Autor: Moisés Martín Anaya

  • Injerto graso, el relleno ideal para los pómulos

    Injerto graso, el relleno ideal para los pómulos

    No deberíamos renegar de ella porque es uno de los mecanismos que asegura nuestra supervivencia. La grasa es una manera que tiene nuestro cuerpo de «hacer despensa», es decir, de almacenar energía para  mantenernos vivos según nuestras necesidades. Como se suele comentar, lo que no se gasta se acumula y de ahí que ese almacén de energía se vaya transformando en los conocidos michelines, lorzas, flotadores, cartucheras, etc. De ahí la expresión «quemar la grasa» activando nuestro organismo, empleando esos recursos energéticos propios, haciendo deporte, en definitiva.

    Ocurre  que si no tenemos el hábito de la actividad física seguimos acumulando y acumulando, máxime si nuestra alimentación no es saludable. Si ingerimos un elevado número de calorías, si estas proceden de hidratos y azúcares, y pasamos mucho tiempo en el sofá, la grasa va ganando terreno.

    El abdomen es su parte favorita, tanto en el hombre como en la mujer. La papada del varón es un peligro a partir de los cuarenta y la cara externa de los muslos en la mujer puede aumentar de volumen a cualquier edad.

    ¿Qué hacer? La respuesta es sencilla cuando se quiere y se puede: una liposucción y fuera grasa. Es una de las cirugías más practicadas en todo el mundo y consiste en extraer la grasa del cuerpo mediante un sistema de cánulas.

    Nada nuevo hasta aquí, sólo que antes esta grasa se tiraba. Ahora se recicla para embellecer, para retocar, para modelar. El oro líquido del quirófano la llaman los cirujanos estéticos. ¿Por qué? Por ejemplo, porque gracias a ella puedes rejuvenecer diez años, porque no sólo rellena, sino que también estimula.

    ¿Cómo? Haciéndote un lifting graso o lipofilling. Con la grasa extraída del glúteo o el abdomen, las partes más comunes, el profesional estético trabaja para dar volumen, tersura y brillo en las zonas del rostro más ajadas. En nuestra clínica la empleamos en los pómulos, que se destacan,  marcan mejor sus ángulos y la cara se percibe como más joven y fresca. Es un recurso al que acuden muchas famosas que suelen aparecer en sus películas, series o programas de televisión radiantes, como recién operadas. No, no es cirugía, es un injerto graso facial.

    Es grasa que, una vez extraída,  se ha limpiado, ha pasado por un proceso de centrifugado y en la que se han separado los fluidos de los adipocitos.

    Este material también se utilizar para retocar el contorno de los ojos, y «ofrece unos resultados excelentes» como complemento a una cirugía de los párpados o como tratamiento per sé.

    En las manos  el acabado es muy bueno, aunque muchas de estas profesionales de la imagen se olvidan de esta parte del cuerpo y, mientras vemos un rostro joven, las manos —con arrugas y la vena marcada— delatan la edad.

    Es posible aumentarse el pecho con grasa, pero depende del volumen. Si el propósito es ganar mucha talla, las prótesis son la solución. La grasa  «no ofrece un buen resultado en la parte superior del pecho» y, además, el organismo la va absorbiendo con el tiempo. Habría que volver al quirófano cada cierto tiempo, con lo que la solución no sería práctica ni económica.

    Eso sí,  la grasa es radiológicamente transparente, es decir, que, al igual que las prótesis de mama,  no modifica el resultado de una mamografía. Si es cierto  que  al pinchar la grasa en el pecho se trabaja en la zona de la glándula mamaria, donde podrían formarse pequeñas calcificaciones que podrían producir sospechas de algún problema oncológico.

    Para evitar cualquier confusión la mejor indicación es la del rostro, donde se  consiguen los mejores resultados, en una belleza natural y sin estridencias. 

  • Las cirugías estéticas que sacan cintura

    Las cirugías estéticas que sacan cintura

    ¿A qué cirugía estética me tengo que someter si no consigo eliminar mi grasa corporal?

    Esta y otras preguntas similares se repiten cada día en las redes sociales y buzones de voz de los profesionales de la cirugía plástica, estética y reparadora. Por supuesto, en las propias consultas, donde la grasa acumulada en el vientre, resistente al ejercicio y a la dieta, es uno de los motivos por los que más se demandan operaciones relacionadas con la mejora del contorno corporal.

     

    Esta demanda de información se ha incrementado durante la pandemia, debido a la vida sedentaria y a la alimentación, no siempre adecuada, a la que sometemos a nuestro organismo con esos viajes intermitentes a la nevera. Además, con el estrés asociado y los cambios en nuestra rutina, se pueden llegar a consumir azúcares y grasas para obtener una recompensa; para calmarnos mediante los alimentos.

     

    Lo primero que es necesario saber es que la esa barriguita que tan poco nos gusta no es cuestión de edad. La dificultad para eliminarla depende en gran medida, del tipo de piel de cada persona. No es que alcanzada cierta edad  resulte más difícil volver a lucir un vientre plano. Depende de cómo se haya producido el envejecimiento. Esto es, de en qué estado se encuentre el tejido para volver a su lugar inicial, de si la piel retrae o no.

     

    Esta es la clave para que el cirujano plástico, estético y reparador decida si el paciente debe someterse a una liposucción o a una abdominoplastia, las dos maneras quirúrgicas de eliminar el depósito graso. Si el paciente no presenta exceso de tejido, si ese montículo de la barriguita no es muy pronunciado,  la operación es la liposucción, que extrae la grasa con cánulas mediante un sistema de aspiración. Si, al contrario, como suele suceder a los hombres con un gran volumen en la cintura o a las mujeres que han tenido varios partos, se presenta distensión de los músculos del abdomen y es necesario retirar piel, que aunque se retrae no sube, el especialista aconsejará al paciente someterse a una abdominoplastia.

     

    Aunque ambas cirugías para “sacar cintura” son unisex, la abdominoplastia se emplea más en los varones, que son más propensos a volver a acumular de nuevo la grasa, una vez operados. Precisan de un mejor estilo de vida, así como de una vigilancia de la dieta mayor que la de la mujer tratada, que, en cambio, puede llevar una alimentación normal, permitiéndose incluso algún “exceso de fin de semana”.

     

    En la mujer, sobre todo, se trabaja también en el quirófano que el resultado global sea armónico, es decir, que se elimina la grasa de los flancos. Se saca grasa por delante y por detrás,  porque si no se hiciera, el volumen de las caderas se notaría más aún que antes de la operación.

     

    Cómo se pasa el postoperatorio de estas cirugías es una cuestión muy comentada también los foros y páginas especializadas. A quienes se han operado de abdominoplastia, les dolerá más las horas posteriores, puesto que se ha trabajado en estructuras profundas, no sólo a nivel dermis, como sucede en el caso de la liposucción.

     

    Un paciente y otro deberán llevar indistintamente una faja compresiva, por lo que  recomendamos evitar el verano,  para que se libre del calor y las molestias asociadas a la venda. También deberá someterse a las sesiones que se necesiten de drenaje linfántico, indicado para disolver “esas pequeñas bolitas de colágeno” que pueden notarse en la cintura mediana.

     

    Sobre los tiempos de recuperación,  que  nos indican que para hace vida normal habrá que esperar entre dos o tres días en el caso de la liposucción y entre una y dos semanas en el caso de la abdominoplastia. Mientras que el primer supuesto se recomienda caminar, en el segundo, el reposo será necesario para la cicatrización, dado que se ha trabajado en la musculatura distendida.

     

    En cuanto a lo que todos los operados desean, mostrar su nuevo abdomen liso, cuánto más tiempo pase mejor. Seis meses mínimo, un año máximo, y a la playa.

  • Cirugía estética postparto, ¿qué quieres saber?

    Cirugía estética postparto, ¿qué quieres saber?

    El Mommy Makeover es la recuperación postparto quirúrgica y que engloba dos áreas de la anatomía femenina: el pecho y el abdomen. Son muchas las preguntas que recibimos al respecto a través de nuestras redes sociales y las que vosotras mismas nos hacéis en consulta. A las más repetidas da respuesta aquí el doctor Martín Anaya.

     

    1. Si me quiero poner pecho y he decidido ser madre, ¿qué hago primero?, ¿me opero o lo hago después del parto?

    Depende del pecho de la paciente. Si estamos hablando de una mujer con poco pecho, la respuesta es que se lo opere antes si quiere. En este caso, la glándula mamaria es pequeña y se va a consumir, por lo que no se le va a caer el pecho al término del proceso maternal. La prótesis de mama no se cae.

    Si se tiene el pecho grande la recomendación es esperar, porque las mamas tienen a caerse por el peso de la glándula. Entonces hay que realizar una elevación y ponerle prótesis cuando además de haberse caído se ha vaciado.

     

    1. ¿Se solicitan también reducciones de pecho?

    Si, en ese caso es por un problema previo de la mujer, que ya tenía una talla excesiva para su salud y que ella considera no beneficiosa para su estética. Los cambios producidos en el embarazo y la lactancia, con los que se acentúan los problemas de caída suelen animar más a la mujer a pasar por la consulta del cirujano estético.

     

    1. ¿Cuánto tengo que esperar para esta intervención si lo hago ya después de haber sido madre?

    La recomendación es esperar medio año para que la piel retraiga tras los procesos hormonales de embarazo, parto y lactancia, si la hubiere. Además, es fundamental que el útero haya recuperado su tamaño y posición naturales y eso no sucede hasta pasados seis meses. Esta recomendación es importante, sobre todo, para las cirugías de abdomen.

     

    1. ¿Cuál es la diferencia para el doctor me indique una abdominoplastia o una liposucción?

    Sobre todo del número de partos de la madre y de si ha padecido previamente una obesidad abdominal importante. En estos dos casos, los músculos abdominales se distienden y hay que recolocarlos para que vuelvan a su forma original. A esto le llamamos abdominoplastia.Si sólo es grasa o un volumen abdominal moderado, entonces bastará con una liposucción, que es una técnica más sencilla.

      

    1. ¿Puedo advertir al ginecólogo de que tenga cuidado con las cicatrices resultantes del parto?

    Muchas mujeres lo hacen pero luego llega la realidad del parto y el ginecólogo no tiene una prioridad estética, sino que trabaja en ese momento para que el niño y la madre estén bien. Es verdad que no siempre el cuidado que se podría tener y de ahí que en algunas ocasiones la mujer salga de quirófano con unas cicatrices de cesárea grandes y muy mal situadas.

     

    1. ¿Se pueden tratar estas cicatrices?

     Se pueden tratar y disminuir su presencia, pero aún se ha dado con la técnica para hacerlas desparecer definitivamente. Lo más empleado y eficaz es el láser de CO2 en el número de sesiones que el médico prescriba. Cada caso es individualizado. También se pueden emplear el plasma enriquecido con plaquetas o la radiofrecuencia.

     

    1. ¿Y las de la episotomía?

     El láser y la terapia de PRP (las infiltraciones de sangre del propio paciente enriquecida con plaquetas mencionadas arriba) se pueden emplear también para las cicatrices resultantes del parto natural. En algunos casos, se recomienda fisioterapia.

    Algunas pacientes que desean someterse a un rejuvenecimiento de las partes íntimas aprovechan la corrección de la cicatriz, para un engrosamiento de los labios vaginales o para, por ejemplo, eliminar grasa del monte de venus.

     

    1. ¿El mommy makeover es una operación que engloba pecho y abdomen a la vez?

    Algunos cirujanos la realizan en una única intervención. Personalmente no lo hago. Lo trabajo como un proceso de recuperación que lleva sus tiempos y sus intervenciones quirúrgicas. Pongo siempre por delante la seguridad de la paciente y ya se sabe que cuanto más tiempo se pase en quirófano más se incrementa cualquier factor de riesgo asociado. Estamos hablando de operaciones electivas, voluntarias, y, por lo tanto, es innecesario del todo correr ningún riesgo.

     

    1. ¿El grosor de pierna se engloba en este procedimiento?

     No, las piernas pueden aumentar su tamaño durante el embarazo debido a la retención de líquidos y a cambios en el sistema vascular, que, tras el parto desaparecen. Sin embargo, pueden quedar varices post parto que se pueden abordar después. Pero si muslos, rodillas y tobillos siguen gruesos se debe a grasa depositada, a sobrepeso, no al proceso de maternidad.

     

    1. ¿Qué tratamientos que no supongan pasar por el quirófano existen para recuperar la figura en el postparto?

     Las máquinas, la llamada aparatología estética puede ayudar como tratamiento reafirmante contra la retención de líquidos. Lo más efectivo es el drenaje linfántico, que elimina toxinas y líquidos, mediante la manipulación de los puntos anatómicos por los que se drena el agua.

     

     

     

    Por último, para el mantenimiento

  • Corección de las mamas tuberosas con cirugía estética

    Corección de las mamas tuberosas con cirugía estética

    Las mamas tuberosas se denominan así, precisamente, por su forma de tubo. Se trata de una asimetría que se produce en el desarrollo del pecho durante la adolescencia y que, de llegar a un grado máximo, puede constituirse un motivo de complejo femenino y de merma importante de la autoestima.

     

    No nos encontramos ante un problema exclusivo de asimetría mamaria ( tener dos pechos de tamaño y/ o forma diferente), que también lo es, puesto que una mama es diferente a la otra, sino ante un diagnóstico que afecta a otros elementos: a la areola, que aparece con unas proporciones anormales, y a la morfología del propio seno, de forma alargada y, por último, a una dureza en la parte inferior, puesto que, debido al peso, la glándula mamaria se hernia.

     

    Ambos pechos suelen estar bastante separados y el afectado por tuberosidad puede presentar diferentes grados, de mayor a menor.

     

    En el primero notamos que la aerola se destaca algo más en un pecho que en el otro. Puede también encontrarse desviada abajo y hacia adentro. En el segundo ambas areolas miran hacia arriba, mientras que en el tercero es en el que más se aprecia el desarrollo anormal: ambos pechos tienen una base estrecha, forma de tubo y los senos se encuentran atrofiados en la mayoría de los casos.

     

    Afortunadamente la incidencia de cada caso es en orden descendente, de menor a mayor.

     

    Los cirujanos encontramos menos casos de tuberosidad severa, que realmente supone un estigma para las jóvenes, a las que, además, nos vemos en la obligación profesional de recomendarles que esperen a que los senos terminen de desarrollarse para proceder a la intervención quirúrgica. Hemos comentado en repetidas ocasiones que no es hasta los dieciséis años cuando el desarrollo hormonal nos recomienda proceder.

     

    La base de esta intervención quirúrgica es la remodelación de la glándula mamaria, a la que se añaden los tradicionales implantes. De esta manera se consigue rectificar el crecimiento anormal, dar volumen y proyección al pecho. En algunas ocasiones, no es muy habitual, se realiza una mastopexia, una elevación de mamas.

     

    A la operación convencional, que ofrece unos resultados muy satisfactorios, han venido a unirse las modernas aportaciones de la medicina estética. En este caso son los implantes de grasa del propio paciente, extraídos de otras partes de su cuerpo mediante liposucción, los que se emplean para dar volumen en la base.

     

     

    El postoperatorio es el mismo que el de una intervención de aumento de senos, con sus consultas de control. A las dos semanas la paciente puede estar realizando su vida normal en términos absolutos.

     

  • Operación bañador, la puesta a punto masculina para el verano

    Operación bañador, la puesta a punto masculina para el verano

    Los cuerpos masculinos se van a resentir este año en las playas y piscinas tras tantos meses sin gimnasio o de, como mucho, entrenar en casa (que no es lo mismo).

     

    Quien más y quien menos ha perdido masa muscular y ha ganado grasa, flacidez y barriguita. Mientras que la ausencia de tono en los menores de 40 se puede recuperar con un entrenamiento adecuado, continuado y una alimentación específica, más allá de esta edad se van complicando la cosa. No sólo porque el cuerpo tarda más en eliminar la grasa, sino porque –al final nuestra rutina tiene la última palabra– tenemos menos tiempo para hacer esta o esa tabla y para elaborar una lista de la compra de alimentos sanos.

     

    La cirugía estética tiene la última palabra en muchos problemas de contorno corporal masculino, por lo que os dejamos un pequeño resumen de las operaciones indicadas para lucir el bañador.

     

    La primera es la que elimina la grasa del abdomen y de la cintura, el llamado coloquialmente flotador. Hablamos de la liposucción, un procedimiento que consiste en extraer dicha grasa mediante un sistema de cánulas. Es cierto que cuanto más calor peor postoperatorio, en el sentido de que será necesario llevar un venda compresiva durante al menos dos semanas y seguir las pautas de reposo iniciales. La reincorporación a la actividad habitual se produce, según paciente, a los cinco días.

     

    Todavía estás a tiempo para hacerte una liposucción y también una abdominoplastia, que no sólo elimina la grasa sino que trabaja en las estructuras profundas de la zona, para devolver los músculos a su posición inicial. Es decir, acaba con la llamada diástasis abdominal, que es la separación de los músculos rectos del abdomen, que se han dilatado por el incremento de peso. A veces por el incremento, el adelgazamiento y así sucesivamente.

     

    La ginecomastia es una intervención mucho más sencilla y consiste en eliminar la grasa que se ha depositado en el pecho masculino, dándole una apariencia femenina. A la hora de ponernos el bañador este problema estético se hace mucho más evidente y es motivo de complejo, sobre todo, en hombres jóvenes. En algunas ocasiones no sólo se retira la grasa sino también glándula mamaria y tejido sobrante.

     

    El postoperatorio es más llevadero, pero siempre hay que guardar un reposo absoluto las cuarenta y ocho horas posteriores a la intervención. Se deberá guardar reposo en casa los días que el doctor recomiende y asimismo llevar una venda compresiva un mes aproximadamente.

     

    Estas tres intervenciones son, a nivel corporal, el ABC de la estética masculina. Sobre las operaciones que corrigen lo que a ellos no les gusta de su rostro os hablaremos en un próximo post.

  • Los tratamientos para las novias más esperadas, las de este 2021

    Los tratamientos para las novias más esperadas, las de este 2021

    Las hemos echado de menos. Muchas han esperado a ver a sus padres y abuelos seguros, ahora ya vacunados (o casi) para celebrar su gran día. Será este verano o este otoño, pero volverán.  Con el traje que han elegido, con la pareja con la que han soñado, a posar sonrientes para las fotos.

     

    Regresan las novias a alegrar los paisajes urbanos, a provocar sonrisas a las puertas de las iglesias y a sorprender por ese estado natural de gracia y belleza con la que llevan su ramo de flores.

     

    El amor, ya se sabe, hace milagros, pero nunca está de más echarle una mano. Y si hay un gran aliado para ellas en este día es la estética. Por eso, queremos aconsejarles sobre los mejores tratamientos, los que se pueden realizar en los centros especializados, y también sobre los retoques quirúrgicos menos invasivos y más adecuados para su torso nupcial en  la fecha señalada.

     

    No, no vamos a empezar por el rostro, por un sencillo motivo: es la parte de la anatomía que llega en mejor estado a la boda. Todos los días nos miramos en el espejo y le dedicamos tiempo, antes de salir de casa y antes de acostarnos. Invertimos en hidratantes, tónicos, serums y demás productos.

     

    No ocurre lo mismo, sin embargo con EL ESCOTE, un must de belleza de las novias. Para lucir un escote perfecto en la boda bastarán un par de visitas a la clínica, comenzando por la de diagnóstico del estado de la piel de la zona.

     

    Sí o sí, el peeling está recomendado porque la piel necesita una regeneración para poder lucir como nueva. A esta piel exfoliada, sin impurezas puede seguir, según la recomendación del doctor Martín Anaya, un tratamiento de PRP.

     

    El plasma rico en plaquetas es para el cirujano el tratamiento indicado para esta parte del busto, expuesta a los factores externos y donde además la piel es fina y delicada. Los factores de regeneración autólogos, es decir, una sola inyección de plasma de la paciente, con enriquecimiento plaquetario, disminuyen la arruga fina y redensifican, esto es, aportan hidratación y volumen.

     

    Para las MANOS, en cambio, el doctor prefiere la grasa. Los resultados del llamado oro líquido de la estética son inmediatos y muy llamativos, sobre todo, si la novia ha pasado la treintena y ya comienzan a marcarse las venas y a percibirse las múltiples arruguitas en la piel. A partir de los 40, a las venas se suman los tendones, con lo cual es preciso aportar textura y volumen. Mediante la inyección de células grasas, extraídas de otra zona de la anatomía del paciente se rellena y, lo que es más, se consiguen igualar a efectos de envejecimiento en las manos con otras áreas del cuerpo no expuestas al exterior todo el año.

     

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    El injerto graso puede ser la alternativa a un exceso de tratamientos inyectables con vistas al enlace. La técnica es duradera ( hablamos de años)  versátil en cuanto a las áreas a abordar y muy a tener en cuenta si se valora el binomio coste resultado. Por no hablar, claro, de la eliminación del riesgo de pasar por el quirófano.

     

    ¿Qué puede hacer el lipofilling por una novia? En primer lugar,  darle un aspecto rejuvenecido y fresco en todo el rostro. En segundo lugar, aportar firmeza a zonas que sufren la caída por el paso del tiempo. Recomendamos la grasa especialmente para los pómulos y para el contorno de ojos. También, importante, contribuye, a la eliminación de las manchas de la cara.

     

    Para unos labios frescos y jugosos, en cambio, el doctor indica el ácido hialurónico de distintas densidades en distintos puntos de la boca.

     

    Y llegamos a la decisión de si lucir manga larga o manga corta, que no es baladí para muchas novias y que, en muchos casos, se decide según el estado de los BRAZOS. El problema puede ser el acúmulo de grasa que no es fácil de quitar con deporte (y menos este año de restricciones en los gimnasios).

     

    La braquioplastiaes la cirugía estética indicada y no es otra cosa que una liposucción restringida a esta parte de los antebrazos, para retirar esa grasa. Cuando es necesario, el cirujano elimina también la piel excedente.

     

     

    Como complemento, también puede ser útil la radiofrecuencia, un tratamiento en clínica que da firmeza y ayuda a conseguir esos brazos delgados y vigorosos que tanto gustan a las novias y que, además, son tendencia.

     

     

  • REJUVENECE TU BOCA CON ESTOS TRATAMIENTOS

    REJUVENECE TU BOCA CON ESTOS TRATAMIENTOS

    Este abril celebramos como cada año el Día del Beso, efeméride que en el sector de la estética aprovechamos para recordaros la importancia de la boca en la belleza del rostro y en la atracción sexual, dada su condición de  zona erógena.

     

    Hay quien habrá pensando que la necesidad de llevar mascarilla ha disminuido el interés social por esta parte del cuerpo. Pero no es así. Si bien es cierto que los ojos y su contorno han recuperado mucho protagonismo, la boca, sus formas, sus tratamientos, su rejuvenecimiento sigue interesando y mucho. Las redes sociales tienen que ver, gracias a la difusión de imágenes sin mascarilla en entornos seguros y privados.

     

    Comenzando por personas en las que todavía no se aprecian las arrugas de expresión que aparecen sobre el labio superior y que lo que buscan es un poco más de volumen, sensualidad, grosor, la recomendación que hacemos es una técnica nyectable, el ácido hilaurónico. Este producto, un imprescindible de la medicina estética, se infiltra en microinyecciones en distintas zonas del labio y no sólo resalta, sino que hidrata. Es decir, redensifica, de ahí que cuando alguien se ha sometido a este tratamiento se aprecian labios gruesos, pero también sanos, brillantes, como húmedos.

     

    Esta solución con ácido hialurónico viene a durar unos seis meses y después, según cada caso, hay que ir reponiéndolo en otra visita de una sola sesión.

     

    Aunque  en la última década, y siguiendo la estela de famosas, influencers o socialités, se han llevado los labios bastante gruesos e incluso con talla XXL, mi recomendación es seguir los consejos del cirujano o médico estético que se encaminen a la búsqueda de la naturalidad, o, lo que es lo mismo, a un resultado que contribuya a la armonía del rostro.

     

    Con más edad, se va perdiendo el color, para lo que os indico una solución de plasma enriquecido en plaquetas. Es también un tratamiento sencillo, cómodo y que consiste en la infiltración de un concentrado de plaquetas que procede de la propia sangre extraída al paciente.

     

    A medida que pasan los años, y teniendo en cuenta el estado de nuestra piel y nuestra expresividad, se van sumando las arrugas del labio superior, conocidas con el nombre popular de “código de barras”. En esta zona apuesto por la técnica del peeling de tricoloroacético  que se basa en la descamación y posterior regeneración de la piel. Es lo que se conoce como dermoabrasión y que al ser un técnica agresiva precisará de una gasa para tapar la zona durante siete días.

     

    Más allá, siempre en quirófano se puede mejorar todo en un procedimiento global que se conoce como lifting facial, que estira la piel, recoloca las estructuras del rostro y, por lo tanto, elimina las arrugas.

     

    Para la boca, la recomendación quirúrgica es el lip lift, del que he hablado en muchas ocasiones, y que es sencillo y muy efectivo. Consiste en se realizar una incisión escondida en toda la base de la nariz, con el fin de acortar así entre centímetro y centímetro y medio la distancia entre la misma y el labio, sin que apenas se vea la sutura.

     

    En cualquier caso, acude a tu clínica y pregunta al cirujano estético. Siempre te va a ofrecer un consejo profesional, acorde con tu rostro, al margen de gustos y tendencias.

     

    Feliz Día del Beso

  • Lipofilling, la grasa es oro

    Lipofilling, la grasa es oro

    La grasa es oro en cirugía. Habréis escuchado esta expresión alguna vez o la habréis leído en alguna entrevista a algún profesional de la estética. La explicación es sencilla. De un lado, es un material que nos sobra en el cuerpo, del que a menudo queremos deshacernos por sus implicaciones  negativas en la salud y en nuestra estética. Queremos adelgazar y que eliminar esos depósitos del abdomen, los flancos y los muslos, pero, por el otro, esa grasa, tratada por expertos, eliminadas sus impurezas es un relleno dérmico de primera magnitud.

     

    Mi primer contacto con este material autólogo data de mi época en el tratamiento de pacientes quemados, donde pude comprobar, de primera mano, sus efectos regeneradores en los tejidos. Después, en mi labor estética profesional, empleo la grasa que he quitado al paciente y que he enriquecido con factores de crecimiento y células madre, como complemento en algunas cirugías o como tratamiento estético único.

     

    Empezando por este último área, el injerto graso o lipofilling resulta especialmente efectivo en el contorno de ojos, en el labio superior y en las manos. En los tres casos, redensifica, que quiere decir que rellena, aportando volumen, disimulando las arrugas e hidratando el área donde se ha suministrado el producto.

     

    En cuanto al lipofilling como complemento o refinamiento en cirugía estética, se emplea para dar ese último retoque en una zona en la que se puede observar alguna pequeña marca en la piel o una pérdida de volumen en el tejido. Me preguntáis muchas veces por su empleo para el aumento de mamas, pero lo uso únicamente para realizar pequeñas correcciones.

     

    Os explico el motivo. Al pinchar la grasa en el pecho se trabaja en la zona de la glándula mamaria, donde podrían formarse pequeñas calcificaciones que podrían producir sospechas de algún problema oncológico. Para descartar hasta esas sospechas, que un oncólogo avezado sabe distinguir, por supuesto, no uso la grasa en esta zona. Prefiero que el área quede virgen para su facilitar su examen en las revisiones habituales de la mama.

     

    Lo mismo me ocurre en los glúteos, donde hay que inyectar intramuscularmente si se quiere conseguir un volumen considerable. Si se infiltra la grasa en algún pequeño capilar ( esta zona es altamente vascularizada) se puede producir un embolismo graso.
    Sin embargo en el rostro es un tratamiento seguro. Sus efectos no sólo son duraderos, sino palpables nada más salir de la clínica. Compensa, en cuanto a costes, duración y resultados. No requiere ningún cuidado posterior, salvo evitar, como siempre, ponerse al sol las primeras horas tras su aplicación.

     

  • Liposucción y abdominoplastia, mejor en invierno

    Liposucción y abdominoplastia, mejor en invierno

     

    La idea de que el verano es zona muerta para la cirugía estética ha quedado desterrada en la actualidad. Desde hace años se opera, y a un buen ritmo, en julio e incluso en agosto, aunque, en las grandes ciudades, son algunos días de este mes en los que, debido a lo elevado del termómetro, los profesionales aprovechamos para tomarnos unos días de descanso.

     

    En verano, por tener vacaciones, se operan muchas y muchos pacientes de liposucción y abdominoplastia, pero, es verdad, que en la recuperación lo pueden pasar algo peor. Os voy a explicar los motivos.

     

    El calor es el primero, y resulta obvio. Si al salir del quirófano tienes que llevar, durante unos días, una venda compresiva, mejor si te operas en invierno, tanto por tu bienestar, que no vas a notar esas presión calórica en la zona operada, como por la cicatriz, en caso de abdominoplastia. El proceso va mejor lejos del sudor.

     

    El reposo, entre dos y tres días para la liposucción, y dos y tres semanas para la abdominoplastia, mejor también en una estancia en la que no tengas que estar sometido ni a los rigores del aire acondicionado, ni al calor extremo. Si estás en casa, con una calefacción moderada, resulta ideal.

     

    También para los masajes drenantes, que yo aconsejo en aras de un mejor resultado, para que todo, piel, tejidos se coloquen como deben. Por ejemplo, gracias a estos masajes se eliminan pequeñas bolitas de colágeno que quedan a veces al final de la liposucción.

     

    Estas circunstancias, lo sabemos, son muy especiales si hablamos de cirugías no electivas. Mucha gente prefiere mantenerse lejos de las áreas sanitarias por miedo al contagio al #covid19. Sin embargo, la realidad es que hospitales y consultas son muy seguros porque las medidas que son toman son las necesarias, que, en otros entornos ajenos a la salud, no se observan tanto.

     

    Operarse hoy por hoy es seguro. Si, además, tienes la opción del teletrabajo, es un momento óptimo para un postoperatorio reposado, sin prisas y discreto.

     

    En cuanto a plazos, que preguntáis mucho en clínica, por poner una media, en seis meses, justo para el verano, llegáis a la playa con una nueva cintura y el vientre liso.

  • 2020, una nueva prueba superada para la cirugía estética

    2020, una nueva prueba superada para la cirugía estética

    Siempre explico que el sector de la cirugía estética es uno de los  que encuentra en constante actualización, puesto que camina en paralelo a los cambios y demandas sociales. En este 2020 que nunca vamos a olvidar y que ha estado y estará marcado por la pandemia, creo que los profesionales del sector hemos vuelto a demostrar que somos proactivos en el entorno profesional y humano en el que nos toca trabajar.

     

    Nuestra especialidad no forma parte de las cirugías preferentes. Aumentarse el pecho o reducirse el abdomen son cirugías electivas que se llevan a cabo por decisión propia, con el objeto de mejorar nuestro aspecto y nuestra vida. Nuestra actitud bien podría haber sido reactiva, la de esperar a que pasara la tormenta, y no lo ha sido.

     

    Sin citar a los profesionales  de la cirugía plástica, estética y reparadora que han estado ayudando en primera línea de manera voluntaria, hay que decir que hemos avanzado durante estos meses en el intercambio de ideas científicas. Gracias a webinars y reuniones on line hemos  colaborado  para mantener nuestros congresos y actualizaciones académicas.

     

    También, y esto quizá sea lo más importante para el futuro de nuestras clínicas y de nuestra profesión, hemos visto que, a pesar de la grave situación, la gente sigue queriendo verse y sentirse mejor. Los resultados y la promoción de nuestro trabajo les han hecho ver que la cirugía estética no es un gasto frívolo (cuando está al alcance o dentro de la capacidad adquisitiva de cada uno), sino que es una herramienta para mejorar: para eliminar complejos, para potenciar nuestra autoestima, para ayudarnos con nuestras inseguridades. Muchas personas han aprovechado el teletrabajo para operarse y recuperarse en casa de forma óptima y activa. Otros han empleado el dinero ahorrado para las vacaciones no realizadas en esa operación deseada.

     

    2021 será un año de transición. Algunos congresos como el de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, SECPRE, ya ha sido cancelado en su versión presencial y se llevará a cabo por la vía digital. Se seguirán demandando las grandes operaciones como el aumento de pecho, la liposucción, la blefaroplastia.

     

    Todo si el virus, el enemigo número uno que se ha llevado a tantos seres humanos, nos lo permite. Encaramos con esperanza el próximo año, eso sí, sin olvidarnos nunca de los que nos han dejado y sufren la enfermedad. Tampoco, por supuesto, sin daros las gracias a todos, pacientes, amigos y lectores del blog.