Autor: Moisés Martín Anaya

  • Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Sí, al término de las vacaciones, aunque a alguien pueda parecerle extraño. Cuando regresamos a casa y al trabajo, a la comida de siempre y a las horas de sueño que nos demanda la rutina. Es ahora cuando deberíamos ponernos en marcha con la Operación Bikini, si queremos llegar al próximo verano con un buen cuerpo para lucir el bikini y el bañador. Por estética y por salud.De esta manera se evitan los planes intensivos de tonificación y pérdida de peso concentrados entre abril y junio que, además de no lograr el efecto deseado, pueden producir un rebote, amén de agotamiento por mala alimentación y sobreesfuerzo.

     

    Este es el primer motivo por el que  recomiendamos evitar las dietas milagro y las rutinas intensivas de gimnasio. Sí al deporte, pero todo el año, y sí a las dietas, pero supervisadas por especialistas y mantenidas a lo largo del tiempo.

     

    En segundo lugar, y si hablamos de cirugía estética, práctica médica muy relacionada con la Operación Bikini los meses de otoño e invierno  sonlos más indicados para las intervenciones más invasivas como la abdominoplastia o la liposucción debido a las peculiaridades de su postoperatorio. Ambas requieren de una faja compresiva en los días posteriores al paso por el quirófano. El calor excesivo que viene haciendo en los últimos veranos las desaconseja en los meses cálidos, debido a las molestias provocadas por el sudor.

     

    Pero sobre todo, lo importante es que estas intervenciones estéticas de remodelación del contorno requieren de un tiempo, entre los tres y los seis meses, para afianzar su resultado. Los tejidos se adecúan a sus nuevas posiciones tras la retirada de grasa, y, en el caso de la abdominoplastia, también debe hacerlo el músculo.

     

    En tercer lugar, estas intervenciones requieren de cuidados estéticos posteriores de drenaje y para la piel. El drenaje linfático, la presoterapia o la mesoterapia son tratamientos a realizar en un número determinado de sesiones con intervalos de meses e incluso semanas. Sus resultados no son inmediatos.

     

    En cuanto a la alimentación, es un clásico tratar en septiembre de perder lo ganado con las licencias que nos tomamos en verano, para después, llegadas las navidades, permitirnos todo tipo de excesos, recuperar algo de normalidad con altibajos para, en mayo, abrazar algunas dietas extremas.

     

    El mantenimiento del peso es saludable y sólo integrando unos hábitos sanos no sujetos al calendario social se puede lograr una figura envidiable sin importar la edad.

     

    En septiembre, con el regreso al trabajo vuelve también el estrés y con él esas comidas y picoteos que se suelen hacer para calmar la ansiedad. Como se dice popularmente “los nervios engordan y en esta Operación Bikini se integra también el bienestar emocional, por lo que se recomienda reservar tiempo libre para relajarnos cada día, meditar, hacer deporte o simplemente pasear.

     

    Quedan diez meses para mayo, así que, hay tiempo, mucho tiempo, para cuidarse con tranquilidad y lograr buenos resultados.

  • Lifting de pecho, la cirugía más completa para la mama femenina

    Lifting de pecho, la cirugía más completa para la mama femenina

     

    Cuando hablamos de rejuvenecer el pecho en el quirófano pensamos en la cirugía de aumento. Sin embargo, no se trata sólo de que subir de talla más, sino de adecuar su tamaño y forma al conjunto de la anatomía femenina. También de que luzca terso, para favorecer un escote sexy y bonito.

     

    Con el término breast lift o lifting de pecho se denomina la técnica que engloba la apariencia general del pecho y comprende el aumento, la elevación de pecho y los refinamientos estéticos finales.

     

    La elevación de pecho es una cirugía en aumento y que en los últimos meses viene siendo tendencia mundial.  Al igual que la piel del rostro cae con el paso de los años, también lo hace el pecho.  A menudo se suele identificar la mastopexia —su nombre profesional— con la maternidad y la lactancia.  Sí, es cierto que los senos se pueden descolgar al engordar las mamas y tras los meses en los que se alimenta a los bebés, pero la realidad es que el aumento de peso, la grasa, es la gran culpable.

     

    Esto sucede porque, a partir de los 30, se inicia el desequilibrio entre grasa y glándula mamaria. La primera va ganando terreno a la segunda y esto se hace más visible en el periodo de la perimenopausia y menopausia. Es en esta etapa de la vida de la mujer cuando se hace muy evidente esta ptosis gravitacional, una vez que la grasa deja de responder a los estímulos hormonales.

     

    La mastopexia, intervención que trata de devolver el pecho a su posición original, corrigiendo la caída del complejo areola-pezón tiene la última palabra en cualquier caso de corrección del pecho caído. No hay otra solución que no pase por el quirófano.

     

    En la mayoría de los casos esa solución consiste también en aumentar el pecho durante la misma operación. Paradójicamente, la colocación de prótesis puede ser en sí un motivo de caída. Se trataría de un caso de iatrogenia, ocasionado por la ubicación de la prótesis por encima del músculo. El peso de la misma puede ser el culpable de una caída que puede manifestarse de manera evidente en tres o cuatro años.

     

    Aunque este dato se desconoce, se puede nacer con la tendencia a la caída debido a que los ligamentos suspensores, responsables de la firmeza y elevación, pueden estar debilitados desde el nacimiento por lo que el pecho nace caído hacia abajo.

    En este caso lo aconsejable es esperar a los dieciocho años, para que el pecho femenino finalice su desarrollo.

     

    El lifting de pecho con elevación y aumento de prótesis dura en torno a los 120 minutos. Requiere un ingreso de veinticuatro horas y su postoperatorio es sencillo, con analgésicos y vendaje de la zona. En una semana la paciente podrá recuperar su actividad habitual. El deporte tendrá que esperar, al menos otros siete días.

     

  • Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Durante todo el año suspiramos por el verano. Soñamos con las vacaciones, con descansar en la playa o en la montaña. Planeamos viajes con amigos y nos preparamos lucir nuevos outfits y, sobre todo, el bikini. En esta estación nos encanta presumir de tipo, pero el calor no nos da tregua y muchas veces nos lo pone muy, muy difícil.

     

    Sobre todo a quienes tienen tendencia a incrementar su volumen, ya sea por la retención de líquidos, por la “dieta del chiringuito” o por dejar el gimnasio coincidiendo con la subida de los termómetros. Ni que decir tiene que se debe mantener la actividad, adecuando los ejercicios y su intensidad a los horarios de menos calor, además de seguir limitando las calorías. Y aquí hay que apelar a la prudencia para no ganar todo lo perdido, con mucho esfuerzo, a base de copas, aperitivos y raciones.

     

    Tres tratamientos contra la retención de líquidos, la grasa y la celulitis

     

    La retención de líquidos debe ser vigilada, puesto que es un síntoma de muchas patologías, algunas graves, como dolencias cardiacas, y otras benignas. En estos últimos casos podemos ubicar el incremento de líquido bajo la piel debido a las posturas mantenidas, la mala dieta y, cómo no, el calor.

     

    Para paliar los efectos de la retención de líquidos, recomendamos dos tratamientos no invasivos basados en el masaje, que se pueden realizar en clínica y que, además, ayudan con otros defectos estéticos persistentes como la celulitis

     

    El primeros es la presoterapia, que trabaja estimulando los sistemas circulatorio y linfático mediante presión cubriendo la parte inferior del tronco con un sistema de compresión a modo de faja.

     

    A técnica clásica hay que añadir una segunda, imprescindible también en los postoperatorios de algunas cirugías estéticas como la liposucción o la abdominoplastia. Es el drenaje linfático manual, que también aplica una presión suave sobre puntos del sistema linfático. Es un tratamiento que no sólo elimina el edema, sino que relaja y sirve de analgésico.

     

    Microinyecciones de botox contra la sudoración excesiva

     

    Otro de los grandes problemas que nos traen los termómetros en verano es el de la sudoración excesiva y no nos referimos con este término al incremento normal de sudor en los meses por las altas temperaturas o por la práctica deportiva. Hablamos también de hiperhidrosis, un problema que consiste en excretar de manera espontánea una gran cantidad de sudor y cuyo origen puede ser genético o psicológico y que se acentúa en verano.

     

    Pues bien, ya sea un problema localizado en zonas como axilas y palmas de las manos o generalizado en todo el cuerpo, pequeñas microinyecciones de botox en las áreas afectadas, paralizan la actividad de las glándulas sudoríparas y detienen el sudor. Es  un tratamiento indoloro, de una sola sesión de unos treinta minutos, que a veces puede precisar de otra cita para reposición a los seis meses.

     

    Desterrando falsos mitos: sí a la cirugía estética y los rellenos dérmicos en verano

     

    En cuanto al rostro, expuesto todo el año a los factores externos, pero que ahora, además, se va a broncear con baños de sol, no siempre de la duración, intensidad y a las horas deseadas, la crema y el bálsamo labial con factor máximo de protección son nuestras armas imprescindibles.

     

    Hay que hidratar por dentro y por fuera, y, en este último sentido, recordar, una vez más, que las infiltraciones de ácido hialurónico y la mesoterapia con vitaminas no sólo no están contraindicadas en verano, sino que son muy recomendables para mantener los niveles hídricos de la piel y que luzca “jugosa”, esto es, con luz y tersura.

     

    Y para finalizar estos cuidados estéticos veraniegos, y para quien esté pensando en pasar por el quirófano, os recordamos que hoy es ya normal operarse en su tiempo de vacaciones, pero no todas las cirugias cuentan con el verano como aliado. Con el incremento de la demanda de intervenciones como aumento de pecho o blefaroplastias, las clínicas permanecen abiertas, sobre todo en junio y julio y, además, resulta conveniente desmentir un mito que parece prolongarse en el tiempo: el sol no va a influir en el resultado de estas cirugias. Son incisiones mínimas protegidas por su ubicación del sol. Bastará con seguir las pautas del cirujano en las revisiones pautadas

     

  • Vuelve el full face; tratamientos para la puesta a punto del rostro

    Vuelve el full face; tratamientos para la puesta a punto del rostro

    Dos años con ellas. Las mascarillas, que nos han acompañado y tanto nos han ayudado en la prevención y el contagio del covid. Se van marchando de nuestras vidas, con excepción de algunos lugares públicos. Siguen siendo obligatorias, por ejemplo, en el transporte y en los hospitales, pero, si todo va bien, nos irán dejando definitivamente.

    Vuelve pues, el full face, que traducido al castellano, quiere decir algo así como el rostro en su totalidad, y si nos introducimos en el terreno de lo estético nos lleva a la recuperación del tercio inferior de la cara, que hemos tenido algo olvidado estos meses.

    Durante la pandemia, ha triunfado la mirada y con ella los tratamientos para embellecerla; dotarla de luminosidad y darle un aspecto más joven. Llega ahora el turno de la boca, pero más allá, del contorno facial al completo y de todas las posibilidades que le brindan los profesionales de la estética.

    Si el cansancio se nota en los ojos, los años se pueden apreciar en la boca, que pierde proyección, volumen y color. La solución más completa  es el lifting de labios, el lip lift, una técnica sencilla que consiste en acotar la distancia entre la base de la nariz y el labio superior, que se eleva ofreciendo un aspecto de juventud y frescura.

    Pero no hay boca joven sin color. Los labios se van modificando sus tonos de rojo, del bermellón al coral, a causa de la pérdida de colágeno. El remedio es la inyección de Plasma Enriquecido en Plaquetas que no restituye esta valiosa sustancia orgánica, pero que, al ser material autólogo, induce a su producción.

    El ácido hialurónico de distintas densidades se va infiltrando en los labios para devolverles la forma perdida, y también se usa para disimular las arrugas peribucales, esas marchas que salen sobre el labio superior y que son uno de los grandes enemigos de la belleza facial femenina.

    Para esta zona,  recomendamos el injerto de grasa del propio paciente. Es más efectivo,  y no necesita reponerse a los seis meses, como ocurre con el ácido hialurónico. En algunas ocasiones, puede tratarse de un tratamiento definitivo.

    La grasa que se extrae, por ejemplo, del vientre o de los llamados flancos de un paciente, sirve también para marcar los pómulos. Pinchar grasa en esta zona, vital en la belleza del rostro, regenera y rellena. El resultado es natural y duradero.

    Y, por último, y si después de tantas conferencias on line, de los meses largos pasados con la cara tapada ahora nos vemos con la cara gordita, o sea, con mofletes, debemos preguntar por la bichectomía. La extracción de las bolas de bichat  se hace en una cirugía estética, “de abordaje intrabucal que retira los acúmulos grasos situados entre el pómulo y la línea mandibular”.

    El rostro resultante gana en elegancia, puesto que se han estilizado y definido las formas. Las de la mandíbula, que se desdibujan con el paso del tiempo, y tienden a ser presas de la flacidez, se marcan de nuevo con un clásico del bisturí: el lifting facial, recomendado a partir de los 50 años. De los 45 en casos particulares.

  • Tratamientos y cirugías estéticas para unas piernas perfectas

    Tratamientos y cirugías estéticas para unas piernas perfectas

    Una de las partes más bonitas de la anatomía femenina son las piernas. Unas piernas estilizadas, torneadas, resultan muy atractivas y también muy sexys. Este tiempo de primavera las piernas recuperan su protagonismo, al liberarse de las medias y leggings, y al tiempo que faldas y vestidos van sustituyendo al pantalón.

     

    Sin entrar en el asunto del bronceado, que, claro, siempre aporta brillo y a las piernas sienta fenomenal, tanto la cirugía como la medicina estética ofrecen herramientas para mejorar la forma y el tono de las mismas.

     

    Comenzando por la medicina estética, es bueno recordar que también ofrece posibilidades para el tratamiento de las varices. Lo primero, es que un especialista valore el nivel de gravedad de las mismas para ver qué  tratamiento es necesario y para  acudiar al origen de su aparición. Éste puede encontrarse, en el sistema circulatorio,   pero también puede deberse a posturas mantenidas a lo largo del tiempo. Muchas personas que pasan la mayor parte de su jornada laboral sufren este problema.

     

    Si hablamos de las pequeñas arañas vasculares, en las clínicas de estética ponemos a vuestra disposición la terapia  con láser, indolora, sencilla y que acaba con ellas en un número reducido de sesiones.

     

    Las máquinas también ayudan, y al hablar de máquinas nos referimos a la aparatología estética. Las radiofrecuencia obtiene resultados positivos en la celulitis de la cara interna de los muslos y contribuye a eliminar la retención de líquidos cuando aplicamos estas corrientes electromagnéticas de alta frecuencia sobre los tobillos.

     

    Para los muslos también es eficaz la cavitación, con un sistema muy parecido: se aplican, en este caso, ultrasonidos, a través de un cabezal sobre las zonas que tienen exceso de grasa. Si hablamos de las piernas, volvemos de nuevo a los muslos, también aquí en su cara externa.

     

    Y llega el turno de la cirugía estética, que, como siempre recordamos, se diferencia de la medicina estética en que sus tratamientos son en realidad operaciones que se realizan en quirófano, bajo anestesia y que requieren cuidados postoperatorios, ingreso incluido en la mayoría de los casos.

     

    EL bisturí combate también, pero con efectos duraderos y veces definitivos, la grasa y la flacidez. Si hablamos de la primera, la palabra mágica es liposucción, que se practica también en los muslos. Cánula o cánulas en mano, consiste en aspirar la grasa que se deposita en la cara externa de los muslos, antes citada y que no es otra cosa que las famosas y odiadas cartucheras, que tienen varios orígenes: la herencia de nuestras madres y abuelas, y, el fenotipo, esto es, la forma del cuerpo de cada mujer.

     

    Cuando como resultado de la cantidad de grasa aspirada queda piel sobrante y es necesario eliminarla, hablamos de lifting de muslos. La cruroplastia, su nombre técnico, engloba, pues, el alisado y contorneado de la piel de la zona. Porque el lifting no estira, sino recoloca, y evita esa caída que da sensación de flacidez.

     

    Llegamos a las rodillas y a otro término que hace referencia a una zona más pequeña de extracción. Así, aquí se habla de minilipo, aunque se lleve a cabo en quirófano bajo anestesia local y ligera sedación. Esta cirugía es poco común y suele integrarse en una operación para tratar las piernas al completo.

     

    El trabajo del bisturí nos lleva de nuevo a los tobillos, donde también, y, sobre todo, por cuestiones hereditarias, se deposita grasa.

     

     

    Para quienes no tengan ninguno de estos problemas, regresamos al inicio: bronceado, depilación, exfoliación e hidratar según tipo de piel, y a presumir de piernas.

     

     

  • Mandíbula, pómulos y arrugas de la boca, claves del rejuvenecimiento facial femenino

    Mandíbula, pómulos y arrugas de la boca, claves del rejuvenecimiento facial femenino

    Seguro que habéis leído en muchos artículos y noticias acerca del proceso de envejecimiento y sobre la edad en la que el paso de los años comienza a hacerse patente en nuestro exterior. La realidad es que el envejecimiento no es un proceso similar en todas las personas y hay múltiples factores que concurren al respecto. Hoy en día se valoran mucho no sólo los aspectos genéticos, la herencia de nuestros mayores, sino el estilo de vida, y, en este sentido, lo que hacemos con nuestro cuerpo, cómo le cuidamos y le tratamos influye muchísimo.

     

    Hablamos aquí del deporte, la alimentación, el sueño y de los entornos en los que vivimos, con una buena o mala asistencia hospitalaria y unos niveles de estrés controlados. Y luego influye el tiempo que cada uno dediquemos a los cuidados tópicos, esto es, hidratación, la exfoliación, la aplicación de mascarillas o los tratamientos estéticos.

     

    Pero, aun así, los tejidos envejecen porque pierden colágeno y elastina, lo que los mantiene firmes y unidos, y por eso se percibe en la flacidez en la cara y en otras partes del cuerpo.

     

    En la mujer, el envejecimiento del rostro se marca más en tres áreas: la mandíbula, que pierde definición, los pómulos, que se desdibujan y la aparición de las arrugas, siendo las peribucales las que más se notan y molestan estéticamente a la mujer.

     

    El lifting facial es el procedimiento indicado para redefinir todos los rasgos del rostro, entendiéndose el término lifting como reposicionamiento de los tejidos. Lo que hacemos en el quirófano es devolverlos a su lugar, no estirarlos, como se piensa. Cuando el lifting se nota porque una cara está estirada está mal hecho. La cirugía estética debe pasar desapercibida lo máximo posible.

     

    Con el lifting se devuelve la firmeza a la línea del contorno mandibular. Luego, la bichectomía lucha también contra la pérdida de definición, pero en este caso del área entre los pómulos y la mandíbula, los llamados mofletes.

     

    Esta intervención consiste en la retirada de las conocidas como bolas de bichat, que no son otra cosa que acúmulos grasos que se extraen mediante un abordaje intrabucal.

     

    Para marcar los pómulos, una parte importantísima de la anatomía, recomendamos el injerto graso. Es una infiltración de grasa propia de la paciente, con lo cual resulta totalmente compatible y no sólo rellena, sino que también regenera. Es natural, sencillo de realizar, más seguro que una cirugía, más duradero y también resulta más económico que una operación.

     

    Para rostros más jóvenes, lo indicado es el ácido hialurónico, que aporta volumen e hidrata, pero, como se sabe, necesita de reposición aproximada cada seis meses.

     

    Las arrugas de la boca, por último, las que aparecen sobre el labio superior son un verdadero tormento para algunas mujeres. Son arrugas de expresión, pero se marcan mucho y están una parte muy visible. El plasma rico en plaquetas es una muy buena solución porque disimula y regenera. Una inyección aporta tersura, firmeza y, en definitiva, una boca mucho más joven.

     

  • Día del Padre: todo para sus ojos

    Día del Padre: todo para sus ojos

    Hombres y mujeres somos distintos a la hora de envejecer. El proceso de pérdida de firmeza y elasticidad en la piel se pronuncia  más en unas zonas u otras según sexos, y, si hay una parte del rostro   en la que los hombres tengan un punto débil, esos son los ojos. Y su contorno.

    No nos produce extrañeza ver a hombres de mediana edad con grandes bolsas en los ojos, al igual que estamos acostumbrados a que a esas edades, e incluso mucho antes,  comiencen a perder pelo. Sin embargo, mientras que la recuperación capilar es más costosa, tanto en términos de tiempo como de dinero, la mirada se puede rejuvenecer con una cirugía estética sencilla y no precisamente de las que precisan un desembolso económico mayor.

    Ya os hemos hablado en algún ocasión de la blefaroplastia, la cirugía que se ocupa de eliminar los depósitos de grasa tanto en los párpados inferiores como en los superiores. Estos depósitos se van desplazando hacia fuera, ofreciendo un aspecto hinchado y envejecido.

    Como os hemos contado en alguna otra ocasión, la operación es sencilla Junto con la eliminación de la grasa, en el párpado superior, la cirugía se basa en líneas generales en  la eliminación del exceso de piel de una porción de músculo orbicular. Para el párpado inferior,  hoy en día no es necesario siquiera realizar una incisión por fuera.

    Con el fin de ofrecer un mejor resultado, se puede elevar la ceja caída y proceder a realizar inflitraciones de ácido hialurónico en las llamadas patas de gallo, las arrugas finas del contorno.

    Esta intervención es una de las más demandas por su eficacia, su sencillez y sus escasos requisitos postoperatorios. Dura entre 40 y 50 minutos y se realiza en quirófano bajo anestesia local y sedación, en régimen ambulatorio.

    Los cuidados postoperatorios son sencillos. Hay que tratar de reposar las primeras veinticuatro horas, aplicar frío local y tomar antiinflamatorios, si así lo decide el doctor a cargo de la cirugía.

    Aunque al principio puede que nos asusten un poco los morados y esa hinchazón, los resultados merecerán, sin duda, la pena. Es una cirugía para toda la vida.

     

     

  • Cirugía de reducción de la mama, para mujer y para hombre

    Cirugía de reducción de la mama, para mujer y para hombre

    La cirugía estética es hoy una práctica socialmente normalizada, pero en sus inicios parecía reservada a famosas estrellas del celuloide. Las grandes damas del cine no sólo no envejecían en la pantalla, sino que, además, surgían, de pronto, en una nueva producción, luciendo un espectacular escote con más volumen del habitual.

    Fue así como comenzó a hacerse mediática la cirugía de aumento de mamas, que siguió asociada desde aquellos primeros años de Hollywood a las personalidades famosas. Hoy en día, cirugía estética continúa siendo, de alguna manera, sinónimo de demanda de famosos que trabajan con su imagen, pero no debemos olvidar, explican los profesionales, que esta práctica médica es también una cuestión de salud.

    Es el caso de las operaciones de pecho, tanto en la mujer como en el varón destinadas a reducir un tamaño excesivo en las mamas y que perjudica a los pacientes no sólo física sino también psicológicamente.

     

    Gigantomastia, cuando la talla nos impide hacer vida normal

     

    El origen de la gigantomastia, como se denomina al pecho femenino excesivamente grande puede ser  hereditario, pero también deberse a problemas hormonales, especialmente asociados a dos periodos de la vida de la mujer, la adolescencia y la menopausia.

    Un pecho excesivamente grande puede ocasionar problemas de espalda, debido al peso de la mama, así como dermatitis bajo la misma, por el roce y el sudor asociados.

    En estos casos, se recomienda la reducción de mamas, que hoy por hoy es la tercera cirugía estética más demandada en nuestro país. Se trata de una intervención para extirpar, bajo anestesia general en quirófano, los excedentes de tejido glandular, grasa y piel.

    El procedimiento quirúrgico dependerá del tamaño de la mama y de su nivel de caída, lo que también determinará el tamaño de la cicatrización resultante.

     

    Pecho abultado, un motivo de complejo para los niños y adolescentes

     

    En cuanto a la edad para pasar por el quirófano, la recomendación esperar hasta los dieciocho años e incluso, si es necesario, hasta los veintidós, cuando finalice el desarrollo de la mujer.

    En cambio, si hablamos de ginecomastia y de hombres, es decir, de pechos demasiado grandes en el varón, se puede operar antes si existe un complejo que perjudica considerablemente al niño o al adolescente.

    Esta cuestión  deberá ser consensuada entre padres, equipo médico y, si es necesario, un profesional de la psicología que acredite la necesidad de que un menor pase por el quirófano.

    La reducción de volumen puede hacerse en uno o ambos senos y, dependiendo cada caso, se retira grasa, tejido glandular y piel. Según haya que extraer poco o mucho material orgánico, (la liposucción es la operación indicada) se realiza en quirófano bajo anestesia general o bajo anestesia local.

    Una mama masculina puede presentar un tamaño anormal por diversos motivos. Entre ellos, también aquí las hormonas juegan un papel importante, y aunque también la alimentación influye, se debe tener especial precaución con ciertas medicinas como los anabolizantes.

    Por último, aconsejamos vigilar cualquier crecimiento anormal en la mama del varón ya que, aunque infrecuente, el aumento de tamaño puede camuflar algún tipo de problema oncológico.

     

  • Envejecer de manera natural gracias al wellaging

    Envejecer de manera natural gracias al wellaging

    El tiempo es la clave. No se trata de detenerlo, sino de acompañarlo armónicamente en el viaje hacia la vejez. No hay que eliminar de manera radical sus signos, tratando de parecer que tenemos veinte años menos. El propósito del wellaging es conciliar el paso de los años en nuestro rostro con la belleza, utilizando las herramientas adecuadas.

    El proceso de envejecimiento no se detiene,  sino que, según cada caso individual —el estado de salud general y el estilo de vida—, se manifiesta de una u otra manera. La nutrición y el ejercicio físico son factores fundamentales, pero todo cuenta, desde nuestros hábitos de sueño a los niveles de estrés y ansiedad.

     

    La cirugía estética, clave en el wellaging

     

    En estos y otros aspectos se viene basando el antiaging, la corriente estética dominante que trata deralentizar la aparición de los signos del normal deterioro celular; de enlentecer, por ejemplo, la aparición de arrugas o la flacidez en algunas zonas del cuerpo.

    Estos tratamientos corresponden al área de la medicina estética y son para personas que aún no cumplen los cuarenta. Los más conocidos son el babybotox, el ácido hialurónico, los inyectables de vitaminas, etc…

    Ahora bien, cuando se ha superado esa edad es la cirugía estética la que tiene la llave para parecer más joven, más tiempo. De un lado, las intervenciones quirúrgicas ofrecen mejores resultados y más duraderos que los tratamientos realizados en las clínicas, y, del otro, no sólo tratan el aspecto externo, sino que abordan en muchos casos las estructuras profundas que regeneran.

    Entre las operaciones en las que más se cumplirían los preceptos del wellaging, el cirujano plástico cita tres: la elevación de mamas o mastopexia, que consiste en elevar el pecho caído por el paso del tiempo, la blefaroplastia, que trabaja en el envejecimiento de la mirada o las cirugías del abdomen (liposucción y abdominoplastia), que eliminan la caída flácida de la zona y la acumulación de grasa rebelde.

     

    Menos en más en glúteo, labios y pecho

     

    El término wellaging ha aparecido también asociado a otro movimiento estético durante el 2020, el explant movent. Quitar en vez de poner. El año 2021, el año postpandémico, será para el experto un año de transición entre lo vivido y las expectativas de regreso a la normalidad. En esa transición, considera, se seguirán solicitando las cirugías estéticas más demandadas, con el liderazgo indiscutible del aumento de pecho, pero con tallas menores, sirviendo a una belleza sutil, más delicada y elegante.

     

  • ¿Minicirugías estéticas ?  Aclarando el concepto

    ¿Minicirugías estéticas ? Aclarando el concepto

    Seguro que habréis oído hablar de las minicirugías. También habréis leído algún artículo o noticia en la que se emplee este término. Muchos de vosotros nos preguntáis si existen estas “pequeñas cirugías estéticas” y, en caso afirmativo, en qué se diferencian del resto de operaciones de esta naturaleza que se realizan en el quirófano.
    En mi opinión, cuando se habla de minicirugía o cirugía exprés deberían identificarse pequeños procedimientos que se hacen en las clínicas como quitar un lunar, reparar un lóbulo rasgado o inyectar grasa en los pómulos u otra parte del rostro. No entrarían esta categoría intervenciones que requieren anestesia general y sedación.

    Hablamos de la cirugía de párpados, la corrección del tamaño y la forma de las orejas o de la extracción de grasa en pequeñas áreas como la papada, las rodillas o los brazos. La blefaroplastia, la otoplastia y la liposucción, sin importar el área de abordaje y la cantidad de grasa a extraer precisan de una seguridad y de un control del paciente dentro de un entorno médico determinado. En ese entorno, el cirujano debe estar pendiente del abordaje quirúgico y no de la anestesia y otros parámetros, asuntos que corresponden al anestesista y al resto del personal de quirófano.Rebajando la entidad de los procesos quirúrgicos se puede ganar tiempo y ahorrar dinero, pero se pueden perjudicar el resultado y la seguridad del paciente.

    En este punto también se puede incluir lo que desde nuestra clínica consideramos como las normas postoperatorias preceptivas. La cirugía de mama, por ejemplo, precisa de una noche de hospitalización, para la tranquilidad de médico y paciente, y el confort de este último, bajo supervisión y con los calmantes indicados tras salir de quirófano.

    Por último, aclarar que no hay cirugías estéticas menores en relación al dolor. Existen pacientes con mayor o menor tolerancia al dolor. Pero para eso, para ayudarles a superar esas horas posteriores a la intervención, está el seguimiento postoperatorio, que debe continuar en casa, una vez el paciente ha recibido el alta.