Autor: Moisés Martín Anaya

  • Los riesgos reales de la cirugía estética

    Los riesgos reales de la cirugía estética

    Os propongo un simple entretenimiento: buscad noticias relacionadas con la cirugía estética. Si alguna vez lo habéis tenido que hacer para documentaros sobre esta o aquella intervención que habéis pensado realizaros, seguro que os habéis topado con noticias trágicas relacionadas con mi sector.

    Es bastante frecuente, por desgracia, que la prensa internacional se haga eco del fallecimiento de modelos, actrices e incluso personas anónimas en el curso de una cirugía estética. En el otro lado, podemos alegrarnos de que, por particulares, estos casos se conviertan en noticia.

    Estoy muy de acuerdo en que se publiquen porque no se puede perder la vida en un quirófano cuando se entra a aumentar una talla de pecho o a corregirse el caballete de la nariz que tanto complejo nos hace arrastrar.

    Si tenemos que arriesgar la vida en una intervención que sea porque tenemos que salvarla, no para embellecernos o corregir un defecto.

    Dicho esto aprovecho este espacio para tranquilizar a todas aquellas personas que estén pensando pasar por el quirófano a someterse a una mentoplastia, una liposucción para realizarse un pequeño retoque o para lo que desee.

    La cirugía estética conlleva muchos menos riesgos que otro tipo de intervenciones que se realizan en quirófano y con anestesia general. Digo esto porque son muchos los procedimientos que se realizan a nivel cutáneo sin intervenir en estructuras profundas. Una excepción para que me entendáis sería la abdominoplastia, en la que, al tener que despegar el abdomen para poder extirpar la piel y el tejido tenemos que trabajar sobre vasos sanguíneos y arterias. De ahí la minuciosidad de la técnica.

    Por lo demás, si alguien presenta riesgo coronario, afecciones pulmonares severas, obstrucción arterial o es alérgico a un algún producto como la anestesia ( aunque deben realizarse pruebas previas) está tentando a la suerte, bien se opere del pie o de la nariz.

    Lo que ocurre es que en el entorno global en el que el término low cost es sinónimo de bueno es posible que nos encontremos con centro en los que no se realicen todas las prueba preoperatorios necesarias, que el material no sea óptimo, que el personal no tenga la cualificación debida o que el postoperatorio, donde existen riesgos, simplemente no exista.

    Por este motivo existe alarma social relacionada con la cirugía estética, una alarma injusta e injustificada y que aparta a mucha gente de corregir un aspecto de su físico con el que llevan a disgusto mucho tiempo.

    España es un país que puede presumir de sus profesionales estéticos, tanto a nivel técnico como ético. Son muchos los pacientes que vienen del extranjero a ponerse en nuestras manos. Basta con informarse de la cualificación del cirujano, de sus méritos profesionales y, como os contaba la semana pasada, del estado y de la trayectoria del centro médico.

    Si tenéis duda podéis consultar en las asociaciones profesionales, donde, además de orientaros, os darán tranquilidad. Que a la hora de entrar un quirófano hace mucha falta.

    Texto: Moisés Martín Anaya

    Imagen: Unsplash

  • Rejuvenecimiento facial, la clave puede estar en la mirada

    Rejuvenecimiento facial, la clave puede estar en la mirada

    Aparece o reaparece una estrella del cine, una socialité o simplemente, una famosa o famoso de toda la vida con un aspecto rejuvenecido y todos se preguntan si ha pasado por el quirófano. Comentan las revistas especializadas y los medios en general qué se ha hecho y qué se ha dejado de hacer. Unos y otros suelen centrar sus dudas en si este actor o aquella modelo se ha hecho un lifting facial en toda regla, con anestesia general y postoperatorio incluidos, o sí solo se ha realizado unos pequeños retoques con botox u otros productos inyectables.

    La última celebritie en ocupar el centro de este debate ha sido Michelle Pfeiffer, con motivo de la presentación de su último trabajo en Maléfica y coincidiendo con su 61 cumpleaños. Pero si alguien ha sido observada, casi escrutada, criticada y halagada por un cambio de imagen, esa ha sido Renée Zellweger. Su cambio de look en 2014 sigue dando que hablar.

    Cinco años después parece haber un consenso entre los expertos en belleza: lo más probable es que nuestra querida Bridget Jones se sometiera a una operación del contorno de ojos para darles una forma más oblicua. Por lo demás, algo de botox, que, al paralizar las arrugas de expresión, ofrece a la vista una piel más tersa y joven.

    Sí, detrás de todo el escándalo mediático podría estar una “modesta” cirugía estética: la blefaroplastia. Esta intervención, que aborda los problemas del contorno de ojos, es una gran herramienta del arsenal quirúrgico para la belleza, ya que se trata de una intervención sencilla, cómoda para el paciente y que ofrece unos resultado eficaces y duraderos a largo plazo.

    En muchas ocasiones el paciente acude con un deseo de cambio en el rostro, explicando que se siente envejecido, que nota que “le han caído los años encima” y busca una solución que no está donde se espera. A veces no es un lifting lo que se necesita, no se trata de “ estirarse” o de borrar arrugas, sino de eliminar una mirada triste que envejece.

    Tener una mirada y triste y cansada no sólo le ocurre a la gente más allá de los 40 años. Puede pasarle a un joven que haya heredado la tendencia a tener bolsas en los ojos. También influyen de manera importante los hábitos alimenticios y el estilo de vida, sobre todo lo referente al consumo de alcohol y a la falta de descanso.

    Las bolsas en los ojos son el factor más relevante a abordar para corregir una mirada envejecida. Además de los motivos recién citados, el paso del tiempo es el causante de que los depósitos grasos que, de manera natural, se encuentran los párpados (tres en el inferior y dos en el superior) se desplacen hacia delante haciéndose visibles . Se podría decir que salen a la luz.

    Junto con la eliminación de la grasa, en el párpado superior, la cirugía se basa en líneas generales en “ la eliminación del exceso de piel de una porción de músculo orbicular”.

    En cuanto al párpado inferior, la técnica ha evolucionado,  ya ni siquiera se hace incisión por fuera. No se elimina toda la grasa porque el ojo tiene que mantener su naturalidad. Asimismo, se realizan injertos de grasa autóloga en la parte superior de la mejilla para elevarla y acortar el párpado inferior. Este abordaje ofrece un resultado muy rejuvenecedor, que se complementa con la retirada de los excesos de piel,  la elevación de la caída de la ceja y el tratamiento de las arrugas del contorno, si procede.

    Si hablamos de intervenciones que compensen en el sentido de poco riesgo quirúrgico y resultados a largo plazo, la blefaroplastia ocupa, en conclusión, uno de los primeros puestos del ranking. Dura entre 40 y 50 minutos, se realiza en quirófano bajo anestesia local y sedación, en régimen ambulatorio.

    Los primeros cuidados consisten en un reposo de 24 horas y aplicación de frío local. Lo peor, el impacto que suele suponer mirarse al espejo, por la aparición de morados y la hinchazón, pero existe un maquillaje profesional a disposición del paciente para disimularlo, junto con el uso de gafas de sol.

    Los resultados definitivos se apreciarán al año y podrían tener que revisarse pasados otros quince.

    La blefaroplastia es la tercera operación más demandada en nuestro país y la quinta en Estados Unidos, según los informes de las asociaciones de cirujanos plásticos SECPRE y ASAPS.

  • Los seis secretos de la belleza del rostro

    Los seis secretos de la belleza del rostro

    No hay una edad límite en cirugía estética, hay una salud límite. Con el aumento de la esperanza de vida, pero sobre todo de la calidad, someterse a una intervención para mejorar estéticamente depende de cómo se encuentre cada persona, de si tiene alguna enfermedad o diagnóstico que le dificulte para pasar por el quirófano.En el caso del lifting facial, la intervención que se ocupa de rejuvenecer el rostro, dependerá de cada individuo, pero se suele recomendar a partir de los 35-40 años, cuando se comienzan a hacer visibles los efectos de la gravedad, el envejecimiento de la piel y la pérdida de volumen.

    Estos son los tres factores principales que se trabajan en esta intervención, una de las más largas, con una duración de entre tres y cuatro horas, con anestesia general o local con sedación, y que consiste en recolocar las estructuras faciales a nivel profundo, es decir, trabajando la musculatura de la cara.

    La operación no sólo estira, tal como se piensa, también aborda la pérdida de volúmenes, algo más necesario todavía tras alisar los tejidos. El objetivo es mantener el perfil facial sin cambiar la expresión.

    ¿Cómo se realiza el abordaje en el quirófano? Gracias a complementos como el botox o el ácido hialurónico, se ha podido suprimir el llamado lifting frontal, que ya no se practica. Para trabajar la frente se realizaba una incisión en el cuero cabelludo. Hoy en día este proceso se ha sustituido por las inyecciones de botox, que paralizan la musculatura, eliminando las arrugas de expresión.

    Sí se realizan otras incisiones, pegadas y escondidas tras los pliegues de las orejas para trabajar el tercio inferior y otra en la zona de barbilla, bajo el mentón para operar la parte del cuello. No es necesario cortarse el cabello para realizar las incisiones.

     

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    Los aspectos que corrige un lifting facial son los que envejecen la expresión :

    Caída y laxitud de las mejillas: La intervención busca reparar este aspecto, resaltando el pómulo. Un injerto de grasa propia del paciente como complemento, ofrece un resultado fresco y juvenil. La caída de la mejilla se soluciona mediante la colocación endoscópica de suturas que tensan la musculatura y la grasa del tercio medio facial.

     

    Surco nasogeniano marcado: marca de expresión que parte del final de la nariz y que desciende en oblicuo hasta el final de la boca. Un aspecto importante del procedimiento se basa en tensar esta zona.

     

    Líneas de marioneta: son la prolongación de las anteriores. Van desde el final de la boca a la barbilla. En el lifting se elimina la flacidez de estas comisuras.

     

    Arrugas periorales: aparecen encima del labio superior. Al tensarse el área desaparecen estas marcas.

     

    Bandas de platisma: pliegues verticales del cuello hasta el comienzo del escote. Se eliminan las bandas al recortar el músculo sobrante y caído, relajándolo mediante incisiones y definiendo el ángulo del cuello.

     

    Laxitud de la piel cervical

    Se trabaja una vez eliminada la papada, mediante la extracción de la grasa .

    Estos cuatro aspectos se tratan en el lifting cérvico facial de manera tridimensional, es decir desde la parte profunda de los músculos faciales. Después, la piel se aplica sobre su sitio sin tensión.Sólo así se consiguen resultados más duraderos y naturales. Esta es la clave. Si se pierde la expresión, si se nota en exceso, no se ha obtenido el mejor resultado.

    A veces existe una “sobreoperación” -operarse cuando no se necesita -o un “sobretratamiento”, aplicarse botox u otras substancias sobre un rostro operado que ya no lo precisa. En este sentido hay que escuchar y dejarse llevar por el profesional de la cirugía estética.

    Los tratamientos en clínica, el citado botox, el ácido hialurónico, el plasma enriquecido o la grasa autológa no son sustitutivos del lifting a partir de cierta edad y si el rostro está muy ajado. Forman parte de un arsenal preventivo para mantener una buena imagen que permite evitar,  el trauma quirúrgico, gastar menos dinero y lucir un buen resultado.Ahora bien, estos tratamientos tienen unas pautas de aplicación y su abuso arroja esos rostros inexpresivos, algo inflados y exagerados que a veces vemos en las pantallas y que no son representativos de un buen resultado ni en cirugía ni en medicina estética.

     

  • La medicina estética, al servicio de tu piel

    La medicina estética, al servicio de tu piel

    Existen diferentes tipos de pieles y diferentes estados de la piel. De un lado, se distingue entre piel seca, grasa o mixta o normal, dependiendo de su grado de hidratación y de la distribución de los lípidos en la epidermis, la parte superficial. Por el otro, el estado se refiere a cómo factores externos ( tabaco, humedad ambiental, contaminación, etc..) pueden afectarla , restándole luminosidad, brillo o suavidad.

    Aunque el estado puede llegar a influir de tal forma que una piel puede modificarse de forma permanente, como es el caso de las personas que viven en climas secos y contaminados, lo cierto es que cada individuo tiene sus propias características en lo que a la epidermis se refiere.

    En las farmacias y droguerías podemos encontrar hoy en día productos especializados con soluciones para todos, de diferentes precios, composiciones y con muy diversos resultados. El equilibrio se basa en los niveles de agua y de grasa que contenga cada crema, aunque luego, el fabricante se ayude de otros elementos de la medicina estética que viven en estos últimos años su boom.

    El ácido hialurónico y, el silicio y otros elementos que participan en la síntesis del colágeno y, por lo tanto, e la ralentización del envejecimiento, se han añadido a los productos de empleo diario con efectos muy positivos.

    Además, la piel también varía por su volumen. Puede ser fina o gruesa, pero, sin remedio va perdiendo cuerpo con el paso de los años.

    Junto a los productos de aplicación tópica, la medicina estética ha desarrollado una serie de técnicas que continúan en evolución permanente, bien por sus compuestos, bien por su método de aplicación.

    La mesoterapia, inyecciones para agilizar el mismo efecto revitalizador que persiguen las cremas, consigue aumentar la producción del colágeno y la elastina. Su aplicación sencilla, en clínica, se diversifica en cuanto a los acompañantes del ácido hialurónico, que pueden ser desde oligoelementos, hasta vitaminas, pasando por silicio y productos homeopáticos.

    El ácido hialurónico puede ser reticulado o no reticulado, según busque o no el volumen. El no reticulado persigue el efecto antioxidante, tratando de hidratar las pieles finas. Ambos tratamientos se pueden combinar.

    La mesoterapia también puede ser sin agujas y se denomina electroporación. Como su propio nombre viene a indicar se trata de una técnica de por corrientes de baja intensidad , que dilatan los poros, dejando pasar la aplicación hasta la zona intermedia de la dermis.

    Con la radiofrecuencia, por otro lado, se trabaja a temperaturas más elevadas, lo que favorece la contracción del colágeno. Este método opera en la zona subcutánea y llega a afectar al tejido graso, por lo que se emplea también como herramienta para el drenaje linfático.

    El láser, por último, es muy discreto en cuanto a publicidad pero ofrece buenos resultados, porque, además, elimina pequeñas manchas e imperfecciones de la piel.

     

     

  • La diez preguntas básicas sobre rinoplastia , el doctor Martín Anaya  responde

    La diez preguntas básicas sobre rinoplastia , el doctor Martín Anaya responde

    La rinoplastia requiere un trabajo previo de explicación con el paciente más vasto que en otros procedimientos quirúrgicos , ya que el resultado está sujeto a diversos en factores. No en vano, se interviene en muchas estructuras: piel, mucosa, músculo, cartílago, hueso y tejido fribrograso. En esta entrada vamos a tratar de aclarar los aspectos básicos, que más preocupan a los pacientes.

     

    ¿Es cierto que requiere de una segunda y hasta una tercera intervención?

    Sí, Fernando Ortiz Monasterio, uno de los grandes maestros de la Cirugía Estética ya advertía hace años que de cada diez rinoplastias efectuadas, diez habían de ser reintervenidas a partir del año. Y seguimos así. Esa pequeña reintervención, que se realiza en relación a la evolución del hueso y los tejidos, no tiene, en principio, porque durar más de diez minutos y realizarse bajo anestesia local.

     

    ¿Qué diferencia hay entre rinoplastia y rinomodelación?

    La rinoplastia es la técnica de la que estamos hablando, realizada en quirófano, habitualmente bajo anestesia general y en la que se modifican la forma y estructuras nasales abordando el esqueleto cartilaginoso y la piel de la nariz. Es decir, el hueso y lo que le rodea. La rinomodelación , en cambio, no es un abordaje profundo, no interviene el hueso, sino que corrige fallos, como el caballete, rellenado alrededor. Se da volumen en el contorno y se disimula este problema. No precisa anestesia general, ingreso ni realización en quirófano.

     

    ¿Son definitivos estos procedimientos estéticos sin bisturí?

    Estos procedimientos estéticos no valen para solucionar todos los defectos estéticos o asimetrías relacionadas con la nariz. Sólo los que, como he explicado arriba, no precisen de intervención en el hueso.

    Se rellena con ácido hialurónico y grasa propia del paciente extraída de otras zonas en las que existe un exceso de la misma. En el primero de los casos no es definitivo, requerirá una revisión a los seis meses. En el segundo, podemos decir que sí, aunque el organismo reabsorba parte de la grasa.

     

    ¿Cuáles son los motivos que hay detrás de esta operación tan demandada?

    Estéticos y funcionales, como en el resto de las cirugías. Estéticos,  porque es una zona que preocupa mucho a los pacientes y es lógico por su prominencia. En cuanto a los funcionales, además de los accidentes, donde la nariz suele salir mal parada, no nos olvidemos de los problemas respiratorios.

    La recomendación es una intervención conjunta, a la vez, cuando, por ejemplo, se van a tratar las dos cosas. Una nariz que por un traumatismo ha quedado fea y da problemas respiratorios. Los dos especialistas intervenimos, primero el otorrino, si es el caso, y luego el estético.

     

    ¿A partir de qué edad está recomendada?

    Lo ideal es a partir de los dieciocho años, que es cuando la nariz está estable y madura. No olvidemos que sus huesos son los últimos en dejar de desarrollarse, aunque depende de cada caso. En algunos se puede operar a los diecisiete.

     

    ¿Es tan duro el postoperatorio de la rinoplastia como parece?

    No, es indoloro, además. Lo que ocurre es que es aparatoso, con una escayola en el centro de la cara y produce cierto impacto. Pero es menos duro, de hecho, que el de otras cirugías. Agobia también por los morados, aunque la reabsorción es rápida y limpia. En una semana se puede quitar la escayola.

     

    ¿Cuándo me puedo incorporar a mi vida normal?

    Al día siguiente puedes dejar el hospital y a la semana recomenzar tus rutinas. Puedes antes, pero no es muy agradable por el tema de los escayola y los morados que acabo de comentar.

     

    ¿Qué tipos de rinoplastia existen?

     

    Los profesionales tenemos diferentes tipos de clasificarlas, pero por lo que al paciente interesa, se pueden dividir entre cerradas y abiertas, según estén realizadas las incisiones, dentro o fuera de la nariz. En la cerrada se realizan dentro. Ni se ven ni hay que quitar los puntos. En la abierta existe una cicatriz ( que no se ve), que cruza las dos fosas nasales

     

    ¿Cuándo se pueden apreciar los resultados definitivos?

     

    La evolución de los tejidos no se aprecia de forma definitiva hasta el año, si incluimos esas pequeñas reintervenciones de las que hablábamos antes. El tejido vivo modificado se tiene que adaptar al hueso, para que me entendáis, la piel de la punta, por ejemplo, a veces e más fina, otras más gruesa y hay que ver cómo evoluciona el tejido en relación al hueso.

     

    ¿Resulta fácil la imitación en este procedimiento?

     

    No, en absoluto. No se puede ir a una clínica y pedir una nariz como la de Angélica Houston, por exceso, o la de Michael Pfeiffer, por perfecta. Cada rostro es un equilibrio de formas y volúmenes. Se puede imitar esa nariz, pero nunca te va a quedar como a ellas. No tienes sus ojos, su boca ni el conjunto del óvalo facial. La cirugía del rostro debe ser contemplada en conjunto.

     

  • Daddy do over, ellos también se retocan en la madurez

    Daddy do over, ellos también se retocan en la madurez

    Desde el año 2000 hasta la actualidad , la demanda la cirugía estética en el varón se ha incrementado un 29% en Estados Unidos según un informe de la Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos y Estéticos. Si bien es cierto que el uso del bisturí está en América más generalizado no lo es menos que las tendencias que nos llegan del otro lado del Atlántico acaban imponiéndose en Europa y en España.

    Aunque no podemos comparar las cifras _ si los datos de ASAPS hablan de 1.3 millones de intervenciones sólo en hombres_ , el último estudio de la española SECPRE reduce la cifra , incluyendo mujeres, a 398350, si hemos de admitir que la estética masculina va tomando relevancia en nuestra sociedad.

    Máxime si tenemos en cuenta que mientras que en Norteamérica ellos acaparan el 13% de las cirugías totales, en nuestro país, la proporción entre ellos y ellas, en lo que respecta a pasar por el quirófano para mejorar la apariencia física es de un 83´4, frente a un 16,6%.

     El hombre español se opera, pues, más que el norteamericano, pero prácticamente se opera de lo mismo. Las intervenciones más solicitadas son la ginecomastia, la reducción del pecho masculino, la rinoplastia, la blefaroplastia ( párpados y bolsas de los ojos) y como novedad, el implante de pelo. Los transplantes capilares que gozan de gran popularidad en España no han conseguido, sin embargo, desbancar a la otoplastia, la intervención de retoque de las orejas.

     El “daddy do over”, complemento masculino al “mommy makeover” . Ellos también desean una puesta a punto llegada la madurez. Para volver a los 30 le piden al cirujano reducir el llamado “flotador”, la barriguita, la papada y las bolsas en los ojos. Por supuesto, en el daddy do over no puede faltar el injerto capilar.

    La liposucción y la abdominoplastia son las operaciones indicadas para acabar con la grasa del abdomen, dependiendo de las características de cada paciente. La primera extrae la grasa y la segunda se ocupa también de la piel excedente, siendo mucho más completa. Es necesario indicar que  el varón responde a la liposucción peor que la mujer. Mientras que si tras la operación se vuelve a recuperar peso, en ellas se reparte de forma homogénea, en ellos la grasa vuelve a la cintura y el vientre.

    La papada no es cuestión de edad y apenas de cuidado de personal y dieta. Es un problema relacionado con la herencia genética y así, con 30 años ya hay personas con una distribución de la grasa muy marcada en la zona cervical. Ocurre lo mismo en otras áreas del cuerpo como los tobillos o la cara externa de los muslos.

    Si hablamos de género, la diferencia estriba, explica el cirujano, en la diferente densidad de los cartílagos masculinos, la presencia de más vello en la zona submentoniana y las distintas características de la piel del hombre.

    La solución realmente efectiva para eliminarla pasa por el quirófano, dentro de una línea, de mayor a menor exigencia, según necesidades y deseos del paciente. Una solución intermedia es la liposucción de la grasa del cuello y, si estamos realizando a la par una operación de mentón, una retracción del tejido excedente. Se trata de darle más profundidad a la zona del cuello y más proyección a la barbilla.

    Las bolsas en los ojos, por otro lado, son producto de  la retención de líquidos, que puede estar asociada a excesos como la falta de sueño y/o la ingesta de alcohol, o ser crónica y necesitar de un cuidado constante . En este caso, el líquido se deposita en las cuencas de los ojos, puesto que la piel de esta zona es muy laxa. Una dieta baja en sal y ejercicio moderado deberán unirse a la aplicación de frío en las partes inflamadas.Si lo que se nos ha depositado en esta parte inferior de los ojos es grasa, que no líquido, será preciso recurrir a la blefaroplastia.

    Cuando somos jóvenes, la piel es dura y elástica y sujeta la grasa que rodea al globo ocular. Con el paso de los años, la flacidez hace mella y la grasa comienza a dejarse notar hasta producir un bulto en las cuencas de los ojos y en los párpados. Mediante la blefaroplastia se puede extraer sin complicación alguna esta grasa La intervención se realiza con anestesia local y dura unos treinta y cinco, minutos. El postoperatorio es sencillo y nos “pondremos al día” en una semana y media.

    En España son más los hombres divorciados quienes acuden a las clínicas de estética en busca de una renovación. Lo hacen de manera discreta y con las ideas muy claras acerca de lo que quieren. Mientras que las mujeres se van retocando poco a poco con procedimientos médico estéticos ( botox, ácido hialurónico, láser,) ellos van directos al quirófano. Quieren soluciones y cambios rápidos, sobre todo si, separados o divorciados, han comenzado una nueva relación sentimental y su nueva pareja es más joven que ellos.

    Por supuesto, los profesionales liberales y los ejecutivos se encuentran entre los pacientes de cirugía estética, dada la importancia que la imagen está cobrando en el entorno laboral.

    Imagen de portada Unsplash.com

     

  • El cóctel de belleza para un escote perfecto

    El cóctel de belleza para un escote perfecto

    El escote es la zona del cuerpo que toma una mayor relevancia con la llegada del calor. No sólo el bikini, sino también la ropa veraniega nos permite exhibirlo más y , por lo tanto, llama nuestra atención sobre los cuidados necesarios para ponerlo a punto.

    La piel del escote es muy fina, muy frágil, por lo que, en primer lugar, y antes de pasar a las recomendaciones, os aconsejo que extreméis las precauciones en cuanto a la protección solar. No sólo es necesario tener en cuenta el factor de protección y las horas de exposición, sino también la composición de las cremas, esto es, que sus componentes no sean muy agresivos.

    La exfoliación antes de cualquier tratamiento también es fundamental. Después, la medicina estética es la herramienta más indicada para conseguir resultados inmediatos y, en concreto, el plasma rico en plaquetas. Se trata de una inyección o varias inyecciones, dependiendo del número de sesiones que se precisen, de un concentrado obtenido del plasma, un componente de la sangre del propio paciente.

    El procedimiento es muy sencillo. En primer lugar se extrae al paciente el plasma, que en su interior contiene los llamados factores de crecimiento, proteínas que regeneran y reparan los tejidos. El material obtenido se centrifuga después para obtener la parte más enriquecida con plaquetas.

    La inyección de este material está considerada una de las herramientas con mejores resultados en la lucha contra el envejecimiento. El motivo es que, al contrario que otros procedimientos estéticos, no aporta colágeno, ni ácido hialurónico, sino que “pone a las células a trabajar para producirlo”.

    El plasma rico en plaquetas se puede combinar con otros elementos para conseguir un escote perfecto. Las vitaminas y el ácido hialurónico son los elegidos en este caso.

    El ácido hilaurónico, que sigue la estela del botox como elemento imprescindible en el arsenal de la medicina estética, es la herramienta ideal para aportar la hidratación necesaria en esta piel tan delicada. El dato curioso que suele resaltarse de esta biomolécula que contiene nuestra piel es su capacidad para absorber mil veces su peso en agua. Más hidratación es igual a más voluminización y mayor definición.

     Las vitaminas son el tercer pilar para lucir un escote impecable. La mesoterapia, inflitración para revitalizar la piel apagada y fotoenvejecida, puede llegar a contener hasta doce vitaminas, minerales y aminoácidos para regenerar la dermis

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  • Las distintas soluciones para eliminar la papada

    Las distintas soluciones para eliminar la papada

     La papada, la capa de grasa subcutánea que cuelga bajo la barbilla, no es cuestión de edad y apenas de cuidado de personal y dieta. Es un problema relacionado con la herencia genética y así ,con 30 años ya hay personas con una distribución de la grasa muy marcada en la zona cervical. Ocurre lo mismo en otras áreas del cuerpo como los tobillos o la cara externa de los muslos.

    Si hablamos de género, la diferencia estriba, en la diferente densidad de los cartílagos masculinos, la presencia de más vello en la zona submentoniana y las distintas características de la piel del hombre.

    Para eliminar el exceso de grasa bajo el cuello sin tener que pasar por el quirófano la medicina estética ofrece hoy varias soluciones, menos eficaces que la tradicional cirugía y de recurrente aplicación. La más conocida es la inyección de ácido dexosicólido, una aplicación que persigue la destrucción de las células grasas.

    Otra fórmula conocida es el lifting biomolecular que funciona con tecnología HIFI y que mediante la generación de calor trata también las arrugas del cuello conocidas como “círculo de venus” o, en una acepción menos romántica, “cuello smartphone”. Este último procede de la postura mantenida que produce la consulta constante al teléfono móvil y cuyos efectos en la piel de la zona cervical se verán, sobre todo, en las próximas generaciones.

    Sin embarego, las soluciones realmente efectivas pasan por quirófano, dentro de una línea, en este caso, de mayor a menor exigencia, según necesidades y deseos del paciente.Una solución intermedia es la liposucción de la grasa del cuello y, si estamos realizando a la par una operación de mentón, una retracción del tejido excedente. Se trata de darle más profundidad a la zona del cuello y más proyección a la barbilla.

    El lifting cervical  busca contornear y tratar la caída y el descolgamiento propios de la edad, conocidos como “cuello de pavo”.  Es un tratamiento  más integrador y trabaja dentro de una visión más completa.

    En esta línea la cirugía estética ofrece dos soluciones según la mayor o menor búsqueda de rejuvenecimiento del paciente. El procedimiento tradicional se queda en un nivel más superficial en cuanto a las estructuras. Se podría decir que estira menos porque no aborda las glándulas submandilares. Más efectiva en cuanto a resultados, pero con mayor posibilidad de complicación es la cirugía que recorta estas glándulas y trata a la vez la grasa que se encuentra bajo el platisma, el músculo que se prolonga desde la mandíbula a la clavícula.

    Como siempre, la solución depende del estado de cada paciente y su historial médico.  La cirugía estética es siempre personalizada y al servicio de necesidades individuales. En el caso de la papada y en el resto.

    Imagen por nikitabuida – www.freepik.es

     

  • Gracias al doctor Maestro Sarrión

     

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    Agradecido al doctor Nicolas maestro por su esfuerzo en organizar una Jornada sobre complicaciones en cirugía plástica.
    En un entorno ideal,  Cadiz, y acompañado de colegas de toda España expusimos cada uno nuestra experiencia en el manejo de este tipo de situaciones inherentes al ejercicio de la medicina, dándole una importancia capital sobre todo a las decisiones a tomar para prevenir su aparición. Gestionar la frustración del paciente y la frustración propia del cirujano en una complicación no es sencillo

    Mucho trabajo. Poco relax. Desde luego no parece ni lo mejor para desconectar de una semana agotadora de trabajo ni tampoco  para afrontar una nueva semana de nuevo apretada de cirugías. Pero aseguro que el domingo volvía a Madrid descansado, y desconectado.

    Reencontrarse con compañeros a los que aprecio siempre es motivo de alegría. Agradezco su cercanía y cariño.
    ….  Y que me distinguieran con el Premio  Naranja  y Mister Simpatía de la AECEP!!!!.
    No sé cómo se agradece un premio  así.
    Una cena?

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  • Stop estereotipos de belleza; comencemos con el lenguaje

    Stop estereotipos de belleza; comencemos con el lenguaje

    En el ámbito de la cirugía estética, ni mujeres ni hombres si libran de ciertos comentarios mediáticos sobre los resultados de sus intervenciones. Hablo de personas que por su trabajo tiene que preservar un buen aspecto físico, tratando de frenar el envejecimiento y de parecer atractivos para el público. Son actrices, cantantes, presentadores de televisión y ahora también influencers y youtubers.

    Cuando alguna de estas personas pasa por el quirófano para someterse a un retoque estético, en la mayoría de los casos facial , las redes sociales se llenan de comentarios , algunos muy negativos sobre el antes y el después de su aspecto. En algunas páginas de revistas se comenta también, aunque desde un punto de vista profesional, y, por lo tanto, más respetuoso.

    Sin embargo, ni los propios profesionales nos libramos de los prejuicios y estereotipos que se van acumulando a lo largo del tiempo en relación a la apariencia física. Como dice el refrán, que suele ser sabio, “en casa del herrero, cuchillo de palo, que significa literalmente que basta que trabajes con una herramienta, para que luego, en tu vida personal no la utilices.

    Me refiero a los términos que incluso los propios cirujanos estéticos empleamos en consulta y en nuestros artículos para referirnos a aspectos físicos que podemos ayudar a mejorar. Por ejemplo, La flacidez de los brazos, propia del paso del tiempo y en ocasiones, de una considerable pérdida de peso, se le denomina tener “alas de murciélago”. ¿No es acaso el murciélago un animal poco querido en general ,nocturno, feúcho y torpe?

    Otro ejemplo: cuando una persona tiene un mentón muy pronunciado se dice que padece el ‘efecto gargamel’. Y este personaje sabemos que es malo, malísimo, de barbilla puntiaguda y prominente que quiere comerse a los entrañables ‘pitufos’ del bosque.

    También conocemos la etiqueta peyorativa tener un ‘código de barras’, referido a las arrugas que aparecen encima del labio superior, o a las cartucheras al exceso de grasa del abdomen y los muslos…En definitiva términos, peyorativos que excluyen a quienes no son perfectos, bellos, deseables o guapos.

    La Belleza es subjetiva y a veces está muy sobrevalorada en relación a otros aspectos de la vida. Los cirujanos estéticos estamos para ayudar a la gente a sentirse mejor, pero debemos reflexionar también sobre los límites de una exigencia que contribuimos a crear.

    La medicina está para subsanar defectos que nos suponen un complejo, para mejorar nuestra autoestima, para ayudarnos a sentirnos mejor. No hay nada de malo en lo bonito. Pero tampoco en lo feo.

    Imagen: Freepick alasde