debe relacionarse con modas, tendencias e influencias de famosos y personajes públicos en red, porque no siempre son necesarias las cirugías que se solicitan. Pasar por el quirófano debe responder a necesidades personales y deseos genuinos de cambio. Sólo así se puede garantizar el éxito para el profesional y la satisfacción del paciente.

     

     

     

     

  • Soluciones express para rejuvenecer la boca (rellenar no es hinchar)

    Soluciones express para rejuvenecer la boca (rellenar no es hinchar)

    Rejuvecer la boca, labios y contorno, es una necesidad o un deseo de la mujer madura. Empezamos el post haciendo hincapié en este punto y debido al aumento de publicaciones en redes sociales que utilizan videos e imágenes de técnicas de medicina estética como reclamo para las chicas jóvenes. Desde nuestra clínica, a este grupo de edad le recomendamos hidratación y protección contra el frío. Si se quiere, también perfilado y coloreado. Todo más natural a menor edad.

    En cambio, con los años  se requieren más cuidados en esta zona del rostro. Comenzando por el propio labio, que va perdiendo grosor en consonancia con la disminución orgánica del colágeno. El remedio  más eficaz y generalizado  es una simple infiltración de ácido hialurónico. Este producto viene compitiendo con el botox por el liderazgo en  la demanda de infiltraciones estéticas, pero no tienen nada que ver. El botox rellena y paraliza la expresión asociada a las arrugas. El ácido hialurónico redensifica e hidrata, es más natural y se puede utilizar en más áreas del rostro.

    Es el  producto más seguro que hay, puesto que tiene su propio antídoto por si se produjera algún tipo de alergia –la hialuroridasa– y ofrece una gran versatilidad. Presenta distintas densidades y, según las mismas, y el diseño realizado por el profesional estético, se va infiltrando el producto en esta o aquella zona del labio.

    Muy importante en este punto es señalar que relleno de labios no es sinónimo de morritos de selfie, ni de exageración. Muy al contrario, para los profesionales se trata de que la boca recupere la juventud perdida, pero no de hincharla. Carnosidad y sensualidad sí, labios enormes no.

    Si, además se ha perdido el color, lo que sucede también con el paso de los años, el microneedling, la técnica de microinyecciones con agujas puede ayudar al regreso de ese rojo juventud, amor y pasión cuando el producto empleado en las infiltraciones sea el plasma rico en plaquetas. No es que esta sustancia autóloga aporte colágeno, es que induce al organismo a producirla.

    Lo que  menos gusta pasados los cuarenta es la aparición de las arrugas del labio superior de la boca, que son marcas de expresión y que en algunas mujeres están muy definidas. Si a esto se suma la aparición de vello o el incremento del mismo por el declive hormonal  esta zona es una de las que peor lleva el paso del tiempo.

    Entre las soluciones para las arrugas del labio que no precisen someterse a una operación de cirugía estética  tenemos varias, pero, eso sí,. nada de botox aquí, porque es un área en la que se sitúa el centro de la expresividad. Cómo es lógico, no se puede paralizar la parte superior de la boca, así que la recomendación son las técnicas que “borran arrugas: la demoabrasión, el láser y el peeling de triclooracético.

    Dermoabrasión con punta de diamante

    La dermoabrasión es una exfoliación mecánica de la piel y el instrumento es una punta de diamante que va limando o lijando, por decirlo de alguna manera, la capa superior de la dermis y llevándose con ella las impurezas. Después del tratamiento, la piel queda con una coloración rosácea y hay que tapar la zona del sol y también aplicarse una pomada antibiótica para evitar infecciones,siguiendo las instrucciones del médico estético.

    LáserC02, la herramienta más usada contra las arrugas peribucales

    EL láser CO2 también está en el podio de las soluciones estéticas. De resultados más que demostrados, la aplicación de calor va eliminando, primero, las impurezas y problemas estéticos de la parte más superficial de la piel, para pasar después a trabajar más profundamente para inducir a la producción de colágeno. Al igual que sucede con la dermoabrasión, habrá que mantener el área tratada a salvo de la luz y otros factores externos.

    Peeling de tricloroacético, rápido y eficaz

    Y llegamos por último al peeling de tricloroacético, en el que se aplica una sustancia corrosiva, que consigue unos resultados inesperados y para algunos profesionales, mejor que las arriba citadas. El peeling puede ser superficial, de profundidad media o media profunda, según las necesidades de cada paciente. También varía la cantidad de producto a administrar. La sesión es breve, no más de quince minutos y está más indicado para pieles claras.

  • La radiofrecuencia, un clásico de la medicina estética, en apoyo de la cirugía

    La radiofrecuencia, un clásico de la medicina estética, en apoyo de la cirugía

    Lo profesionales de la cirugía plástica estética no nos cansamos de repetirlo: una cosa es pasar por el quirófano para someterse a una intervención con la intención de mejorar el aspecto de alguna parte del cuerpo, y la otra es someterse a algún tratamiento en los establecimientos especializados. Médicos y cirujanos del sector compartimos el objetivo de embellecer y rejuvenecer a las personas, pero mediante distintos procedimientos.  Mientras  que una inyección de bótox contra las arrugas del rostro se puede administrar en una sesión de veinte minutos (o menos) en una clínica, operaciones como la liposucción o el aumento de pecho requieren cuidados previos y posteriores.

    Sin embargo, no son pocas las veces que el bisturí se complementa de algún tratamiento de medicina estética. Es el caso de la radiofrecuencia monopolar capacitiva reactiva. Esta tecnología INDIBA se emplea para preparar a quienes se van a someter, por ejemplo,  a las intervenciones arriba mencionadas, a un lifting facial o una abdominoplastia, por poner algunos ejemplos. También para ayudarles a conseguir el mejor resultado en el menor tiempo posible de recuperación.

    En ambos casos lo logra actuando directamente sobre la zona indicada mediante la aplicación corrientes eléctricas. Como su nombre indica, y frente a la radiofrecuencia  bipolar, emplea un cabezal único mediante el que focalizar la acción en la piel y los tejidos.

    Si nos situamos en el periodo previo al quirófano, el tratamiento ayuda a iniciar y activar los mecanismos de reparación antes ya de que se produzcan las incisiones del abordaje quirúrgico. ¿Cómo? Mejorando la textura y la elasticidad de la dermis y los tejidos a través del estímulo de los fibroblastos, queratinocitos y osteoblastos, las células implicadas.

    Si nos encontramos ante una piel firme, con buena elasticidad y capacidad de retracción, no serán necesarias las sesiones preoperatorias. En caso de que el cirujano considere lo contrario, el procedimiento se suele llevar a cabo en tres citas, con una semana de intervalo y, muy importante,  entre siete y quince días antes de la intervención.

    Tres suelen ser también las citas postoperatorias. En éstas su acción más destacable es su contribución a un proceso óptimo de cicatrización, evitando que crezcan tanto a lo ancho como a lo largo, es decir, que engrosen y se estiren formando lo que se llama una cicatriz queloide. Será aquí también el profesional estético quien determinará cuanto tiempo hay que esperar tras salir del quirófano para recurrir a la radiofrecuencia monopolar.

    Otro punto importante es que esta técnica  reduce el dolor y mejora la calidad de vida de los pacientes, ya que disminuyen la inflamación controlada postquirófano. Hablamos aquí de la incidencia del edema o hematoma y de su severidad

  • El Black Friday en estética, a debate

    El Black Friday en estética, a debate

    En esta semana, la del importado Black Friday con el que, con la excusa del ahorro, se crean necesidades de consumo previas a la Navidad, se reabre como cada año el debate.

    Algunos profesionales  venimos mostrando  nuestro desacuerdo con las ofertas de dos por uno, los descuentos y los reclamos publicitarios quizá excesivos cuando de medicina se trata. Otros, en cambio, tratan de atraer a personas a sus centros por primera vez o de mantener la fidelidad de sus clientes.

    En ambos casos, si se trata de un centro privado, existe el derecho de  cada gestor de  llevar a cabo la política comercial que considere mejor para su clínica, teniendo en cuenta quienes son los que la visitan. Otro tema es cuando esos reclamos se realizan desde negocios, en el más estricto sentido de la palabra, donde  los profesionales no tienen la cualificación necesaria y en los que se ignoran los protocolos médicos a seguir. Donde, en definitiva, se ejerce el intrusismo o se realiza mala praxis.

    La cirugía estética, al tratarse de un acto médico quirúrgico, quizá podría ser tratada aparte, puesto que no está exenta de riesgos como cualquier operación que se realiza en quirófano. Además, no siempre hablamos de intervenciones que se solicitan por motivos frívolos. (por otro lado ¿quién puede etiquetar las razones de alguien para querer cambiar de físico?). Muchas personas lo hacen con el deseo de mejorar, sea cual sea su motivación íntima, absolutamente respetable. Otras para poner fin a un complejo que les persigue y que les impide desarrollarse personal y socialmente como les gustaría.

    En este caso, más allá de estas cuestiones, es importante por la salud del paciente y por el éxito de los resultados que los medios, los profesionales y los procedimientos sean los adecuados. Entonces, si rebajamos los precios de una rinoplastia, una operación estética de nariz, ¿de dónde sale el ahorro? Es posible que en algún punto de la cadena exista algo que no tenga la calidad que debería, y en salud, eso no se puede permitir porque hay vidas en juego.

    Otro asunto es la medicina estética, cada día más popular, accesible y más demandada, debido a que ofrece buenos resultados, no tan duraderos, para problemas, sobre todo, de envejecimiento facial. Hablamos de un peeling, unas sesiones de radiofrecuencia facial, tratamientos de mesoterapia, por ejemplo. En este ámbito parece más viable ofrecer una promoción, un descuento, una rebaja, reduciendo algunos márgenes, sin que afecte a la calidad del resultado y a la salud del cliente.

    Por lo demás, al final, el paciente, también cliente, tiene la última palabra y no sólo elige por el precio. Por supuesto, los resultados son lo primero, pero también el estilo del negocio, el trato personal, muchos factores cuentan y entre ellos, por supuesto, la línea comercial.

     

  • Abordando la flacidez facial en la mujer madura

    Abordando la flacidez facial en la mujer madura

    En belleza podríamos decir que el tiempo pesa, porque los tejidos tienden a caer con el paso de los años, sí o sí, en mayor o menor medida, según el estilo de vida y la genética de cada persona. La mujer madura es la gran perjudicada por la flacidez, que se debe a que el tejido conectivo deja de cumplir con éxito su función; unir los órganos y los tejidos del cuerpo.

    En el tejido conjuntivo se encuentra otro elemento muy mencionado en belleza: los fibroblastos, unas células que sintetizan el colágeno y la elastina. Y así es cómo llegamos a los verdaderos reyes de la firmeza. El colágeno se ocupa de la densidad y la fuerza de la piel, mientras que la flexibilidad llega de la mano de la elastina. Con el paso del tiempo vamos dejando de producir ambas sustancias, a la vez que la vascularización para reparar los tejidos va perdiendo su eficacia. Al mismo tiempo se debilitan los ligamentos que sujetan los tejidos blandos del rostro, los huesos van perdiendo densidad y se van encogiendo, mientras disminuye la grasa facial.

    ¿Y cómo tratar la flacidez del rostro? Te lo contamos.

    Estos aspectos nos hacen perder volumen en el rostro y presentar un aspecto algo fofo y descolgado en algunas zonas. Las más perjudicadas por esta gravedad son el mentón, donde cae el tejido, pudiendo llegar a producir, si además hay grasa depositada, la forma de la papada masculina.

    Los párpados, sobre todo el superior, también sufren la gravedad y ofrecen un aspecto de mirada cansada, algo triste. Los pómulos, en tercer lugar, pierden definición, presentando la cara sin volúmenes, como plana.

    Por supuesto, estamos definiendo una cara en la que el tiempo ha obrado a su antojo, sin que se hayan tomado soluciones para disimular el famoso descolgamiento. Como dicen de las brujas, «haberlas haylas», pero hay que ponerse manos a la obra pronto, puesto que, por ejemplo, si quisiéramos hacernos un lifting facial  en quirófano quizá a partir de los 65 no nos sirva de gran ayuda, puesto que a esa edad la capacidad de retracción de la piel es muy poca.

    Así pues, vamos a tomar medidas a los 30 antes que a los 40. A los 20 nos bastará con una buena alimentación y una buena higiene facial. Las jóvenes no necesitan rellenos ni retoques, siempre que no se encuentren ante un complejo que suponga una merma para su autoestima y que les impida hacer su vida con normalidad.

    Situándonos pues en los treintaytantos, vamos proponeros distintas soluciones, empezando por los tratamientos en clínica, es decir, para los que no necesitas entrar en el quirófano.

    La recomendación número uno es el injerto graso facial, con el que, mediante una inyección de tu propia grasa, extraída, por ejemplo, de tu abdomen y luego centrifugada, vas a recuperar volumen, firmeza y, por lo tanto, juventud. El efecto se logra gracias a la alta concentración de células madre que tiene el preparado.

    Este tratamiento es ideal para los pómulos, ya que se marcan, se destacan, ofreciendo el tan de moda efecto contouring.

    La inyección de grasa autóloga es, sin duda, el mejor relleno facial para luchar contra la caída. También se emplea el ácido hilaurónico, esto es,  la infiltración de diferentes densidades del producto para voluminizar y ofrecer un aspecto elástico.

    La duración del efecto lifting del injerto graso es de un año, la del ácido hialurónico de unos seis meses, lo mismo aproximadamente que la de los hilos tensores, una solución menos demandada y que consiste en introducir en la dermis hilos de polidioxanona con un doble objetivo: sujetar el tejido y fomentar la producción de colágeno.

    Así pues, y aunque resulta inevitable, la flacidez se puede prevenir. Pero, sobre todo, tratar. La fórmula ideal con resultados duraderos y naturales es el lifting cérvico facial, del que os hablaremos otro día.

     

  • Estar bella a los 50

    Estar bella a los 50

    El wellaging, el saber envejecer bien, se ha convertido en una tendencia que, cada día, tiene más partidarios entre personas de ambos sexos. No obstante, es la mujer quien sigue teniendo más interés por los temas relativos a su apariencia y la cincuentena no es una excepción.

     

    Nos situamos en una edad en la que ellas atraviesan un proceso de cambio hormonal, que no sólo se manifiesta en la pérdida de capacidad reproductivo y en síntomas conocidos como los sofocos o los cambios de humor.

     

    La menopausia va más allá, es un gran cambio orgánico y psicológico para la mujer, que, además, ve cambiar su apariencia física rápidamente.  La pérdida de colágeno y elastina que se vienen sucediendo desde los primeros 40 se acelera en los 50 y la flacidez va tomando protagonismo junto a la pérdida de masa muscular. Sucede en el cuerpo, y también en el rostro, y es este último aspecto en el que queremos detenernos para aconsejaros sobre tratamientos y cirugías.

     

    Los 50 años se manifiestan en la cara con la pérdida del óvalo facial más que con las arrugas en la mayoría de los casos. Se descuelgan los tejidos y, por supuesto, la piel pierde textura, brillo y elasticidad.

    Cuando estas consecuencias del envejecimiento son pronunciadas recomendamos el lifting cérvico facial, y añadimos “cérvico” porque el cuello es una parte fundamental del aspecto, en la medida en que se marcan mucho en él las arrugas y la caída.

     

    El lifting cérvico facial no tiene nada que ver con los tratamientos de bótox (para paralizar las arrugas) ni de ácido hialurónico. Es una operación, como os venimos contando en nuestras redes sociales, que recoloca los tejidos a nivel profundo. Si os fijáis bien decimos recolocar y no estirar, ya que este término se viene usando negativamente para referirse a intervenciones en las que el resultado es poco natural.

     
    Naturalidad es la palabra y es el objetivo de la cirugía estética, máxime si hablamos del rostro, nuestra carta de presentación. Los rellenos dérmicos son también una buena herramienta para rejuvenecer, pero, cuidado, bien pautados, sin excesos y sin el sobretratamiento que lleva a que algunos rostros se hinchen y pierdan la expresión. En el quirófano los empleamos para dar el retoque final.

     

    De estos rellenos, conocidos como fillers, nos inclinamos por los que autoregeneran, esto es, los que basan en las células madre. El PRP, el plasma rico en plaquetas se infiltra y ofrece muy buenos resultados, por ejemplo encima del labio superior, donde las arrugas son muy pronunciadas. También, claro, y para la cara, ofrece muy buenos resultados el injerto graso, que es la infiltración de grasa propia del paciente, retirada de otras zonas del cuerpo donde se ha depositado en exceso.

     

    De esta manera, no sólo se embellece, sino que, a la vez, se rejuvenece y, lo que es más importante, se conserva la identidad del rostro al máximo, huyendo de esas caras que nos parecen iguales. Y si no se nota, mejor. No se trata de que los demás se percaten de que alguien se ha puesto en manos de un profesional de la estética, sino de que digan: “que bien está envejeciendo”. Y, más aún, se trata de que ellas, más allá de como las vean los demás, se miren felices y satisfechas al espejo. Feliz cincuentena, amigas.

     

     

  • Verano 2023, ¿bikini o bañador?

    Verano 2023, ¿bikini o bañador?

    Ya está aquí el verano, de nuevo. Un año más nos ha sorprendido el calor, el abrasante calor, cuando aún no hemos celebrado la entrada oficial de la estación en el calendario. Desde inicios del pasado mes de mayo venimos viviendo jornadas con altas e incluso altísimas temperaturas, lo que, como imagináis, ha precipitado la famosa y archiconocida Operación Bikini.

     

    ¿Y qué hacemos a estas alturas con esta blancura inmaculada en la piel? ¿Cómo nos quitamos en pocas semanas esos kilos de más? A estas dos preguntas recurrentes habría que sumar algunas otras, cómo por qué no me habré quitado antes las varices o qué hago con la hinchazón de los tobillos, que este junio ha hecho su aparición demasiado temprano.

     

    Lo primero, no obsesionarse. La estética importa y siempre mejora nuestro estado de ánimo cuando estamos contentos con la imagen que ofrecemos. Ahora bien, no debe suceder lo contario: no debemos agobiarnos por nuestro físico. Siempre es bueno consultar con un profesional de la estética para acometer los cambios deseados con expectativas realistas y en su momento. Así pues, este año, si no es biquini, será bañador.

     

     

    En verano se puede adelgazar, aunque no lo creas

     

    Descartadas las dietas rápidas por ser poco saludables, siempre puedes tratar de perder algo de peso en estos días comiendo sano y simplemente eliminando el azúcar, las grasas malas (saturadas, hidrogenadas y trans), y, en general, la bollería y los alimentos procesados.

     

    El verano te ofrece una buenísima oportunidad por la ligereza de sus platos fríos –gazpachos, ensaladas y cremas–, y por la oportunidad, según el sitio de destino de vacaciones, de comer un buen pescado de temporada, ligero y muy saludable.

     

    La retención de líquidos y el verano

     

    Sobre todo, ataca la retención de líquidos, un problema que puede verse agravado por los cambios hormonales que la menopausia introduce en nuestras vidas.

     

    Te recomendamos que cambies de postura todas las veces que te sea posible, tanto si permaneces mucho tiempo sentada, como si trabajas de pie. Reduce drásticamente la sal y cuando estés en casa descansando pon los pies en alto. Por supuesto que existen productos diuréticos, pero siempre consulta a tu farmacéutico o médico.

     

    El drenaje linfático es el tratamiento estético recomendado.

     

    Varices, en el Top1 de los problemas estéticos estivales

     

    Las varices son otra pesadilla, también producto de una mala circulación. La solución a este problema siempre pasa por una clínica, ya sea la de un cirujano vascular o un cirujano estético. El primero se ocupará del problema si se trata de una cuestión que afecta a la salud, mientras que el segundo lo resolverá cuando sólo nos encontremos ante un defecto estético. Dependiendo del tipo de varices –arañas vasculares, varices reticulares o varices troncales– se eliminan con láser o con escleroterapia.

     

    El láser es una solución menos invasiva que acaba con las varices en varias sesiones, mientras que la escleroterapia consiste en la infiltración de líquido o espuma esclerosante  en la vena para lograr la reabsorción de la variz.

     

    En ambos casos es un procedimiento no doloroso que causa sólo pequeñas molestias y es muy eficaz.

     

     

    La radiofrecuencia, nuestro tratamiento estético preferido

     

    Pertenece a la llamada aparatología estética. Se trata de una técnica basada en la aplicación de corrientes electromagnéticas de alta frecuencia que producen calor para tratar problemas de cómo la flacidez y la celulitis.

    Se emplea también en la eliminación de depósitos grasos, en casos de retención de líquidos y como complemento para afianzar los resultados en cirugías estéticas. El procedimiento es sencillo e indoloro, ya que consiste simplemente en masajear las zonas con un cabezal específico.

     

    El quirófano, mejor en julio que en agosto

     

    Hoy en día, nunca se sabe si va a hacer más calor en un mes u otro, pero lo cierto es que la tradición es que cierren los quirófanos en agosto. Hace más de una década se consideraba que era mejor dejar la cirugía estética para septiembre, pero hoy, con las mejoras en los procedimientos postoperatorios, muchas personas se someten a una liposucción o a una abdominoplastia, por ejemplo. Estas dos intervenciones tienen mucho que ver con la Operación Bikini, ya que el conocido popularmente como ”flotador” es un problema estético de acumulación de grasa en vientre y cintura muy común a partir de cierta y edad y debido, sobre todo, a la vida sedentaria.

     

    Por supuesto, en nuestro centro están a vuestra disposición otros tratamientos muy asociados al verano, aunque no se demanden sólo en esta época del año: la depilación láser y el Botox contra el sudor excesivo, entre otros.

     

     

    Pues nada más, sólo me queda recordaros que la  próxima Operación Bikini empieza ahora. Sí, no me equivoco. Hablo de la de 2024. Así que, si este año habéis elegido bañador, el siguiente, estamos seguros, será bikini.

  • Operación Bikini ( de medicina estética)

    Operación Bikini ( de medicina estética)

    Hablar de Operación Bikini con los vaivenes a los que nos tienen acostumbrados últimamente los termómetros no tendría hoy ya mucho sentido. Estamos entrando en mayo con temperaturas de julio, con lo cual aquello de que es ahora cuando que hay que empezar a prepararse para lucir palmito en la playa, pues se nos ha quedado obsoleto.

     

    Esto en cuanto a la cirugía estética, que ya se practica todo el año, con unos tiempos de recuperación postoperatorio que permiten trabajar con margen para una rápida y satisfactoria recuperación.

     

    Sin embargo, los médicos estéticos y los responsables de esta área de las clínicas del sector han visto adelantado su trabajo. ¿Cómo no? Ya vestimos de verano y, por lo tanto, enseñamos partes de la anatomía que hemos podido descuidar. Así, la demanda de tratamientos reafirmantes, exfoliantes y, en general, todo lo que sea preparar la piel para el calor ha crecido de forma considerable en las últimas semanas.

    Os dejamos aquí las técnicas recomendadas para decir adiós a la ropa de abrigo y sentirnos más guapos y mejor.

     

    Depilación Láser . Sí, sabemos también que ya se realiza todo el año, pero es cierto que nos preocupamos más ahora de acabar con el vello corporal. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo. La excepción, las personas con cabello muy claro y canas.

     

    Eliminación de varices estéticas. Decimos estéticas, porque, dependiendo de su gravedad, pueden requerir otro abordaje, al incidir en la salud de quien las padece. Para las arañitas vasculares, las más finas, y las varices reticulares, el láser es también la técnica indicada. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo.

     

    Radiofrecuencia. Nos encontramos ante un procedimiento de fototérmica selectiva. La energía lumínica actúa sobre la melanina del pelo y daña sus estructuras, lo que impide su crecimiento y regeneración. Es una técnica indolora, que no afecta a otras zonas de la piel, pero que precisa varias sesiones para lograr su objetivo. Empleada para la celulitis, la flacidez y, en general, como tratamiento reafirmante.

     

    Botox para la Hiperhidrosis . No es problema sólo del verano, pero el calor, por supuesto, lo agudiza. Algunas personas presentan sudoración excesiva, lo que incide de forma negativa en su autoestima y su vida social. Pequeñas microinyecciones de esta sustancia en las áreas afectadas, en la axila sobre todo, paralizan la actividad de las glándulas sudoríparas, que reaccionan al calor regulando la temperatura del cuerpo mediante el sudor.

    El tratamiento, con un plazo de reposición, si fuera preciso, de seis meses de media, es indoloro y se lleva a cabo en una sesión que viene a durar entre quince y treinta minutos.

    El botox como solución para frenar el sudor excesivo no requiere de ningún cuidado post tratamiento. Si es importante y por ello se suele aconsejar, no realizar actividades que impliquen sudar en las horas posteriores a haber sido realizado.

    Es, por último, un tratamiento unisex que puede provocar alguna irritación dérmica a modo de pequeño enrojecimiento tras los pinchazos.

     

    Por supuesto, ni son todos los que están, ni están todos los que son. Muy pronto preparamos con vosotros el rostro para los meses de calor, que ya, como veis, son multitud.

     

  • Los enemigos de la estética masculina: abdomen, párpados y papada

    Los enemigos de la estética masculina: abdomen, párpados y papada

    Estamos a punto de despedir marzo, el mes del padre, con ese día especial en el que nos devanamos los sesos por encontrar un regalo apropiado para él ( que tiene de todo). Bueno, pues con los padres pasa igual que con las madres, su día debería ser todo el año, sobre todo si hablamos de belleza, porque ellas les sacan a ellos una gran ventaja en cuidado personal. Sí, es cierto que el gimnasio les encanta, que comienzan a invertir algo más en cremas y productos de belleza, pero en cirugía estética, siempre lo decimos, un 70% lo ocupan ellas y el 30% restante ellos. La cuestión cultural tiene mucho que ver, pero también es un asunto generacional y los jóvenes se muestran más dispuestos a poner remedio a problemas que antes se asumían como inevitables. A saber: la caída del pelo, la barriguita cervecera, la papada y las bolsas en los ojos.

     

    La demanda de injerto capilar se está acrecentando, animada en parte por sus buenos resultados en famosos del deporte y la televisión. Tanto es así que se especula sobre si este futbolista o aquel presentador estrenan pelo o se tapan la cabeza porque estarse sometiendo a las famosas técnicas FUE y FUSS.

     

    P0r lo que respecta a las otras cuestiones, el abdomen tiene para el varón, además, una connotación de mala salud. Y es que los médicos lo recordamos constantemente: el contorno abdominal puede ser un indicador de futuros problemas cardiovasculares. Si nos centramos sólo en la estética, la distensión de los músculos del abdomen puede darse también en personas delgadas, lo que se marca mucho a nivel estético. Los excesos que se fijan en el contorno del varón se pueden eliminar con liposucción o con abdominoplastia. La primera consiste en la extracción de. la grasa, mientras que a ésta se añade en la segunda la recolocación de la musculatura distendida y, si es necesario, una dermolipectomía. Si se la eliminado mucho volumen es necesario ayudar a la piel en su retracción, a que vuelva a colocarse en su lugar original.

     

    Estamos hablando de cirugías mayores, pero hay otras menores, por decirlo de alguna manera, que pueden restar años si se consiguen buenos resultados. Hablamos mucho en nuestras redes sociales de la cirugía de la mirada, la blefaroplastia y es que, es cierto, mejora mucho la estética facial del hombre, porque le devuelve alegría, brillo y luz a la mirada.

     

    Un problema bastante común del varón son las bolsas en los ojos, que no sólo restan belleza sino que añaden años. Cuando son muy pronunciadas revierten al hombre de un aspecto triste y cansado, no siempre acorde con su estado físico y mental. De ahí que la blefaroplastia o cirugía de los párpados sea una de las más demandadas por los hombres e, insistimos, una de las más efectivas. Por su sencillez, economía y buenos resultados es un procedimiento muy recomendado para quienes tengan este problema en la mirada. Para eliminar esas bolsas, que son hereditarias se realiza una microincisión de un centímetro en la conjuntiva de cada ojo, lo que no deja cicatriz alguna. El objetivo es fortalecer el septum orbitario, la membrana que separa y contiene la grasa que rodea al globo ocular dentro de la órbita, cuándo esté es débil. Esto se consigue gracias a la fibrosis que tiene lugar en la cicatriz resultante de la operación, lo que fortalece el septum, consiguiendo que esas bolsas no vuelvan a aparecer.

     

    La blefaroplastia es una cirugía ambulatoria, que dura entre 40 y 50 minutos y que se lleva a cabo en quirófano bajo anestesia local. En ella se puede abordar, a la vez, si es necesario el párpado superior, que a veces cae sobre el ojo. Se retira la grasa, pero aquí también es necesario eliminar la piel sobrante.

     

    Los párpados hinchados se pueden heredar, no son sólo producto de la dieta o el estilo de vida general, y lo mismo le sucede a la papada. La grasa que queda bajo el mentón y que puede llegar al colgar de una manera muy antiestética se elimina mediante una liposucción de papada. También se realiza en quirófano y este doctor recomienda complementarla con el injerto de grasa en el mentón, con el fin de potenciar la elevación de la mejilla y lograr la armonía del conjunto. A este efecto se le denomina Facial Jawging.

    Por último, y si hablamos de varones más jóvenes, recomendamos los tratamientos de autoregeneración inyectables: plasma rico en plaquetas y grasa propia . También, con el objetivo de ralentizar la aparición de arrugas y de dar brillo y tersura a la piel, el ácido hialurónico.