Categoría: Opinión

  • Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    Las creencias erróneas ( y que no conseguimos desterrar) sobre la cirugía estética

    La cirugía estética interesa. Cómo especialización médica, como noticia relacionada con la vida de los famosos y, sobre todo, cómo contenido sobre la manera de transformar la apariencia física. Noticias, reportajes y artículos sobre el aumento de pecho, la liposucción o el lifting facial llegan al gran público, que no siempre posee toda la información. Así, no es infrecuente que muchas personas se acerquen a las clínicas de cirugía estética sólo con un deseo, el de ese cambio de aspecto tan deseado, tan esperado.

    Se sientan frente al especialista y solicitan reducir el tamaño de su frente, aumentar el de sus labios o quitarse, si es posible para siempre, el volumen que le sobra alrededor de la cintura. La mayoría son mujeres, en un porcentaje del 70% al 30%, y cada vez más jóvenes. Estas últimas atraídas en ocasiones por la preponderancia que la imagen personal ha cobrado en redes sociales.

    Comentan en foros, preguntan sobre los resultados que han obtenido otras personas, se fijan en las valoraciones de ciertas plataformas y, al final, se deciden por acudir a este u otro especialista.

     

    Sentarse en un sillón no es lo mismo que tumbarse en un quirófano

     

    Lo primero que tiene que saber es la diferencia entre los procedimientos estéticos que se realizan en la clínica y lo que requiere una operación. Aunque esta distinción pueda parecer superada, todavía no lo está y es muy importante que se sepa que no es lo mismo pincharse ácido hialurónico en un centro en una sesión que no llega a la media hora, que operarse para reducir los signos de la edad en el rostro.

    Tratamientos de medicina estética y de cirugía estética no coinciden en las necesidades según la edad del paciente, pero, sobre todo, nada tienen que ver con los procedimientos, tiempo y desembolso económico.

    El aumento, la reducción de pecho o de abdomen son cirugías que requieren un análisis físico y un estudio preoperatorio, pasar por el quirófano bajo anestesia

    (que será general o no según la envergadura de los procedimientos) y, por supuesto, un postoperatorio en el que hay que seguir las pautas indicadas.

     

    Igual que la ropa; no a todos les sienta bien lo mismo

     

    Lo que también suele pasarse por alto es que no hay un cuerpo igual que otro y, por lo tanto, cada resultado debe ser personalizado. Así, de nada vale fijarse en la nariz de esta o aquella actriz o en los glúteos de un modelo. Se podría decir que la cirugía estética es como la ropa, no a todo el mundo le queda igual la misma prenda.

     

    ¿Por qué nos operamos?

     

    Antes de pasar por el quirófano es importante saber por qué se quiere el cambio. Lo deben conocer tanto quien lo solicita como el especialista. Se habla mucho de dismorfofobia corporal, el trastorno mental que padece quien tiene una imagen distorsionada de su propio cuerpo. Sin llegar a ese límite, tras la decisión de cambiar de aspecto se esconde la de cambiar de vida. Llegados a este punto, un buen especialista, debe charlar con el paciente sobre esos motivos y, si lo considera necesario, enviarle a tratamiento psicológico o, simplemente, pedirle que reconsidere su actitud.

     

     Una especialidad única

     

    Entrando ya en el quirófano, asociaciones profesionales y cirujanos plásticos, estéticos y reparadores no se cansan de repetir que, por ejemplo, ponerse una talla de pecho es someterse a una operación y que, aunque los protocolos, como sucede en todas las especialidades, están para minimizar los riesgos, éstos existen.

    Mucho más si quien quiere hacerse una cirugía no se ha informado sobre las credenciales, resultados y experiencia del profesional. También podría parecer improbable, pero, a la vista de algunas lamentables y recientes historias que se han dado a conocer, hay quien todavía no sabe quela Cirugía Plástica Estética y Reparadora sólo puede ser practicada por profesionales con el mismo título.

     

    Necesidad personal sí, modas no

     

    Y, por último, el cambio quirúrgico de aspecto físico no puede ni debe relacionarse con modas, tendencias e influencias de famosos y personajes públicos en red, porque no siempre son necesarias las cirugías que se solicitan. Pasar por el quirófano debe responder a necesidades personales y deseos genuinos de cambio. Sólo así se puede garantizar el éxito para el profesional y la satisfacción del paciente.

     

     

     

     

  • El Black Friday en estética, a debate

    El Black Friday en estética, a debate

    En esta semana, la del importado Black Friday con el que, con la excusa del ahorro, se crean necesidades de consumo previas a la Navidad, se reabre como cada año el debate.

    Algunos profesionales  venimos mostrando  nuestro desacuerdo con las ofertas de dos por uno, los descuentos y los reclamos publicitarios quizá excesivos cuando de medicina se trata. Otros, en cambio, tratan de atraer a personas a sus centros por primera vez o de mantener la fidelidad de sus clientes.

    En ambos casos, si se trata de un centro privado, existe el derecho de  cada gestor de  llevar a cabo la política comercial que considere mejor para su clínica, teniendo en cuenta quienes son los que la visitan. Otro tema es cuando esos reclamos se realizan desde negocios, en el más estricto sentido de la palabra, donde  los profesionales no tienen la cualificación necesaria y en los que se ignoran los protocolos médicos a seguir. Donde, en definitiva, se ejerce el intrusismo o se realiza mala praxis.

    La cirugía estética, al tratarse de un acto médico quirúrgico, quizá podría ser tratada aparte, puesto que no está exenta de riesgos como cualquier operación que se realiza en quirófano. Además, no siempre hablamos de intervenciones que se solicitan por motivos frívolos. (por otro lado ¿quién puede etiquetar las razones de alguien para querer cambiar de físico?). Muchas personas lo hacen con el deseo de mejorar, sea cual sea su motivación íntima, absolutamente respetable. Otras para poner fin a un complejo que les persigue y que les impide desarrollarse personal y socialmente como les gustaría.

    En este caso, más allá de estas cuestiones, es importante por la salud del paciente y por el éxito de los resultados que los medios, los profesionales y los procedimientos sean los adecuados. Entonces, si rebajamos los precios de una rinoplastia, una operación estética de nariz, ¿de dónde sale el ahorro? Es posible que en algún punto de la cadena exista algo que no tenga la calidad que debería, y en salud, eso no se puede permitir porque hay vidas en juego.

    Otro asunto es la medicina estética, cada día más popular, accesible y más demandada, debido a que ofrece buenos resultados, no tan duraderos, para problemas, sobre todo, de envejecimiento facial. Hablamos de un peeling, unas sesiones de radiofrecuencia facial, tratamientos de mesoterapia, por ejemplo. En este ámbito parece más viable ofrecer una promoción, un descuento, una rebaja, reduciendo algunos márgenes, sin que afecte a la calidad del resultado y a la salud del cliente.

    Por lo demás, al final, el paciente, también cliente, tiene la última palabra y no sólo elige por el precio. Por supuesto, los resultados son lo primero, pero también el estilo del negocio, el trato personal, muchos factores cuentan y entre ellos, por supuesto, la línea comercial.

     

  • Envejecer de manera natural gracias al wellaging

    Envejecer de manera natural gracias al wellaging

    El tiempo es la clave. No se trata de detenerlo, sino de acompañarlo armónicamente en el viaje hacia la vejez. No hay que eliminar de manera radical sus signos, tratando de parecer que tenemos veinte años menos. El propósito del wellaging es conciliar el paso de los años en nuestro rostro con la belleza, utilizando las herramientas adecuadas.

    El proceso de envejecimiento no se detiene,  sino que, según cada caso individual —el estado de salud general y el estilo de vida—, se manifiesta de una u otra manera. La nutrición y el ejercicio físico son factores fundamentales, pero todo cuenta, desde nuestros hábitos de sueño a los niveles de estrés y ansiedad.

     

    La cirugía estética, clave en el wellaging

     

    En estos y otros aspectos se viene basando el antiaging, la corriente estética dominante que trata deralentizar la aparición de los signos del normal deterioro celular; de enlentecer, por ejemplo, la aparición de arrugas o la flacidez en algunas zonas del cuerpo.

    Estos tratamientos corresponden al área de la medicina estética y son para personas que aún no cumplen los cuarenta. Los más conocidos son el babybotox, el ácido hialurónico, los inyectables de vitaminas, etc…

    Ahora bien, cuando se ha superado esa edad es la cirugía estética la que tiene la llave para parecer más joven, más tiempo. De un lado, las intervenciones quirúrgicas ofrecen mejores resultados y más duraderos que los tratamientos realizados en las clínicas, y, del otro, no sólo tratan el aspecto externo, sino que abordan en muchos casos las estructuras profundas que regeneran.

    Entre las operaciones en las que más se cumplirían los preceptos del wellaging, el cirujano plástico cita tres: la elevación de mamas o mastopexia, que consiste en elevar el pecho caído por el paso del tiempo, la blefaroplastia, que trabaja en el envejecimiento de la mirada o las cirugías del abdomen (liposucción y abdominoplastia), que eliminan la caída flácida de la zona y la acumulación de grasa rebelde.

     

    Menos en más en glúteo, labios y pecho

     

    El término wellaging ha aparecido también asociado a otro movimiento estético durante el 2020, el explant movent. Quitar en vez de poner. El año 2021, el año postpandémico, será para el experto un año de transición entre lo vivido y las expectativas de regreso a la normalidad. En esa transición, considera, se seguirán solicitando las cirugías estéticas más demandadas, con el liderazgo indiscutible del aumento de pecho, pero con tallas menores, sirviendo a una belleza sutil, más delicada y elegante.

     

  • ¿Minicirugías estéticas ?  Aclarando el concepto

    ¿Minicirugías estéticas ? Aclarando el concepto

    Seguro que habréis oído hablar de las minicirugías. También habréis leído algún artículo o noticia en la que se emplee este término. Muchos de vosotros nos preguntáis si existen estas “pequeñas cirugías estéticas” y, en caso afirmativo, en qué se diferencian del resto de operaciones de esta naturaleza que se realizan en el quirófano.
    En mi opinión, cuando se habla de minicirugía o cirugía exprés deberían identificarse pequeños procedimientos que se hacen en las clínicas como quitar un lunar, reparar un lóbulo rasgado o inyectar grasa en los pómulos u otra parte del rostro. No entrarían esta categoría intervenciones que requieren anestesia general y sedación.

    Hablamos de la cirugía de párpados, la corrección del tamaño y la forma de las orejas o de la extracción de grasa en pequeñas áreas como la papada, las rodillas o los brazos. La blefaroplastia, la otoplastia y la liposucción, sin importar el área de abordaje y la cantidad de grasa a extraer precisan de una seguridad y de un control del paciente dentro de un entorno médico determinado. En ese entorno, el cirujano debe estar pendiente del abordaje quirúgico y no de la anestesia y otros parámetros, asuntos que corresponden al anestesista y al resto del personal de quirófano.Rebajando la entidad de los procesos quirúrgicos se puede ganar tiempo y ahorrar dinero, pero se pueden perjudicar el resultado y la seguridad del paciente.

    En este punto también se puede incluir lo que desde nuestra clínica consideramos como las normas postoperatorias preceptivas. La cirugía de mama, por ejemplo, precisa de una noche de hospitalización, para la tranquilidad de médico y paciente, y el confort de este último, bajo supervisión y con los calmantes indicados tras salir de quirófano.

    Por último, aclarar que no hay cirugías estéticas menores en relación al dolor. Existen pacientes con mayor o menor tolerancia al dolor. Pero para eso, para ayudarles a superar esas horas posteriores a la intervención, está el seguimiento postoperatorio, que debe continuar en casa, una vez el paciente ha recibido el alta.

  • 2020, una nueva prueba superada para la cirugía estética

    2020, una nueva prueba superada para la cirugía estética

    Siempre explico que el sector de la cirugía estética es uno de los  que encuentra en constante actualización, puesto que camina en paralelo a los cambios y demandas sociales. En este 2020 que nunca vamos a olvidar y que ha estado y estará marcado por la pandemia, creo que los profesionales del sector hemos vuelto a demostrar que somos proactivos en el entorno profesional y humano en el que nos toca trabajar.

     

    Nuestra especialidad no forma parte de las cirugías preferentes. Aumentarse el pecho o reducirse el abdomen son cirugías electivas que se llevan a cabo por decisión propia, con el objeto de mejorar nuestro aspecto y nuestra vida. Nuestra actitud bien podría haber sido reactiva, la de esperar a que pasara la tormenta, y no lo ha sido.

     

    Sin citar a los profesionales  de la cirugía plástica, estética y reparadora que han estado ayudando en primera línea de manera voluntaria, hay que decir que hemos avanzado durante estos meses en el intercambio de ideas científicas. Gracias a webinars y reuniones on line hemos  colaborado  para mantener nuestros congresos y actualizaciones académicas.

     

    También, y esto quizá sea lo más importante para el futuro de nuestras clínicas y de nuestra profesión, hemos visto que, a pesar de la grave situación, la gente sigue queriendo verse y sentirse mejor. Los resultados y la promoción de nuestro trabajo les han hecho ver que la cirugía estética no es un gasto frívolo (cuando está al alcance o dentro de la capacidad adquisitiva de cada uno), sino que es una herramienta para mejorar: para eliminar complejos, para potenciar nuestra autoestima, para ayudarnos con nuestras inseguridades. Muchas personas han aprovechado el teletrabajo para operarse y recuperarse en casa de forma óptima y activa. Otros han empleado el dinero ahorrado para las vacaciones no realizadas en esa operación deseada.

     

    2021 será un año de transición. Algunos congresos como el de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, SECPRE, ya ha sido cancelado en su versión presencial y se llevará a cabo por la vía digital. Se seguirán demandando las grandes operaciones como el aumento de pecho, la liposucción, la blefaroplastia.

     

    Todo si el virus, el enemigo número uno que se ha llevado a tantos seres humanos, nos lo permite. Encaramos con esperanza el próximo año, eso sí, sin olvidarnos nunca de los que nos han dejado y sufren la enfermedad. Tampoco, por supuesto, sin daros las gracias a todos, pacientes, amigos y lectores del blog.

     

     

  • Pronto volveremos

    Pronto volveremos

     

    En Clínica del doctor Moisés Martín Anaya valoramos un factor por encima de todas las cosas con respecto a la posible vuelta a los quirófanos de cirugía estética: la seguridad. Esta máxima, que nos viene acompañando en toda nuestra andadura profesional, es la que nos está guiando en el diseño y planificación del retorno a la actividad. Nos referimos a la reapertura de las consultas y a la reanudación de las cirugías plásticas, estéticas y reparadoras.

    En estos momentos, y con toda la cautela, respetando los plazos oficiales y con la mirada puesta en el estado epidemiológico que podamos encontrarnos de aquí a unas semanas, estamos preparando nuestras áreas de trabajo y contacto con los pacientes para convertirlas en entornos libres de covid19.

    ¿Qué significa esto para nuestros pacientes? Lo primero es la garantía de que el equipo médico de la clínica, así como el del hospital donde opera el doctor, el Hospital Virgen de la Paloma, en Madrid, estarán sometidos a regulares controles serológicos y epidemiológicos para descartar que hayan sido contagiados por el coronavirus.

    A quien vaya a ponerse en nuestras manos para aumentarse el pecho, someterse a una liposucción o cualquier otra intervención que desee, se le realizarán asimismo test rápidos de detección del virus, que se repetirán el mismo día del ingreso.

    Antes, en nuestra consulta, que mantendremos libre de covid19 con limpiezas de purificación y desinfección de ozono y ácido hipocloroso, se le facilitarán al paciente los elementos necesarios de seguridad: calzas, mascarillas y guantes. Los mismos protectores que llevaremos los integrantes del equipo de la clínica.

    También queremos que las personas que acudan a nosotros no sólo se sientan seguras, sino en confianza, por lo que no se juntarán varias visitas en los mismos intervalos de tiempo en consulta. Las primeras tomas de contacto y el preoperatorio serán en un entorno en el que no se podrán concentrar diversos pacientes en nuestras instalaciones.

    Las cirugías electivas, entre las que se encuentra la cirugía estética, por no ser necesaria, tienen previsto un retorno en torno a la segunda quincena de mayo, pero, insistimos, todo dependerá por nuestra parte del estado de la pandemia y de los terribles números a los que nos tenemos que enfrentar cada día. Números que corresponden a personas fallecidas a causa de esta inesperada enfermedad y a cuyas familias queremos desde aquí mandar el más caluroso de los abrazos.

    Nuestro regreso siempre puede esperar, pero somos conscientes de que nuestro trabajo os hace felices y, cuando ya no exista ningún riesgo, cuando finalice el estado de alarma y dejemos reposar estas odiosas estadísticas, trataremos de nuevo a ayudar a que os veáis y os sintáis mejor. Hasta entonces.

    Fotografía : Unsplash (Imattsmart

  • Los riesgos reales de la cirugía estética

    Los riesgos reales de la cirugía estética

    Os propongo un simple entretenimiento: buscad noticias relacionadas con la cirugía estética. Si alguna vez lo habéis tenido que hacer para documentaros sobre esta o aquella intervención que habéis pensado realizaros, seguro que os habéis topado con noticias trágicas relacionadas con mi sector.

    Es bastante frecuente, por desgracia, que la prensa internacional se haga eco del fallecimiento de modelos, actrices e incluso personas anónimas en el curso de una cirugía estética. En el otro lado, podemos alegrarnos de que, por particulares, estos casos se conviertan en noticia.

    Estoy muy de acuerdo en que se publiquen porque no se puede perder la vida en un quirófano cuando se entra a aumentar una talla de pecho o a corregirse el caballete de la nariz que tanto complejo nos hace arrastrar.

    Si tenemos que arriesgar la vida en una intervención que sea porque tenemos que salvarla, no para embellecernos o corregir un defecto.

    Dicho esto aprovecho este espacio para tranquilizar a todas aquellas personas que estén pensando pasar por el quirófano a someterse a una mentoplastia, una liposucción para realizarse un pequeño retoque o para lo que desee.

    La cirugía estética conlleva muchos menos riesgos que otro tipo de intervenciones que se realizan en quirófano y con anestesia general. Digo esto porque son muchos los procedimientos que se realizan a nivel cutáneo sin intervenir en estructuras profundas. Una excepción para que me entendáis sería la abdominoplastia, en la que, al tener que despegar el abdomen para poder extirpar la piel y el tejido tenemos que trabajar sobre vasos sanguíneos y arterias. De ahí la minuciosidad de la técnica.

    Por lo demás, si alguien presenta riesgo coronario, afecciones pulmonares severas, obstrucción arterial o es alérgico a un algún producto como la anestesia ( aunque deben realizarse pruebas previas) está tentando a la suerte, bien se opere del pie o de la nariz.

    Lo que ocurre es que en el entorno global en el que el término low cost es sinónimo de bueno es posible que nos encontremos con centro en los que no se realicen todas las prueba preoperatorios necesarias, que el material no sea óptimo, que el personal no tenga la cualificación debida o que el postoperatorio, donde existen riesgos, simplemente no exista.

    Por este motivo existe alarma social relacionada con la cirugía estética, una alarma injusta e injustificada y que aparta a mucha gente de corregir un aspecto de su físico con el que llevan a disgusto mucho tiempo.

    España es un país que puede presumir de sus profesionales estéticos, tanto a nivel técnico como ético. Son muchos los pacientes que vienen del extranjero a ponerse en nuestras manos. Basta con informarse de la cualificación del cirujano, de sus méritos profesionales y, como os contaba la semana pasada, del estado y de la trayectoria del centro médico.

    Si tenéis duda podéis consultar en las asociaciones profesionales, donde, además de orientaros, os darán tranquilidad. Que a la hora de entrar un quirófano hace mucha falta.

    Texto: Moisés Martín Anaya

    Imagen: Unsplash

  • Stop estereotipos de belleza; comencemos con el lenguaje

    Stop estereotipos de belleza; comencemos con el lenguaje

    En el ámbito de la cirugía estética, ni mujeres ni hombres si libran de ciertos comentarios mediáticos sobre los resultados de sus intervenciones. Hablo de personas que por su trabajo tiene que preservar un buen aspecto físico, tratando de frenar el envejecimiento y de parecer atractivos para el público. Son actrices, cantantes, presentadores de televisión y ahora también influencers y youtubers.

    Cuando alguna de estas personas pasa por el quirófano para someterse a un retoque estético, en la mayoría de los casos facial , las redes sociales se llenan de comentarios , algunos muy negativos sobre el antes y el después de su aspecto. En algunas páginas de revistas se comenta también, aunque desde un punto de vista profesional, y, por lo tanto, más respetuoso.

    Sin embargo, ni los propios profesionales nos libramos de los prejuicios y estereotipos que se van acumulando a lo largo del tiempo en relación a la apariencia física. Como dice el refrán, que suele ser sabio, “en casa del herrero, cuchillo de palo, que significa literalmente que basta que trabajes con una herramienta, para que luego, en tu vida personal no la utilices.

    Me refiero a los términos que incluso los propios cirujanos estéticos empleamos en consulta y en nuestros artículos para referirnos a aspectos físicos que podemos ayudar a mejorar. Por ejemplo, La flacidez de los brazos, propia del paso del tiempo y en ocasiones, de una considerable pérdida de peso, se le denomina tener “alas de murciélago”. ¿No es acaso el murciélago un animal poco querido en general ,nocturno, feúcho y torpe?

    Otro ejemplo: cuando una persona tiene un mentón muy pronunciado se dice que padece el ‘efecto gargamel’. Y este personaje sabemos que es malo, malísimo, de barbilla puntiaguda y prominente que quiere comerse a los entrañables ‘pitufos’ del bosque.

    También conocemos la etiqueta peyorativa tener un ‘código de barras’, referido a las arrugas que aparecen encima del labio superior, o a las cartucheras al exceso de grasa del abdomen y los muslos…En definitiva términos, peyorativos que excluyen a quienes no son perfectos, bellos, deseables o guapos.

    La Belleza es subjetiva y a veces está muy sobrevalorada en relación a otros aspectos de la vida. Los cirujanos estéticos estamos para ayudar a la gente a sentirse mejor, pero debemos reflexionar también sobre los límites de una exigencia que contribuimos a crear.

    La medicina está para subsanar defectos que nos suponen un complejo, para mejorar nuestra autoestima, para ayudarnos a sentirnos mejor. No hay nada de malo en lo bonito. Pero tampoco en lo feo.

    Imagen: Freepick alasde

  • Turismo de bisturí : todo incluido, hotel, vuelo y cirugía estética, al 70% de descuento

     

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    Viajar a un país exótico, pasar  quince días en un hotel de lujo con todo incluido y volver con un par de tallas más de pecho o dos menos de cintura. El precio, más de la mitad de lo que cuesta una intervención de cualquiera de estas cirugías estéticas en un hospital español con el mejor cirujano, el mejor equipo de anestesistas, los cuidados pre y post operatorios requeridos y las instalaciones adecuadas.Estos son los reclamos del llamado turismo de bisturí contra el que alertan las autoridades sanitarias en general y los profesionales de este sector en particular, entre los que me incluyo.

    En primer lugar, es necesario aclarar la diferencia entre este realidad y el hecho de que algunos pacientes elijan libremente sus médicos en países en extranjeros, tanto en estética como en otra especialidad. De hecho España es uno de los países a los que se identifica con el turismo sanitario, puesto que se encuentra en los primeros niveles de calidad , en cuanto a trato al paciente y resultados de la Unión Europea. Es el caso de la Cirugía Estética, pero también de la Traumatología y de la Medicina Reproductiva, entre otros.

    Lo que diferencia la libre elección de un paciente de un médico que opera en otro país es el envoltorio vacacional con el que se ofrecen, casi siempre en Internet, estos paquetes de medicina y ocio. Lo que denunciamos las asociaciones profesionales de cirujanos, AECEP y SECPRE es que se difuminan intencionadamente, a la vez que se ofrecen precios muy atractivos,  el placer de unas vacaciones con el deseo de mejorar que tienen algunas personas.Máxime cuando se trata de algún complejo con el que socialmente se convive mal. La solución para este tipo de personas es fantástica: marcharse de vacaciones y volver descansado, con nuevo aspecto y con total privacidad.

    Frente a estas ventajas, que se gestionan a través de una agencia de viajes, mediante un paquete “santario-vacacional” , hay que recordar los graves riesgos a los que se exponen los pacientes si no se toman las medidas necesarias.

     

    Antes de tomar una decisión que afecte a nuestra salud, ,debemos informarnos de los siguientes aspectos:

     

    • ¿Cuáles son las credenciales del doctor que me va a operar?

     

    • ¿Pertenece a alguna sociedad profesionalde cirugía estética de su país reconocida internacionalmente?

     

    • ¿En qué centro va a tener lugar la operación?

     

    • ¿Cuenta con las instalaciones necesariaspor si sucede algún imprevisto en el quirófano?

     

    • ¿Qué tipo de anestesiase va a emplear?

     

    Además, es muy importante que tengamos la certeza de que tanto el preoperatorio como el postoperatorio se realizan con el estricto protocolo profesional.Jamás debemos entrar a operarnos, sin que nos hayan solicitado las habituales pruebas: analítica, electrocardiograma y placa de torax.En muchas ocasiones, aclara el experto, cuando leemos acerca de la muerte de tal o cual persona en un país exótico en un quirófano estético, el suceso se debe a achacar a imprevistos totalmente controlables de haberse realizado las pruebas. Hablamos de un incidente cardiovascular o de una alergia a la anestesia, por ejemplo.

     

    En el postoperatorio, una infección en un centro que no cuenta con las instalaciones ni los profesionales adecuados nos puede dar un buen susto. Es muy importante no montarse de vuelta en el avión sin haber realizado las revisiones oportunas, relativas a la posibles complicaciones tanto internas como externas.Si ocurre algo en el vuelo o en las horas anteriores o previas ¿ Quién nos va a ayudar? ¿A quién vamos a a reclamar? Suele ocurrir que , en estos casos, el contacto sea la agencia de viajes.

    ¿Vas a poner tu salud en manos de un operador de turismo? Piénsalo e infórmate.

     

     

     

     

     

  • LA CIRUGÍA ESTÉTICA. SIN MITOS NI LEYENDAS.

    La capacidad de adaptación que muestra la cirugía estética a los deseos de los pacientes es sobresaliente. A la meta de unos resultados naturales y armoniosos, alcanzados hace años, se ha unido la forma de obtenerlos: pequeños procedimientos que no incomodan a los pacientes, como mucho, más allá de los dos o tres primeros días.

    Pero esta accesibilidad y popularidad de la cirugía estética ha supuesto que el cirujano plástico tenga que asumir la responsabilidad de frenar los deseos desenfrenados de una sociedad que, en   ocasiones, va varios pasos por delante de una oferta equilibrada y sensata.

    La felicidad de las personas no depende de estas cirugías. Si equivocamos belleza y juventud,  toda nuestra vida perseguiremos un pasado que no volverá. Pero si estos “retoques” sirven para que el paciente se encuentre más a gusto consigo mismo y su vida familiar, social o laboral se ve mejorada, pues adelante.

    No existe una edad concreta  a partir de la cual las cirugías estéticas estén más o menos indicadas.. Existen pacientes, donde el estilo de vida, su herencia genética,  su reloj biológico y su historial médico marcan la pauta. El paciente tiene un deseo y unas expectativas. Sólo decide operarse o no. El modus operandi corresponde exclusivamente al cirujano. La indicación quirúrgica y el procedimiento adecuado para alcanzarlas son responsabilidad del cirujano plástico. El éxito real de la cirugía se fragua en el despacho. En las primeras consultas.  Información clara, veraz y honesta. Ahí está el éxito.

    Con los años uno aprende muchas cosas. Destaco dos. Una es seleccionar el paciente que debe llegar a tu quirófano, teniendo la certeza que el paciente no sólo te ha escuchado con atención, sino que te haya comprendido. La otra es saber decir “no”.

     La experiencia, desde luego es un grado. Pero debe formar equipo con una puesta al día continua y la ilusión  por el trabajo. Nunca debe uno acomodarse. Debes estar en permanente búsqueda de  mejoras. Pero con equilibrio. Los cirujanos plásticos no somos dueños de ninguna región anatómica. Pero somos innovadores. No hay una técnica ideal. Es como el cirujano la pone en práctica. Debe ser reproducible, predecible, sencilla y con mínimas complicaciones. Cada uno de estos ingredientes es necesario para obtener un buen resultado en cirugía estética.