Autor: Moisés Martín Anaya

  • Otoplastia, la corrección de las orejas, una intervención con demanda en la infancia

    Otoplastia, la corrección de las orejas, una intervención con demanda en la infancia

     

    La otoplastia es la cirugía de corrección de las orejas, bien porque se encuentran muy despegadas de la cabeza, bien porque presentan un tamaño más grande del habitual. También puede darse el caso de que sean asimétricas, o que tiendan a caer.

    La intervención se ocupa también de problemas estéticos de los pabellones auriculares derivados de accidentes u otro tipo de lesiones.

    Nos encontramos ante de una de las cirugías estéticas que se practican en la infancia por motivos psicológicos, ya que el niño puede sentirse muy acomplejado si tiene lo que se conoce popularmente como “orejas de soplillo”. Es necesario que sea el propio menor quien esté decidido y solicite la visita al cirujano plástico. Nunca debe ser decisión exclusiva de sus padres, ya que los cambios físicos en la infancia y adolescencia son muy importantes para el desarrollo de la autoestima.

    Dependiendo del criterio médico y del grado de maduración y también de la necesidad emocional del menor se suele practicar la operación a partir de los 7 años.

    La otoplastia es una cirugía sencilla que modifica estructuralmente la oreja mediante la remodelación del cartílago, el tejido que le da forma. Las cicatriz queda oculta en la parte posterior de la oreja y es imperceptible. Esta es la técnica más empleada, aunque en la actualidad se realizan otras que combinan diversas incisiones.

    Cuando el paciente es menor se lleva a cabo bajo anestesia general, mientras que en adultos la sedación es local. En principio, si no hay ninguna complicación, esta cirugía no requiere hospitalización. El paciente permanece en quirófano entre dos y tres horas.

    Los cuidados postoperatorios incluyen un vendaje en la cabeza, que será posteriormente sustituido por una cinta de menor tamaño. La hinchazón es habitual. A veces puede producirse un hematoma.

     

     

  • ¿Cómo se quita la flacidez en los brazos? Todo sobre la braquioplastia

    ¿Cómo se quita la flacidez en los brazos? Todo sobre la braquioplastia

    Llega el buen tiempo y enseguida comenzamos a hablar sobre las piernas y los tratamientos más adecuados para lucirlas al fresco. Pero, ¿qué pasa con los brazos? ¿No deberíamos, si queremos mejorar el conjunto corporal, enfocarnos en ellos? Sí, podéis estar pensando que para eso está el gimnasio, pero, lamentablemente, el ejercicio de fuerza no sirve o no funciona como nos gustaría a partir de cierta edad y cuando, debido al acúmulo graso, aparece la flacidez.

    Ese término popular, que nunca nos ha terminado de gustar,  alas de murciélago define este problema. Si eres de las personas que se encuentra en el caso arriba mencionado, la cirugía estética recomendada es la braquioplastia. Desde Clínicas Moisés Martín Anaya te hablamos de ella.

     

    Braquioplastia, la cirugía estética contra la flacidez de los brazos

     

    También conocida como lipectomía braquial, consiste en la reducción de piel y grasa excedente de la zona de los tríceps. Se basa en la técnica de la liposucción, la aspiración de la grasa acumulada mediante cánulas de distinto grosor. Cuando a la aspiración de la grasa hay que sumar la retirada de piel que cuelga, hablamos entonces de dermolipectomía.

    El bíceps braquial es una zona que puede y suele sufrir continuados aumentos y pérdidas de peso, por lo que no es extraño que con el paso del tiempo y si no se realiza el ejercicio necesario presenten caída y flacidez, y ofrezcan un  aspecto fofo y envejecido.

    Alas de murciélago es el término con el que se conoce a los brazos gruesos,  flácidos y sin marcaje muscular. Este problema estético surge también por problemas de elasticidad de la piel (falta de colágeno y elastina), obesidad, a causa de los embarazos, debido a una nutrición escasa en proteínas y rica en azúcares, y, por supuesto, por el proceso normal de cambio al que el tiempo somete a nuestro organismo.

    Pacientes habituales de este procedimiento son quienes se han sometido a una cirugía de reducción de peso, a una cirugía bariátrica. Al reducir el tamaño de su estómago hacen lo propio en poco tiempo  con su volumen corporal, pero se ven con un exceso de piel que no les ayuda a disfrutar de su cambio físico y estético.

    La braquioplastia es la técnica quirúrgica que devuelve a los brazos su firmeza, para que aporten un aspecto joven y atlético al conjunto corporal. Se realiza en quirófano y normalmente con anestesia general, según cada caso y la decisión del cirujano plástico al mando de la intervención.

     

    Tipos de braquioplastia

     

    El área a tratar se extiende desde la axila al codo y, según el estado de flacidez de cada paciente, la braquioplastia puede realizarse de distintas maneras.

    Braquioplastia con incisión axilar

    La piel flácida se encuentra sólo bajo la axila y, además, no existe un problema de grasa. Aquí se podrá tratar el problema con pequeñas incisiones bajo la axila y sin dejar marcas ni cicatrices.

    Braquioplastia con cicatriz en la cara interna de los brazos 

    Se lleva a cabo cuando así lo precisa la cantidad de piel que “cuelga” del brazo. La cicatriz resultante queda en una zona muy visible por lo que será difícil de esconder y puede que precise de tratamientos médico-estéticos como el láser para ir borrando su huella.

    Liposucción sencilla

    Si  procede, porque el estado de la piel es firme, se aspirará en quirófano sólo la grasa, tal como se hace en una liposucción.

    Braquioplastia extendida

    La cicatriz se extiende hasta el torax y busca la eliminación de la grasa y la piel del costado axilar. Se emplea en los antes citados pacientes obesos que se han sometido a una cirugía de reducción de estómago.

     

    Postoperatorio de la braquioplastia

     

    La cirugía estética de brazos dura entre dos y cinco horas, requiere ingreso hospitalario de un día y un postoperatorio que incluye vendas compresivas en la zona.

    El reposo inicial será relativo, aunque deberá evitarse la exposición solar y el ejercicio durante las cuatro primeras semanas. En este tiempo, el tratamiento más recomendado para un adecuado resultado final es el drenaje linfático.

    Es muy importante seguir todas las indicaciones pautadas por el cirujano y su equipo médico y evitar los cambios bruscos de peso, así como buscar una tabla de ejercicios específicos para tonificar la zona, si se quiere mantener el resultado de la intervención quirúrgica. La braquioplastia no obstante, ofrece una solución de larga duración.

     

     

     

  • Escote, piernas y cintura, la puesta a punto estética para la primavera

    Escote, piernas y cintura, la puesta a punto estética para la primavera

    Lo primero: una aclaración. Cuando hablamos de primavera lo hacemos acudiendo al calendario y deteniéndonos en la fecha que nos marca. Dice este organizador de tiempo que la primavera da comienzo el 19 de marzo. Pero claro, una cosa es lo que marca el almanaque y otra lo que nos dicen los termómetros.

    Si hacemos caso a las temperaturas, ahora estaríamos en invierno, mientras que a comienzos del mes pasado podría decirse que nos visitaba el verano. Insistimos: sigamos la tradición ( sin mirar al cielo) y pongámonos manos a la obra con los tratamientos recomendados para esta estación, la de las flores y la pérdida de ropa.

    Nos ocupamos primero del escote, que lucen novias en mayo y la mayoría de mujeres a partir de abril. Nuestra recomendación para esta zona tiene que ver con la puesta a punto de la piel de esta parte de la anatomía y que  debe iniciarse con la exfoliación. Aunque no tanto como el rostro y las manos, la piel del escote se ve castigada por los agentes externos. Un tratamiento de peeling específico para el área removerá la piel muerta y eliminará impurezas, como pequeñas manchas, rojeces y granitos. Después, si se quiere rejuvenecer la zona, el Plasma Rico en Plaquetas es una terapia que se ocupa de ello, pero no sólo externamente, sino también por dentro. Al tratarse de sangre centrifugada y enriquecida con plaquetas, pone a las células a trabajar para producir colágeno.

    Las vitaminas y, si fuese necesario, el ácido hialurónico,  se pueden combinar aquí o administrar de forma independiente en mujeres más jóvenes.

    Las piernas también se pueden rejuvenecer. A la extracción de grasa en los muslos y tobillos mediante liposucción se puede sumar el injerto graso en las rodillas,  con el fin de redensificar la zona, que va apareciendo arrugada y huesuda con el paso del tiempo. Por supuesto, en clínica se pueden mantener e incluso mejorar algunos aspectos del resultado con tratamientos de medicina estética. Cuando llega el calor más intenso, el drenaje linfático es un buen procedimiento para envitar el acúmulo de líquidos, no sólo antiestético, sino  también a veces peligroso para la salud.

    Y no por último en la relación, menos importante, sino todo lo contrario. La dichosa cintura perdida de la que nos acordamos más llegadas estas fechas. Nunca hemos recomendado los tratamientos exprés para perder peso. Easy come, easy go, dicen los anglosajones y no podemos estar más de acuerdo. Perder mucho en poco tiempo suele suponer recuperarlo, cuando no con ganancia añadida.

    La cirugía que saca cintura al eliminar la grasa depositada en los flancos es la liposucción y es el método más efectivo y duradero. Por supuesto, requiere pasar por el quirófano, someterse a un preoperatorio y a los cuidados postoperatorios pertinentes, pero la liposucción es una de las  cirugías que más satisfacción aporta a nuestros pacientes. Sobre todo si los sacrificios realizados –deporte y dieta– no han ofrecido los resultados deseados, creando frustración y malestar.

    Al contrario, la liposucción es una cirugía motivadora en tanto en cuanto supone para muchos, una vez felices de la imagen que el espejo les devuelve, el inicio de una vida sana. Anima a cuidarse y también a lucir el resultado.

  • Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    La cirugía estética interesa. Cómo especialización médica, como noticia relacionada con la vida de los famosos y, sobre todo, cómo contenido sobre la manera de transformar la apariencia física. Noticias, reportajes y artículos sobre el aumento de pecho, la liposucción o el lifting facial llegan al gran público, que no siempre posee toda la información. Así, no es infrecuente que muchas personas se acerquen a las clínicas de cirugía estética sólo con un deseo, el de ese cambio de aspecto tan deseado, tan esperado.

    Se sientan frente al especialista y solicitan reducir el tamaño de su frente, aumentar el de sus labios o quitarse, si es posible para siempre, el volumen que le sobra alrededor de la cintura. La mayoría son mujeres, en un porcentaje del 70% al 30%, y cada vez más jóvenes. Estas últimas atraídas en ocasiones por la preponderancia que la imagen personal ha cobrado en redes sociales.

    Comentan en foros, preguntan sobre los resultados que han obtenido otras personas, se fijan en las valoraciones de ciertas plataformas y, al final, se deciden por acudir a este u otro especialista.

     

    Sentarse en un sillón no es lo mismo que tumbarse en un quirófano

     

    Lo primero que tiene que saber es la diferencia entre los procedimientos estéticos que se realizan en la clínica y lo que requiere una operación. Aunque esta distinción pueda parecer superada, todavía no lo está y es muy importante que se sepa que no es lo mismo pincharse ácido hialurónico en un centro en una sesión que no llega a la media hora, que operarse para reducir los signos de la edad en el rostro.

    Tratamientos de medicina estética y de cirugía estética no coinciden en las necesidades según la edad del paciente, pero, sobre todo, nada tienen que ver con los procedimientos, tiempo y desembolso económico.

    El aumento, la reducción de pecho o de abdomen son cirugías que requieren un análisis físico y un estudio preoperatorio, pasar por el quirófano bajo anestesia

    (que será general o no según la envergadura de los procedimientos) y, por supuesto, un postoperatorio en el que hay que seguir las pautas indicadas.

     

    Igual que la ropa; no a todos les sienta bien lo mismo

     

    Lo que también suele pasarse por alto es que no hay un cuerpo igual que otro y, por lo tanto, cada resultado debe ser personalizado. Así, de nada vale fijarse en la nariz de esta o aquella actriz o en los glúteos de un modelo. Se podría decir que la cirugía estética es como la ropa, no a todo el mundo le queda igual la misma prenda.

     

    ¿Por qué nos operamos?

     

    Antes de pasar por el quirófano es importante saber por qué se quiere el cambio. Lo deben conocer tanto quien lo solicita como el especialista. Se habla mucho de dismorfofobia corporal, el trastorno mental que padece quien tiene una imagen distorsionada de su propio cuerpo. Sin llegar a ese límite, tras la decisión de cambiar de aspecto se esconde la de cambiar de vida. Llegados a este punto, un buen especialista, debe charlar con el paciente sobre esos motivos y, si lo considera necesario, enviarle a tratamiento psicológico o, simplemente, pedirle que reconsidere su actitud.

     

     Una especialidad única

     

    Entrando ya en el quirófano, asociaciones profesionales y cirujanos plásticos, estéticos y reparadores no se cansan de repetir que, por ejemplo, ponerse una talla de pecho es someterse a una operación y que, aunque los protocolos, como sucede en todas las especialidades, están para minimizar los riesgos, éstos existen.

    Mucho más si quien quiere hacerse una cirugía no se ha informado sobre las credenciales, resultados y experiencia del profesional. También podría parecer improbable, pero, a la vista de algunas lamentables y recientes historias que se han dado a conocer, hay quien todavía no sabe quela Cirugía Plástica Estética y Reparadora sólo puede ser practicada por profesionales con el mismo título.

     

    Necesidad personal sí, modas no

     

    Y, por último, el cambio quirúrgico de aspecto físico no puede ni debe relacionarse con modas, tendencias e influencias de famosos y personajes públicos en red, porque no siempre son necesarias las cirugías que se solicitan. Pasar por el quirófano debe responder a necesidades personales y deseos genuinos de cambio. Sólo así se puede garantizar el éxito para el profesional y la satisfacción del paciente.

     

     

     

     

  • Soluciones express para rejuvenecer la boca (rellenar no es hinchar)

    Soluciones express para rejuvenecer la boca (rellenar no es hinchar)

    Rejuvecer la boca, labios y contorno, es una necesidad o un deseo de la mujer madura. Empezamos el post haciendo hincapié en este punto y debido al aumento de publicaciones en redes sociales que utilizan videos e imágenes de técnicas de medicina estética como reclamo para las chicas jóvenes. Desde nuestra clínica, a este grupo de edad le recomendamos hidratación y protección contra el frío. Si se quiere, también perfilado y coloreado. Todo más natural a menor edad.

    En cambio, con los años  se requieren más cuidados en esta zona del rostro. Comenzando por el propio labio, que va perdiendo grosor en consonancia con la disminución orgánica del colágeno. El remedio  más eficaz y generalizado  es una simple infiltración de ácido hialurónico. Este producto viene compitiendo con el botox por el liderazgo en  la demanda de infiltraciones estéticas, pero no tienen nada que ver. El botox rellena y paraliza la expresión asociada a las arrugas. El ácido hialurónico redensifica e hidrata, es más natural y se puede utilizar en más áreas del rostro.

    Es el  producto más seguro que hay, puesto que tiene su propio antídoto por si se produjera algún tipo de alergia –la hialuroridasa– y ofrece una gran versatilidad. Presenta distintas densidades y, según las mismas, y el diseño realizado por el profesional estético, se va infiltrando el producto en esta o aquella zona del labio.

    Muy importante en este punto es señalar que relleno de labios no es sinónimo de morritos de selfie, ni de exageración. Muy al contrario, para los profesionales se trata de que la boca recupere la juventud perdida, pero no de hincharla. Carnosidad y sensualidad sí, labios enormes no.

    Si, además se ha perdido el color, lo que sucede también con el paso de los años, el microneedling, la técnica de microinyecciones con agujas puede ayudar al regreso de ese rojo juventud, amor y pasión cuando el producto empleado en las infiltraciones sea el plasma rico en plaquetas. No es que esta sustancia autóloga aporte colágeno, es que induce al organismo a producirla.

    Lo que  menos gusta pasados los cuarenta es la aparición de las arrugas del labio superior de la boca, que son marcas de expresión y que en algunas mujeres están muy definidas. Si a esto se suma la aparición de vello o el incremento del mismo por el declive hormonal  esta zona es una de las que peor lleva el paso del tiempo.

    Entre las soluciones para las arrugas del labio que no precisen someterse a una operación de cirugía estética  tenemos varias, pero, eso sí,. nada de botox aquí, porque es un área en la que se sitúa el centro de la expresividad. Cómo es lógico, no se puede paralizar la parte superior de la boca, así que la recomendación son las técnicas que “borran arrugas: la demoabrasión, el láser y el peeling de triclooracético.

    Dermoabrasión con punta de diamante

    La dermoabrasión es una exfoliación mecánica de la piel y el instrumento es una punta de diamante que va limando o lijando, por decirlo de alguna manera, la capa superior de la dermis y llevándose con ella las impurezas. Después del tratamiento, la piel queda con una coloración rosácea y hay que tapar la zona del sol y también aplicarse una pomada antibiótica para evitar infecciones,siguiendo las instrucciones del médico estético.

    LáserC02, la herramienta más usada contra las arrugas peribucales

    EL láser CO2 también está en el podio de las soluciones estéticas. De resultados más que demostrados, la aplicación de calor va eliminando, primero, las impurezas y problemas estéticos de la parte más superficial de la piel, para pasar después a trabajar más profundamente para inducir a la producción de colágeno. Al igual que sucede con la dermoabrasión, habrá que mantener el área tratada a salvo de la luz y otros factores externos.

    Peeling de tricloroacético, rápido y eficaz

    Y llegamos por último al peeling de tricloroacético, en el que se aplica una sustancia corrosiva, que consigue unos resultados inesperados y para algunos profesionales, mejor que las arriba citadas. El peeling puede ser superficial, de profundidad media o media profunda, según las necesidades de cada paciente. También varía la cantidad de producto a administrar. La sesión es breve, no más de quince minutos y está más indicado para pieles claras.

  • La radiofrecuencia, un clásico de la medicina estética, en apoyo de la cirugía

    La radiofrecuencia, un clásico de la medicina estética, en apoyo de la cirugía

    Lo profesionales de la cirugía plástica estética no nos cansamos de repetirlo: una cosa es pasar por el quirófano para someterse a una intervención con la intención de mejorar el aspecto de alguna parte del cuerpo, y la otra es someterse a algún tratamiento en los establecimientos especializados. Médicos y cirujanos del sector compartimos el objetivo de embellecer y rejuvenecer a las personas, pero mediante distintos procedimientos.  Mientras  que una inyección de bótox contra las arrugas del rostro se puede administrar en una sesión de veinte minutos (o menos) en una clínica, operaciones como la liposucción o el aumento de pecho requieren cuidados previos y posteriores.

    Sin embargo, no son pocas las veces que el bisturí se complementa de algún tratamiento de medicina estética. Es el caso de la radiofrecuencia monopolar capacitiva reactiva. Esta tecnología INDIBA se emplea para preparar a quienes se van a someter, por ejemplo,  a las intervenciones arriba mencionadas, a un lifting facial o una abdominoplastia, por poner algunos ejemplos. También para ayudarles a conseguir el mejor resultado en el menor tiempo posible de recuperación.

    En ambos casos lo logra actuando directamente sobre la zona indicada mediante la aplicación corrientes eléctricas. Como su nombre indica, y frente a la radiofrecuencia  bipolar, emplea un cabezal único mediante el que focalizar la acción en la piel y los tejidos.

    Si nos situamos en el periodo previo al quirófano, el tratamiento ayuda a iniciar y activar los mecanismos de reparación antes ya de que se produzcan las incisiones del abordaje quirúrgico. ¿Cómo? Mejorando la textura y la elasticidad de la dermis y los tejidos a través del estímulo de los fibroblastos, queratinocitos y osteoblastos, las células implicadas.

    Si nos encontramos ante una piel firme, con buena elasticidad y capacidad de retracción, no serán necesarias las sesiones preoperatorias. En caso de que el cirujano considere lo contrario, el procedimiento se suele llevar a cabo en tres citas, con una semana de intervalo y, muy importante,  entre siete y quince días antes de la intervención.

    Tres suelen ser también las citas postoperatorias. En éstas su acción más destacable es su contribución a un proceso óptimo de cicatrización, evitando que crezcan tanto a lo ancho como a lo largo, es decir, que engrosen y se estiren formando lo que se llama una cicatriz queloide. Será aquí también el profesional estético quien determinará cuanto tiempo hay que esperar tras salir del quirófano para recurrir a la radiofrecuencia monopolar.

    Otro punto importante es que esta técnica  reduce el dolor y mejora la calidad de vida de los pacientes, ya que disminuyen la inflamación controlada postquirófano. Hablamos aquí de la incidencia del edema o hematoma y de su severidad

  • El Black Friday en estética, a debate

    El Black Friday en estética, a debate

    En esta semana, la del importado Black Friday con el que, con la excusa del ahorro, se crean necesidades de consumo previas a la Navidad, se reabre como cada año el debate.

    Algunos profesionales  venimos mostrando  nuestro desacuerdo con las ofertas de dos por uno, los descuentos y los reclamos publicitarios quizá excesivos cuando de medicina se trata. Otros, en cambio, tratan de atraer a personas a sus centros por primera vez o de mantener la fidelidad de sus clientes.

    En ambos casos, si se trata de un centro privado, existe el derecho de  cada gestor de  llevar a cabo la política comercial que considere mejor para su clínica, teniendo en cuenta quienes son los que la visitan. Otro tema es cuando esos reclamos se realizan desde negocios, en el más estricto sentido de la palabra, donde  los profesionales no tienen la cualificación necesaria y en los que se ignoran los protocolos médicos a seguir. Donde, en definitiva, se ejerce el intrusismo o se realiza mala praxis.

    La cirugía estética, al tratarse de un acto médico quirúrgico, quizá podría ser tratada aparte, puesto que no está exenta de riesgos como cualquier operación que se realiza en quirófano. Además, no siempre hablamos de intervenciones que se solicitan por motivos frívolos. (por otro lado ¿quién puede etiquetar las razones de alguien para querer cambiar de físico?). Muchas personas lo hacen con el deseo de mejorar, sea cual sea su motivación íntima, absolutamente respetable. Otras para poner fin a un complejo que les persigue y que les impide desarrollarse personal y socialmente como les gustaría.

    En este caso, más allá de estas cuestiones, es importante por la salud del paciente y por el éxito de los resultados que los medios, los profesionales y los procedimientos sean los adecuados. Entonces, si rebajamos los precios de una rinoplastia, una operación estética de nariz, ¿de dónde sale el ahorro? Es posible que en algún punto de la cadena exista algo que no tenga la calidad que debería, y en salud, eso no se puede permitir porque hay vidas en juego.

    Otro asunto es la medicina estética, cada día más popular, accesible y más demandada, debido a que ofrece buenos resultados, no tan duraderos, para problemas, sobre todo, de envejecimiento facial. Hablamos de un peeling, unas sesiones de radiofrecuencia facial, tratamientos de mesoterapia, por ejemplo. En este ámbito parece más viable ofrecer una promoción, un descuento, una rebaja, reduciendo algunos márgenes, sin que afecte a la calidad del resultado y a la salud del cliente.

    Por lo demás, al final, el paciente, también cliente, tiene la última palabra y no sólo elige por el precio. Por supuesto, los resultados son lo primero, pero también el estilo del negocio, el trato personal, muchos factores cuentan y entre ellos, por supuesto, la línea comercial.

     

  • Abordando la flacidez facial en la mujer madura

    Abordando la flacidez facial en la mujer madura

    En belleza podríamos decir que el tiempo pesa, porque los tejidos tienden a caer con el paso de los años, sí o sí, en mayor o menor medida, según el estilo de vida y la genética de cada persona. La mujer madura es la gran perjudicada por la flacidez, que se debe a que el tejido conectivo deja de cumplir con éxito su función; unir los órganos y los tejidos del cuerpo.

    En el tejido conjuntivo se encuentra otro elemento muy mencionado en belleza: los fibroblastos, unas células que sintetizan el colágeno y la elastina. Y así es cómo llegamos a los verdaderos reyes de la firmeza. El colágeno se ocupa de la densidad y la fuerza de la piel, mientras que la flexibilidad llega de la mano de la elastina. Con el paso del tiempo vamos dejando de producir ambas sustancias, a la vez que la vascularización para reparar los tejidos va perdiendo su eficacia. Al mismo tiempo se debilitan los ligamentos que sujetan los tejidos blandos del rostro, los huesos van perdiendo densidad y se van encogiendo, mientras disminuye la grasa facial.

    ¿Y cómo tratar la flacidez del rostro? Te lo contamos.

    Estos aspectos nos hacen perder volumen en el rostro y presentar un aspecto algo fofo y descolgado en algunas zonas. Las más perjudicadas por esta gravedad son el mentón, donde cae el tejido, pudiendo llegar a producir, si además hay grasa depositada, la forma de la papada masculina.

    Los párpados, sobre todo el superior, también sufren la gravedad y ofrecen un aspecto de mirada cansada, algo triste. Los pómulos, en tercer lugar, pierden definición, presentando la cara sin volúmenes, como plana.

    Por supuesto, estamos definiendo una cara en la que el tiempo ha obrado a su antojo, sin que se hayan tomado soluciones para disimular el famoso descolgamiento. Como dicen de las brujas, «haberlas haylas», pero hay que ponerse manos a la obra pronto, puesto que, por ejemplo, si quisiéramos hacernos un lifting facial  en quirófano quizá a partir de los 65 no nos sirva de gran ayuda, puesto que a esa edad la capacidad de retracción de la piel es muy poca.

    Así pues, vamos a tomar medidas a los 30 antes que a los 40. A los 20 nos bastará con una buena alimentación y una buena higiene facial. Las jóvenes no necesitan rellenos ni retoques, siempre que no se encuentren ante un complejo que suponga una merma para su autoestima y que les impida hacer su vida con normalidad.

    Situándonos pues en los treintaytantos, vamos proponeros distintas soluciones, empezando por los tratamientos en clínica, es decir, para los que no necesitas entrar en el quirófano.

    La recomendación número uno es el injerto graso facial, con el que, mediante una inyección de tu propia grasa, extraída, por ejemplo, de tu abdomen y luego centrifugada, vas a recuperar volumen, firmeza y, por lo tanto, juventud. El efecto se logra gracias a la alta concentración de células madre que tiene el preparado.

    Este tratamiento es ideal para los pómulos, ya que se marcan, se destacan, ofreciendo el tan de moda efecto contouring.

    La inyección de grasa autóloga es, sin duda, el mejor relleno facial para luchar contra la caída. También se emplea el ácido hilaurónico, esto es,  la infiltración de diferentes densidades del producto para voluminizar y ofrecer un aspecto elástico.

    La duración del efecto lifting del injerto graso es de un año, la del ácido hialurónico de unos seis meses, lo mismo aproximadamente que la de los hilos tensores, una solución menos demandada y que consiste en introducir en la dermis hilos de polidioxanona con un doble objetivo: sujetar el tejido y fomentar la producción de colágeno.

    Así pues, y aunque resulta inevitable, la flacidez se puede prevenir. Pero, sobre todo, tratar. La fórmula ideal con resultados duraderos y naturales es el lifting cérvico facial, del que os hablaremos otro día.

     

  • Peeling postverano , una cita ineludible con tu clínica estética

    Peeling postverano , una cita ineludible con tu clínica estética

    Llega un mes de septiembre cargado de citas estéticas saludables. La pérdida de peso y el regreso a la actividad deportiva ( si la abandonaste) son dos cuestiones que se tienen en mente al finalizar agosto y que a quien más y a quien menos le dan algo de pereza por aquello de decir adiós a los hábitos veraniegos. Sí, eso de tumbarnos al sol y de tomar aperitivos y cocktails y, bueno, para qué vamos a empezar el nuevo curso con nostalgia.

     

    Ahora toca cuidarse y la piel no podía ser menos, porque la hemos expuesto al sol más horas de lo recomendado y lo debido. Nos encanta presumir de bronceado y éste se puede prolongar si mantenemos las pautas de hidratación de estos meses. Pero no olvidemos que la piel necesita regenerarse y renovarse y eso tiene un nombre: peeling facial.

     

    El peeling limpia, exfolia e hidrata. Es un tratamiento sencillo que se realiza en clínica y que consta de tres fases, según las acciones que acabamos de describir.

     

    Limpieza en profundidad

     

    Antes de aplicar cualquier sustancia es necesario retirar los restos de suciedad y maquillaje. Cada profesional utiliza los productos que considera más adecuados, aunque lo más recomendable es que en esta fase, ya se utilice limpiadora y/o tónico, sean neutros para evitar alergias y reacciones atópicas. El agua a emplear debe ser desionizada.

     

    El peeling propiamente dicho

     

    Se aplica un producto que varía dependiendo del tipo de piel o de las características específicas de cada marca. Una vez que se han retirado las sustancias grasas en la primera fase, se busca ahora la exfoliación mediante ácido glicólico, salicílico, láctico o tricoloroacético, entre otros. El tiempo de exposición varía entre cinco y quince minutos.

     

     

    Limpieza final e hidratación

     

    Una vez retirado el producto químico empleado, se procede a una hidratación ya más profunda puesto que la piel está limpia y permite que la sustancias penetren hasta la dermis. Se usan hidratantes, mascarillas y, finalmente, un protector solar.

    Al finalizar el proceso puede producirse una pequeña descamación, casi imperceptible, en la epidermis, ya que ha estado expuesta a un proceso químico. Por este motivo, se recomienda el uso imprescindible del fotoprotector al salir de la clínica y en los días siguientes al tratamiento.

    El peeling químico puede ser de una sesión o de varias.

     

     

    El peeling químico para la cara suele recomendarse cada seis meses y, además de un tratamiento muy efectivo, es una experiencia relajante y personalizada para cada paciente. La estancia en el centro médico no suele durar más allá de los 40 minutos o una hora y la recomendación general es no tomar el sol después.

     

    Las hidratantes a aplicar posteriormente irán siempre en la línea de cómo te haya encontrado el médico estético la piel. En algunos casos, el peeling químico podría ser de varias sesiones