Etiqueta: botox

  • ¿Aguja o bisturí?  Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    ¿Aguja o bisturí? Aclarando diferencias entre cirugía estética y medicina estética

    La práctica de la cirugía estética está rodeada de muchas creencias erróneas o de falsos mitos. Con la democratización del acceso a las consultas de los profesionales han aumentado las noticias, los post en redes, y, en definitiva, se ha incrementado en intensidad la conversación social en torno a ella. Se publica mucho y se lee mucho, también se opina sobre las operaciones que se realizan y, sobre todo, cuando quien se tumba en el quirófano es una persona pública.

     

    En este post nos gustaría aclarar un tema que no termina de estar claro y que confunde a much@s pacientes. Se vienen empleando indistintamente los términos medicina estética y cirugía estética. Sí, ya sabemos que se ha publicado mucho sobre esta cuestión y sobre las diferencias entre una y otra práctica médica, pero, sin embargo, nos parece necesario insistir ya que sigue existiendo confusión al respecto, sobre todo entre los pacientes más jóvenes.

     

    Lo que diferencia a una y a otra es sencilla: no es lo mismo estar sentado en un sillón de una clínica estética, que tumbado en un quirófano. Es decir, la medicina estética comprende una serie de procedimientos que se realizan en las clínicas de estética, mientras que la cirugía estética se lleva a cabo en un quirófano, normalmente bajo anestesia local o general y requiere de unas pruebas  preparatorias y unos cuidados postoperatorios.

     

    En el primer ámbito, en el de los tratamientos realizados en clínica se diferencian entre los inyectables, la maquinaria y el láser. Los primeros son los más conocidos: el botox, el ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas y el injerto graso. Varía la sustancia, varían las técnicas de obtención del producto, pero todos ellos son inyecciones que tienen como objetivo rejuvenecer, ya sea el rostro o las manos, por ejemplo. Estas inyecciones se administran en los centros y no suelen requerir ningún cuidado previo o posterior, salvo las indicaciones habituales relativas a la exposición al sol de la zona a tratar.

     

    Las máquinas son dispositivos que emplean distinta energía con un propósito drenante, reafirmante. Cuidan de la firmeza del contorno corporal, aunque algunas también trabajan la cara y la pérdida de firmeza. La radiofrecuencia y la cavitación son algunas de las más nombradas, aunque luego varíe el nombre comercial. Existen también dispositivos que combinan diferentes técnicas en un único aparato.

     

    Y luego, está el láser, que empleamos, sobre todo, para eliminar manchas de la piel, producto de cambios fisiológicos como el embarazo, del exceso de sol y/o del envejecimiento de la piel.

     

    La cirugía, tal como su propio nombre indica, es un procedimiento quirúrgico, con todo lo que ello conlleva. Las reinas de la estética entran en este ámbito: la liposucción, las cirugías de la mama (elevación, reducción o aumento) y otras como la otoplastia, la blefaroplastia, etc.

     

    La medicina estética puede ser un complemento de la cirugía, un refinamiento del resultado obtenido en las intervenciones. Por ejemplo, el lifting facial que se hace en una operación puede ser mejorado con algunas infiltraciones de ácido hialurónico. Estiramos con el bisturí, hidratamos con la inyección.

     

    Pero, por último, la gran diferencia entre aguja y bisturí son los resultados. Las infiltraciones suelen tener un plazo de reposición de entre seis meses y un año, dependiendo de la técnica, mientras los resultados del quirófano pueden ser definitivos, como en caso de las cirugías de contorno corporal.  Que lo sean depende, como solemos insistir, del estilo de vida de los pacientes.

  • Rejuvenecimiento facial, la clave puede estar en la mirada

    Rejuvenecimiento facial, la clave puede estar en la mirada

    Aparece o reaparece una estrella del cine, una socialité o simplemente, una famosa o famoso de toda la vida con un aspecto rejuvenecido y todos se preguntan si ha pasado por el quirófano. Comentan las revistas especializadas y los medios en general qué se ha hecho y qué se ha dejado de hacer. Unos y otros suelen centrar sus dudas en si este actor o aquella modelo se ha hecho un lifting facial en toda regla, con anestesia general y postoperatorio incluidos, o sí solo se ha realizado unos pequeños retoques con botox u otros productos inyectables.

    La última celebritie en ocupar el centro de este debate ha sido Michelle Pfeiffer, con motivo de la presentación de su último trabajo en Maléfica y coincidiendo con su 61 cumpleaños. Pero si alguien ha sido observada, casi escrutada, criticada y halagada por un cambio de imagen, esa ha sido Renée Zellweger. Su cambio de look en 2014 sigue dando que hablar.

    Cinco años después parece haber un consenso entre los expertos en belleza: lo más probable es que nuestra querida Bridget Jones se sometiera a una operación del contorno de ojos para darles una forma más oblicua. Por lo demás, algo de botox, que, al paralizar las arrugas de expresión, ofrece a la vista una piel más tersa y joven.

    Sí, detrás de todo el escándalo mediático podría estar una “modesta” cirugía estética: la blefaroplastia. Esta intervención, que aborda los problemas del contorno de ojos, es una gran herramienta del arsenal quirúrgico para la belleza, ya que se trata de una intervención sencilla, cómoda para el paciente y que ofrece unos resultado eficaces y duraderos a largo plazo.

    En muchas ocasiones el paciente acude con un deseo de cambio en el rostro, explicando que se siente envejecido, que nota que “le han caído los años encima” y busca una solución que no está donde se espera. A veces no es un lifting lo que se necesita, no se trata de “ estirarse” o de borrar arrugas, sino de eliminar una mirada triste que envejece.

    Tener una mirada y triste y cansada no sólo le ocurre a la gente más allá de los 40 años. Puede pasarle a un joven que haya heredado la tendencia a tener bolsas en los ojos. También influyen de manera importante los hábitos alimenticios y el estilo de vida, sobre todo lo referente al consumo de alcohol y a la falta de descanso.

    Las bolsas en los ojos son el factor más relevante a abordar para corregir una mirada envejecida. Además de los motivos recién citados, el paso del tiempo es el causante de que los depósitos grasos que, de manera natural, se encuentran los párpados (tres en el inferior y dos en el superior) se desplacen hacia delante haciéndose visibles . Se podría decir que salen a la luz.

    Junto con la eliminación de la grasa, en el párpado superior, la cirugía se basa en líneas generales en “ la eliminación del exceso de piel de una porción de músculo orbicular”.

    En cuanto al párpado inferior, la técnica ha evolucionado,  ya ni siquiera se hace incisión por fuera. No se elimina toda la grasa porque el ojo tiene que mantener su naturalidad. Asimismo, se realizan injertos de grasa autóloga en la parte superior de la mejilla para elevarla y acortar el párpado inferior. Este abordaje ofrece un resultado muy rejuvenecedor, que se complementa con la retirada de los excesos de piel,  la elevación de la caída de la ceja y el tratamiento de las arrugas del contorno, si procede.

    Si hablamos de intervenciones que compensen en el sentido de poco riesgo quirúrgico y resultados a largo plazo, la blefaroplastia ocupa, en conclusión, uno de los primeros puestos del ranking. Dura entre 40 y 50 minutos, se realiza en quirófano bajo anestesia local y sedación, en régimen ambulatorio.

    Los primeros cuidados consisten en un reposo de 24 horas y aplicación de frío local. Lo peor, el impacto que suele suponer mirarse al espejo, por la aparición de morados y la hinchazón, pero existe un maquillaje profesional a disposición del paciente para disimularlo, junto con el uso de gafas de sol.

    Los resultados definitivos se apreciarán al año y podrían tener que revisarse pasados otros quince.

    La blefaroplastia es la tercera operación más demandada en nuestro país y la quinta en Estados Unidos, según los informes de las asociaciones de cirujanos plásticos SECPRE y ASAPS.

  • Los seis secretos de la belleza del rostro

    Los seis secretos de la belleza del rostro

    No hay una edad límite en cirugía estética, hay una salud límite. Con el aumento de la esperanza de vida, pero sobre todo de la calidad, someterse a una intervención para mejorar estéticamente depende de cómo se encuentre cada persona, de si tiene alguna enfermedad o diagnóstico que le dificulte para pasar por el quirófano.En el caso del lifting facial, la intervención que se ocupa de rejuvenecer el rostro, dependerá de cada individuo, pero se suele recomendar a partir de los 35-40 años, cuando se comienzan a hacer visibles los efectos de la gravedad, el envejecimiento de la piel y la pérdida de volumen.

    Estos son los tres factores principales que se trabajan en esta intervención, una de las más largas, con una duración de entre tres y cuatro horas, con anestesia general o local con sedación, y que consiste en recolocar las estructuras faciales a nivel profundo, es decir, trabajando la musculatura de la cara.

    La operación no sólo estira, tal como se piensa, también aborda la pérdida de volúmenes, algo más necesario todavía tras alisar los tejidos. El objetivo es mantener el perfil facial sin cambiar la expresión.

    ¿Cómo se realiza el abordaje en el quirófano? Gracias a complementos como el botox o el ácido hialurónico, se ha podido suprimir el llamado lifting frontal, que ya no se practica. Para trabajar la frente se realizaba una incisión en el cuero cabelludo. Hoy en día este proceso se ha sustituido por las inyecciones de botox, que paralizan la musculatura, eliminando las arrugas de expresión.

    Sí se realizan otras incisiones, pegadas y escondidas tras los pliegues de las orejas para trabajar el tercio inferior y otra en la zona de barbilla, bajo el mentón para operar la parte del cuello. No es necesario cortarse el cabello para realizar las incisiones.

     

    artur-tumasjan-qLzWvcQq-V8-unsplash

    Los aspectos que corrige un lifting facial son los que envejecen la expresión :

    Caída y laxitud de las mejillas: La intervención busca reparar este aspecto, resaltando el pómulo. Un injerto de grasa propia del paciente como complemento, ofrece un resultado fresco y juvenil. La caída de la mejilla se soluciona mediante la colocación endoscópica de suturas que tensan la musculatura y la grasa del tercio medio facial.

     

    Surco nasogeniano marcado: marca de expresión que parte del final de la nariz y que desciende en oblicuo hasta el final de la boca. Un aspecto importante del procedimiento se basa en tensar esta zona.

     

    Líneas de marioneta: son la prolongación de las anteriores. Van desde el final de la boca a la barbilla. En el lifting se elimina la flacidez de estas comisuras.

     

    Arrugas periorales: aparecen encima del labio superior. Al tensarse el área desaparecen estas marcas.

     

    Bandas de platisma: pliegues verticales del cuello hasta el comienzo del escote. Se eliminan las bandas al recortar el músculo sobrante y caído, relajándolo mediante incisiones y definiendo el ángulo del cuello.

     

    Laxitud de la piel cervical

    Se trabaja una vez eliminada la papada, mediante la extracción de la grasa .

    Estos cuatro aspectos se tratan en el lifting cérvico facial de manera tridimensional, es decir desde la parte profunda de los músculos faciales. Después, la piel se aplica sobre su sitio sin tensión.Sólo así se consiguen resultados más duraderos y naturales. Esta es la clave. Si se pierde la expresión, si se nota en exceso, no se ha obtenido el mejor resultado.

    A veces existe una “sobreoperación” -operarse cuando no se necesita -o un “sobretratamiento”, aplicarse botox u otras substancias sobre un rostro operado que ya no lo precisa. En este sentido hay que escuchar y dejarse llevar por el profesional de la cirugía estética.

    Los tratamientos en clínica, el citado botox, el ácido hialurónico, el plasma enriquecido o la grasa autológa no son sustitutivos del lifting a partir de cierta edad y si el rostro está muy ajado. Forman parte de un arsenal preventivo para mantener una buena imagen que permite evitar,  el trauma quirúrgico, gastar menos dinero y lucir un buen resultado.Ahora bien, estos tratamientos tienen unas pautas de aplicación y su abuso arroja esos rostros inexpresivos, algo inflados y exagerados que a veces vemos en las pantallas y que no son representativos de un buen resultado ni en cirugía ni en medicina estética.

     

  • Daddy do over, ellos también se retocan en la madurez

    Daddy do over, ellos también se retocan en la madurez

    Desde el año 2000 hasta la actualidad , la demanda la cirugía estética en el varón se ha incrementado un 29% en Estados Unidos según un informe de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos y Estéticos. Si bien es cierto que el uso del bisturí está en América más generalizado no lo es menos que las tendencias que nos llegan del otro lado del Atlántico acaban imponiéndose en Europa y en España.

    Aunque no podemos comparar las cifras _ si los datos de ASAPS hablan de 1.3 millones de intervenciones sólo en hombres_ , el último estudio de la española SECPRE reduce la cifra , incluyendo mujeres, a 398350, si hemos de admitir que la estética masculina va tomando relevancia en nuestra sociedad.

    Máxime si tenemos en cuenta que mientras que en Norteamérica ellos acaparan el 13% de las cirugías totales, en nuestro país, la proporción entre ellos y ellas, en lo que respecta a pasar por el quirófano para mejorar la apariencia física es de un 83´4, frente a un 16,6%.

     El hombre español se opera, pues, más que el norteamericano, pero prácticamente se opera de lo mismo. Las intervenciones más solicitadas son la ginecomastia, la reducción del pecho masculino, la rinoplastia, la blefaroplastia ( párpados y bolsas de los ojos) y como novedad, el implante de pelo. Los transplantes capilares que gozan de gran popularidad en España no han conseguido, sin embargo, desbancar a la otoplastia, la intervención de retoque de las orejas.

     El “daddy do over”, complemento masculino al “mommy makeover” . Ellos también desean una puesta a punto llegada la madurez. Para volver a los 30 le piden al cirujano reducir el llamado “flotador”, la barriguita, la papada y las bolsas en los ojos. Por supuesto, en el daddy do over no puede faltar el injerto capilar.

    La liposucción y la abdominoplastia son las operaciones indicadas para acabar con la grasa del abdomen, dependiendo de las características de cada paciente. La primera extrae la grasa y la segunda se ocupa también de la piel excedente, siendo mucho más completa. Es necesario indicar que  el varón responde a la liposucción peor que la mujer. Mientras que si tras la operación se vuelve a recuperar peso, en ellas se reparte de forma homogénea, en ellos la grasa vuelve a la cintura y el vientre.

    La papada no es cuestión de edad y apenas de cuidado de personal y dieta. Es un problema relacionado con la herencia genética y así, con 30 años ya hay personas con una distribución de la grasa muy marcada en la zona cervical. Ocurre lo mismo en otras áreas del cuerpo como los tobillos o la cara externa de los muslos.

    Si hablamos de género, la diferencia estriba, explica el cirujano, en la diferente densidad de los cartílagos masculinos, la presencia de más vello en la zona submentoniana y las distintas características de la piel del hombre.

    La solución realmente efectiva para eliminarla pasa por el quirófano, dentro de una línea, de mayor a menor exigencia, según necesidades y deseos del paciente. Una solución intermedia es la liposucción de la grasa del cuello y, si estamos realizando a la par una operación de mentón, una retracción del tejido excedente. Se trata de darle más profundidad a la zona del cuello y más proyección a la barbilla.

    Las bolsas en los ojos, por otro lado, son producto de  la retención de líquidos, que puede estar asociada a excesos como la falta de sueño y/o la ingesta de alcohol, o ser crónica y necesitar de un cuidado constante . En este caso, el líquido se deposita en las cuencas de los ojos, puesto que la piel de esta zona es muy laxa. Una dieta baja en sal y ejercicio moderado deberán unirse a la aplicación de frío en las partes inflamadas.Si lo que se nos ha depositado en esta parte inferior de los ojos es grasa, que no líquido, será preciso recurrir a la blefaroplastia.

    Cuando somos jóvenes, la piel es dura y elástica y sujeta la grasa que rodea al globo ocular. Con el paso de los años, la flacidez hace mella y la grasa comienza a dejarse notar hasta producir un bulto en las cuencas de los ojos y en los párpados. Mediante la blefaroplastia se puede extraer sin complicación alguna esta grasa La intervención se realiza con anestesia local y dura unos treinta y cinco, minutos. El postoperatorio es sencillo y nos “pondremos al día” en una semana y media.

    En España son más los hombres divorciados quienes acuden a las clínicas de estética en busca de una renovación. Lo hacen de manera discreta y con las ideas muy claras acerca de lo que quieren. Mientras que las mujeres se van retocando poco a poco con procedimientos médico estéticos ( botox, ácido hialurónico, láser,) ellos van directos al quirófano. Quieren soluciones y cambios rápidos, sobre todo si, separados o divorciados, han comenzado una nueva relación sentimental y su nueva pareja es más joven que ellos.

    Por supuesto, los profesionales liberales y los ejecutivos se encuentran entre los pacientes de cirugía estética, dada la importancia que la imagen está cobrando en el entorno laboral.

    Imagen de portada Unsplash.com

     

  • El cóctel de belleza para un escote perfecto

    El cóctel de belleza para un escote perfecto

    El escote es la zona del cuerpo que toma una mayor relevancia con la llegada del calor. No sólo el bikini, sino también la ropa veraniega nos permite exhibirlo más y , por lo tanto, llama nuestra atención sobre los cuidados necesarios para ponerlo a punto.

    La piel del escote es muy fina, muy frágil, por lo que, en primer lugar, y antes de pasar a las recomendaciones, os aconsejo que extreméis las precauciones en cuanto a la protección solar. No sólo es necesario tener en cuenta el factor de protección y las horas de exposición, sino también la composición de las cremas, esto es, que sus componentes no sean muy agresivos.

    La exfoliación antes de cualquier tratamiento también es fundamental. Después, la medicina estética es la herramienta más indicada para conseguir resultados inmediatos y, en concreto, el plasma rico en plaquetas. Se trata de una inyección o varias inyecciones, dependiendo del número de sesiones que se precisen, de un concentrado obtenido del plasma, un componente de la sangre del propio paciente.

    El procedimiento es muy sencillo. En primer lugar se extrae al paciente el plasma, que en su interior contiene los llamados factores de crecimiento, proteínas que regeneran y reparan los tejidos. El material obtenido se centrifuga después para obtener la parte más enriquecida con plaquetas.

    La inyección de este material está considerada una de las herramientas con mejores resultados en la lucha contra el envejecimiento. El motivo es que, al contrario que otros procedimientos estéticos, no aporta colágeno, ni ácido hialurónico, sino que “pone a las células a trabajar para producirlo”.

    El plasma rico en plaquetas se puede combinar con otros elementos para conseguir un escote perfecto. Las vitaminas y el ácido hialurónico son los elegidos en este caso.

    El ácido hilaurónico, que sigue la estela del botox como elemento imprescindible en el arsenal de la medicina estética, es la herramienta ideal para aportar la hidratación necesaria en esta piel tan delicada. El dato curioso que suele resaltarse de esta biomolécula que contiene nuestra piel es su capacidad para absorber mil veces su peso en agua. Más hidratación es igual a más voluminización y mayor definición.

     Las vitaminas son el tercer pilar para lucir un escote impecable. La mesoterapia, inflitración para revitalizar la piel apagada y fotoenvejecida, puede llegar a contener hasta doce vitaminas, minerales y aminoácidos para regenerar la dermis

    Imagen Freepik

  • Tratamientos para la piel según tu edad

     

    Cuidar_la_piel_segun_la_edad_joya_life_3

     El secreto de una piel bonita está en tres cuidados básicos y válidos para cualquier edad y tipo de piel. Estos cuidados son: la limpieza, la hidratación y la protección solar. A medida que nuestra piel madura tendremos que combinarlos con otros cuidados para mantenerla lo mejor posible de acuerdo a la etapa vital en la que nos encontremos.

    De los 20 a los 30

    A esta edad la piel no necesita muchos productos. Lo que sí es bueno es tener una rutina diaria. Por las noches es importantísimo desmaquillarse , así como aplicar un tónico para refrescar la piel y usar una crema hidratante para reponer el agua perdida debido a las agresiones externas (sol, frio, cambios de temperatura). También es recomendable usar un jabón que no sea demasiado agresivo para lavar el rostro una vez al día.

    Es muy importante realizar una exfoliación semanal. De ese modo eliminaremos las células muertas y mejoraremos la penetración de las cremas. Si se trata de una piel muy sensible es aconsejable prolongar un poco más el tiempo entre exfoliaciones.

    La protección solar no puede faltar a ninguna edad y en ningún momento del día: es la mejor manera de evitar todos los daños que el sol causa sobre nuestra piel. Debemos acostumbrarnos a aplicar una pantalla después de nuestra crema hidratante y antes de salir de casa, incluso los días nublados. Al cabo de los años nuestra piel nos lo agradecerá.

    Es el momento de realizarnos limpiezas profesionales y algún tratamiento de hidratación facial esporádico para recuperar la piel después de épocas del año en la que sufre mas como en invierno y verano.

    De los 30 a los 40

    Lo que le ocurre a nuestra piel a partir de los 30 es que se empiezan a manifestar los primeros signos del envejecimiento: manchitas, pérdida de elasticidad, menos luminosidad, se ve algo más deshidratada e, incluso, la coloración ya no se ve tan uniforme. A esta edad es muy importante nutrir la piel en profundidad para devolverle el colágeno que ha perdido, puesto que es el componente que hace que la piel se vea más elástica.

    A esta edad la hidratación debe comenzar a ir acompañada de cremas con tratamiento o serums, para ayudar a reparar los daños que provocan los radicales libres en las células, además de aumentar las defensas contra la polución. Las mejores hidratantes para esta piel son las que contienen vitaminas como la E y la C que son antioxidantes y disminuyen las líneas de expresión. Es aconsejable utilizar una crema blanqueadora con vitamina C, o la que se adapte mejor se adapte a las necesidades de la piel.

    Algunas manchitas comienzan a aparecer tímidamente a partir de los treinta años, pero si no les ponemos freno se harán notar cada vez más. Es fundamental utilizar todos los días un protector solar con índice alto .Sus filtros aislarán nuestra piel protegiéndola así de los rayos solares principales causantes del envejecimiento.

    Es la edad en la que solemos a utilizar los tratamientos de láser para eliminar esas manchas solares, rellenos con ácido hialuronico para esas arrugas de expresión y la aparatología profesional, que aplicada en manos expertas hará que podamos incluso retrasar la necesidad de realizar intervenciones quirúrgicas. Los peelings químicos también ayudaran que nuestra piel se vea más joven y tersa y además, ayudaran a la formación de colágeno.

    Unknown

     

    De los 40 a los 50

    Si hemos seguido las pautas hasta este momento, nuestra piel lucirá luminosa y llena de juventud, pero en ocasiones no es suficiente, ya que la genética también juega un papel importante en el paso del tiempo.De los 55 en adelante los cambios hormonales y la falta de hidratación harán que la piel tenga un aspecto cansado.

    En esta edad es fundamental intensificar los cuidados en la piel, tanto en tu casa, como los tratamientos profesionales que quieras hacerte. Cada vez más estudios demuestran que la cosmética actual puede ayudar a reparar una piel afectada por la edad, solo se hace necesario que estos cuidados sean constantes.Posiblemente necesitemos realizarnos tratamientos de rellenos faciales como los injertos de grasa autóloga, el ácido hialuronico, la toxina botulínica y tratamientos de cabina con aparatología que combata la flacidez y las arrugas personalizados. Es el momento de plantearnos una posible cirugía como el lifting o la blefaroplastia.

    A cualquier edad recuerda tomar agua, no abusar del sol, ni de medicamentos que agredan la piel, tener una dieta sana y descansar el mayor tiempo posible, pues dormir le da a tu piel la reparación que necesita.

    Afortunadamente hoy en día tenemos cantidad de opciones de cosmética, tratamientos médicos y quirúrgicos que nos ayudan a combatir el paso del tiempo en nuestra piel.

    Texto: Clínica del Dr Moisés Martín Anaya

    Imágenes : google

  • Botox…en la moderación está el éxito.

    En el rejuvenecimiento facial es, quizás, donde se plasma con mayor intensidad la tendencia de ser menos agresivo, más conservador, con cambios más sutiles, y donde estas ayudas hacen que se retrase cada vez más la necesidad de un lifting facial.

    El botox,  el hialurónico, las microcorrientes galvánicas,  el rejuvenecimiento por laser……hacen que las pacientes se apunten a estos pequeños cambios que les hacen sentirse a gusto consigo mismas sin plantearse la necesidad imperiosa de pasar por el quirófano para hacerse un lifting, sustituyéndolo por  estos tratamientos,  complementados  con pequeñas cirugías como la eliminación de las bolsas de los ojos o la recuperación de los volumenes faciales mediante lipofillig de grasa propia o inyecciones de hialurónico..

    El uso del botox para disimular las arrugas faciales se popularizó en EEUU en 2002, cuando fué aprobado para su uso estético. En España siguió el mismo camino, pero su uso indiscriminado en  centros de belleza, peluquerías o gimnasios, con el riesgo que suponía el no ser administrado por un especialista médico,  obligó  al Ministerio de Sanidad a prohibirlo, y tras un periodo de reflexión, se autorizó de nuevo en el 2004,  pero con una normativa más estricta, permitiendo su expedición sólo en farmacias hospitalarias a los médicos con la titulación correspondiente.

    Desde entonces se ha convertido en la estrella de los tratamientos estéticos. En el último año, y a pesar de la crisis, su utilizaciópn en España ha aumentado en más de un 25%. ¿Quién no lo conoce? Quien no viva en este mundo. Forma parte de nuestra vida. Cada vez tiene más público y más fiel. Quien prueba repite. Botox, botox, y más botox…En EEUU se crearon hace unos años las botox party.  Tomamos un café y nos ponemos botox, ese «elixir de la juventud». Pero detrás del uso viene muy seguido  el abuso. Queremos más, y más, y su efecto es fantástico para disimular arrugas, pero si te pasas… obtendrás caras inmóviles,inexpresivas… en definitiva, irreconocibles. Hace unas semanas Nicole Kidman se atrevió a reconocerlo públicamente: «He abusado mucho del botox…»

    Esta cultura americana del botox nosotros no la hemos sufrido. Los latinos damos una importancia capital a la expresión facial. Gesticulamos mucho, y no queremos perder esa capacidad de comunicación por nada. Eso nos ha llevado desde el principio a ser mucho más discretos en el uso del botox, .. y los americanos ahora vuelven su mirada a nuestra manera de utilizarlo. La cantidad a inyectar es menor, mejoras, pero mantienes toda tu expresividad. Nosotros no hemos sufrido el abuso, pero sí de otros problemas de igual o mayor calado.

    Primero,  de su administración por personas poco o nada cualificadas. Como ocurre ante la mayoría de las ofertas de tratamientos estéticos, abunda sobremanera la inexperiencia y la improvisación. No deje su rostro en manos de principiantes y asegúrese de la profesionalidad y el reconocimiento del centro donde vaya a ser tratado.

    Segundo, de la utilización de «productos no autorizados», como el botox coreano, que lo compran por internet a muy bajo precio, pero que tiene un efecto mucho menor y puede provocar alergias. Desconfíe de los tratamientos estéticos excesivamente baratos.

    Póngase en manos de un profesional. Sólo los dermatólogos, cirujanos plásticos, oftalmólogos,  neurólogos  o médicos estéticos que se dediquen a su administración conocen la  dosis exacta y su lugar de aplicación para obtener un resultado natural sin efectos indeseables. El tratamiento se aplica en diez minutos, y sus efectos duran, según cada paciente, unos seis meses. Que no tenga usted que estar contando los días que le faltan para que desaparezcan…