Categoría: Tendencias

  • Escote, piernas y cintura, la puesta a punto estética para la primavera

    Escote, piernas y cintura, la puesta a punto estética para la primavera

    Lo primero: una aclaración. Cuando hablamos de primavera lo hacemos acudiendo al calendario y deteniéndonos en la fecha que nos marca. Dice este organizador de tiempo que la primavera da comienzo el 19 de marzo. Pero claro, una cosa es lo que marca el almanaque y otra lo que nos dicen los termómetros.

    Si hacemos caso a las temperaturas, ahora estaríamos en invierno, mientras que a comienzos del mes pasado podría decirse que nos visitaba el verano. Insistimos: sigamos la tradición ( sin mirar al cielo) y pongámonos manos a la obra con los tratamientos recomendados para esta estación, la de las flores y la pérdida de ropa.

    Nos ocupamos primero del escote, que lucen novias en mayo y la mayoría de mujeres a partir de abril. Nuestra recomendación para esta zona tiene que ver con la puesta a punto de la piel de esta parte de la anatomía y que  debe iniciarse con la exfoliación. Aunque no tanto como el rostro y las manos, la piel del escote se ve castigada por los agentes externos. Un tratamiento de peeling específico para el área removerá la piel muerta y eliminará impurezas, como pequeñas manchas, rojeces y granitos. Después, si se quiere rejuvenecer la zona, el Plasma Rico en Plaquetas es una terapia que se ocupa de ello, pero no sólo externamente, sino también por dentro. Al tratarse de sangre centrifugada y enriquecida con plaquetas, pone a las células a trabajar para producir colágeno.

    Las vitaminas y, si fuese necesario, el ácido hialurónico,  se pueden combinar aquí o administrar de forma independiente en mujeres más jóvenes.

    Las piernas también se pueden rejuvenecer. A la extracción de grasa en los muslos y tobillos mediante liposucción se puede sumar el injerto graso en las rodillas,  con el fin de redensificar la zona, que va apareciendo arrugada y huesuda con el paso del tiempo. Por supuesto, en clínica se pueden mantener e incluso mejorar algunos aspectos del resultado con tratamientos de medicina estética. Cuando llega el calor más intenso, el drenaje linfático es un buen procedimiento para envitar el acúmulo de líquidos, no sólo antiestético, sino  también a veces peligroso para la salud.

    Y no por último en la relación, menos importante, sino todo lo contrario. La dichosa cintura perdida de la que nos acordamos más llegadas estas fechas. Nunca hemos recomendado los tratamientos exprés para perder peso. Easy come, easy go, dicen los anglosajones y no podemos estar más de acuerdo. Perder mucho en poco tiempo suele suponer recuperarlo, cuando no con ganancia añadida.

    La cirugía que saca cintura al eliminar la grasa depositada en los flancos es la liposucción y es el método más efectivo y duradero. Por supuesto, requiere pasar por el quirófano, someterse a un preoperatorio y a los cuidados postoperatorios pertinentes, pero la liposucción es una de las  cirugías que más satisfacción aporta a nuestros pacientes. Sobre todo si los sacrificios realizados –deporte y dieta– no han ofrecido los resultados deseados, creando frustración y malestar.

    Al contrario, la liposucción es una cirugía motivadora en tanto en cuanto supone para muchos, una vez felices de la imagen que el espejo les devuelve, el inicio de una vida sana. Anima a cuidarse y también a lucir el resultado.

  • Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    La cirugía estética interesa. Cómo especialización médica, como noticia relacionada con la vida de los famosos y, sobre todo, cómo contenido sobre la manera de transformar la apariencia física. Noticias, reportajes y artículos sobre el aumento de pecho, la liposucción o el lifting facial llegan al gran público, que no siempre posee toda la información. Así, no es infrecuente que muchas personas se acerquen a las clínicas de cirugía estética sólo con un deseo, el de ese cambio de aspecto tan deseado, tan esperado.

    Se sientan frente al especialista y solicitan reducir el tamaño de su frente, aumentar el de sus labios o quitarse, si es posible para siempre, el volumen que le sobra alrededor de la cintura. La mayoría son mujeres, en un porcentaje del 70% al 30%, y cada vez más jóvenes. Estas últimas atraídas en ocasiones por la preponderancia que la imagen personal ha cobrado en redes sociales.

    Comentan en foros, preguntan sobre los resultados que han obtenido otras personas, se fijan en las valoraciones de ciertas plataformas y, al final, se deciden por acudir a este u otro especialista.

     

    Sentarse en un sillón no es lo mismo que tumbarse en un quirófano

     

    Lo primero que tiene que saber es la diferencia entre los procedimientos estéticos que se realizan en la clínica y lo que requiere una operación. Aunque esta distinción pueda parecer superada, todavía no lo está y es muy importante que se sepa que no es lo mismo pincharse ácido hialurónico en un centro en una sesión que no llega a la media hora, que operarse para reducir los signos de la edad en el rostro.

    Tratamientos de medicina estética y de cirugía estética no coinciden en las necesidades según la edad del paciente, pero, sobre todo, nada tienen que ver con los procedimientos, tiempo y desembolso económico.

    El aumento, la reducción de pecho o de abdomen son cirugías que requieren un análisis físico y un estudio preoperatorio, pasar por el quirófano bajo anestesia

    (que será general o no según la envergadura de los procedimientos) y, por supuesto, un postoperatorio en el que hay que seguir las pautas indicadas.

     

    Igual que la ropa; no a todos les sienta bien lo mismo

     

    Lo que también suele pasarse por alto es que no hay un cuerpo igual que otro y, por lo tanto, cada resultado debe ser personalizado. Así, de nada vale fijarse en la nariz de esta o aquella actriz o en los glúteos de un modelo. Se podría decir que la cirugía estética es como la ropa, no a todo el mundo le queda igual la misma prenda.

     

    ¿Por qué nos operamos?

     

    Antes de pasar por el quirófano es importante saber por qué se quiere el cambio. Lo deben conocer tanto quien lo solicita como el especialista. Se habla mucho de dismorfofobia corporal, el trastorno mental que padece quien tiene una imagen distorsionada de su propio cuerpo. Sin llegar a ese límite, tras la decisión de cambiar de aspecto se esconde la de cambiar de vida. Llegados a este punto, un buen especialista, debe charlar con el paciente sobre esos motivos y, si lo considera necesario, enviarle a tratamiento psicológico o, simplemente, pedirle que reconsidere su actitud.

     

     Una especialidad única

     

    Entrando ya en el quirófano, asociaciones profesionales y cirujanos plásticos, estéticos y reparadores no se cansan de repetir que, por ejemplo, ponerse una talla de pecho es someterse a una operación y que, aunque los protocolos, como sucede en todas las especialidades, están para minimizar los riesgos, éstos existen.

    Mucho más si quien quiere hacerse una cirugía no se ha informado sobre las credenciales, resultados y experiencia del profesional. También podría parecer improbable, pero, a la vista de algunas lamentables y recientes historias que se han dado a conocer, hay quien todavía no sabe quela Cirugía Plástica Estética y Reparadora sólo puede ser practicada por profesionales con el mismo título.

     

    Necesidad personal sí, modas no

     

    Y, por último, el cambio quirúrgico de aspecto físico no puede ni debe relacionarse con modas, tendencias e influencias de famosos y personajes públicos en red, porque no siempre son necesarias las cirugías que se solicitan. Pasar por el quirófano debe responder a necesidades personales y deseos genuinos de cambio. Sólo así se puede garantizar el éxito para el profesional y la satisfacción del paciente.

     

     

     

     

  • El Black Friday en estética, a debate

    El Black Friday en estética, a debate

    En esta semana, la del importado Black Friday con el que, con la excusa del ahorro, se crean necesidades de consumo previas a la Navidad, se reabre como cada año el debate.

    Algunos profesionales  venimos mostrando  nuestro desacuerdo con las ofertas de dos por uno, los descuentos y los reclamos publicitarios quizá excesivos cuando de medicina se trata. Otros, en cambio, tratan de atraer a personas a sus centros por primera vez o de mantener la fidelidad de sus clientes.

    En ambos casos, si se trata de un centro privado, existe el derecho de  cada gestor de  llevar a cabo la política comercial que considere mejor para su clínica, teniendo en cuenta quienes son los que la visitan. Otro tema es cuando esos reclamos se realizan desde negocios, en el más estricto sentido de la palabra, donde  los profesionales no tienen la cualificación necesaria y en los que se ignoran los protocolos médicos a seguir. Donde, en definitiva, se ejerce el intrusismo o se realiza mala praxis.

    La cirugía estética, al tratarse de un acto médico quirúrgico, quizá podría ser tratada aparte, puesto que no está exenta de riesgos como cualquier operación que se realiza en quirófano. Además, no siempre hablamos de intervenciones que se solicitan por motivos frívolos. (por otro lado ¿quién puede etiquetar las razones de alguien para querer cambiar de físico?). Muchas personas lo hacen con el deseo de mejorar, sea cual sea su motivación íntima, absolutamente respetable. Otras para poner fin a un complejo que les persigue y que les impide desarrollarse personal y socialmente como les gustaría.

    En este caso, más allá de estas cuestiones, es importante por la salud del paciente y por el éxito de los resultados que los medios, los profesionales y los procedimientos sean los adecuados. Entonces, si rebajamos los precios de una rinoplastia, una operación estética de nariz, ¿de dónde sale el ahorro? Es posible que en algún punto de la cadena exista algo que no tenga la calidad que debería, y en salud, eso no se puede permitir porque hay vidas en juego.

    Otro asunto es la medicina estética, cada día más popular, accesible y más demandada, debido a que ofrece buenos resultados, no tan duraderos, para problemas, sobre todo, de envejecimiento facial. Hablamos de un peeling, unas sesiones de radiofrecuencia facial, tratamientos de mesoterapia, por ejemplo. En este ámbito parece más viable ofrecer una promoción, un descuento, una rebaja, reduciendo algunos márgenes, sin que afecte a la calidad del resultado y a la salud del cliente.

    Por lo demás, al final, el paciente, también cliente, tiene la última palabra y no sólo elige por el precio. Por supuesto, los resultados son lo primero, pero también el estilo del negocio, el trato personal, muchos factores cuentan y entre ellos, por supuesto, la línea comercial.

     

  • Estar bella a los 50

    Estar bella a los 50

    El wellaging, el saber envejecer bien, se ha convertido en una tendencia que, cada día, tiene más partidarios entre personas de ambos sexos. No obstante, es la mujer quien sigue teniendo más interés por los temas relativos a su apariencia y la cincuentena no es una excepción.

     

    Nos situamos en una edad en la que ellas atraviesan un proceso de cambio hormonal, que no sólo se manifiesta en la pérdida de capacidad reproductivo y en síntomas conocidos como los sofocos o los cambios de humor.

     

    La menopausia va más allá, es un gran cambio orgánico y psicológico para la mujer, que, además, ve cambiar su apariencia física rápidamente.  La pérdida de colágeno y elastina que se vienen sucediendo desde los primeros 40 se acelera en los 50 y la flacidez va tomando protagonismo junto a la pérdida de masa muscular. Sucede en el cuerpo, y también en el rostro, y es este último aspecto en el que queremos detenernos para aconsejaros sobre tratamientos y cirugías.

     

    Los 50 años se manifiestan en la cara con la pérdida del óvalo facial más que con las arrugas en la mayoría de los casos. Se descuelgan los tejidos y, por supuesto, la piel pierde textura, brillo y elasticidad.

    Cuando estas consecuencias del envejecimiento son pronunciadas recomendamos el lifting cérvico facial, y añadimos “cérvico” porque el cuello es una parte fundamental del aspecto, en la medida en que se marcan mucho en él las arrugas y la caída.

     

    El lifting cérvico facial no tiene nada que ver con los tratamientos de bótox (para paralizar las arrugas) ni de ácido hialurónico. Es una operación, como os venimos contando en nuestras redes sociales, que recoloca los tejidos a nivel profundo. Si os fijáis bien decimos recolocar y no estirar, ya que este término se viene usando negativamente para referirse a intervenciones en las que el resultado es poco natural.

     
    Naturalidad es la palabra y es el objetivo de la cirugía estética, máxime si hablamos del rostro, nuestra carta de presentación. Los rellenos dérmicos son también una buena herramienta para rejuvenecer, pero, cuidado, bien pautados, sin excesos y sin el sobretratamiento que lleva a que algunos rostros se hinchen y pierdan la expresión. En el quirófano los empleamos para dar el retoque final.

     

    De estos rellenos, conocidos como fillers, nos inclinamos por los que autoregeneran, esto es, los que basan en las células madre. El PRP, el plasma rico en plaquetas se infiltra y ofrece muy buenos resultados, por ejemplo encima del labio superior, donde las arrugas son muy pronunciadas. También, claro, y para la cara, ofrece muy buenos resultados el injerto graso, que es la infiltración de grasa propia del paciente, retirada de otras zonas del cuerpo donde se ha depositado en exceso.

     

    De esta manera, no sólo se embellece, sino que, a la vez, se rejuvenece y, lo que es más importante, se conserva la identidad del rostro al máximo, huyendo de esas caras que nos parecen iguales. Y si no se nota, mejor. No se trata de que los demás se percaten de que alguien se ha puesto en manos de un profesional de la estética, sino de que digan: “que bien está envejeciendo”. Y, más aún, se trata de que ellas, más allá de como las vean los demás, se miren felices y satisfechas al espejo. Feliz cincuentena, amigas.

     

     

  • Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Cirugía de párpados e injerto facial graso, entre las tendencias para 2023

    Que la cirugía estética seguirá creciendo no lo decimos nosotros, lo aseguran los informes globales de tendencias, entre ellos el que ha publicado Research and Markets y que cifra el beneficio global de esta actividad hasta ese año en 75,67 billones de dólares. Hablamos de un incremento previsto del 5,4% y que tiene en cuenta la demanda creciente de los países asiáticos.

     

    En lo que a occidente respecta, “Cosmetic Surgery Global Market Report”, título de la estadística, sitúa a Europa en segundo lugar, tras Estados Unidos, en el paso por el quirófano para mejorar el aspecto físico. Así, las intervenciones realizadas por cirujanos bajo anestesia y en instalaciones hospitalarias superan en superan en número a los tratamientos que se llevan a cabo en clínica, como los rellenos dérmicos o los procedimientos de regeneración autóloga.

     

    En cuanto a la lista de las operaciones más solicitadas, cómo no, el aumento mamario sigue a la cabeza en el entorno occidental, seguido por la liposucción, la blefaroplastia y la abdominoplastia.  Desde Clínica del doctor Moisés Martín Anaya queremos destacar el interés por los procedimientos para mejorar la mirada, esto es, la cirugía de párpados, que se puede acompañar por tratamientos de reducción de arruga fina en el contorno. La revista norteamericana Allure pone el foco en esta cirugía, sobre la que, asegura, va escalando puestos en detrimento de los tratamientos médicos en la zona. Los motivos: el balance coste-resultados y la mayor naturalidad resultante del paso por el quirófano debido a que se facilita la movilidad y la expresividad en la zona.

     

    Dicha publicación vuelve a destacar el deseo de naturalidad de las pacientes para evitar el efecto de “cara repetida”, que se produce por la regularidad y globalización de los tratamientos médico-estéticos. Así, no es infrecuente ver rostros tratados que se parecen, tanto de personalidades famosas como de personas de la calle.  Es por este motivo por el que se señala el injerto de grasa propio como una técnica en auge.  Para la mujer madura sin una excesiva caída de los tejidos faciales, se realiza en una sola sesión en clínica, regenera los tejidos a la vez que reafirma, es económico, y, sobre todo, realza los rasgos propios.

     

    Basado también en la regeneración autóloga, el plasma rico en plaquetas, más económico, aunque de mayor reposición, ayuda en la consecución de un rostro jugoso, terso y brillante. Rejuvenecido, en definitiva.

  • Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Otoño: tiempo de comenzar la Operación Bikini 2023

    Sí, al término de las vacaciones, aunque a alguien pueda parecerle extraño. Cuando regresamos a casa y al trabajo, a la comida de siempre y a las horas de sueño que nos demanda la rutina. Es ahora cuando deberíamos ponernos en marcha con la Operación Bikini, si queremos llegar al próximo verano con un buen cuerpo para lucir el bikini y el bañador. Por estética y por salud.De esta manera se evitan los planes intensivos de tonificación y pérdida de peso concentrados entre abril y junio que, además de no lograr el efecto deseado, pueden producir un rebote, amén de agotamiento por mala alimentación y sobreesfuerzo.

     

    Este es el primer motivo por el que  recomiendamos evitar las dietas milagro y las rutinas intensivas de gimnasio. Sí al deporte, pero todo el año, y sí a las dietas, pero supervisadas por especialistas y mantenidas a lo largo del tiempo.

     

    En segundo lugar, y si hablamos de cirugía estética, práctica médica muy relacionada con la Operación Bikini los meses de otoño e invierno  sonlos más indicados para las intervenciones más invasivas como la abdominoplastia o la liposucción debido a las peculiaridades de su postoperatorio. Ambas requieren de una faja compresiva en los días posteriores al paso por el quirófano. El calor excesivo que viene haciendo en los últimos veranos las desaconseja en los meses cálidos, debido a las molestias provocadas por el sudor.

     

    Pero sobre todo, lo importante es que estas intervenciones estéticas de remodelación del contorno requieren de un tiempo, entre los tres y los seis meses, para afianzar su resultado. Los tejidos se adecúan a sus nuevas posiciones tras la retirada de grasa, y, en el caso de la abdominoplastia, también debe hacerlo el músculo.

     

    En tercer lugar, estas intervenciones requieren de cuidados estéticos posteriores de drenaje y para la piel. El drenaje linfático, la presoterapia o la mesoterapia son tratamientos a realizar en un número determinado de sesiones con intervalos de meses e incluso semanas. Sus resultados no son inmediatos.

     

    En cuanto a la alimentación, es un clásico tratar en septiembre de perder lo ganado con las licencias que nos tomamos en verano, para después, llegadas las navidades, permitirnos todo tipo de excesos, recuperar algo de normalidad con altibajos para, en mayo, abrazar algunas dietas extremas.

     

    El mantenimiento del peso es saludable y sólo integrando unos hábitos sanos no sujetos al calendario social se puede lograr una figura envidiable sin importar la edad.

     

    En septiembre, con el regreso al trabajo vuelve también el estrés y con él esas comidas y picoteos que se suelen hacer para calmar la ansiedad. Como se dice popularmente “los nervios engordan y en esta Operación Bikini se integra también el bienestar emocional, por lo que se recomienda reservar tiempo libre para relajarnos cada día, meditar, hacer deporte o simplemente pasear.

     

    Quedan diez meses para mayo, así que, hay tiempo, mucho tiempo, para cuidarse con tranquilidad y lograr buenos resultados.

  • Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Más guap@s en verano; los mejores consejos para sortear los estragos del calor

    Durante todo el año suspiramos por el verano. Soñamos con las vacaciones, con descansar en la playa o en la montaña. Planeamos viajes con amigos y nos preparamos lucir nuevos outfits y, sobre todo, el bikini. En esta estación nos encanta presumir de tipo, pero el calor no nos da tregua y muchas veces nos lo pone muy, muy difícil.

     

    Sobre todo a quienes tienen tendencia a incrementar su volumen, ya sea por la retención de líquidos, por la “dieta del chiringuito” o por dejar el gimnasio coincidiendo con la subida de los termómetros. Ni que decir tiene que se debe mantener la actividad, adecuando los ejercicios y su intensidad a los horarios de menos calor, además de seguir limitando las calorías. Y aquí hay que apelar a la prudencia para no ganar todo lo perdido, con mucho esfuerzo, a base de copas, aperitivos y raciones.

     

    Tres tratamientos contra la retención de líquidos, la grasa y la celulitis

     

    La retención de líquidos debe ser vigilada, puesto que es un síntoma de muchas patologías, algunas graves, como dolencias cardiacas, y otras benignas. En estos últimos casos podemos ubicar el incremento de líquido bajo la piel debido a las posturas mantenidas, la mala dieta y, cómo no, el calor.

     

    Para paliar los efectos de la retención de líquidos, recomendamos dos tratamientos no invasivos basados en el masaje, que se pueden realizar en clínica y que, además, ayudan con otros defectos estéticos persistentes como la celulitis

     

    El primeros es la presoterapia, que trabaja estimulando los sistemas circulatorio y linfático mediante presión cubriendo la parte inferior del tronco con un sistema de compresión a modo de faja.

     

    A técnica clásica hay que añadir una segunda, imprescindible también en los postoperatorios de algunas cirugías estéticas como la liposucción o la abdominoplastia. Es el drenaje linfático manual, que también aplica una presión suave sobre puntos del sistema linfático. Es un tratamiento que no sólo elimina el edema, sino que relaja y sirve de analgésico.

     

    Microinyecciones de botox contra la sudoración excesiva

     

    Otro de los grandes problemas que nos traen los termómetros en verano es el de la sudoración excesiva y no nos referimos con este término al incremento normal de sudor en los meses por las altas temperaturas o por la práctica deportiva. Hablamos también de hiperhidrosis, un problema que consiste en excretar de manera espontánea una gran cantidad de sudor y cuyo origen puede ser genético o psicológico y que se acentúa en verano.

     

    Pues bien, ya sea un problema localizado en zonas como axilas y palmas de las manos o generalizado en todo el cuerpo, pequeñas microinyecciones de botox en las áreas afectadas, paralizan la actividad de las glándulas sudoríparas y detienen el sudor. Es  un tratamiento indoloro, de una sola sesión de unos treinta minutos, que a veces puede precisar de otra cita para reposición a los seis meses.

     

    Desterrando falsos mitos: sí a la cirugía estética y los rellenos dérmicos en verano

     

    En cuanto al rostro, expuesto todo el año a los factores externos, pero que ahora, además, se va a broncear con baños de sol, no siempre de la duración, intensidad y a las horas deseadas, la crema y el bálsamo labial con factor máximo de protección son nuestras armas imprescindibles.

     

    Hay que hidratar por dentro y por fuera, y, en este último sentido, recordar, una vez más, que las infiltraciones de ácido hialurónico y la mesoterapia con vitaminas no sólo no están contraindicadas en verano, sino que son muy recomendables para mantener los niveles hídricos de la piel y que luzca “jugosa”, esto es, con luz y tersura.

     

    Y para finalizar estos cuidados estéticos veraniegos, y para quien esté pensando en pasar por el quirófano, os recordamos que hoy es ya normal operarse en su tiempo de vacaciones, pero no todas las cirugias cuentan con el verano como aliado. Con el incremento de la demanda de intervenciones como aumento de pecho o blefaroplastias, las clínicas permanecen abiertas, sobre todo en junio y julio y, además, resulta conveniente desmentir un mito que parece prolongarse en el tiempo: el sol no va a influir en el resultado de estas cirugias. Son incisiones mínimas protegidas por su ubicación del sol. Bastará con seguir las pautas del cirujano en las revisiones pautadas

     

  • Envejecer de manera natural gracias al wellaging

    Envejecer de manera natural gracias al wellaging

    El tiempo es la clave. No se trata de detenerlo, sino de acompañarlo armónicamente en el viaje hacia la vejez. No hay que eliminar de manera radical sus signos, tratando de parecer que tenemos veinte años menos. El propósito del wellaging es conciliar el paso de los años en nuestro rostro con la belleza, utilizando las herramientas adecuadas.

    El proceso de envejecimiento no se detiene,  sino que, según cada caso individual —el estado de salud general y el estilo de vida—, se manifiesta de una u otra manera. La nutrición y el ejercicio físico son factores fundamentales, pero todo cuenta, desde nuestros hábitos de sueño a los niveles de estrés y ansiedad.

     

    La cirugía estética, clave en el wellaging

     

    En estos y otros aspectos se viene basando el antiaging, la corriente estética dominante que trata deralentizar la aparición de los signos del normal deterioro celular; de enlentecer, por ejemplo, la aparición de arrugas o la flacidez en algunas zonas del cuerpo.

    Estos tratamientos corresponden al área de la medicina estética y son para personas que aún no cumplen los cuarenta. Los más conocidos son el babybotox, el ácido hialurónico, los inyectables de vitaminas, etc…

    Ahora bien, cuando se ha superado esa edad es la cirugía estética la que tiene la llave para parecer más joven, más tiempo. De un lado, las intervenciones quirúrgicas ofrecen mejores resultados y más duraderos que los tratamientos realizados en las clínicas, y, del otro, no sólo tratan el aspecto externo, sino que abordan en muchos casos las estructuras profundas que regeneran.

    Entre las operaciones en las que más se cumplirían los preceptos del wellaging, el cirujano plástico cita tres: la elevación de mamas o mastopexia, que consiste en elevar el pecho caído por el paso del tiempo, la blefaroplastia, que trabaja en el envejecimiento de la mirada o las cirugías del abdomen (liposucción y abdominoplastia), que eliminan la caída flácida de la zona y la acumulación de grasa rebelde.

     

    Menos en más en glúteo, labios y pecho

     

    El término wellaging ha aparecido también asociado a otro movimiento estético durante el 2020, el explant movent. Quitar en vez de poner. El año 2021, el año postpandémico, será para el experto un año de transición entre lo vivido y las expectativas de regreso a la normalidad. En esa transición, considera, se seguirán solicitando las cirugías estéticas más demandadas, con el liderazgo indiscutible del aumento de pecho, pero con tallas menores, sirviendo a una belleza sutil, más delicada y elegante.

     

  • ¿Minicirugías estéticas ?  Aclarando el concepto

    ¿Minicirugías estéticas ? Aclarando el concepto

    Seguro que habréis oído hablar de las minicirugías. También habréis leído algún artículo o noticia en la que se emplee este término. Muchos de vosotros nos preguntáis si existen estas “pequeñas cirugías estéticas” y, en caso afirmativo, en qué se diferencian del resto de operaciones de esta naturaleza que se realizan en el quirófano.
    En mi opinión, cuando se habla de minicirugía o cirugía exprés deberían identificarse pequeños procedimientos que se hacen en las clínicas como quitar un lunar, reparar un lóbulo rasgado o inyectar grasa en los pómulos u otra parte del rostro. No entrarían esta categoría intervenciones que requieren anestesia general y sedación.

    Hablamos de la cirugía de párpados, la corrección del tamaño y la forma de las orejas o de la extracción de grasa en pequeñas áreas como la papada, las rodillas o los brazos. La blefaroplastia, la otoplastia y la liposucción, sin importar el área de abordaje y la cantidad de grasa a extraer precisan de una seguridad y de un control del paciente dentro de un entorno médico determinado. En ese entorno, el cirujano debe estar pendiente del abordaje quirúgico y no de la anestesia y otros parámetros, asuntos que corresponden al anestesista y al resto del personal de quirófano.Rebajando la entidad de los procesos quirúrgicos se puede ganar tiempo y ahorrar dinero, pero se pueden perjudicar el resultado y la seguridad del paciente.

    En este punto también se puede incluir lo que desde nuestra clínica consideramos como las normas postoperatorias preceptivas. La cirugía de mama, por ejemplo, precisa de una noche de hospitalización, para la tranquilidad de médico y paciente, y el confort de este último, bajo supervisión y con los calmantes indicados tras salir de quirófano.

    Por último, aclarar que no hay cirugías estéticas menores en relación al dolor. Existen pacientes con mayor o menor tolerancia al dolor. Pero para eso, para ayudarles a superar esas horas posteriores a la intervención, está el seguimiento postoperatorio, que debe continuar en casa, una vez el paciente ha recibido el alta.

  • REJUVENECE TU BOCA CON ESTOS TRATAMIENTOS

    REJUVENECE TU BOCA CON ESTOS TRATAMIENTOS

    Este abril celebramos como cada año el Día del Beso, efeméride que en el sector de la estética aprovechamos para recordaros la importancia de la boca en la belleza del rostro y en la atracción sexual, dada su condición de  zona erógena.

     

    Hay quien habrá pensando que la necesidad de llevar mascarilla ha disminuido el interés social por esta parte del cuerpo. Pero no es así. Si bien es cierto que los ojos y su contorno han recuperado mucho protagonismo, la boca, sus formas, sus tratamientos, su rejuvenecimiento sigue interesando y mucho. Las redes sociales tienen que ver, gracias a la difusión de imágenes sin mascarilla en entornos seguros y privados.

     

    Comenzando por personas en las que todavía no se aprecian las arrugas de expresión que aparecen sobre el labio superior y que lo que buscan es un poco más de volumen, sensualidad, grosor, la recomendación que hacemos es una técnica nyectable, el ácido hilaurónico. Este producto, un imprescindible de la medicina estética, se infiltra en microinyecciones en distintas zonas del labio y no sólo resalta, sino que hidrata. Es decir, redensifica, de ahí que cuando alguien se ha sometido a este tratamiento se aprecian labios gruesos, pero también sanos, brillantes, como húmedos.

     

    Esta solución con ácido hialurónico viene a durar unos seis meses y después, según cada caso, hay que ir reponiéndolo en otra visita de una sola sesión.

     

    Aunque  en la última década, y siguiendo la estela de famosas, influencers o socialités, se han llevado los labios bastante gruesos e incluso con talla XXL, mi recomendación es seguir los consejos del cirujano o médico estético que se encaminen a la búsqueda de la naturalidad, o, lo que es lo mismo, a un resultado que contribuya a la armonía del rostro.

     

    Con más edad, se va perdiendo el color, para lo que os indico una solución de plasma enriquecido en plaquetas. Es también un tratamiento sencillo, cómodo y que consiste en la infiltración de un concentrado de plaquetas que procede de la propia sangre extraída al paciente.

     

    A medida que pasan los años, y teniendo en cuenta el estado de nuestra piel y nuestra expresividad, se van sumando las arrugas del labio superior, conocidas con el nombre popular de “código de barras”. En esta zona apuesto por la técnica del peeling de tricoloroacético  que se basa en la descamación y posterior regeneración de la piel. Es lo que se conoce como dermoabrasión y que al ser un técnica agresiva precisará de una gasa para tapar la zona durante siete días.

     

    Más allá, siempre en quirófano se puede mejorar todo en un procedimiento global que se conoce como lifting facial, que estira la piel, recoloca las estructuras del rostro y, por lo tanto, elimina las arrugas.

     

    Para la boca, la recomendación quirúrgica es el lip lift, del que he hablado en muchas ocasiones, y que es sencillo y muy efectivo. Consiste en se realizar una incisión escondida en toda la base de la nariz, con el fin de acortar así entre centímetro y centímetro y medio la distancia entre la misma y el labio, sin que apenas se vea la sutura.

     

    En cualquier caso, acude a tu clínica y pregunta al cirujano estético. Siempre te va a ofrecer un consejo profesional, acorde con tu rostro, al margen de gustos y tendencias.

     

    Feliz Día del Beso